Hola. Llevo 5 meses con hipostesia desde glúteo a pie y pérdida de fuerza que provoca cojera en MII
Hola. Llevo 5 meses con hipostesia desde glúteo a pie y pérdida de fuerza que provoca cojera en MII tras una ciatalgia terrorífica. Me diagnosticaron protrusion L5-S1 con compromiso de raíces izquierdas. Ya tenía diagnosticada una protrusion L4-L5 con radiculopatia derecha que salvo dolor lumbar ocasional, no me imposibilitaba hacer vida totalmente normal. El gemelo y el glúteo medio de la pierna izquierda no se contraen. No me puedo poner de puntillas. Tampoco puedo mover los dos últimos dedos del pie. Las parestesias han mejorado con medicación y estoy haciendo pilates y rehabilitación con mejoría muy discreta de la cojera. Tengo además dolor lumbar irradiado a la otra pierna que me imposibilita la bipedestación o la marcha de 5 a 15 min según el dia. Llega un punto que tengo que pararme o sentarme. Es cierto que con el ejercicio ha mejorado algo el tiempo que aguanto de pie o andando. Aunque hay días que tengo más dolor. Son días puntuales y no lo atribuyo a nada excepcional que haya hecho. Las opciones que me plantearon al principio son rehabilitación y si no hay mejoría, infiltración. La cirugía solo en caso extremo y evitar a toda costa. Algo he mejorado, pero es tan lento que tengo la sensación que no voy a recuperar nunca. Hay algo más que pudiera hacer?? Hago pilates, camino a diario y realizo tabla de ejercicios de rehabilitación todos los días. Un saludo.
2 respuestas
Lo que describe —cinco meses con debilidad marcada en la pierna izquierda (sin poder ponerse de puntillas, sin activar glúteo medio, sin mover los dedos), hipostesia y una claudicación neurógena que le obliga a pararse a los pocos minutos— no encaja con una recuperación normal de una ciatalgia. Con este grado de déficit motor persistente, es necesario revaluar el caso con una resonancia actualizada y una exploración neurológica completa. Aunque la rehabilitación siempre es importante, cuando la mejoría es tan lenta, debe considerarse también una infiltración epidural transforaminal o incluso cirugía de descompresión si existe una compresión significativa de la raíz. No es razonable asumir que no recuperará: antes hace falta una revisión diagnóstica y terapéutica, porque todavía hay opciones claras por valorar.
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Por lo que describes tienes una radiculopatía lumbar clara con afectación neurológica objetiva (debilidad del glúteo medio y gemelo, imposibilidad de ponerte de puntillas y mover los últimos dedos del pie), lo que indica que la raíz nerviosa izquierda —probablemente S1 y parte de L5— ha sufrido una compresión importante y mantenida por la protrusión L5–S1, y aunque es buena señal que el dolor y las parestesias hayan mejorado algo con medicación y ejercicio, tras cinco meses con déficit motor la recuperación suele ser lenta y a veces incompleta si no se libera bien el nervio; la rehabilitación y el pilates son correctos y ayudan a mantener función, pero cuando hay cojera persistente y pérdida de fuerza real no siempre son suficientes, y en muchos casos se valora infiltración epidural/foraminal como siguiente paso para desinflamar la raíz, y si aun así no hay recuperación clara de fuerza o el dolor limita la marcha, la cirugía deja de ser “extrema” y pasa a ser una opción razonable para evitar daño nervioso permanente, por lo que mi recomendación es que te valore un especialista de columna (neurocirujano o traumatólogo espinal) con enfoque neurológico, no solo rehabilitador, para decidir si conviene escalar tratamiento; estás haciendo mucho y bien, pero con déficit motor tan claro no siempre el tiempo por sí solo consigue una recuperación completa.
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