¿Se puede seguir conviviendo en pareja con una persona que después de un brote psicótico le diagnosticaron
¿Se puede seguir conviviendo en pareja con una persona que después de un brote psicótico le diagnosticaron trastorno esquizoafectivo? Es el esposo de mi hija y tienen un niño de dos años, al niño le afecto.
4 respuestas
Se puede seguir conviviendo. Depende de muchos factores, el mas importante es lo que quiere hacer su hija. También es importante como se encuentre al paciente, si sigue tratamiento,...
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La única que podrá tomar esa decisión es su hija. Si el paciente está estabilizado y en tratamiento, si su conducta y su ánimo lo permite se puede convivir con una persona con dicho diagnóstico.
La respuesta es sí. Un diagnóstico no hace inviable la convivencia, pero sí señala una vulnerabilidad que puede hacerla muy complicada. Depende de muchos más factores (el primero el deseo de cada uno de ellos por estar unidos) pero se puede hacer imposible para la otra persona tolerar la alteración (por sus características o frecuencia) del comportamiento del paciente en episodios críticos y de forma importante en lo cotidiano, si se añaden factores de enfermedad y falta de apoyo familiar, social y sanitario mínimo efectivo en abordar las crisis y seguimiento, apoyo a ambos en su desempeño parental y las vicisitudes de su relación -sea estar juntos o separados-. Atender esa vulnerabilidad, puede requerir intervenir (consultas familiares, apoyo individual) con la pareja también. La atención al hijo sería un objetivo claro de un adecuado programa de salud mental infanto-juvenil en su comunidad, más cuando refieren detectar su afectación.
Si su hija desea continuar la convivencia, desde luego se trata de una decisión personal en la que en nada podemos intervenir. El que la convivencia sea mejor o peor depende en gran medida de que exista una adecuada adherencia terapéutica (que se responsabilice y tome su medicación, que acuda a sus citas de control, que esté alerta a las posibles señales de descompensación, etc.). En ese caso, no sólo la convivencia tendría que ser normal sino que también estaría en situación de llevar una vida totalmente normalizada. No obstante, cada enfermo es un mundo, y la decisión de su hija dependerá de cómo hayan transcurrido y estén transcurriendo los acontecimientos con él. Un cordial saludo
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.



