Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún ot
Yo sufro transtorno de ansiedad generalizada Queria preguntar qué puede ser cuando yo veo algún otro transtorno mental en las redes sociales, mi mente piensa que puede tener eso mismo, me creo que puedo tener eso mismo, y me genera mucha ansiedad, miedo. Qué puede ser?
14 respuestas
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Lo que describes es bastante frecuente en personas con ansiedad generalizada, especialmente cuando hay mucha autoobservación, miedo a perder el control o tendencia a buscar explicaciones para cualquier sensación interna. Cuando ves en redes sociales información sobre un trastorno mental, tu mente puede empezar a hacer una comparación automática: “¿Y si yo tengo eso?”, “¿Y si no me he dado cuenta?”, “¿Y si mis síntomas significan algo más grave?”, “¿Y si esto explica lo que me pasa?”. Ese mecanismo suele estar muy relacionado con la ansiedad por la salud, pero aplicada a la salud mental. En lugar de revisar síntomas físicos, la persona empieza a revisar pensamientos, emociones, conductas o rasgos psicológicos para comprobar si encajan con un diagnóstico. Las redes sociales pueden aumentar mucho este problema, porque presentan síntomas de forma muy simplificada. A veces ves un vídeo de treinta segundos sobre TDAH, bipolaridad, TOC, autismo, trauma o trastornos de personalidad, y la información aparece tan general que casi cualquiera puede reconocerse en alguna parte. Si ya tienes ansiedad, tu mente puede tomar esa pequeña coincidencia como una señal de peligro. No significa necesariamente que tengas ese trastorno. Significa que tu ansiedad está buscando certeza. El patrón suele ser así: ves información sobre un trastorno, encuentras alguna similitud contigo, aparece miedo, empiezas a analizarte, buscas más información, te tranquilizas un rato o te asustas más y vuelves a comprobar. El problema es que cuanto más investigas desde el miedo, más dudas aparecen. La búsqueda de tranquilidad termina alimentando la ansiedad. Para manejarlo, puede ayudarte limitar el consumo de contenido psicológico en redes, sobre todo cuando notes que no lo estás viendo para aprender, sino para comprobar si “tienes algo”. También puedes hacerte una pregunta sencilla: “¿Estoy buscando información o estoy buscando seguridad?”. Si es lo segundo, probablemente estás dentro del bucle ansioso. Otra estrategia útil es no diagnosticarte por vídeos o publicaciones. Un diagnóstico psicológico necesita contexto, duración, intensidad, historia personal, funcionamiento diario y valoración profesional. Tener un rasgo o identificarte con una frase no significa cumplir un trastorno. También conviene aprender a tolerar cierta incertidumbre. La ansiedad generalizada muchas veces quiere cerrar todas las dudas, pero la salud mental no se entiende bien desde la comprobación constante. Se entiende mejor observando patrones amplios y trabajando el malestar de fondo. Si esto te pasa con frecuencia, sería recomendable trabajarlo en terapia. No tanto para revisar cada trastorno que temes tener, sino para tratar el mecanismo que se repite: miedo, autoobservación, búsqueda de certeza y necesidad de comprobar. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Comprender cómo funciona la ansiedad generalizada. • Reducir miedo a tener otros trastornos mentales. • Manejar la autoobservación excesiva y la búsqueda de síntomas. • Limitar el impacto de redes sociales sobre tu salud mental. • Diferenciar información útil de comprobación ansiosa. • Recuperar calma y confianza sin depender de certezas absolutas. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
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Hola, lo que describes es bastante frecuente en personas con ansiedad generalizada. La ansiedad puede hacer que estemos muy pendientes de posibles amenazas y que, al leer o escuchar información sobre otros trastornos, aparezca el miedo a padecerlos también. En muchas ocasiones no se trata de que exista realmente ese trastorno, sino de una interpretación ansiosa de los síntomas y de la incertidumbre. Si esta preocupación te está generando mucho malestar, puede ser útil trabajarlo en terapia para comprender mejor qué está ocurriendo y aprender estrategias para gestionarlo. Si lo deseas, estaré encantada de ayudarte!
