Calle Morería 6, Córdoba 14008
Primera promoción de Terapeutas formados en Trauma de Apego. Zaragoza, 12, 13 y 14 de septiembre de 2025
Leer más16/09/2025
Córdoba 2 direcciones
Núm. Colegiado: AN12120
59 opiniones
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Lo más mencionado por los pacientes
Todo fenomenal, encantadora y con mucha mano para los niños
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muy agradecida por tus bonitas palabras, MV. Ha sido un placer en poder contribuir y ayudaros Familia.
Cercana y clara, explicaciones concretas y dieectas
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Gracias Beatriz por tus palabras. El placer es mío. Deseo poder ayudaros en vuestra unidad familiar. Un fuertes abrazo
Puntual, y muy cercana. Te sientes cómodo y escuchado . Gran interés por el paciente
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muchísimas gracias Rs.Es un placer poder ayudarte en tu proceso terapéutico.
Muy buena en su profesión por ahora muy contentos.
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
M. Carmen, muchas gracias. Agradecida de poder ayudaros en vuestro proceso terapéutico. Un abrazo.
Profesional, empática, comprensiva, cercana y muy amable. La recomiendo sin ninguna duda
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
H.P, gracias por tus emotivas palabras. El sentimiento es mutuo. Gracias por compartir conmigo vuestra historia. Recibe un abrazo sentido.
Muy empatica y cercana. Satisfizo totalmente mis expectativas con el motivo que me llevó a mi primera consulta con Maria Jesús.
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muchas gracias OCB, por tus emotivas palabras. La satisfacción es mutua. ¡Qué gran trabajo vamos hacer juntos! Un fuerte abrazo
María Jesús es una profesional muy implicada y formal.
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muchas gracias MDSB, por tus bonitas palabras. Agradecida de poder contribuir en tu bienestar emocional. Un fuerte abrazo
Excelente profesional y persona. Cariñosa y empatica. Un placer tratar con ella y que trate a mi hijo.
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muchísimas gracias F.G por tus sentidas palabras. El placer es mutuo. Un fuerte abrazo.
Muy contenta con el trato ,la dedicación y el cariño y empeño que pone mi niño a salido muy contento,y quiere volver estoy agradecida.
Dra. M. Jesús Recuenco Hita
Muchísimas gracias por tus motivadoras palabras. Cristian es un menor excelente, para mi es un placer ayudarle en el desarrollo de su aprendizaje cognitivo, emocional, social y adaptivo. Gracias por vuestra confianza.
Nos lleva a toda la familia. Estamos encantados con ella. Gracias por tu dedicación y cariño.
Clínica Mente Sana
Muchas gracias a vosotros por confiar en mi clínica
6 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia
Tengo una niña de cuatro años y medio, cuando tenía 6 meses su padre ingresó en prisión, desde hace cinco meses él sale de permiso tres días al mes, aunque hablaba con él por teléfono a diario desde que le ve en los permisos en persona y en casa he notado grandes cambios en su conducta, llora muy fácilmente y de pronto se pone a reír, me reta, miente, insulta a su padre cuando no estoy delante, amenaza.. y cuando su padre se va llora mucho porque dice que ella quiere a su papi, intento hablar con ella pero me dice que no sabe que le pasa ni porque se porta así que nadie la quiere, que está muy nerviosa... sería recomendable llevarla al psicólogo o debería esperar un tiempo? Me da miedo que más cambios no le vayan bien y con el tiempo quizá normaliza la situación pero no me gustaría si necesita algún tipo de apoyo extra no saber cómo dárselo
A los 4 años y medio los niños ya sienten emociones intensas, pero todavía no saben nombrarlas ni regularlas bien. En el caso de tu hija, se juntan varios factores muy potentes:
La ausencia prolongada del padre desde que era bebé.
La construcción de la figura del padre primero a través del teléfono (segura, controlada, previsible).
Y ahora, desde hace cinco meses, encuentros presenciales que activan mucho vínculo… pero también separaciones repetidas (tres días juntos → se va otra vez).
Esto suele generar lo que llamamos una ambivalencia emocional:
Lo quiere mucho → pero también siente rabia porque se va.
Está contenta cuando viene → pero muy triste y desregulada cuando se va.
No sabe expresar todo eso → y sale en forma de conductas: retos, mentiras, insultos, amenazas, cambios bruscos de ánimo.
Cuando ella dice:
“Nadie me quiere”
“Estoy muy nerviosa”
“No sé qué me pasa”
en realidad está diciendo: “lo que siento es demasiado grande para mí”.
¿Es normal que aparezcan estas conductas?
Sí. Son esperables en este contexto, pero eso no significa que haya que ignorarlas. Son señales de que necesita ayuda para elaborar lo que está viviendo.
Especialmente importantes son:
Los cambios bruscos de emoción (llorar y reír de golpe).
La desregulación tras las visitas.
La verbalización de que nadie la quiere.
No indican un trastorno, pero sí un malestar emocional real.
¿Esperar o acudir a un/a psicólogo/a infantil?
Mi recomendación profesional es clara y tranquila:
Sí, sería muy recomendable acudir a un/a psicólogo/a infantil ahora, no porque esté “mal”, sino para prevenir.
