Hola, tengo soy una chica de 25 años y casada, desde los 16 años salí de mi casa a vivir sola. A los

Hola, tengo soy una chica de 25 años y casada, desde los 16 años salí de mi casa a vivir sola. A los 18 me enamoré y empecé mi relación con mi actual pareja. Vivimos juntos y solos los primeros tres años de relación. Los últimos 3 años por situaciones de la vida mis padres se mudaron a mi casa. Estaban desempleados y todos en pandemia. Ese tiempo nos cuidamos y todo bien. Ahora ha no estamos en pandemia, pero mis padres, se ponen exquisitos a la hora de buscar trabajo. Me quiero mudar y les he dicho muchas veces que ya quiero retomar mi vida sola con mi pareja, parece ser que no entienden o no me quieren dejar. No sé cómo lidiar con la situación, por un lado siento que debo apoyarlos, y por otro ya necesito mi soledad y tranquilidad en mi relación. Ellos no tienen muy claro sus planes de futuro y continúan en mi casa. Son personas menores de 60 años, y totalmente sanos. Me pregunto si es normal que me sienta de esta forma, de no querer convivir con ellos. Me siento culpable de pensar así. Y luego me siento con ganas de ayudarlos, aunque a veces siento que me utilizan y no quieren dejarme sola con mi pareja.

21 respuestas


Buenos días, en ocasiones cuando nos habituamos a cierto tipo de vida o de convivencia (en este caso junto a la pandemia) luego puede resultarnos difícil volver, digamos a una situación que teníamos antes. Es totalmente normal los sentimientos que tienes, tanto los de querer buscar tu propio espacio personal y de pareja, lo que requiere una intimidad y de ahí el deseo de no querer convivir con ellos, como el de querer ayudarlos, a fin de cuentas son tus padres y obviamente quieres lo mejor para ellos. Buscar un equilibrio entre estos sentimientos estableciendo unas líneas importantes para definir el tipo de relación que quieres con ellos y saber exponérselo es clave, a lo que quizás la sensación de no poder o conseguir gestionar te genere ese sentimiento de culpa. Espero haberte arrojado algo de luz sobre el tema, quizás incluso algo de terapia familiar pueda ser clave para tu caso. Un saludo :)

Samuel Buenache Hinojosa

Samuel Buenache Hinojosa

Psicólogo

Puerto de Sagunto

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¡Hola! Trabajo con terapia estratégica centrada en presente y futuro y no es una situación fácil de llevar ni de resolver porque entran en juego muchos valores, sentimientos y posibles culpabilidades. Si quieres que la situación cambie, es necesario que os sentéis todos y le expongas claramente cuales son tus deseos y les preguntes abiertamente como podéis hacerlo sin rodeos. Buscar soluciones, ayudas de alquiler desempleados, algo para que puedan rehacer su vida por sí mismos. Entiendo que es tu familia, y al igual que tú quieres lo mejor para ellos, ellos deben respetar también tus opiniones y la vida que estás empezando en pareja. Si puedo ayudarte, no dudes en escribir. Un saludo.


Aunque lo habitual es que a algunos hijos les cueste abandonar la seguridad de la casa de sus padres, en ocasiones se produce un fenómeno conocido como parentificación; una situación en.la que los hijos -sin desearlo ni buscarlo- acaban asumiendo el "rol de padres". Esto se produce por diversas causas ( no voy a valorar la de la situación que expones porque la información es escasa, y eso no es profesional y podria no ayudarte). Lo más sencillo es que ellos comprendieran tus necesidades de privacidad y actúen en consecuencia ( aunque como te digo desconozco la gravedad de su situación económica y las dificultades para encontrar trabajo), pero lo cierto es que parece que es una situación que de persistir puede provocar conflictos con ellos e, incluso, en tu propia relación de pareja. El asesoramiento psicológico puede ayudarte a abordar este asunto de una manera que no sean muy importantes las emociones encontradas y contradictorias ni los sentimientos de culpabilidad.