Hola. Por lo que describís, podría estar relacionado con la propia ansiedad más que con la presencia real de esos trastornos. Cuando una persona tiene ansiedad generalizada, es frecuente que se vuelva muy sensible a posibles amenazas o problemas. Entonces, al leer o ver información sobre distintos trastornos, la mente empieza a preguntarse: "¿Y si yo también tengo eso?" y comienza a buscar señales, compararse o analizarse constantemente. Ese proceso suele generar todavía más ansiedad. Quizás lo importante no sea tanto el contenido concreto del trastorno que aparece en redes, sino el mecanismo que se activa: 1 - aparece una duda, 2 - la mente intenta resolverla, 3 - busca pruebas o certezas, 4 - y cuanto más busca, más incertidumbre siente. También conviene tener presente que las redes sociales suelen simplificar mucho los contenidos de salud mental. Muchas experiencias humanas normales pueden parecer síntomas cuando se presentan fuera de contexto. Más que preguntarte "¿y si tengo esto?", quizá podría ayudarte observar: - ¿Qué me pasa cuando aparece esa duda? - ¿Necesito quedarme completamente seguro de que no tengo ese trastorno? Si esto te ocurre con frecuencia, sería un tema muy valioso para trabajar en terapia, porque muchas veces el sufrimiento no viene del trastorno que aparece en la pantalla, sino de la necesidad de obtener una certeza absoluta sobre uno mismo. Y algo importante: sentir miedo al leer sobre un trastorno no significa que lo tengas. A veces significa simplemente que la ansiedad encontró un nuevo tema sobre el que preocuparse.
Gracias por la pregunta, porque lo que describes es muchísimo más común de lo que crees y tiene una explicación que te va a tranquilizar. Eso que te pasa —ver un trastorno en redes y enseguida pensar "¿y si yo tengo eso?"— no es un trastorno nuevo que se suma al que ya tienes. Es, de hecho, una forma muy típica en que se manifiesta la propia ansiedad. Tu trastorno de ansiedad generalizada funciona, en el fondo, escaneando el entorno en busca de amenazas para anticiparte a ellas. Cuando aparece un contenido sobre una enfermedad mental, tu mente lo trata como una posible amenaza ("¿y si esto también me pasa a mí?") y se engancha ahí. No es que tengas todos esos trastornos; es que tu ansiedad usa cada uno de ellos como un nuevo gancho del que tirar. Las redes sociales, además, son el peor escenario posible para esto. Muestran síntomas de forma muy general y exagerada, descontextualizados, y redactados para que mucha gente se sienta identificada. Si uno los lee con una mente ya predispuesta a buscar amenazas, es casi inevitable pensar "esto soy yo". Le pasa a una enorme cantidad de personas con ansiedad, no es un fallo tuyo ni una señal de que estés peor. Un par de cosas que ayudan. La primera, recordar en el momento que un síntoma suelto no es un diagnóstico: identificarse con una descripción de internet no significa tener nada, y quien puede determinar eso es un profesional que te conoce, no un vídeo. La segunda, y muy práctica: reducir la exposición a ese tipo de contenido. No por evitarlo para siempre, sino porque ahora mismo es como echar leña al fuego de tu ansiedad; cuanto menos material le des para engancharse, menos se dispara. Y esto se trabaja muy bien en terapia, porque es justo el tipo de mecanismo de la ansiedad que se puede aprender a manejar: no a base de comprobar uno por uno que no tienes cada trastorno —eso no acaba nunca—, sino cambiando la relación con esos pensamientos para que dejen de tener tanto poder. Si quieres abordarlo, mi agenda está abierta.
