El pie de atleta es una infección cutánea ocasionada por hongos, organismos microscópicos que afectan a pies y uñas, se caracteriza por causar enrojecimiento, aparición de escamas, sudoración, mal olor y comezón. Es extremadamente contagiosa, de curso crónico con brotes irregulares y picor variable, siendo éste a veces muy intenso. Afecta a los pliegues interdigitales y subdigitales, plantas e incluso al dorso de los pies. Se contrae mediante hongos que suelen encontrarse en los ambientes húmedos que se crean en piscinas, saunas, duchas…, condiciones especialmente favorables para su desarrollo. El tratamiento del pie de atleta exige la aplicación de un antimicótico y una higiene personal adecuada (lavar y secar los pies cada día, a ser posible con una toalla de algodón