Blas Rodríguez Armas

Blas Rodríguez Armas

Psicólogo

Las Palmas de Gran Canaria

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Hola, por lo que puedo observar eres muy independiente, por lo menos bastante más que tus padres, a quienes parece que les cuesta separarse de ti. Comprendo que es una situación difícil pues intervienen muchas emociones. Una situación que tuvo un sentido durante un espacio de tiempo determinado deja de tener ese sentido cuando las condiciones han cambiado. A veces hace falta una ayuda externa para ayudarnos a ver las cosas con perspectiva y poder tomar una decisión lúcida. Un proceso psicoterapéutico sin duda te ayudaría a contactar con tus verdaderas necesidades y deseos, analizando la situación actual con detalle. Dicho proceso no tiene por qué ser largo. A veces cuando se trata de tomar una decisión, basta con unas pocas sesiones.


Gracias por compartir esta duda, antes de nada comentarte que me pareces una mujer muy valiente ¡con 16 años empezaste a desarrollar tu vida independiente!, te admiro. Es normal sentirse en esa dualidad de querer seguir disfrutando de tu independencia más cuando tus padres están sanos; y a la vez querer ayudarles en lo que necesites. Ahora bien, pregúntate dentro de 5 años cómo te verás, dónde estarás y qué estarás haciendo si sigues viviendo como hasta el día que escribiste esta nota de orientación en doctoralia. Si cuando te respondas aún sigues teniendo dudas o incrementan puedes consultarme y hablamos para ver como puedo ayudarte.


Hola, gracias por compartir tu experiencia y felicitarte por el hecho de empezar a buscar soluciones a tu problemática. En primer lugar, es importante que seas consciente de que es normal e incluso saludable que sientas que quieres hacer tu vida con tu pareja de forma independiente. Por lo que se refiere a la culpabilidad, podrías preguntarte: ¿qué te está aportando? Es comprensible que puedas sentirte de este modo, pero también es importante que tus padres se hagan responsables de su situación y que no te hagas responsable tú de ella. Todo esto está relacionado con la incapacidad de poner límites ante situaciones que te pueden resultar disfuncionales y generadoras de malestar. Son aspectos que se pueden trabajar en la consulta psicológica. ¡Te envío mucho ánimo!


Hola, creo que sería necesario que pudieras hablar con tus padres y explicarles tu necesidad de independencia. A su vez, sería interesante, como te recomiendan mis compañeros y compañeras, que puedas explorar por qué te sientes mal al intentar poner algo de distancia frente a tus padres. A su vez, no has hablado de cómo se siente tu pareja. Entiendo que ella tampoco está con ganas de compartir vuestra vivienda con tus padres. Sería importante también que te puedas apoyar en ella y en su opinión para poder hablar con ellos. Un saludo, Paul


Hola. Antes de nada gracias por compartir esta inquietud y sentimientos y depositar tu confianza en nosotros para darte respuesta. Primeramente y, atendiendo a ese sentimiento de culpabilidad del que hablas, decirte que es completamente lógico y natural que una persona que tiene un proyecto de futuro con su pareja (ojo, que una familia se forma desde los proyectos en común no hace falta que haya hijos) quiera poder vivirlo en libertad. A veces suceden hechos que cómo bien comentas obligan a casos excepcionales, pero la excepción no es la norma. Entiendo por lo que dices que tus padres tienen posibilidad de encontrar trabajo y quizás, este sentimiento de querer hacer tu vida con tu pareja, sin que ello signifique dejar "tirados" a tus padres sea algo para hablar con ellos. Estoy segura de que tus padres siempre podrán contar contigo cuando lo necesiten, pero también mereces atender a tus propias necesidades individuales. Si para marcar este límite y tener esta comunicación, no dudes en pedir ayuda profesional si lo necesitas, como te decía, merecer atender a tus necesidades. Mucho ánimo, un abrazo


Buenas tardes, no hay nada "normal" o "anormal" en cuanto a los sentimientos se refiere. Si tiene la necesidad de volver a vivir sola, eso no quiere decir que tenga que abandonar a sus padres, puede ayudarles de diferentes maneras sin que la convivencia sea necesaria. Seguro que puede trabajar en ello para que pueda encontrar su propia felicidad. Un saludo!

