Yo cuando tenía como 10 casi 11 años mi tío me tocaba y me enseñó porno pero no me sentía cómoda y m
Yo cuando tenía como 10 casi 11 años mi tío me tocaba y me enseñó porno pero no me sentía cómoda y me amenazó diciendo que iba a matar a mi mamá y hermanos y por eso deje que me tocara pero nada más el tiene esposa y hijos entonces en mi cumpleaños mi mamá y yo fuimos a comprar un pastel con mi hermano pequeño y dejamos a mi hermana con mi tío, cuando llegamos mi hermana estaba llorando y estaba escondida y mi tío estaba en la cocina mi mamá le pregunto a mi hermana que le pasó mi hermana le dijo que mi tío la trató de tocar mi mamá se enojo y lo hecho de la casa y después me preguntó a mi yo le conté todo y ella me consoló y nunca volví a ver a mi tío . Ahora casi con 15 años tengo un novio es cariñoso conmigo pero no sé pasa de límites pero no me gusta que me abrace mucho ni me gusta que trate de consolarme ni que trate de decir apodos románticos cuando estamos juntos solo me gusta escribir en WhatsApp y decirle cosas lindas pero en persona no tampoco me gusta que mi padrastro me toque el pelo me siento incómoda con los hombres me e sentido atraídas por las mujeres me gusta abrazarlas decirle cosas lindasme siento confundida. No le e dicho a mi mamá que tengo novio por qué se que me puede tratar.
16 respuestas
¡Hola! Antes que nada, quiero agradecerte la confianza y la valentía de compartir algo tan personal y doloroso. Siento mucho que tuvieras que pasar por esa situación. Lo que hizo tu tío fue un abuso y no fue tu responsabilidad. Hiciste lo que pudiste para protegerte y proteger a tu familia ante una amenaza muy seria. Es comprensible, que esa experiencia haya dejado huella en la forma de percibirte a ti misma y en los vínculos con los demás. El malestar no aparece solo en el momento del acontecimiento, sino que sus efectos se manifiestan con el paso del tiempo, de forma diversas. Respecto a que te sientas atraída por mujeres o te sientas confundida, no es necesario que te apresures a ponerle una etiqueta a lo que sientes. La orientación sexual y las preferencias afectivas pueden explorarse con calma. El deseo es singular y no puede reducirse a un único acontecimiento. Mereces darte tiempo para conocerte, sin exigirte una respuesta apresurada. Me alegra saber que contaste con el apoyo y la protección de tu madre cuando le contaste lo ocurrido. Si sientes que puedes hacerlo, sería positivo volver a hablar con ella sobre cómo te sientes ahora o pedir ayuda a un profesional. La terapia puede ayudarte a ponerle palabras a lo vivido, comprender cómo ha podido influir en tu vida y encontrar una manera de transitar este malestar. Un abrazo, Carmen Palma
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Hola, gracias por tu sinceridad y por la confianza de compartir una experiencia tan difícil. Lo primero que quiero decirte es que lamento profundamente que tanto tú como tu hermana hayan pasado por una situación tan dolorosa. Nadie debería vivir algo así, y es importante que tengas claro que no fue tu culpa. Mi principal recomendación es que busques ayuda psicológica para poder trabajar todo lo que comentas. Las dificultades que describes con el contacto físico, la confusión que sientes y las emociones que has ido acumulando pueden comprenderse y tratarse adecuadamente con el acompañamiento profesional. Como eres menor de edad, es necesario contar con la autorización de tus padres o tutores legales para iniciar un proceso terapéutico. Te animaría a hablar con tu madre y explicarle que necesitas este apoyo. También es importante que la persona que te atienda te transmita confianza y seguridad. Entiendo lo que comentas sobre la incomodidad que sientes con los hombres. En mi caso soy hombre y, por ese motivo, considero que probablemente una psicóloga pueda hacerte sentir más cómoda para abordar un tema tan delicado. Hay excelentes profesionales que pueden ayudarte a superar esta experiencia y a recuperar la tranquilidad. No obstante, si después de valorarlo con tu madre decidís que puedo acompañarte en este proceso, estaré encantado de ayudaros. Atiendo de forma presencial en Alcobendas y Tres Cantos (Madrid), también realizo atención a domicilio en la zona norte de Madrid y consulta online. Lo más importante es que no afrontes esto sola. Con la ayuda y el acompañamiento adecuados es posible superar estas experiencias, recuperar la sensación de seguridad y volver a disfrutar de relaciones sanas y tranquilas.
