¿QUÉ ES EL TDAH Y POR QUÉ TRATARLO?
El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) no es falta de interés, esfuerzo ni límites. Es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en que el cerebro regula la atención, la impulsividad y la actividad motora.
Esto significa que los niños con TDAH pueden tener dificultades para concentrarse, organizarse, esperar su turno o controlar impulsos, pero no porque no quieran, sino porque su cerebro procesa la información y regula la conducta de manera distinta.
La buena noticia es que estas dificultades pueden gestionarse y mejorar cuando se identifican a tiempo y se trabaja con estrategias adecuadas. La intervención temprana puede ayudar al niño a:
• Comprender cómo funciona su atención y su comportamiento.
• Desarrollar herramientas para organizar su día a día y planificar tareas.
• Manejar la frustración y regular sus emociones.
• Mejorar su rendimiento académico y sus relaciones con los demás.
Desde la neuropsicología infantil, evaluamos cómo funciona su cerebro y diseñamos un acompañamiento personalizado que potencie sus fortalezas y apoye sus áreas de dificultad. Esto no solo ayuda a los niños a rendir mejor, sino que también fortalece su autoestima y bienestar emocional.
Recuerda: si tu hijo (o tú mismo, en caso de sospecha en adolescentes o adultos) muestra dificultades que podrían estar relacionadas con el TDAH, buscar orientación profesional no solo aclara la situación, sino que abre la puerta a estrategias y apoyos que realmente pueden marcar la diferencia en su día a día.
04/02/2026