Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Gém
Me gustaría q la contestara un psicólogo, cuento yo hace 20 años estuve con un saguitario yo soy Géminis, se dejó cada uno hizo su vida el se caso yo no, nos encontramos hace 3 años y fuimos pareja escondida yo por q el está separado de hace dos sin papel a día de hoy con una aries sin hijos pero mantenida por él ella y su hija, a día de hoy me dice q q na da pasado pagina q recuerda muchos años buenos con ella, a mí me escondía de la gente pero lo acepté por q pensé q sería poco tiempo, hicieron propuesta de matrimonio pero ninguna de las partes se mueve, yo creo q ella espera la vida q tenía de lujos la perdió y la quiere, y el la separación le cuesta dinero y eso duele. Pero yo a paseo. Gracias saludos
10 respuestas
Buenas Géminis, como psicólogo que trabaja con parejas, creo que en esa relación mantenida en secreto hay muchas cosas que no se están diciendo y muchas verdades a medias. Aries quizás quiera eso, pero Sagitario insiste en mantener lo vuestro en secreto y hace movimientos de avance en su relación con Aries aunque después contigo lo justifique con palabras que te gustaría oír. Siento decirte que en este caso los hechos de Sagitario hablan más que sus palabras y deberían mantener una conversación sincera sobre esto, independientemente de la situación de Aries, y que Sagitario tome decisiones en un sentido o en otro, pero no manteniendo este juego entre las dos relaciones con excusas que lo alarguen en el tiempo. Sé que no es la respuesta que te habría gustado oír, pero creo que es la que necesitas. Un abrazo
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Lo que estás viviendo es una situación emocionalmente muy compleja, marcada por años de vínculos, silencios, esperas y lugares que nunca terminaron de ser claros para ti. Cuando una relación se mantiene “escondida”, cuando tú das presencia pero no recibes la misma a cambio, es habitual que aparezcan dudas profundas sobre tu valor, tu lugar y el sentido real de lo que la otra persona siente. No es que seas “poca cosa”, es que has estado en una dinámica donde tú entregabas mucho y recibías muy poco en términos de seguridad, compromiso y coherencia. También es comprensible que te duela escuchar que él “ha pasado página” o que recuerda lo bueno con otra persona. No porque tú no seas suficiente, sino porque durante años has estado sosteniendo una relación que nunca se te ofreció de manera completa. Cuando alguien mantiene dos vidas, evita mostrarte, y deja que seas tú quien se adapte, el desgaste emocional es inevitable. Tú no “pasaste”, tú simplemente fuiste colocada en un lugar que no te permitía construir nada sólido. En terapia trabajamos precisamente esto: ayudarte a encontrar el origen de tu malestar, entender por qué aceptaste un vínculo desigual, qué necesidades emocionales estaban en juego y cómo recuperar tu seguridad, tus límites y tu capacidad de elegir relaciones que te den un lugar real, visible y digno. Si lo deseas, puedo acompañarte en este proceso con calma y profundidad. Puedes reservar una cita online conmigo para empezar a ordenar todo lo que estás sintiendo y avanzar hacia una relación contigo misma mucho más sana y fuerte.
Hola. Más allá de los signos del zodiaco, que suelen utilizarse para intentar comprender las relaciones, me parece que en tu relato aparecen cuestiones mucho más concretas y relevantes. Por lo que contás, llevás varios años vinculada a una persona que no ha terminado de cerrar su relación anterior y que, además, te ha mantenido en un lugar oculto o secundario dentro de su vida. Y da la impresión de que gran parte de tu energía está puesta en intentar entender qué siente él por su expareja, por qué no se separan legalmente o qué los mantiene unidos. Sin embargo, me pregunto si la pregunta más importante no sería otra: ¿qué lugar estás ocupando vos en esta historia y si ese lugar te hace bien? A veces quedamos atrapados intentando descifrar las motivaciones de los demás cuando la información más importante está delante nuestro: los hechos. Y los hechos parecen indicar que, después de varios años, la situación sigue siendo ambigua y sin una dirección clara. Quizás podría ayudarte correrte un poco de lo que él siente por una mujer o por otra y preguntarte qué necesitás vos en una relación, qué esperás de una pareja y cuánto tiempo más querés permanecer en una situación que, según expresás, te hace sentir dejada de lado. Porque independientemente de las razones que él tenga, también es importante que puedas preguntarte qué estás dispuesta a aceptar y qué no en tu propia vida afectiva.