Siento mucho que hayas vivido una experiencia así. Lo que hizo tu tío fue abuso sexual y las amenazas que utilizó pudieron hacerte sentir que no tenías otra opción. Nada de aquello fue culpa tuya: eras una niña y la responsabilidad fue exclusivamente de él. Después de una experiencia de este tipo es comprensible sentir incomodidad ante el contacto físico, especialmente con hombres, o necesitar controlar cuándo y cómo muestras afecto. Que puedas expresarte con tu novio por WhatsApp, pero te resulte difícil recibir abrazos, consuelo o palabras cariñosas en persona, podría estar relacionado con la forma en que tu cuerpo aprendió a protegerse. Tienes derecho a establecer límites y tu novio debe respetarlos. Sentirte atraída por mujeres no significa necesariamente que sea consecuencia de lo sucedido. La orientación afectiva y sexual no debe interpretarse automáticamente como producto de un trauma, y no necesitas ponerte una etiqueta ni decidirlo ahora. Puedes darte tiempo para comprender lo que sientes sin presionarte. Sería importante que volvieras a hablar con tu madre o con otro adulto seguro y solicitarais ayuda psicológica especializada. En nuestro centro podemos ayudarte a trabajar esta experiencia con cuidado, respetando tus límites y sin juzgarte, para que puedas recuperar seguridad en tus relaciones. Si temes que tu tío pueda acercarse nuevamente a ti o a tu hermana, comunícaselo inmediatamente a un adulto de confianza.
Hola. Siento mucho que hayas vivido algo así. Lo que describes no fue culpa tuya. Eras una menor, estabas asustada y él utilizó el miedo para hacerte callar. Eso encaja con una situación de abuso sexual infantil y con una vulneración grave de tus límites. La exposición de un menor a pornografía también se considera una forma de abuso o conducta sexualizada inapropiada hacia un niño o adolescente. Que ahora te sientas incómoda con el contacto físico de algunos hombres, con abrazos, apodos románticos o gestos de consuelo no significa que seas “mala novia” ni que estés exagerando. Después de una experiencia traumática, el cuerpo puede reaccionar con rechazo, tensión, incomodidad o bloqueo ante situaciones que recuerdan, aunque sea indirectamente, a lo vivido. El abuso sexual infantil puede afectar a la confianza, la seguridad corporal, la intimidad y la forma de relacionarse posteriormente. También es importante decirte que sentirte atraída por mujeres no es un problema ni algo que haya que corregir. Puedes estar explorando tu orientación, puedes sentirte más segura con mujeres o puedes estar descubriendo qué tipo de vínculos y contactos te resultan agradables. No necesitas ponerte una etiqueta ahora ni decidir si te gustan hombres, mujeres o ambos. Lo importante es que cualquier relación, con quien sea, se base en seguridad, respeto, consentimiento y deseo real. Con tu novio, no tienes que obligarte a aceptar abrazos, apodos, besos o contacto físico si en persona te sientes incómoda. Puedes quererlo y, al mismo tiempo, necesitar límites. Si él es respetuoso, puedes explicarle algo sencillo como: “Hay formas de contacto que todavía me incomodan. No es porque no te quiera, pero necesito ir despacio y que respetes cuando diga que no”. Una pareja sana no debería presionarte ni hacerte sentir culpable por poner límites. Respecto a tu padrastro, también tienes derecho a decir que no quieres que te toque el pelo o que no te gusta cierto contacto físico. No hace falta justificarlo demasiado: tu cuerpo es tuyo y tus límites deben respetarse. Sería muy recomendable que pudieras hablar con tu mamá o con otro adulto seguro sobre cómo esto te sigue afectando. Tu mamá ya te creyó y te protegió cuando lo supo, y quizá pueda ayudarte a buscar una psicóloga o psicólogo especializado en adolescencia, trauma y abuso sexual infantil. No tienes que contarlo todo de golpe; puedes empezar diciendo: “Lo que pasó con mi tío todavía me afecta y necesito ayuda profesional”. Si te preocupa contarle que tienes novio, puedes separar los temas: primero pedir ayuda por lo que viviste y por la incomodidad que sientes con el contacto físico. Después, cuando te sientas más segura, hablar de tu relación. Lo prioritario ahora es que no cargues sola con esto. El tratamiento psicológico no busca obligarte a recordar más ni a tener contacto físico que no quieres. Busca ayudarte a sentirte segura, entender tus reacciones, trabajar la culpa o el miedo, fortalecer tus límites y recuperar la confianza en tu cuerpo y en tus relaciones. En adolescentes con síntomas relacionados con trauma pueden utilizarse tratamientos como terapia cognitivo-conductual centrada en trauma y, en algunos casos, EMDR, siempre tras una valoración profesional y respetando tu ritmo. Lo que te pasa tiene sentido después de lo que viviste, pero no tienes que quedarte atrapada en ello. Mereces ayuda, cuidado y relaciones donde puedas sentirte segura.
