¡Hola!
Desde muy pequeña, mis profesores ya me avisaban de que estaba siempre atenta a lo que ocurría a mi alrededor, pendiente de los demás niños y niñas, dispuesta a ayudar, consolar o simplemente escuchar. Tal vez por eso ser psicóloga fue, sencillamente, una vocación que se manifestó pronto.
Estudié la carrera en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), donde también realicé el Máster en Psicología General Sanitaria.
Empecé a interesarme por el bienestar con una visión integral: cuerpo y mente. A través del deporte y de la nutrición descubrí, desde mi propia experiencia, el impacto que estos hábitos tienen sobre nuestra salud mental. A raíz de ello, realicé mis prácticas en la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital de San Juan.
Mi forma de trabajar es integradora: escucho y exploro cada aspecto de la vida de la persona que llega a consulta. Trato los síntomas, sí, pero también acompaño el proceso de mejora de su calidad de vida y de todos los factores que la rodean. Estoy convencida —y lo digo siempre— de que no hay salud física sin salud mental.
Aprendo de cada persona con la que trabajo, y ojalá tú también puedas aprender mucho de mí.
Te mando un fuerte abrazo… ¡a la espera de dártelo en persona!