Muchas personas pueden confundir o no tener del todo claro la diferencia entre homofobia y homofobia interiorizada. La principal diferencia entre ellos radica en que la primera es el odio o el rechazo irracional hacia personas homosexuales mientras que la segunda es el miedo y la no aceptación de la propia condición homosexual con un trasfondo de pensamientos, emociones y conductas que van desde la culpa y la vergüenza hasta el rechazo de uno mismo.
Son los pensamientos, sentimientos e ideas que en realidad proceden de fuera y que son negativos, pero que se interiorizan como propios hasta hacer que sean parte de ellos mismos.
Es lo que se hace para evitar, ocultar, invisibilizar quiénes son realmente, a quién quieren, cómo quieren vivir, ante su entorno y ante ellos mismos. Con todas las consecuencias que esto tiene para su salud mental y su bienestar emocional.
¿Cuáles son las señales para detectarlas?
1- Aversión hacia el colectivo LGTB+ adoptando actitudes o comentarios homófobos para ganar aceptación o evitar la discriminación.
2- Miedo a la discriminación: si salen de la “heteronormatividad”, considerando que cualquier otra orientación sexual o identidad de género es considerada fuera de lo “normal” o “aceptable”.
3- Apego a los roles de género más tradicionales: por ejemplo, una mujer lesbiana que siente la necesidad de actuar de manera extremadamente femenina para demostrar su feminidad, o un hombre gay que evita expresiones de afecto en público para no parecer afeminado.
4- Baja autoestima y autoconcepto negativo, debido a la internalización de estereotipos y prejuicios negativos hacia su propia identidad, creyendo que la homosexualidad es “inferior” o no tan válida como la heterosexualidad.
5- Evitación de relaciones afectivo o sexuales propias de su condición sexual, e imposibilitando ser de esta forma ser libres, auténticos y felices.
6- Ansiedad y depresión resultado de vivir negando su propia realidad.
7- Aislamiento social alejándose de personas o espacios LGBTQ+ para que no se le relacionen con ellos.

¿Cuál es el origen?
Surge de las actitudes negativas y prejuicios de la sociedad hacia la comunidad LGTB+, que se filtran desde la infancia, en su entorno, y en las diferentes áreas, con estereotipos de rechazo u odio, tanto por parte de la sociedad como por parte de la propia familia, llegando al acoso escolar o el bullying.
Muchos padres tienen pánico de que sus hijos sean homosexuales porque piensan que la sociedad, la escuela, el trabajo… los rechazará y les hará daño.
Las personas con homofobia internalizada construyen su identidad marcada por esas creencias negativas, integrando esos valores en su sistema y representaciones mentales. Consideran que hay una parte de ellos que no les hacen merecedores de la aceptación y el reconocimiento por parte del resto. Y por tanto, la tendrán que ocultar, compensar, reparar, reconducir…
¿Cómo poder superarla?
- Conocerse más a sí mismo, necesario para comprenderse, explorando y aceptando la propia orientación sexual.
- Detección y desafío a los propios pensamientos, desafiando y cuestionando la validez de los estereotipos y prejuicios.
- Búsqueda de apoyo en la comunidad, aumentando la conexión con otros miembros de la comunidad LGTB+, como fuente de apoyo y empoderamiento.
¿Cómo puede ayudar la terapia psicológica en la homofobia interiorizada?
- Abordaje cognitivo a través de la reestructuración cognitiva, replanteando sus ideas, creencias y pensamientos, cuestionándolos y modificándolos para que no causen malestar, de forma que se identifique con una mirada positiva hacia la propia sexualidad.
- Abordaje del trauma explorando las experiencias negativas anteriores (pueden haber sido víctimas o testigo de acontecimientos altamente traumáticos) y minimizando su impacto entendiendo la complejidad de la orientación sexual.
- Fomento de la autoaceptación de forma que puedan sentirse más cómodos consigo mismos, y puedan hablar abiertamente sobre su orientación sexual o identidad de género, mejorando su forma de vivir y su calidad de vida.
- Mejora de la asertividad al enseñar habilidades sociales y técnicas de asertividad para interactuar con confianza en situaciones sociales, desarrollando la capacidad de establecer límites saludables y expresando las propias necesidades y deseos.
Haciendo consciente la homofobia interiorizada, se permite trabajar directamente con el autoconcepto y las emociones negativas que la definen. Conseguir una visión acertada de la propia orientación sexual es algo muy positivo que consolida la verdadera identidad, y que afectará directamente en la forma de vivirla, disfrutarla mejorando la salud mental y la calidad de vida.
No dejes de solicitar ayuda de un psicólogo especializado si crees que estás pasando por este mismo proceso o informar si conoces a alguien que lo sufre.