Es importante que busque ayuda, atendemos este yipo de problema por doctoralia, puedes pedirnos cita tanto presencial como onlie. Un saludo
Hola. Antes de nada, quiero decirte que siento mucho que tuvieras que vivir una situación así. Lo que hizo tu tío fue un abuso y las amenazas que utilizó para que guardaras silencio son una forma de manipulación muy frecuente en este tipo de situaciones. Quiero que sepas que no fue tu culpa. Eras una niña y actuaste como pudiste para protegerte y proteger a tu familia. Por lo que cuentas, es comprensible que hoy te sientas incómoda con el contacto físico de algunos hombres, incluso aunque tu novio sea respetuoso contigo. Después de una experiencia traumática, el cuerpo puede reaccionar con alerta o rechazo ante la cercanía física porque aprendió a asociarla con peligro. Eso no significa que no puedas querer a tu pareja o que haya algo "mal" en ti. Respecto a sentir atracción por mujeres, es importante no sacar conclusiones precipitadas. La orientación sexual no viene determinada por haber sufrido un abuso. Algunas personas descubren que son heterosexuales, otras homosexuales, bisexuales o de otra orientación, independientemente de lo que hayan vivido. Lo más importante es darte tiempo para conocerte, sin sentir que tienes que poner una etiqueta ahora mismo. Creo que sería muy beneficioso que pudieras recibir ayuda psicológica. Un profesional con formación en trauma puede ayudarte a procesar lo que ocurrió, recuperar una mayor sensación de seguridad y comprender mejor tanto tus reacciones como tus emociones actuales. También me alegra leer que, cuando se enteró de lo ocurrido, tu madre te creyó, te protegió y alejó a tu tío. Contar con un adulto que te crea y te apoye es un factor muy importante en la recuperación. Te mando mucho ánimo. Con el acompañamiento adecuado es posible sanar estas heridas y construir relaciones en las que puedas sentirte segura y libre para expresar el cariño a tu ritmo. Un saludo.
Hola. Es posible que hayas vivido situaciones de abuso o acoso, y ello resulta un hecho traumático que limita en tu presente vivir con plenitud tus relaciones. Sería conveniente consultar con un profesional para trabajar lo sucedido.