Lo que describes es bastante frecuente en personas con ansiedad, especialmente cuando existe una tendencia a preocuparse por la salud física o mental. Cuando ves información sobre un trastorno en redes sociales, tu mente puede empezar a hacer algo parecido a esto: “¿Y si yo también tengo eso?” “Algunas cosas me pasan…” “¿Y si llevo años sin darme cuenta?” “¿Y si me está ocurriendo y nadie lo ha visto?” A partir de ahí, la ansiedad aumenta y comienzas a analizar tus pensamientos, emociones o comportamientos en busca de pruebas. Cuanto más buscas, más dudas encuentras, porque muchos síntomas psicológicos son bastante generales y pueden aparecer en personas con problemas muy distintos o incluso en personas sin ningún trastorno. Además, las redes sociales suelen simplificar mucho los trastornos mentales. A menudo presentan listas de síntomas o vídeos breves donde es fácil que cualquiera se identifique con alguna característica. El problema es que un diagnóstico no se establece por tener uno o varios rasgos aislados, sino valorando el conjunto de síntomas, su intensidad, duración e impacto en la vida diaria. Por lo que cuentas, parece que el problema principal no es que desarrolles de repente todos esos trastornos, sino que la duda te genera mucho miedo y empiezas a prestarles una atención excesiva. Una pregunta útil podría ser: “¿Estoy observando algo nuevo y objetivo sobre mí o estoy intentando conseguir una certeza absoluta de que no tengo ese trastorno?” Porque muchas veces la ansiedad busca precisamente esa certeza total, y como no puede obtenerla, sigue preguntando y comprobando. Mi recomendación sería ser prudente con los contenidos sobre salud mental en redes sociales. Pueden servir para divulgar, pero no para autodiagnosticarse. Y recuerda algo importante: Que te identifiques con algunos síntomas de un trastorno no significa que tengas ese trastorno. Si estas preocupaciones son frecuentes y te generan mucho malestar, podría ser útil trabajarlas en terapia, especialmente si notas que acabas analizando constantemente si tienes una enfermedad o un problema psicológico nuevo cada vez que lees información sobre ello. Si lo deseas, puedes pedirme cita online y trabajaremos juntos estas preocupaciones para que la ansiedad tenga cada vez menos poder sobre ti. Un saludo.
Hola, gracias por compartir esto, es una pregunta muy común y entendible, sobre todo si ya convives con un trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Lo que describes tiene un nombre bastante conocido en psicología: se podría hablar de "cibercondría" o ansiedad por la salud potenciada por la información que consumimos en redes sociales. No es casualidad ni "estar loco/a"; es el resultado de varios mecanismos que, juntos, generan ese círculo de miedo: 1. Sesgo atencional. Cuando ya tenemos ansiedad, nuestro cerebro está especialmente alerta a posibles "amenazas". Si vemos un vídeo sobre un trastorno, automáticamente prestamos más atención a cualquier síntoma que coincida con nuestra experiencia, aunque sea algo totalmente normal (cansancio, distracción, un mal día). 2. Pensamiento catastrofista. El TAG tiende a interpretar la incertidumbre como peligro. Frente a "podría ser esto o podría no ser nada", la mente ansiosa salta directamente a "seguro que es esto, y es grave". 3. Búsqueda de seguridad (que paradójicamente alimenta la ansiedad). Buscar más información, comparar síntomas, leer testimonios... da un alivio momentáneo, pero a medio plazo refuerza la idea de que el peligro es real y hay que seguir vigilando. ¿Qué se puede hacer? Reducir el consumo de contenido sobre síntomas y diagnósticos cuando notes que te genera malestar (no para evitarlo de forma permanente, sino para no alimentar el ciclo). Trabajar la diferencia entre "tener un pensamiento" y "que ese pensamiento sea un hecho". El pensamiento "podría tener esto" es solo eso, un pensamiento, no una prueba. Practicar la tolerancia a la incertidumbre, que suele ser uno de los puntos centrales en el tratamiento del TAG. Esto se puede trabajar muy bien en terapia cognitivo-conductual, con técnicas específicas de reestructuración cognitiva y exposición a la incertidumbre. Si quieres, podemos profundizar en ello en una consulta. Un saludo
