Elvira Infante Alberola

Psicóloga · Ver más sobre las especializaciones

Núm. Colegiado: CV11049

27 opiniones
Tiempo de respuesta aproximado:

Experiencia

Tras más de 15 años de experiencia acompañando a personas en procesos personales, sigo disfrutando profundamente de esta profesión. En consulta ofrezco un espacio seguro y respetuoso donde poder detenerse, comprender mejor lo que está ocurriendo y encontrar nuevas formas de afrontarlo.

Muchas veces el malestar aparece cuando nos sentimos desbordados por nuestras emociones, cuando determinados pensamientos se repiten de forma insistente o cuando las relaciones se vuelven difíciles. En terapia trabajamos para identificar esos pensamientos, comprender cómo influyen en nuestras emociones y aprender formas más realistas y constructivas de interpretarlos.

Mi enfoque se basa principalmente en la psicología cognitivo-conductual, utilizando estrategias y técnicas con evidencia científica que ayudan a clarificar los pensamientos, regular las emociones y mejorar la comunicación con uno mismo y con los demás.

Soy licenciada en Psicología y cuento además con la habilitación oficial para la docencia, formación que me permite explicar de forma clara los procesos psicológicos y las herramientas que trabajamos en consulta. En las sesiones intento que la persona comprenda lo que está ocurriendo y pueda incorporar recursos prácticos que le ayuden también fuera de la consulta.

Es posible que durante la sesión también esté presente Ginger, mi gato, que suele acompañar tranquilamente en la consulta y que para muchas personas resulta una presencia especialmente reconfortante.

Si deseas más información o crees que este puede ser un buen momento para empezar a trabajar en aquello que te preocupa, estaré encantada de acompañarte en ese proceso.

ver más Sobre mí

Enfoque terapéutico

Terapia de pareja
Terapia cognitivo conductual

Especialista en:

  • Psicoeducación
  • Inteligencia emocional

Pacientes que atiendo

Adultos (Solo en algunas direcciones)
Niños (Solo en algunas direcciones)

Tipos de consulta

Videoconsulta

Fotos y vídeos

Servicios y precios

  • Consulta online

    60 €

  • Primera visita Psicología

    60 €

  • Acompañamiento en el proceso de duelo

    60 €

  • Apoyo psicológico a cuidadores de personas dependientes

    60 €

  • Asesoría psicológica online

    60 €

Artículos

Conflictos interpersonales

Cuando se habla de asertividad, suele pensarse en técnicas para decir lo que sentimos o poner límites. Sin embargo, hay un paso previo fundamental: cómo interpretamos lo que ocurre. Muchas veces no reaccionamos a los hechos, sino a las conclusiones que sacamos de ellos, lo que puede llevarnos al conflicto sin darnos cuenta. Detenerse, considerar otras explicaciones y no atribuir intenciones permite responder de forma más equilibrada. La asertividad empieza antes de hablar. Artículo completo: https://elvirainfantepsicologa.es/blog/f/la-asertividad-comienza-antes-de-hablar

Consultas (2)

Disponibilidad

Pago online

Aceptado

Número de teléfono

625 35...
Ampliar se abre en una nueva pestaña
Consulta presencial

Carrer Taquigrafo Martí 5, 1, Alicante 03004

Disponibilidad

Pago online

Aceptado

Número de teléfono

625 35...
Ampliar se abre en una nueva pestaña

No se aceptan aseguradoras

Este especialista solo acepta pacientes privados. Puedes pagar la cita de forma privada, o buscar otro especialista que acepte tu aseguradora.

27 opiniones

Todas las opiniones son importantes, por este motivo, los especialistas no pueden pagar para modificar o eliminar opiniones. Saber más. Más información sobre opiniones
  • C

    Elvira es amable, sabe escuchar e intervenir en el momento necesario. Me ayudó mucho.

     • Consultorio privado  • 

  • S

    Elvira es una gran profesional y una persona encantadora. Me ayudó a darme cuenta de muchas cosas de las que no era consciente y también me dio consejos que me ayudaron a nivel profesional. Fue muy generosa y le estoy muy agradecida.

     • Consultorio privado  • 

  • A

    Elvira hace magia, es una profesional excelente. En mi caso, comencé la consultas sin ninguna confianza debido a mi negatividad y ella ha conseguido cambiar mi vida por completo. Gracias a su ayuda estoy muchísimo mejor, la recomiendo totalmente.

     • Consulta online Consulta online  • 

  • E

    Elvira es un encanto, su trato es cercano, amable y eficaz!! Desde luego si tuviera cualquier problema volvería a contar con ella de nuevo! Gracias Elvira!!

     • Consulta online  • 

  • F

    Muy amable y sincera, muchas expectativas, gracias

     • Consultorio privado  • 

  • M

    Elvira se preocupa de hacerte sentir esa seguridad y comprensión que necesitamos a la hora de expresar nuestras preocupaciones más íntimas y delicadas. Me gusta su flexibilidad a la hora de trabajar y adaptarse en las necesidades de cada momento.