Hola. Antes que nada, siento mucho que tuvieras que vivir una experiencia así siendo tan pequeña. Lo que describes fue un abuso sexual. Tú eras una niña, tu tío utilizó amenazas muy graves para asustarte y hacer que guardaras silencio. Nada de lo que ocurrió fue culpa tuya. Lo que cuentas sobre cómo te sientes ahora también es una reacción que puede aparecer después de haber vivido un abuso. Muchas personas desarrollan incomodidad con el contacto físico, especialmente con los hombres, sienten rechazo cuando alguien intenta abrazarlas o consolarlas, o experimentan confusión sobre sus emociones y sus relaciones. Eso no significa, por sí solo, que tu orientación sexual sea una u otra. La orientación sexual y las consecuencias de un trauma son cosas diferentes, y no es necesario que tengas una respuesta ahora mismo. Puedes darte tiempo para descubrir cómo te sientes sin presionarte. También me parece importante que digas que tu novio respeta tus límites. Eso es una buena señal. Si hay cosas que te incomodan, como los abrazos o determinadas muestras de afecto, tienes derecho a decírselas. Una persona que te quiere debería respetar esos tiempos. Por otro lado, me preocupa la última frase de tu mensaje: “No le he dicho a mi mamá que tengo novio porque sé que me puede tratar…”. Parece que la frase quedó incompleta y me hace preguntarme si tienes miedo de cómo podría reaccionar. Si es así, me gustaría saber un poco más sobre eso. Lo más importante ahora es que no tengas que llevar sola todo lo que viviste. Aunque tu madre te creyó y te protegió en aquel momento, sería muy beneficioso que pudieras recibir ayuda psicológica especializada en trauma. El abuso que sufriste puede seguir influyendo en cómo te sientes hoy, y trabajarlo puede ayudarte a recuperar la sensación de seguridad y a vivir tus relaciones con más tranquilidad. Si en algún momento vuelves a sentirte en peligro o alguien intenta hacerte daño, cuéntaselo inmediatamente a un adulto de confianza, como tu madre, otro familiar en quien confíes, un profesor o el orientador de tu centro educativo. Te mando un abrazo con mucho respeto. Mereces poder vivir tus relaciones sintiéndote segura y sin cargar con el peso de algo que nunca debió ocurrir.
Lo que cuentas es muy duro y, antes que nada, quiero decirte algo importante: nada de lo que hizo tu tío fue culpa tuya. Eras una niña, él era el adulto y además utilizó amenazas para que guardaras silencio. Cuando un adulto amenaza a un menor diciendo que hará daño a su familia, el niño o la niña no está eligiendo libremente; está intentando sobrevivir a una situación aterradora. Por lo que explicas, tu madre te creyó, te protegió y apartó a tu tío de vuestra vida. Eso fue una reacción muy importante y adecuada. Respecto a lo que te ocurre ahora, es bastante comprensible que después de una experiencia como esa tu cuerpo reaccione con incomodidad ante el contacto físico, especialmente con hombres. Muchas personas que han sufrido abusos desarrollan una mayor necesidad de controlar la cercanía física o sienten rechazo cuando alguien las toca, incluso si esa persona no tiene ninguna mala intención. También comentas que te has sentido atraída por mujeres y que con ellas te resulta más fácil mostrar afecto. Eso no significa necesariamente que esa atracción sea consecuencia del abuso, ni tampoco significa que no lo sea. Tu orientación afectiva o sexual merece descubrirse con calma, sin sentir que tienes que encontrar una explicación inmediata. Lo más importante ahora es que puedas conocerte sin juzgarte. En cuanto a tu novio, si es respetuoso con tus límites, eso es una buena señal. No tienes que obligarte a disfrutar de abrazos o muestras de cariño para que una relación funcione. Si decides continuar con él, puede ser útil explicarle, poco a poco y solo si te sientes preparada, que hay determinadas muestras de afecto que ahora mismo te generan incomodidad y que eso no significa necesariamente que no le quieras. Creo que también sería muy importante que pudieras recibir ayuda psicológica especializada en trauma. Con casi 15 años todavía estás en una etapa en la que trabajar estas experiencias puede ayudarte a que no sigan condicionando tu autoestima, tus relaciones y la forma en que te sientes con tu propio cuerpo. Por último, me preocupa una frase: dices que no le has contado a tu madre que tienes novio porque sabes cómo puede tratarte. No sé exactamente a qué te refieres, pero si sientes miedo de hablar con ella o si en algún momento no te sientes segura en casa, es importante que busques apoyo en otro adulto de confianza, como un familiar cercano, un profesor, el orientador de tu centro o el profesional que pueda atenderte. Soy Amador Manero, de PSYAMM. Mi recomendación es que no afrontes esto tú sola. Con el acompañamiento adecuado es posible reducir ese rechazo al contacto, comprender mejor lo que sientes y construir relaciones en las que puedas sentirte segura. También puedes consultar a través de Doctoralia.es
