Si mi pareja lleva viendo porno toda la vida y desde hace ya muchos años prefiere ver porno que mant

Si mi pareja lleva viendo porno toda la vida y desde hace ya muchos años prefiere ver porno que mantener relaciones pero me dice que no ha perdido el deseo por mí pero que no sabe porqué necesita ver videos porno y a mí en las relaciones me deja instisfecha xq él o acaba muy rápido la eyaculación, o bien porqué no llega a ella conmigo. Sigue mirando el porno y no tengo tanta comunicación porqué él lo ve como un problema suyo y no de ambos. Qué puedo hacer

2 respuestas


Es importante que busque ayuda de asesoramiento en sexologia es normal este tipo de preguntas

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Hola. Es comprensible que te sientas insatisfecha, rechazada y preocupada. El problema no es únicamente que tu pareja consuma pornografía, sino que desde hace años parece preferirla a la intimidad compartida, existen dificultades durante las relaciones y no está dispuesto a abordar contigo el impacto que esta situación tiene en la pareja. El consumo de pornografía no es necesariamente problemático ni permite hablar automáticamente de una adicción. Sin embargo, conviene evaluarlo cuando la persona siente que “necesita” consumirla, no consigue reducirla, continúa a pesar de sus consecuencias o termina desplazando la sexualidad en pareja. La relación entre el consumo problemático de pornografía y las dificultades sexuales es compleja: se han encontrado asociaciones con insatisfacción o problemas de respuesta sexual, pero no puede afirmarse que la pornografía sea siempre la causa directa. Que algunas veces eyacule rápidamente y otras no consiga eyacular contigo también puede depender de distintos factores: el tipo de estimulación al que está acostumbrado durante la masturbación, la ansiedad, las expectativas, la frecuencia sexual, medicamentos o problemas médicos. Las dificultades eyaculatorias persistentes requieren una valoración individual; no deberían atribuirse exclusivamente al porno sin explorar otras posibilidades. Aunque el consumo sea una conducta individual, deja de ser “solo un problema suyo” cuando afecta a vuestra intimidad, a tu satisfacción y a la confianza de la relación. Esto no significa que puedas obligarlo a dejarlo o a mantener relaciones sexuales, pero sí tienes derecho a expresar cómo te afecta y a decidir qué necesitas para permanecer en la relación. Sería recomendable hablarlo fuera del momento sexual, evitando discutir inmediatamente después de un rechazo o de una relación insatisfactoria. Puedes expresarlo así: “No quiero controlar tu sexualidad ni prohibirte nada, pero nuestra vida sexual me está generando dolor e insatisfacción. Necesito saber si estás dispuesto a abordar conmigo lo que está ocurriendo y buscar ayuda”. En esa conversación convendría plantear cuestiones concretas: si reconoce que existe una dificultad, si estaría dispuesto a observar y modificar sus hábitos, si desea recuperar la intimidad contigo y si aceptaría realizar una consulta de sexología. El objetivo no debería ser únicamente exigirle que deje de ver pornografía, sino comprender qué función cumple, cómo es su masturbación, qué ocurre durante vuestros encuentros y qué necesita cada uno para disfrutar. Si él siente pérdida de control sobre el consumo y lo mantiene pese a sus consecuencias, sería conveniente una evaluación con un/a psicólogo/a o sexólogo/a. Este diagnóstico no se establece por la frecuencia del consumo, sino ante un patrón persistente de falta de control que causa deterioro significativo. La terapia sexual o de pareja puede ayudaros a revisar el deseo, la comunicación, los hábitos de masturbación, las expectativas creadas por la pornografía y la forma de ampliar vuestra sexualidad más allá de la penetración. Sin embargo, para que exista un cambio compartido, él debe reconocer que, aunque el consumo sea suyo, sus consecuencias os afectan a ambos. Mientras tanto, no te responsabilices de “competir” con los vídeos ni intentes adaptarte realizando prácticas que no deseas. Tu satisfacción también importa. Si él rechaza sistemáticamente hablarlo, buscar ayuda o realizar algún cambio, tendrás que valorar no solo cuánto lo quieres, sino si las condiciones actuales de la relación son compatibles con tus necesidades afectivas y sexuales.

María Villalba López

María Villalba López

Psicólogo

Alcalá de Henares

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