Tengo 70 años y mi esposa 20 años menor que yo ,lo que pasa.es que no puedo tener sexo con ella x en
Tengo 70 años y mi esposa 20 años menor que yo ,lo que pasa.es que no puedo tener sexo con ella x enfermedad de diabetes y corazon,y tengo mucha pena x ella,y le expliqué que tenga sexo con alguien de su trabajo,estará bien lo que le dije,,es más le dije que me gustaría presenciar el acto..
4 respuestas
Esa es una decisión que debe tomar ella y no tú. Tal vez estás centrando la relación de pareja al hecho de tener o no tener sexo. Las relaciones sexuales abarcan mucho más que la mera penetración en el coito. Hay otro extremo que que debes trabajar y es el que quieras presenciar el acto sexual de tu mujer con un compañero de trabajo.
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gracias por comparti tu opinion, lo importante es qeu te sientas comodo, pero si ves qeu os está geenrando algún problema, puedes pedirnos cita tanto presencial como online por doctoralia. Un saludo
Hola. Entiendo que sientas pena por tu esposa y preocupación por no poder mantener relaciones sexuales como antes, especialmente teniendo diabetes y una enfermedad cardíaca. Sin embargo, antes de asumir que la única salida es que ella tenga relaciones con otra persona, sería recomendable valorar opciones médicas y sexológicas. La diabetes y los problemas cardiovasculares pueden influir mucho en la erección, el deseo y la respuesta sexual. Además, algunos tratamientos para la disfunción eréctil pueden estar contraindicados si se toman ciertos medicamentos para el corazón, especialmente nitratos, por lo que no conviene automedicarse. Lo más adecuado sería consultar con urólogo y cardiólogo para valorar qué tipo de actividad sexual es segura en tu caso y qué tratamientos podrían ayudarte. También es importante ampliar la idea de sexualidad. Si la penetración no es posible o no es segura por ahora, pueden existir otras formas de intimidad: caricias, besos, masajes, masturbación compartida, sexo oral si ambos lo desean, juguetes sexuales o encuentros eróticos sin exigencia de erección. La vida sexual de una pareja no tiene que reducirse únicamente al coito. Respecto a proponerle que tenga sexo con otra persona, no está “mal” si nace de una conversación libre, madura y consensuada por ambos. Algunas parejas acuerdan formas de no monogamia, pero esto solo puede funcionar si no aparece desde la culpa, la presión o el miedo a perder a la pareja. Tu esposa tendría que desearlo realmente, sentirse libre para aceptar o rechazarlo, y ambos tendríais que hablar con mucha claridad de límites, emociones, protección sexual y consecuencias. El hecho de que sea alguien de su trabajo añade un riesgo importante: puede generar problemas laborales, emocionales o de convivencia si después aparecen celos, incomodidad o conflictos. Por eso no sería recomendable plantearlo como una solución rápida a tu culpa. También mencionas que te gustaría presenciar el acto. Esa fantasía puede existir y no tiene por qué ser patológica, pero debe hablarse con mucho cuidado. No basta con que a ti te excite o te alivie; tu esposa y la tercera persona tendrían que consentirlo de manera clara y sin presión. El consentimiento implica que no haya coerción, manipulación ni sexo contra la voluntad de ninguna persona. Mi recomendación sería que no toméis una decisión así desde la pena o la desesperación. Primero consultad médicamente qué opciones existen para tu salud sexual. Después, si ambos queréis explorar acuerdos sexuales diferentes, sería muy conveniente acudir a terapia sexual o de pareja para hablarlo con calma, revisar límites y evitar que una propuesta nacida del amor termine generando más dolor. Tu preocupación por ella habla de cariño, pero no necesitas sacrificarte ni empujarla hacia otra persona para demostrar amor. Lo prioritario es que ambos podáis hablar de deseo, intimidad, salud y límites de una forma honesta y segura.
Hola. Entiendo que puedas sentir pena por tu esposa y preocupación por no poder mantener relaciones sexuales, pero no tienes por qué asumir que ella necesita necesariamente tener relaciones con otra persona. Esto es algo que, si ambos lo contempláis, debería hablarse con mucha calma y desde el deseo de los dos, sin que ella sienta que tiene que hacerlo por ti. Una pareja puede encontrar otras formas de mantener la intimidad y la sexualidad, y también sería importante valorar médicamente si existe algún tratamiento que pueda mejorar tu función sexual teniendo en cuenta la diabetes y el problema cardíaco. Si ambos estáis pensando realmente en abrir la relación, la terapia sexual o de pareja puede ayudaros a explorar qué queréis cada uno y qué límites os harían sentir cómodos.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.