Hola. Antes que nada, quiero agradecerte la confianza de compartir una experiencia tan difícil. Lo que viviste con tu tío fue un abuso y, siendo una nena, hiciste lo que pudiste para protegerte y proteger a tu familia. Nada de lo que ocurrió fue tu culpa. Por lo que contás, es posible que esa experiencia haya dejado una huella en la forma en que hoy vivís el contacto físico. Muchas personas que han sufrido abuso sienten incomodidad con las muestras de afecto o necesitan mucho tiempo para volver a sentirse seguras. Eso no significa que haya algo malo en vos. También me pregunto si la atracción que sentís por las mujeres te genera dudas porque realmente refleja lo que sentís o porque hoy el contacto con los hombres te resulta difícil después de lo que viviste. No hace falta que tengas esa respuesta ahora. Podés darte tiempo para conocerte, sin presionarte. Me alegra saber que tu mamá te creyó y te protegió cuando le contaste lo sucedido. Ahora creo que también sería importante que pudieras hablar con ella o con otro adulto de confianza sobre cómo te sentís hoy, porque no tenés por qué cargar con esto sola. Si tenés la posibilidad, te animaría a comenzar un proceso terapéutico. El EMDR es una herramienta muy eficaz para trabajar las huellas que deja el trauma y ayudarte a recuperar la sensación de seguridad. Si lo deseás, estaré encantada de acompañarte en ese proceso. Te mando un abrazo grande. Merecés vivir tus vínculos desde la tranquilidad y no desde el miedo.
Lo que te ocurrió cuando eras niña no fue culpa tuya. Que tu tío te amenazara con hacer daño a tu madre y a tus hermanos y que tú cedieras por miedo no significa que lo consintieras. Al igual que estas interferencias que sientes para poder entender que sientes. También es comprensible que actualmente algunas formas de contacto físico te produzcan incomodidad. Después de una experiencia de abuso, algunas personas pueden sentirse especialmente incómodas cuando alguien las toca, las abraza, intenta consolarlas o utiliza determinadas expresiones de afecto, mas cuando estas expresiones de afecto anteriormente han sido objeto de repulsión. No significa que estés “mal” ni que tengas que obligarte a aceptar ese contacto para demostrar cariño. Con tu novio tienes derecho a marcar tus propios límites. Puedes quererle y, al mismo tiempo, no querer que te abrace, te ponga determinados apodos o tenga contacto físico contigo. Puedes explicarle algo tan sencillo como: “Me gustas y me gusta hablar contigo, pero no me siento cómoda con mucho contacto físico. Necesito que respetes ese límite”. Una persona que te quiere debería poder escucharlo y respetarlo. No tienes que hacer nada físico para demostrarle que le quieres. Respecto a que te sientas atraída por chicas, tampoco necesitas resolver ahora mismo si eso significa que eres lesbiana, bisexual o cualquier otra cosa. Puedes sentir atracción por quien la sientas y darte tiempo para conocerte. Y es importante no concluir que esa atracción se debe al abuso que sufriste: una experiencia de abuso no determina por sí misma la orientación sexual de una persona. Dicho esto, si quieres trabajar en ello y conocer que es lo que realmente te atrae, no te atrae, sientes curiosidad, tienes más preguntas... Sería positivo tener un espacio de terapia en el que puedas hablarlo abiertamente con un profesional ajeno a tu circulo. o que sí creo que sería importante es que no tengas que afrontar sola las consecuencias de lo que viviste. Ya hiciste algo muy importante cuando pudiste contárselo a tu madre, y por lo que cuentas ella te creyó, te consoló y alejó a tu tío. Si tienes la posibilidad, sería recomendable hablar con ella sobre cómo te estás sintiendo actualmente y pedirle ayuda para encontrar un/a psicólogo/a con experiencia en trauma y abuso sexual infantil. No necesitas contar todos los detalles de golpe; puedes empezar diciendo simplemente que lo que ocurrió todavía te afecta y que necesitas ayuda para sentirte más segura con el contacto y las relaciones. Sobre tu novio y el miedo a que tu madre reaccione mal, no tienes obligación de contarle todo de una vez si crees que hacerlo podría ponerte en una situación difícil. Puedes buscar primero el apoyo de un adulto de confianza y pensar con esa persona cuál sería la manera más segura de hablarlo.