Beatriz López Sánchez

Beatriz López Sánchez

Psicólogo

Alcalá de Henares

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Hola, gracias por tu pregunta, es totalmente normal que la situación te pueda resultar incómoda. En cualquier caso, irte con tu pareja a vivir de forma independiente no va a suponer que estés abandonando a tus padres en ningún caso. Tienes el derecho a continuar tu vida sin que ello sea un obstáculo. El tema podrías abordarlo de forma clara y tratando de exponer tus argumentos en un sentido en el que no los culpabilices. También sería interesante dejar claro que aunque ellos no tengan claro su camino tú sí lo tienes y es vivir con tu pareja. Un saludo y mucho ánimo

Anxo Blanco Villaverde

Anxo Blanco Villaverde

Psicólogo

Santiago de Compostela

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¡ Buenos días ! Lo que sientes es completamente normal ¡ No te alarmes por ello !. Ya que lo podría sentir cualquiera que estuviera en tu situación. Desgraciadamente como comentas, no es una situación donde tu tengas que tomar ninguna decisión, ya que como puedo comprobar la tienes clara. Lo que haría sería una terapia familiar con vosotros, ya que veo esencial que pongáis todos los puntos y opiniones sobre la mesa. ¡ Mucho ánimo y un cordial saludo !

Isabel Díaz Avi

Isabel Díaz Avi

Psicólogo

Fuengirola

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Es completamente comprensible que te sientas de esa manera, y muchas personas experimentan conflictos similares al tratar de equilibrar la responsabilidad filial con el deseo de autonomía y privacidad en la vida de pareja. Aquí hay algunos pasos que podrían ayudarte a abordar esta situación: 1. **Comunicación abierta y honesta:** Es esencial hablar abiertamente con tus padres sobre tus sentimientos y necesidades. Explícales que amas y valoras a tu pareja, y que necesitas espacio y privacidad para fortalecer tu relación. 2. **Establecer límites claros:** Si decides mudarte con tu pareja, establece límites claros y realistas con respecto a la relación y la interacción con tus padres. Puedes acordar horarios específicos para compartir tiempo juntos y momentos para tener tu propio espacio. 3. **Buscar soluciones prácticas:** Trabaja con tus padres para encontrar soluciones prácticas para su situación. Esto podría incluir ayudarles a buscar trabajo o explorar opciones de vivienda y apoyo comunitario. 4. **Buscar ayuda externa:** Si las conversaciones directas no llevan a una solución, considera buscar la ayuda de un mediador familiar o un terapeuta. Pueden proporcionar una perspectiva objetiva y ayudar a facilitar la comunicación entre las partes. 5. **Equilibrar cuidado propio y apoyo a los demás:** Es importante cuidar de ti misma y de tu relación, pero también puedes buscar maneras de apoyar a tus padres en su búsqueda de empleo y soluciones de vivienda. Encontrar un equilibrio que sea sostenible para todos es clave. 6. **Explorar opciones de trabajo para tus padres:** Ayuda a tus padres a explorar opciones de empleo y recursos que puedan facilitar su independencia. Esto podría incluir asesoramiento laboral, cursos de capacitación, o buscar oportunidades en el ámbito comunitario. Recuerda que tus sentimientos son válidos, y no debes sentirte culpable por querer establecer tu propio hogar y vida con tu pareja. Encontrar soluciones que respeten tanto tus necesidades como las de tus padres puede llevar tiempo y esfuerzo, pero con comunicación abierta y empatía, es posible llegar a acuerdos que beneficien a todas las partes involucradas. Un abrazo Begoña Terapia nline


A tu pregunta respondo que es natural, normal y deseable por la salud de la pareja de que quieras tener la intimidad de vivir solos. Saliste de tu casa a los 16 años siendo menor de edad, eso me parece muy significativo. Según tus líneas si creo que tus padres (jóvenes y sanos) están cometiendo un error. Hay un ausente en tu relato y es tu pareja, qué opina? tienes que hablarlo con él y juntos tomar la mejor decisión. Entiendo que es una situación complicada y más cuando la otra parte del problema (tus padre) no muestra voluntad. Te mando un gran abrazo y estoy seguro que encontrarás la mejor manera de retomar tu vida. A tus órdenes Psic. Gustavo Sardo


Estás en tu derecho de querer vivir sola. Son circunstancias difíciles pero cuando no hay dependencia cada uno debe responsabilizarse de lo suyo, salvando las particularidades que pueda tener cada familia y lo que cada uno quiera dar por su cuenta. El dar y el recibir deben estar siempre equilibrados. Con todo, hay situaciones que se nos escapan de las manos y es bueno contar con ayuda profesional para resolverlas. Podríais apelar a terapia o mediación familiar si quieres movilizar la familia de forma más o menos consensuada entre todos o a terapia individual para buscar el apoyo que necesites para dar los pasos que ya sepas que vas a dar. Mucha suerte.