Algunas ideas importantes para tranquilizarte:
No la va a desestabilizar más. Al contrario, le dará un espacio seguro.
No implica medicación ni etiquetas.
Muchas veces bastan pocas sesiones de juego terapéutico y orientación a los padres.
Cuanto antes se acompaña, menos se cronifican las dificultades.
Esperar “a ver si se normaliza” puede funcionar en algunos niños, pero cuando:
hay cambios conductuales claros,
hay mucho sufrimiento tras las separaciones,
y ella misma expresa que está nerviosa y no entiende lo que le pasa,
el apoyo extra es un regalo, no un riesgo.
Qué puedes hacer tú mientras tanto
Ya estás haciendo mucho, pero te dejo algunas pautas que suelen ayudar:
Validar sin corregir:
“Entiendo que estés muy enfadada y muy triste cuando papi se va.”
Evitar frases como “no pasa nada” o “ya se te pasará”.
Poner palabras por ella:
“A veces cuando queremos mucho a alguien y se va, sentimos rabia y ganas de portarnos mal.”
Separar emoción de conducta:
“Está bien sentir enfado, pero no está bien insultar.”
Mantener rutinas muy estables los días antes y después de las visitas.
Anticipar la despedida:
Decir claramente cuándo se va, cuándo volverá a hablar con ella, qué pasará después.
Un mensaje importante para ti
Tu miedo a “hacerle más cambios” habla de una madre muy cuidadosa.
Pero la terapia infantil no es un cambio brusco, es un espacio de sostén.
Buscar ayuda no significa que estés fallando, significa exactamente lo contrario: que estás escuchando a tu hija.
Buenas mi hijo tiene 12 años, después de que algunos compañeros dijeran algo feo de mi, el se alejo de todos sus amigos, no volvio a jugar con ellos en línea, dejo la bola que es su deporte favorito, dejo las comidas chatarra ahora ni un chocolate se come , dejo videojuegos, se aisló completa mente y habla solo todo el día con tics como tocarse los oídos, cuando ve videos que es lo único que hace habla solo, o cuando se baña o en cualquier momento
Por lo que expones es posible que tu hijo haya construido una historia interna a partir de ese evento social (los comentarios negativos hacia ti) que ha tenido un impacto profundo en su identidad, su sentido de pertenencia y su seguridad emocional.
En esta historia, es posible que él haya interpretado lo ocurrido no solo como una agresión hacia ti, sino también como una amenaza indirecta hacia él mismo. A los 12 años, en plena etapa de desarrollo social y construcción de identidad, los vínculos con los iguales tienen un peso enorme. Si esos vínculos se perciben como inseguros, humillantes o traicioneros, el niño puede reorganizar su mundo relacional de forma drástica.
Así, su retirada de actividades que antes eran placenteras (fútbol, videojuegos, comida favorita, interacción social) podría entenderse como una forma de protegerse del dolor, la vergüenza o la exposición social. El aislamiento no sería un “problema en sí”, sino una solución que su mente ha encontrado para evitar nuevas heridas.
Hay algunos elementos que clínicamente llaman la atención y que sería importante explorar con mayor profundidad:
Aislamiento social abrupto y sostenido.
Pérdida de interés en actividades previamente gratificantes (anhedonia).
Cambios en hábitos alimentarios.
Conductas repetitivas o tics.
Lenguaje autodirigido frecuente.
Estos signos, en conjunto, podrían encajar en diferentes hipótesis (siempre abiertas, nunca diagnósticas sin evaluación exhaustiva), como:
Un estado de ansiedad social intensa o vivencia de humillación.
Un posible episodio depresivo en desarrollo.
Una respuesta de tipo traumático o de retirada defensiva.
O incluso un fenómeno de desorganización emocional más compleja que requeriría valoración especializada.
El trabajo terapéutico buscaría ayudarle a reconstruir la historia que está contando sobre sí mismo, sobre los otros y sobre lo ocurrido. Es decir, pasar de una historia centrada en la amenaza, la vergüenza o el rechazo, a una donde pueda recuperar agencia, seguridad y conexión.
Por ello, se le recomienda que soliciten ayuda de profesional de la psicología, ya que este tipo de cambios no es buena esperar que se vayan solos.
Sería, altamente, recomendable que su hijo fuese evaluado por un psicólogo experto en infancia /adolescencia.
De momento, no se le aconseja confrontarlo para que vuelva a la normalidad, sino escucharlo y crear alianza emocional.
Y observar si aparecen otros cambios significativos clínicamente: cambios en el sueño, cambios negativos sobre sí mismo.
El hecho de que hable solo de forma frecuente, especialmente al ver videos o en momentos de soledad, podría interpretarse como la creación de un espacio interno alternativo, donde él puede procesar, reorganizar o incluso ensayar conversaciones sin el riesgo del juicio externo. Los tics (como tocarse los oídos) podrían estar funcionando como reguladores de ansiedad, pequeñas acciones que le ayudan a manejar una activación emocional elevada.
También podríamos hipotetizar que hay una hiperactivación cognitiva o emocional, donde su mente permanece ocupada constantemente, quizás revisando lo ocurrido, imaginando escenarios o intentando dar sentido a la experiencia vivida.
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.