Mi pareja y yo hemos estado hablando sobre el futuro, incluso sobre matrimonio, y es precisamente po
Mi pareja y yo hemos estado hablando sobre el futuro, incluso sobre matrimonio, y es precisamente por eso que siento que es un momento crucial para tener una conversación honesta y profunda sobre nosotros y la dirección que está tomando nuestra relación.
Quiero que sepa que lo aprecio mucho, y precisamente porque me importa nuestra relación y estoy buscando sentirme segura y tranquila en el camino que ambos estamos construyendo, es que necesito compartir algunas cosas que me han estado afectando.
He pospuesto esta charla debido a una delicada situación de salud, pero ahora que estoy mejor, es vital que aborde estos temas. El tema principal creo que reside en que somos polos opuestos y estas diferencias están generando un desgaste insostenible.
Mi personalidad: Soy bastante introvertida, me gusta mi espacio, soy desapegada e independiente. No tengo problema con la soledad.
Su personalidad: Él es extremadamente extrovertido, no para de hablar, parece que no conoce el silencio, es super dependiente de mí y muy, muy intenso con todo.
Me gustaría que busquemos un momento tranquilo y sin interrupciones para hablar seriamente. Los puntos que quiero poner sobre la mesa son:
1. La asimetría en la convivencia y mis Intereses anulados:
Al principio intenté compartir mis cosas, pero noté desinterés y queja de su parte, así que tomé la decisión de no compartir más mis intereses. Ahora, lo único que hacemos es lo que a él le gusta.
Cuando intento sugerir algo o decirle de forma amable que no quiero hacer algo, siento que no me presta atención y terminamos haciendo su plan. A veces cedo, o simplemente me voy a mi espacio hasta que él termine para poder compartir algo que no se salga de su zona de confort.
A esto se suma que ya no puedo desahogarme con él sobre problemas con amigos o familiares. Si le cuento que alguien me hizo enojar, él termina por decir cosas ofensivas de esa persona, lo cual me incomoda profundamente.
Quiero que ambos disfrutemos de lo que hacemos, y que cuando comparto algo íntimo, haya respeto y empatía hacia mis seres queridos.
2. Planificación Familiar:
Es un tema que hemos tocado, pero me gustaría profundizar con total honestidad. Aunque me hace ilusión la idea de formar una familia, para mí, tener hijos está sujeto a ciertos términos no negociables que van más allá del simple deseo: estabilidad financiera, madurez emocional y una mentalidad adecuada para la crianza.
Sinceramente, me preocupa la forma en que a veces te refieres a los niños, o la impaciencia y la expectativa de que los niños muestren un comportamiento adulto, la cual he notado de primera mano con mi sobrino: el niño ya no lo busca, ni quiere jugar con él. Me da miedo traer un hijo a un ambiente donde no se sienta valorado y tratado con la paciencia que un niño requiere.
Necesito que seamos absolutamente honestos sobre si ambos estamos en la misma página sobre cómo queremos ser padres y si realmente es un deseo genuino en el, no solo una obligación o una idealización la cual cree va a cambiar cuando nazcan sus hijos.
3. Necesidad de Espacio Personal e Individualidad:
Sinceramente, el hecho de que no vivamos juntos es un alivio, porque él es extremadamente dependiente y me quita el aire.
Él siempre quiere saber qué estoy haciendo. Para mí, el tiempo a solas es vital, pero él no conoce el concepto de espacio personal. Si decido tomar un momento para mí, a los veinte minutos él ya decide que es suficiente y que tenemos que estar juntos.
Un ejemplo claro es el gimnasio: vamos al mismo, en el mismo horario, y aunque tenemos entrenadores distintos, quiere estar pendiente de mi rutina y dirigirme. Esto me resulta totalmente agobiante.
Mi objetivo con esta conversación no es buscar culpables, ni decir que es una mala persona. Es una persona con grandes cualidades, pero la realidad es que somos muy diferentes y estas diferencias están generando un desgaste en mí.
Me siento agotada y un poco harta, por estos temas y muchos más los cuales no sé si sean demasiados para abordar, y eso es algo que no puedo ignorar.
Quiero que hablemos para entender si es posible encontrar un punto medio, un camino que nos haga sentir bien a los dos, o si estas diferencias son demasiado grandes para que nuestra relación sea saludable y feliz a largo plazo.