Es completamente comprensible que te sientas de esta manera. Has hecho un gran esfuerzo al apoyar a tus padres durante un momento difícil, pero también es natural que, después de tanto tiempo, sientas el deseo de retomar tu espacio y tu vida privada con tu pareja. La convivencia con los padres, especialmente cuando llevas tiempo viviendo de manera independiente, puede generar tensiones y conflictos, y tu deseo de tener de nuevo tu propio hogar con tu pareja es muy legítimo. La mezcla de emociones —culpa por querer tu espacio y la necesidad de ayudar— es normal. Es natural que te sientas dividida entre la responsabilidad de apoyar a tus padres y la necesidad de cuidar tu relación y tu bienestar emocional. Aquí tienes algunos pasos que pueden ayudarte a manejar esta situación: Ten una conversación directa y honesta: Puedes expresarles que, aunque los has apoyado y entiendes sus desafíos, es importante para ti y tu pareja recuperar su espacio. Puedes hablarles desde el amor y el respeto, dejándoles saber que tu intención no es abandonarles, sino cuidar de tu relación y tu independencia. Ayúdales a tomar decisiones claras: A veces, los límites ayudan a que las personas tomen acción. Si aún no lo han hecho, podrías proponerles un plazo razonable para que encuentren trabajo o consideren opciones de vivienda. Quizás puedas ofrecer apoyo en la búsqueda, sin hacer todo por ellos, para que asuman la responsabilidad de su situación. Recuérdate que cuidar de tu relación es tan válido como ayudarles: Has estado ahí para ellos en momentos difíciles, y eso demuestra tu compromiso como hija. Pero también es vital cuidar de ti misma y de tu pareja; encontrar ese equilibrio no es egoísta. Gestiona la culpa: Recuerda que poner límites no significa que no les quieras o que los estás abandonando. Estás marcando una línea para asegurar que todos puedan vivir de manera saludable y respetuosa. Establecer estos límites te permitirá apoyarles sin sacrificar tu propio bienestar y el de tu relación. Aunque puede ser incómodo al principio, dar este paso es importante para construir una relación saludable con ellos y con tu pareja.


Lo que estás sintiendo es completamente **normal y legítimo**. Has sido generosa, has cuidado, has sostenido, y ahora estás deseando **recuperar tu espacio, tu intimidad y tu proyecto de vida en pareja**. Eso no te hace egoísta ni desagradecida. Te hace una mujer adulta que necesita **poner límites sanos** para proteger su bienestar emocional y su relación. ### ¿Por qué te sientes culpable? Porque el vínculo con los padres suele estar cargado de expectativas: cuidar, sostener, no fallar. Pero cuando esas expectativas se prolongan más allá de lo razonable, **la culpa aparece como una señal de que estás rompiendo un patrón que ya no te sirve**. Y eso, aunque duela, es parte del crecimiento. ### ¿Qué puedes hacer para empezar a resolver esta situación? **1. Validar tu necesidad sin culpa** Querer vivir sola con tu pareja no es abandono. Es **una etapa natural en la vida adulta**. Puedes decirte: _"He cumplido con ellos, ahora necesito cumplir conmigo."_ **2. Tener una conversación clara y firme, sin agresividad** No basta con insinuar que quieres tu espacio. Necesitas decirlo con claridad: _"Han sido años importantes, pero ahora necesito que retomemos caminos separados. Mi pareja y yo necesitamos nuestro espacio para crecer."_ No es una petición, es una decisión. **3. Establecer un plazo concreto para la mudanza** Puedes proponer una fecha límite razonable (por ejemplo, 2 o 3 meses) para que ellos organicen su salida. Eso evita que la situación se prolongue indefinidamente. **4. Ofrecer apoyo sin asumir la responsabilidad total** Puedes ayudarles a buscar opciones, revisar ofertas de empleo, incluso acompañarlos en trámites. Pero **no puedes vivir por ellos**. **5. Trabajar en tu relación con la culpa** La culpa no desaparece sola. Puedes escribir lo que sientes, hablarlo en terapia, o repetir frases que te ayuden a soltar: _"No les estoy fallando. Me estoy cuidando."_ _"Ayudar no significa sacrificarme."_ _"Mi hogar también necesita límites."_ **6. Proteger tu relación de pareja** Tres años de convivencia con tus padres pueden haber afectado la intimidad, la comunicación y la dinámica con tu pareja. Recuperar ese espacio **es vital para que la relación no se desgaste**. **7. Recordar que poner límites también es una forma de amor** Decir “hasta aquí” no es rechazar. Es **reconocer que el amor necesita estructura para no volverse dependencia**. Tu historia muestra que eres fuerte, empática y capaz de sostener a otros. Ahora es momento de **sostenerte a ti misma**, sin culpa, sin miedo, y con la certeza de que **mereces tu propio espacio para vivir plenamente**. Si te parece bien te ofrezco una consulta psicológica online gratuita y hablamos con más detenimiento de lo que te ocurre.