Lo que viviste con tu tío **fue abuso sexual infantil**, y tu cuerpo lo recuerda aunque tú hayas intentado seguir adelante. Nada de lo que sentiste, ni lo que sientes ahora, es extraño: es exactamente lo que ocurre cuando una niña ha sido dañada por un adulto y ha tenido que sobrevivir en silencio, con miedo y sin entender lo que estaba pasando. Tú no “dejaste que te tocara”: **te amenazó con matar a tu familia**. Eso no es consentimiento, eso es terror. Tú actuaste como cualquier niña que intenta proteger a quienes ama. Que tu hermana también haya sido víctima confirma que no fue tu imaginación. Tu reacción corporal —asco, incomodidad, rechazo hacia los hombres, dificultad con el contacto físico— es una consecuencia directa del trauma. El cuerpo recuerda incluso cuando la mente intenta olvidar. Ahora tienes 15 años y estás empezando a vivir tus primeras relaciones afectivas. Es normal que te sientas confundida. El abuso afecta: - cómo vives el contacto físico - cómo interpretas el cariño - cómo te sientes cuando alguien se acerca demasiado - cómo respondes a hombres adultos - cómo experimentas la atracción Que te guste hablar por WhatsApp pero no te guste el contacto físico en persona no significa que haya algo malo en ti. Significa que tu cuerpo aprendió que la cercanía física puede ser peligrosa. Que te sientas más cómoda con mujeres también es normal: tu sistema nervioso las percibe como más seguras. Eso no define tu orientación sexual; define tu historia. Tu incomodidad cuando tu padrastro te toca el pelo no es exagerada: es tu cuerpo protegiéndose. No estás fallando en nada. Estás reaccionando a una herida que nunca se trabajó. Lo más importante ahora es que **no tienes que atravesar esto sola**. Lo que viviste es serio y merece acompañamiento profesional. Un psicólogo especializado en trauma infantil o abuso sexual puede ayudarte a entender tus reacciones, a sanar tu cuerpo y a recuperar tu seguridad. No es para “arreglarte”: es para que puedas vivir sin miedo, sin confusión y sin sentir que algo está mal contigo. Sobre tu mamá: ella te protegió cuando se enteró, te consoló y sacó a tu tío de la casa. Eso fue importante. Pero ahora necesita saber que sigues cargando con esto. No para regañarte por tener novio, sino para que pueda apoyarte. Puedes contárselo de forma tranquila, explicando que no es sobre tu novio, sino sobre cómo te sientes tú. Si quieres, puedo ayudarte a pensar cómo decírselo, cómo buscar ayuda psicológica y cómo entender lo que estás sintiendo sin miedo ni vergüenza. Lo que te pasó no te define, y puedes sanar. Aquí no estás sola.
Hola, gracias por compartir, siento mucho que hayas pasado por esta situación, el abuso sexual infantil es muy incapacitante y los síntomas que describes suelen pasar después de una vivencia así. Te recomiendo la psicoterapia para poder procesar estos recuerdos traumáticos e integrarlos en tu memoria sin tanto dolor para que no sean mas un condicionante decoro te relaciones hoy en día con los demás y seas libre de hacerlo como tu quieras. Si estas interesada puedes encontrarme en Doctoralia, gracias.