Buenas tardes, Lo que comentas en tu mensaje es una experiencia, por desgracia, relativamente frecuente en personas que sufren ansiedad generalizada. Por una parte, es normal que cuando vemos información sobre algún trastorno psicológico tendamos a identificarnos con algunos de los síntomas que se describen. Esto ocurre porque, salvando ciertas excepciones, la mayoría de trastornos mentales son la exageración, ya sea en cantidad, intensidad o duración, de síntomas que todos tenemos, como es el ejemplo de la ansiedad o la tristeza. Sin embargo, algunas personas dan un paso más al leer información sobre trastornos (ya sean mentales o físicos), pensando: "¿Y si yo también tengo eso?". Esas dudas pueden generar mucho agobio y hacer que las personas estén más pendientes de sus síntomas, llegando a comprobar en exceso si tienen o no ciertos síntomas. En general, cuanto más intentamos comprobar si tenemos un determinado problema, más atentos estaremos a cualquier sensación, emoción o pensamiento relacionado con él. Esto puede aumentar la preocupación o el malestar al interpretar esas sensaciones como una posible señal de que padecemos ese trastorno. Por ello, más que centrar nuestros esfuerzos en encontrar una explicación inmediata a cada pensamiento o sensación, suele ser útil aprender a relacionarnos de una forma diferente con esas dudas y preocupaciones y tratar de evitar que ocupen toda nuestra atención. Espero haberte aportado algo de claridad sobre lo que te ocurre. Un saludo.
Lo que comentas es un síntoma propio del Trastorno de Ansiedad Generalizada. El miedo y la ansiedad se adhieren a muchos aspectos, también a los relacionados con salud-enfermedad.
Hola. Gracias por compartir tu duda. Lo que describes suele estar relacionado con el propio funcionamiento de la ansiedad. Cuando una persona tiene trastorno de ansiedad generalizada, es habitual que esté muy pendiente de posibles amenazas o señales de peligro, y eso puede hacer que, al leer o ver información sobre enfermedades o trastornos mentales, empiece a compararse con esos síntomas y piense: "¿Y si a mí también me pasa?". Esto no significa necesariamente que tengas ese trastorno. La ansiedad tiende a aumentar la atención sobre las sensaciones, los pensamientos y las emociones, y hace que sea más fácil interpretarlos como una señal de que "algo no va bien". Además, cuanto más intentamos comprobar si tenemos un problema, más dudas y ansiedad suelen aparecer. En algunos casos, este patrón puede relacionarse con una ansiedad centrada en la salud (también llamada ansiedad por la enfermedad), que no solo puede dirigirse a enfermedades físicas, sino también a trastornos psicológicos. Sin embargo, para saber qué está ocurriendo en tu caso concreto sería necesario valorar tu historia clínica y el conjunto de síntomas. Si estas preocupaciones son frecuentes o interfieren en tu día a día, sería recomendable comentarlo con el profesional que te atiende, ya que existen estrategias psicológicas eficaces para aprender a manejar estos pensamientos sin que generen tanto miedo. Mientras tanto, puede ser útil recordar que identificarte con algunos síntomas aislados al leer sobre un trastorno no significa padecerlo. Muchas experiencias psicológicas son comunes a distintas personas y solo un profesional puede valorar si realmente forman parte de un diagnóstico.
Entiendo que si tienes diagnosticado Trastorno de Ansiedad Generalizada es porque tu cabeza se engancha en obsesionarse con diferentes cosas que pueden ir cambiando de foco, puede perfectamente que un foco sea la salud mental y te agobie el hecho de pensar que puedes tener alguno de esos trastornos que lees y tu cabeza se engancha en ellos en buscar similitudes entre la persona que lo padece y tú y te entra miedo y ansiedad. Tengo varios pacientes que tienen esa especie de "hipocondria" con salud mental, hay que buscar en terapia de dónde vienen esos miedos y qué te puede venir bien para superarlos. Mucho ánimo!