     • Consultorio privado  • 

    Elvira Infante Alberola

    Me alegra mucho que te hayas sentido así. Gracias


  • J

    Una terapeuta que la sientes presente y atenta. Elvira es próxima y empática , te hace sentirte seguro y aúna conocimientos psicológicos a talento e intuición personal. Me ha ayudado mucho.

     • Consultorio privado  • 

    Elvira Infante Alberola

    Qué alegría leerte. Un abrazo muy fuerte


  • A

    Ha sido mi primer visita y la impresión fue muy buena. Muy cercana y dulce. A la espera de las próximas visitas

     • Consultorio privado  • 

    Elvira Infante Alberola

    Muchísimas gracias. Un abrazo


  • C

    Me he sentido muy comprendida y escuchada, se le nota una profesional que empatiza y te dedica el tiempo y la atención que necesitas. Muy contenta y tranquila de iniciar mi terapia con Elvira.

     • Consultorio privado  • 

    Elvira Infante Alberola

    Muchísimas gracias. Me alegro mucho


  • A

    Llevo tratándome con Elvira un tiempo y la verdad estoy muy contenta. Siento que entiende bien de dónde vengo y sabe guiarme. Me siento muy a gusto con ella y confío en su ayuda. Tiene una energía muy cálida y dulce, eso me da mucha paz.

     • Consultorio privado  • 

Se ha producido un error, inténtalo de nuevo.

Dudas solucionadas

8 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia

Tengo 43 años, siempre me he sentido muy atractiva y creía ser alguien interesante, y sentía que triunfaba bastante con los hombres y estaba muy segura de todo. Pero desde hace unos 3 años algo me está pasando. Mi mente está como anestesiada, las cosas malas no me afectan tanto, pero las buenas ya no me ilusionan, tengo miedo de que se pierda lo bueno de mí. Siempre he sido muy creativa, orgullosa de mis ideas, de mi talento y de mi arte, pero ahora me siento perdida, agotada mentalmente y sin energía. Ya no me siento atractiva, siento que soy invisible, de hecho. Nunca me había pasado, y cuando algún hombre ha intentado acercarse me he comportado torpemente y con las defensas hasta arriba. Por eso creo que me está pasando algo más serio de lo que pienso. Es verdad que donde vivo ahora es un sitio muy pequeño, los hombres aquí sólo ven mi físico. No les interesa nada más. Antes no me costaba "conectar", pero siento que eso ya se acabó para mí. Me siento muerta a nivel sexual. Creo que tiene algo que ver con dos parejas que he tenido. Con una estuve 4 años y la sensación que me quedó es que drenó mi ilusión, se comportaba como si no quisiera exponerse, como si no quisiera que yo me creyese especial, como si tuviese miedo de que otro hombre se fijase en mí. Cuando me di cuenta de todo estaba agotada emocionalmente y sintiendo que algo en mí se había muerto. Y con la última pareja estuve un par de meses (casualidad hace 3 años), pero fue suficiente para hacerme sentir horrible conmigo misma, una amiga me comentó que podría haber sido un narcisista, a juzgar por cómo actuó conmigo este personaje. Este episodio me devastó, corté en cuanto me di cuenta pero, aún siento trabe mental y como una niebla mental muy fuerte, como llena de demonios interiores. Estoy muy irascible y quemada, me noto frágil, y cuando he ido a una psicóloga a contarle este último episodio con ese hombre... Me ha parecido que reaccionaba como si todo fuese cosa mía, y no me he sentido escuchada cuando le he contado todo lo que me estaba pasando. Así que no he querido volver a contárselo a nadie pero, me parece que no estoy nada bien. Agradecería consejo y orientación porque no sé que me está pasando, sólo sé que lo estoy pasando fatal.

Gracias por compartir y expresar tan bien cómo te sientes.

Si durante muchos años te has percibido como una persona atractiva, interesante, creativa, con facilidad para conectar y sentirte valorada en las relaciones, es completamente natural que gran parte de tu identidad y de tu autoestima se hayan ido construyendo, en parte, a partir de esas experiencias (de cómo eras mirada por los demás y cómo ello te hacía sentir)
Cuando aparecen relaciones que cuestionan o dañan esa imagen, o si las circunstancias o el entorno cambian y ese reconocimiento ya no es el mismo, no solo duele la experiencia en sí, sino que puede generar una sensación profunda de descolocación: como si una parte de quién eres dejara de estar clara. De ahí pueden surgir la inseguridad, la desconexión o la sensación de haberte perdido.
Esto no significa que hayas perdido lo que eres, sino que quizá estás en un momento de reajuste. A veces, más que tener muchos “encantos”, lo que realmente sostiene la autoestima es la relación que tenemos con nosotras mismas: sentir que te caes bien, que te reconoces, que puedes estar contigo sin cuestionarte constantemente. Y eso también se puede ir recuperando.