Es completamente normal que quieras recuperar tu espacio con tu pareja. Acompañar a tus padres en un momento difícil fue un gesto generoso, pero convertirlo en algo indefinido cambia el equilibrio. Sentir culpa no significa que estés haciendo algo mal; significa que te cuesta poner límites cuando hay afecto de por medio. Tus padres son adultos y sanos, y también les corresponde hacerse cargo de su proyecto de vida. Apoyar no implica renunciar a la tuya. La clave ahora es hablar con claridad y fijar plazos concretos, porque si la situación queda abierta, se prolonga sola. Cuidar tu relación y tu tranquilidad también es legítimo.

Rubén Monreal

Rubén Monreal

Psicólogo

Alcorcón

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Hola, gracias por compartir algo tan importante y delicado. Lo que estás sintiendo es completamente normal y, además, muy humano. Estás en medio de un conflicto interno muy frecuente: el equilibrio entre el cuidado a la familia de origen y la construcción de tu propia vida adulta. Por un lado, aparece tu sentido de responsabilidad y apoyo hacia tus padres, y por otro, una necesidad igual de legítima: recuperar tu espacio como pareja y tu independencia. El hecho de que sientas culpa no significa que estés haciendo algo mal, sino que eres una persona empática y comprometida. Desde fuera, hay algo importante que conviene poner en palabras: tus padres son adultos, sanos y con capacidad de responsabilizarse de su vida, mientras que tú también tienes derecho a priorizar tu proyecto vital. No es egoísmo, es desarrollo personal. En este tipo de situaciones, desde la terapia cognitivo-conductual trabajamos mucho cómo influyen los pensamientos en lo que sentimos. Por ejemplo, pueden aparecer ideas como: “Soy mala hija si quiero que se vayan” “Tengo la obligación de mantenerlos” Estos pensamientos generan culpa y te bloquean. En terapia aprenderíamos a cuestionarlos y sustituirlos por otros más ajustados, como: “Puedo querer y apoyar a mis padres sin renunciar a mi vida” “Poner límites también es una forma de cuidar la relación” Además, también se trabajaría la parte conductual: cómo comunicar límites de forma clara, firme y respetuosa, sin entrar en discusiones constantes ni ceder desde la culpa. Algunas ideas que pueden ayudarte: Intenta tener una conversación clara y concreta, con plazos (no indefinido). Habla desde cómo te sientes (“necesito recuperar mi espacio”) en lugar de acusar. Evita entrar en justificaciones excesivas: tu necesidad es válida por sí misma. Observa si realmente hay intención por su parte de cambiar o si se han acomodado a la situación. Y algo importante: si sientes que te están utilizando, esa emoción merece ser escuchada, no ignorada. Estás en un momento de transición hacia una etapa más autónoma, y eso a veces implica incomodidad, culpa o conflicto. Pero también es necesario para que tu relación de pareja crezca de forma sana. Si lo necesitas, trabajar este tema en terapia puede ayudarte a ordenar emociones, fortalecer tu seguridad y aprender a poner límites sin sentirte mal por ello. Un abrazo Pilar Rapela, tu psicóloga amiga

