Vuelvo a preguntar porque la respuesta no ha resuelto ninguna de mis dudas. Tengo una gangrena seca,
Vuelvo a preguntar porque la respuesta no ha resuelto ninguna de mis dudas. Tengo una gangrena seca, sé perfectamente lo que es una necrosis, en la punta del tercer dedo del pie, soy diabética, no hay signos de infección, la lesión está bien delimitada tras curas con betadine. Estoy pendiente de valoración por cirugia vascular, ¿será necesaria una amputación de todo el dedo a pesar de que en la eco-doppler el pulso pedio es bueno aunque no perfecto?. Ya me han amputado primer y segundo dedo por gangrena por aplastamiento, ¿vale la pena conservar los dedos que me quedan?. Ese dedo estaba perfecto pero la herida quirúrgica la llevaron hasta la mitad de ese dedo, hice una dehiscencia de sutura, ahora la herida está cerrada pero el dedo necrosado, ¿ es todo esto normal?. Gracias
2 respuestas
Hola, la gangrena y necrosis es irreversible. Hay distintas causas, siendo la vascular la mas frecuente. Puede solicitar cita para valorar su caso concreto
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En una gangrena seca bien delimitada, aunque haya pulso pedio conservado, la decisión de amputar depende de viabilidad real del tejido, riesgo de progresión, dolor y función. Puntos clave y directos: Gangrena seca = tejido ya no recuperable. Aunque el pulso sea razonable, cuando un segmento entra en necrosis no vuelve a la normalidad. La amputación se valora si el tejido necrótico no se “momifica” de forma estable, si genera dolor, si hay riesgo de infección o si compromete la cicatrización del resto del pie. Que el dedo estuviera bien antes de la cirugía y después desarrollara necrosis puede ocurrir cuando la herida quirúrgica compromete parte de la vascularización digital. No es frecuente, pero puede pasar, especialmente en diabetes. No siempre es necesario amputar el dedo completo. A veces basta con una amputación limitada si el tejido sano proximal es suficiente. Respecto a “conservar lo que queda”: si los dedos restantes están bien perfundidos y funcionan, sí vale la pena preservarlos, si ya se ha perdido tres o mas dedos, hay que valorar la dinámica del pié y existe la posibilidad de una amputación del antepié. Cada caso se decide según perfusión, estabilidad del tejido, riesgo futuro y viabilidad hemodinámica. Su equipo de cirugía vascular tendrá que valorar: Estado exacto del flujo al nivel digital, no solo pedio. Extensión real de la necrosis. Si hay riesgo de infección posterior. Qué nivel de amputación garantiza mejor cicatrización. En resumen: no es anormal lo que describe dada la diabetes y el antecedente quirúrgico, pero la necesidad de amputar depende de la valoración directa del dedo y del flujo arterial distal.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.
