General Alava Kalea 10, Vitoria 01005
Perder a una mascota duele. Duele más de lo que muchas veces nos atrevemos a decir. Y no es para menos: con ella compartías tu rutina, tus silencios, tus alegrías y también tus días difíciles. Formaba parte de tu vida, de tu hogar y, sobre todo, de tu mundo emocional. Por eso, cuando ya no está, es normal sentir un vacío profundo, confusión o incluso culpa. Nada de esto significa que “estés exagerando”: significa que amabas.
El duelo por una mascota es un proceso legítimo, aunque a veces la sociedad no lo entienda del todo. Muchas personas escuchan frases como “era solo un animal” o “ya se te pasará”, y ese tipo de comentarios solo aumentan el dolor y el aislamiento. Si te estás sintiendo así, quiero que sepas algo importante: lo que sientes es real y merece ser acompañado.
En terapia trabajamos justamente eso: darte un espacio seguro donde puedas hablar sin miedo, recordar sin vergüenza, llorar sin sentirte juzgado/a. Juntos podemos explorar tu tristeza, tu rabia, tu sensación de injusticia o tu culpa, y ayudarte a encontrar maneras de aliviar la carga emocional que estás llevando ahora.
Perder a una mascota también significa aprender a vivir sin sus rutinas, sin su presencia constante, sin ese amor incondicional que sostenía tantos días. Adaptarse lleva tiempo, y está bien que así sea. En el proceso, la terapia puede ayudarte a comprender lo que estás viviendo, a ordenar tus emociones y a reconstruir tu vida sin renunciar al cariño y a los recuerdos que tu compañero/a te dejó.
Si estás pasando por este duelo, no tienes que hacerlo solo/a. Buscar acompañamiento no es una señal de debilidad, sino un acto de cuidado hacia ti mismo/a. Estoy aquí para caminar contigo este tramo tan delicado, con respeto, comprensión y sensibilidad. Tu dolor importa. Tu historia importa. Y tu vínculo con tu mascota también.
05/01/2026