Hola. Los modos de interpretar la realidad que generan ansiedad, suelen ser pensamientos irracionales. Quizás de lo que se trate es de trabajar sobre tus esquemas de pensamiento, la gestión de tus emociones y tu modo de sufrir, para aprender a controlar tales ideas.
Hola. Lo que describes puede aparecer con bastante frecuencia dentro de los problemas de ansiedad y, especialmente, cuando existe una fuerte necesidad de saber con certeza qué nos ocurre. No significa necesariamente que estés desarrollando cada trastorno sobre el que lees. Puede estar produciéndose un mecanismo parecido a este: ves en redes sociales información sobre un trastorno, reconoces alguna característica o simplemente aparece el pensamiento “¿y si yo también tengo esto?”. Ese pensamiento genera miedo y entonces empiezas a observarte: analizas cómo piensas, qué sientes, cómo reaccionas, buscas más síntomas en internet o intentas recordar situaciones que confirmen o descarten esa posibilidad. El problema es que cuanto más investigas para tranquilizarte, más elementos encuentras sobre los que dudar. Si lees diez síntomas y te reconoces mínimamente en dos, tu atención se dirige inmediatamente hacia ellos. Después aparece otro trastorno en las redes y el mecanismo comienza nuevamente. Por eso, más que intentar averiguar ahora qué nueva etiqueta explica este comportamiento, sería interesante trabajar precisamente sobre la necesidad de comprobar continuamente qué trastorno puedes tener. De lo contrario, incluso buscar repetidamente si esto corresponde a ansiedad, TOC, hipocondría u otra condición puede convertirse en una nueva forma de comprobación. También limitaría durante un tiempo el consumo de contenido sobre salud mental en redes sociales si observas que lo utilizas para autodiagnosticarte o tranquilizarte. No porque la información sea peligrosa, sino porque actualmente parece haberse convertido para ti en un detonante y en material para alimentar tus dudas. Un profesional puede valorar si estamos únicamente ante manifestaciones de tu ansiedad generalizada o si existe además un funcionamiento de tipo obsesivo o relacionado con ansiedad por la salud. Con unas pocas líneas no sería responsable asignarte otro diagnóstico. Lo importante es que no necesitas resolver cada pensamiento que comienza con “¿y si tengo…?”. Un pensamiento puede generar muchísimo miedo sin convertirse por ello en una realidad. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar específicamente este círculo entre información, duda, autocomprobación y ansiedad, puedes consultarme a través de mi perfil profesional en Doctoralia.es
Hola. Lo que describe puede aparecer dentro de la ansiedad por la salud o como una forma de pensamiento obsesivo: al conocer un trastorno, aumenta la atención sobre sus propios pensamientos y sensaciones, encuentra parecidos y empieza a temer que también lo tenga. Sentirse identificado con algún síntoma aislado no significa padecer ese trastorno. Buscar más información, hacerse pruebas mentalmente, comparar síntomas o pedir confirmación proporciona alivio momentáneo, pero suele reforzar el miedo. Cuando ocurra, puede decirse: “Mi ansiedad está reaccionando a lo que acabo de ver; no necesito diagnosticarme ahora”, y evitar continuar comprobándolo. También puede limitar temporalmente el contenido sobre salud mental en redes. Sería conveniente comentarlo con el profesional que trate su ansiedad. La terapia cognitivo-conductual puede ayudarle a trabajar la intolerancia a la incertidumbre, las interpretaciones catastróficas y las comprobaciones. Si aparecieran cambios persistentes y observables en su funcionamiento, consulte con un profesional en lugar de intentar determinar el diagnóstico mediante las redes sociales. Un saludo.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.