Hola. Lo primero que quiero decirte con mucha claridad es que lo que ocurrió con tu tío cuando tenías 10-11 años fue abuso sexual. Tú eras una niña, no querías aquello y además te amenazó con hacer daño a tu madre y a tus hermanos. Haber permitido que ocurriera por miedo no significa que dieras consentimiento ni que fueras responsable de lo sucedido. También es importante que tu madre te creyera, te protegiera y apartara a esa persona cuando conoció lo ocurrido. Lo que cuentas ahora puede entenderse mejor separando varias cosas. Por una parte, después de una experiencia de abuso es posible que determinados contactos físicos, especialmente con hombres, produzcan incomodidad, rechazo o sensación de invasión aunque la persona que está contigo actualmente no esté haciendo nada malo. Un abrazo prolongado, que te toquen el pelo o determinadas muestras de afecto pueden activar sensaciones aprendidas de alarma. No significa que tengas que obligarte a tolerarlas para demostrar cariño. Tienes derecho a decirle a tu novio algo tan sencillo como: “Me gustas, pero hay formas de contacto físico con las que todavía no me siento cómoda. Necesito que vayamos despacio”. Una pareja que te quiere debe poder respetar esos límites sin presionarte. Por otra parte, sentir atracción por chicas no tiene por qué ser consecuencia del abuso. La orientación sexual y una experiencia traumática son cuestiones diferentes. Puedes sentirte atraída por mujeres, por hombres, por ambos o necesitar tiempo para comprenderlo. A tus 14-15 años no tienes ninguna obligación de encontrar ahora mismo una etiqueta definitiva. Tampoco necesitas utilizar tu incomodidad con los hombres como una prueba de cuál es tu orientación. Puede haber una parte relacionada con lo que viviste y, al mismo tiempo, puede existir una atracción genuina hacia las chicas. Creo que sería muy recomendable que pudieras hablar con un/a psicólogo/a especializado/a en trauma y abuso sexual infantil que trabaje con adolescentes. No para hacerte recordar más cosas ni para decirte qué orientación tienes, sino para ayudarte a recuperar algo muy importante: sentir que tu cuerpo vuelve a pertenecerte a ti y que puedes elegir quién te toca, cómo y cuándo. Si te resulta posible, podrías hablar nuevamente con tu madre sobre cómo te está afectando actualmente lo ocurrido. No necesariamente tienes que empezar contándole que tienes novio si todavía no te sientes preparada; puedes comenzar explicándole que determinados contactos físicos con hombres te generan mucha incomodidad y que te gustaría recibir ayuda psicológica. Y si actualmente tu tío continúa teniendo acceso a menores, sería importante que un adulto responsable conozca lo sucedido para poder protegerlos. Después de haber aprendido siendo niña que decir “no” podía tener consecuencias terribles, es comprensible que ahora tu cuerpo necesite reaprender algo distinto: hoy puedes poner límites y una persona que te quiere debe respetarlos.
Después de haber vivido una experiencia de niña como la que cuentas, es normal lo que te pasa. Es normal que aunque tu novio sea carióso y respetuoso, no te gusta mucho el contacto físico con él ni la intimidad, y que te sientas incómoda con los hombres. Es algo que se tiene que ir trabajando pero requiero paciencia, tiempo y sobretodo respetar lo que una necesite. Si por ahora es demasiado el contacto físico y la intimidad, mira con qué estás cómoda y a gusto, y qué te hace sentir segura; no te fuerces a más, a dar más de lo que sea sostenible para ti. Y si no quieres que tu padrastro te toque el pelo, díselo si tienes confianza y crees que lo puede entender y respetar. Si no es así, busca la forma de poner un límite o decírselo a tu mamá y que se lo diga ella, si para ti es demasiado. Entiendo que te sientas confundida por tu atracción por las mujeres, quizás te sientes más segura o con más confianza que con los hombres, por ahora. Intenta no juzgarte por lo que sientes, es un terreno a explorar. Eso no significa que no puedas querer o sentir atracción por los hombres, pero quizás por ahora aún es demasiado, para tu cuerpo y para ti (o para una parte tuya que fue herida). Yo te diría que respetes y cuides mucho de ti, de tu cuerpo y de qué necesitas y qué te hace sentir segura. Desde la sensación de seguridad, después será más fácil ir reparando la relación con los hombres, pero paso a paso. Espero que te sirva.
Hola. Siento mucho que hayas vivido algo así siendo tan pequeña. Lo que hizo tu tío no fue tu culpa, y es completamente comprensible que ahora puedas sentir incomodidad con determinadas muestras de afecto o con el contacto físico de los hombres. Tampoco tienes que decidir ahora mismo si eres heterosexual, bisexual, lesbiana o cualquier otra cosa. Puedes darte tiempo para entender qué sientes y qué te hace sentir segura. Lo importante es que puedas poner límites cuando algo te incomoda. Como eres menor y has pasado por una experiencia de abuso, creo que sería muy recomendable que pudieras hablar de todo esto con un profesional especializado en trauma y, si te sientes preparada, con tu madre o con otro adulto de confianza. Si quieres, podemos trabajarlo en consulta de una manera segura
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