Soy Carolina, psicóloga graduada por la Universitat de València y colegiada en el Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB).
A veces sabemos que no estamos bien, aunque no terminamos de entender qué nos pasa ni sabemos por dónde empezar. En esos momentos, tener un espacio donde poder parar, pensar y poner un poco de orden puede convertirse en ese punto de inflexión que buscamos. Así es como entiendo yo la psicología y mi manera de acompañar a quienes acuden a consulta.
La mayoría de las personas que llegan a mi consulta son adultas, así como también adolescentes, que atraviesan momentos de dificultad personal, cambios vitales o malestar emocional. Son personas que sienten que algo se les ha movido por dentro y necesitan comprender mejor qué les está pasando, poner palabras a lo que les ocurre y recolocar aquello que se ha desajustado, con herramientas que les ayuden de manera eficaz.
Durante mi formación realicé prácticas en la Unidad de Salud Mental de la sanidad pública, formando parte de un equipo multidisciplinar. Esta experiencia me permitió comprender la importancia de analizar cada situación con perspectiva, trabajar de forma coordinada y situar cada proceso en su contexto, algo que hoy sigue presente en mi manera de trabajar.
En el proceso de trabajo analizamos la situación de cada persona y definimos qué es importante abordar en ese momento, teniendo en cuenta que cada caso es único. A partir de ahí, establecemos objetivos claros y realistas que ayudan a entender mejor lo que ocurre y a tomar decisiones con conciencia y claridad.
Para mí, el acompañamiento no se trata de alargar procesos, sino de que el trabajo sea útil, tenga dirección y se ajuste a lo que la persona necesita en cada momento.
A veces, empezar por entender lo que nos ocurre es el primer paso.