Desde hace seis años no copulo con mi mujer dado que se le desprendió la matriz y le es muy doloroso

Desde hace seis años no copulo con mi mujer dado que se le desprendió la matriz y le es muy doloroso si pretendemos penetrar, así que por tanto no hacemos ninguna relación sexual, hay algo de apatía. Yo hace unos seis meses me operé de próstata y por ello ya no eyaculo pero si me masturbo tengo muy buena sensación de placer retrógado y ante esta realidad, me gustaría propone a mi mujer que al menos nos demos algunos goces, pero me da como cosa rara decírselo... me podrían asesorar que pasos podría dar.

3 respuestas


Gracias por compartir su situación. Lo primero que me gustaría transmitirle es que lo que está sintiendo es completamente comprensible. Muchas parejas, especialmente cuando aparecen problemas de salud o cambios físicos relacionados con la edad, atraviesan etapas en las que la sexualidad cambia y necesitan adaptarse a una nueva realidad. La sexualidad no se limita a la penetración ni a la eyaculación. Existen muchas formas de mantener la intimidad, el afecto y el placer compartido mediante caricias, masajes, besos, estimulación manual o cualquier práctica que ambos disfruten y con la que se sientan cómodos. Por lo que comenta, parece que el principal obstáculo no es tanto el deseo de acercarse a su mujer, sino la dificultad para iniciar la conversación. En estos casos suele ayudar hablar desde los sentimientos y no desde las exigencias. Por ejemplo, podría decirle algo como: "Echo de menos sentirnos más cerca y compartir momentos de intimidad contigo. No estoy pensando necesariamente en tener relaciones con penetración, sino en encontrar juntos formas de disfrutar y sentirnos conectados." También sería importante explorar cómo está viviendo ella esta situación, ya que el dolor, el miedo a sentir molestias o la sensación de haber perdido una parte de su vida sexual pueden influir en su interés por la intimidad. Si les resulta difícil abordar este tema solos, una consulta con un profesional de la sexología puede ayudarles a recuperar la comunicación y descubrir nuevas formas de vivir su sexualidad adaptadas a sus circunstancias actuales. Le animo a dar ese primer paso y abrir la conversación con cariño, sin presión y con curiosidad por encontrar juntos una nueva manera de disfrutar de la intimidad. Gladys Hernández Hormigo Psicóloga y Sexóloga.

Gladys Mónica Hernández Hormigo

Gladys Mónica Hernández Hormigo

Psicólogo

Santa Cruz de Tenerife

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es importante que nos pidas cita por doctoralia y poder conocer mejor y darte algunas herramientas qeu os ayude en este aspecto. Un saludo


Hola. Lo que planteas es muy comprensible. Después de seis años sin relaciones sexuales con penetración, dolor por parte de tu mujer y una cirugía de próstata reciente en tu caso, es normal que aparezcan pudor, inseguridad o miedo a proponer retomar la intimidad. Lo primero sería aclarar médicamente la situación de tu mujer. Cuando dices que “se le desprendió la matriz”, podría tratarse de un prolapso uterino o de órganos pélvicos. Esta condición puede producir molestias, sensación de peso y dolor durante las relaciones sexuales, pero existen opciones de tratamiento como fisioterapia de suelo pélvico, pesarios vaginales o cirugía, según el caso y la gravedad. Sería recomendable que ella consulte con ginecología o suelo pélvico si no lo ha hecho recientemente. En tu caso, después de una operación de próstata puede aparecer orgasmo seco, ausencia de eyaculación o eyaculación retrógrada, según el tipo de cirugía. Esto no impide necesariamente sentir placer u orgasmo, aunque la respuesta sexual cambie. Si tienes dudas sobre lo que es seguro o esperable tras la intervención, conviene comentarlo con tu urólogo. Desde la sexología, es importante ampliar la idea de relación sexual. Si la penetración le causa dolor, no debería forzarse ni convertirse en el objetivo. Podéis recuperar intimidad mediante besos, caricias, masajes, contacto corporal, masturbación compartida, estimulación manual, sexo oral si ambos lo deseáis o simplemente momentos eróticos sin presión de llegar a nada concreto. Para proponérselo, busca un momento tranquilo, fuera de la cama y sin que parezca una exigencia. Podrías decirle algo como: “Me gustaría que pudiéramos recuperar algo de intimidad, sin penetración y sin presión. No quiero que te duela ni que te sientas obligada, pero echo de menos que podamos darnos cariño y placer de alguna manera cómoda para los dos”. Después, escucha su respuesta. Quizá ella también tenga miedo al dolor, vergüenza, apatía o haya desconectado de su deseo por haber asociado la sexualidad con molestia durante años. En ese caso, conviene ir muy poco a poco y empezar por contacto afectivo o sensual, no directamente sexual. Un posible primer paso sería acordar encuentros breves sin penetración ni obligación de orgasmo: abrazarse, acariciarse, darse un masaje o explorar qué contacto resulta agradable y cuál no. Si aparece dolor, incomodidad o tensión, se detiene. El objetivo inicial no es “volver a funcionar”, sino recuperar seguridad, confianza y comunicación. Si a ambos os cuesta hablarlo o hay mucha apatía, una consulta con sexología o terapia de pareja puede ayudaros a diseñar una sexualidad adaptada a vuestra etapa, salud y deseos. No se trata de resignarse a no tener intimidad, sino de encontrar formas de placer que no dañen a ninguno de los dos.

María Villalba López

María Villalba López

Psicólogo

Alcalá de Henares

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