Pilar Rapela

Pilar Rapela

Psicólogo

Zaragoza

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Hola! Sí, es completamente comprensible que te sientas así, y una cosa importante: querer recuperar tu intimidad y tu vida de pareja no significa que no quieras a tus padres ni que seas una mala hija. Tú saliste de casa siendo muy joven y has construido durante años una vida independiente. La convivencia con tus padres comenzó como una situación excepcional, en un momento en el que necesitaban apoyo, y es normal que hayas podido asumirla desde la solidaridad. Pero que aquella situación fuera necesaria entonces no significa que tenga que convertirse en una situación indefinida. Creo que aquí hay dos cuestiones diferentes que conviene separar. Una es que quieras ayudar a tus padres, y otra es que sientas que tienes que poner tu propia vida en pausa hasta que ellos decidan qué hacer con la suya. Puedes quererles, preocuparte por ellos y ayudarles dentro de tus posibilidades sin asumir la responsabilidad de resolver su futuro. Además, el hecho de que sean adultos sanos y que la situación de emergencia inicial haya cambiado hace especialmente importante que puedan empezar a construir un proyecto propio. Si ellos no tienen claro cuándo se marcharán, qué trabajo quieren buscar o dónde vivirán, esa incertidumbre no puede recaer indefinidamente sobre ti. La culpa probablemente sea una de las partes más difíciles. Es posible que cuando piensas “quiero que se vayan” aparezca inmediatamente “soy egoísta, debería ayudarles, después de todo lo que han pasado”. Pero querer vivir sola con tu pareja no es abandonarles. También tienes derecho a construir tu propia vida, tu intimidad y tu hogar. Y hay algo que me parece importante trabajar: no necesitas conseguir que ellos estén de acuerdo con tu decisión para que tu decisión sea válida. Si ellos no quieren marcharse o consideran que todavía necesitan quedarse, eso puede generar conflicto, pero no significa que tú tengas que renunciar a tu límite. En terapia trabajaría precisamente esa culpa, la dificultad para poner límites sin sentir que estás haciendo daño, qué responsabilidad te corresponde realmente respecto a tus padres y cómo comunicarles una decisión firme sin entrar continuamente en negociaciones que terminan haciendo que vuelvas a ceder. No se trata de elegir entre “mis padres o mi pareja”. Se trata de aprender a cuidar los vínculos importantes de tu vida sin dejar de cuidar también tu propio proyecto. Si quieres trabajar esta situación y, sobre todo, aprender a poner ese límite sin que la culpa termine haciéndote renunciar a tus propias necesidades, estaré encantada de acompañarte en el proceso


Es normal. A los 25 años, casada y en tu propia casa, querer vivir a solas con tu pareja es lógico, más aún cuando tus padres están sanos y en edad de trabajar. Te sientes culpable porque fuiste generosa en un momento difícil, y ahora esa ayuda se ha convertido en algo permanente. Ayudarles no significa renunciar a tu vida de pareja. Puede servirte ponerles un plazo concreto, por ejemplo tres meses, y ofrecerles un apoyo puntual para empezar, como el primer mes de alquiler o ayuda para buscar trabajo. Si ya lo has hablado muchas veces, más conversaciones no van a cambiar nada; lo que cambia la situación es una fecha. Hablad tu pareja y tú de lo que queréis y, si la culpa pesa demasiado, un psicólogo puede acompañarte.


Hola, buenos días. Sí, es normal que te sientas así. Querer recuperar tu intimidad, tu espacio y tu vida de pareja no significa que seas mala hija ni que no quieras ayudar a tus padres. El problema parece estar en que una ayuda que empezó como algo temporal se ha convertido en una convivencia indefinida, sin un plan claro de salida. Y cuando no hay límites concretos, es fácil que aparezcan culpa, resentimiento y sensación de estar siendo utilizada. Puede ayudarte cambiar el enfoque: en lugar de seguir diciendo “me gustaría que os fuerais”, plantear una decisión concreta y con fecha. Por ejemplo, explicarles que necesitas recuperar tu hogar con tu pareja y que vais a organizaros para que en un plazo determinado encuentren otra alternativa. Ayudarles a buscar opciones no significa asumir indefinidamente su responsabilidad económica o vital. También es importante aceptar que probablemente no estén de acuerdo o que intenten hacerte sentir culpable. Poner un límite no consiste en conseguir que los demás lo entiendan, sino en mantenerlo aunque no les guste. Si esta situación te genera mucha culpa o te cuesta sostener tus decisiones frente a ellos, puede ser muy útil trabajarlo en terapia. Si necesitas profundizar en esta dinámica familiar y aprender a poner límites sin sentirte mala hija, puedes solicitar una cita conmigo desde mi perfil para realizar una primera valoración. Un saludo.

Ignacio Sánchez García

Ignacio Sánchez García

Psicólogo

Torrejón de Ardoz

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