Y en ese proceso, también puede aparecer algo importante: la necesidad de empezar a construir relaciones diferentes, más acordes con cómo quieres ser percibida, tratada y valorada. No tanto desde demostrar todo lo que eres, sino desde poder serlo con más tranquilidad, autenticidad y seguridad.
Estoy segura de que poco a poco irás conectando con ganas de cuidarte y de reencontrarte contigo misma. Un abrazo

 Elvira Infante Alberola

Cuando salgo a la calle algunas personas se me quedan observando. Cuando me doy cuenta y les miro quitan la mirada, pero me miran con asombro. Al ver eso siento ansiedad y empiezo a mirarme yo mismo y pensar tan poco agraciado soy joder. Pues digamos que si que tengo ciertas asimetrías en mi cara que hacen que me vea horrible. La cosa es que yo me acepto y pienso en este mundo tiene que haber de todo. Feos guapos, gordos, flacos, etc. Pero la cosa es cuando te sientas a comer en restaurante y empiezan a clavarte la mirada observándote a tal punto que te das cuenta. Les miras y siguen haciendolo, o gente que pasa a tu lado y luego se ríen. O comentarios de que feo y risas. Hablas con personas desconocidas como por ejemplo en un cajero comprando y no te dirigen la mirada o ves que te hablan rápido para que te quites de su vista lo antes posible. Personas cercanas evitan mirarte en gran parte del tiempo que pasas con ellos. Son contadas las veces que te avisan para que estés presente. La cosa no es que sean percepciones mías, es que gente conocida, desconocida se han metido conmigo llamándome feo y que aparte mi cara de su vista. Escuchar muchas veces cosas diferentes al pasar al lao de la gente, como comentarios en plan como sale ese a la calle con esa cara. O dios santo vaya cara tiene ese. Y miles de cosas más que he oído, es como un sin vivir que el día que sales a la calle y no oyes algo malo, ni te miran mal es algo raro. Intento pasar de todo el mundo pero llega un punto que te da miedo salir a la calle o te produce un estrés diario que o me da ganas de cargarme a alguien o me da por hundirme en la miseria misma. Que nunca he tenido problemas con nadie porque se que el día que reaccione a lo que haga, acabaré mal y eso no es bueno. Pero yo pienso joder si no hago malo a nadie porque me tienen que joder la vida. Es que son miles de ejemplos de cosas que me han pasado. Como ir al médico a vacunarme y na más entrar estar la enfermera, señora mayor y dos niñas en prácticas na más que riéndose, las dos niñas sin dirigirme la mirada para nada y la mujer mayor diciéndome lo típico de las vacunas. Ponerme la vacuna, salir por la puerta para afuera y oír otra vez risas. Te das cuenta que se ríen de ti y no sabes cómo enfrentar esa situación y piensas que no puede ser sobre tí. No me conocen de nada. No pueden estarse riendo de mi. Pero me das vueltas a la cabeza y te das cuenta que muy probablemente. Luego mis colegas que al salir aveces a cenar. Han visto y oído que gente se estaba metiendo conmigo y encararse para que paren. No sé en que mundo vivimos sinceramente.

Gracias por compartir tu experiencia.

Ojalá llegue un día en que consigamos educar más en empatía y en respeto a las diferencias. Vivimos en una sociedad muy centrada en el aspecto físico, donde se opina con demasiada facilidad, tanto para criticar como para alabar. Incluso personas con un aspecto normativo sufren por ello, influenciadas por estándares irreales.
Cuando alguien se aleja de esos cánones —por obesidad, problemas en la piel, asimetrías faciales u otras características visibles, incluida la diversidad de género— puede estar más expuesto a miradas de extrañeza o, en algunos casos, a comentarios o burlas. Esto no debería ocurrir, pero ocurre. Y es importante decirlo así de claro.
También es cierto que quienes hacen esos comentarios suelen ser una minoría: una minoría muy ruidosa y dañina, pero no la mayoría de las personas.

Hay cosas que no dependen de ti: la educación, la sensibilidad o el comportamiento de los demás. Eso escapa a tu control. Probablemente, como le ocurre a muchas personas en situaciones similares, en algún momento hayas deseado poder pasar desapercibido. Sin embargo, eso no está realmente en tu mano.
Donde sí tienes margen es en lo contrario: aprender a que los demás —especialmente quienes no son importantes para ti— pierdan peso en tu día a día. Poco a poco, puedes entrenar esto con ideas sencillas:

Céntrate en lo que estás haciendo. Vuelve a tu acción (comprar, caminar, hablar), no a lo que hacen otros.

No compruebes constantemente. Notar algo (miradas, risitas, etc.) no obliga a verificarlo.

Sigue con tu plan. Aunque haya incomodidad, continúa.

Postura tranquila. Mirada al frente, ritmo estable.

Puedes pensar en esto como una merienda en el campo: a veces hay moscas o alguna avispa. Molestan, sí, pero no tienen por qué quitarte la merienda ni el disfrute. La idea es no dejar que ese “ruido” ocupe todo el espacio.

Aún así, es normal que no todos los días te afecte igual. Hay momentos en los que el cansancio y el desgaste acumulado hace que todo pese más. Es humano. Esos días puedes apoyarte más en los que te quieren o desahogarte de la forma que más te ayude.

Si el malestar es muy intenso, un profesional puede ayudarte a gestionarlo mejor y a recuperar tranquilidad en tu día a día.
Un abrazo.

 Elvira Infante Alberola
Muestra todas las respuestas

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.

Preguntas frecuentes