Hola. Por lo que cuentas, da la sensación de que llevas tiempo esperando a que él tome una decisión, mientras tú has ido adaptándote a una situación que no te hacía sentir plenamente elegida. Es comprensible que eso genere dolor, dudas e incertidumbre. Él continúa vinculado a su expareja, te ha mantenido en un segundo plano y, hasta el momento, sus decisiones no parecen ir en la dirección de construir una relación abierta y comprometida contigo. Quizá la pregunta más útil no sea qué siente él, sino qué necesitas tú para sentirte valorada y tranquila en una relación. A veces, el miedo a perder a alguien nos lleva a aceptar situaciones que no se ajustan a lo que realmente deseamos. Un proceso terapéutico puede ayudarte a explorar por qué has permanecido en esta dinámica y a tomar decisiones más alineadas con tu bienestar y autoestima. Un saludo.
Hola. Entiendo que esta situación te genere dolor, confusión y sensación de haber sido apartada después de haber esperado que la relación pudiera consolidarse. Desde la psicología, los signos del zodiaco no permiten explicar ni predecir el comportamiento dentro de una relación. Para comprender lo que está ocurriendo es más útil fijarse en los hechos: durante estos años él ha mantenido la relación contigo de forma oculta, no ha resuelto claramente su situación anterior y actualmente te comunica que debes pasar página. Es comprensible que intentes encontrar una explicación pensando que ella desea recuperar su anterior nivel de vida o que él evita separarse por el coste económico. Sin embargo, estas son hipótesis que pueden mantenerte atrapada tratando de comprender o justificar sus decisiones. Lo que sí puedes valorar es que, hasta ahora, él no ha realizado acciones concretas para ofrecerte una relación visible, estable y comprometida. Aceptar durante un tiempo una relación escondida porque confiabas en que la situación cambiaría no significa que seas culpable de lo sucedido. Probablemente actuaste desde el afecto y la esperanza. No obstante, cuando una promesa futura se mantiene durante años sin avances reales, conviene preguntarse cuánto tiempo más deseas esperar y qué coste emocional está teniendo para ti. Que él recuerde momentos buenos con su anterior pareja no invalida lo que vivisteis, pero tampoco constituye una garantía de futuro contigo. Si ahora te ha pedido que pases página, puede ser doloroso, pero es importante tomar en consideración su posición actual y no únicamente lo que te prometió o insinuó anteriormente. En este momento, lo más protector puede ser establecer distancia, reducir el contacto y dejar de buscar explicaciones en las decisiones de él o de su expareja. El objetivo no sería demostrarle lo que ha perdido, sino recuperar tu dignidad, tus vínculos, tus proyectos y la posibilidad de construir una relación en la que no tengas que permanecer escondida. Si te cuesta romper este ciclo, mantienes la esperanza a pesar de sus decisiones o sientes que esta relación ha afectado mucho a tu autoestima, un proceso psicológico puede ayudarte a elaborar el duelo y comprender qué necesidades te llevaron a aceptar una relación con tanta ambigüedad. Mereces una relación basada en hechos, reciprocidad y disponibilidad emocional, no únicamente en promesas futuras.
Hola, buenos días. Más allá de los signos del zodiaco, lo importante es observar los hechos: esta relación se ha mantenido oculta, con incertidumbre y sin un compromiso claro hacia ti. Conviene preguntarte qué necesitas en una relación y si esta situación te ofrece el respeto, la seguridad y la reciprocidad que mereces. Si te resulta difícil tomar distancia, la terapia puede ayudarte a aclarar lo que quieres y a poner límites.
Cuando nos quedamos atrapados analizando las razones de los otros (por qué él no se separa, por qué ella no se mueve, qué intereses económicos hay detrás), solemos perder de vista el lugar que nosotros mismos aceptamos ocupar. A veces, la angustia de estar en un lugar que nos duele se intenta paliar intentando 'resolver' la vida de nuestra pareja o intentando descifrar su lógica, pero eso no suele traer alivio, sino más bien una espera infinita. La pregunta que quizás valga la pena hacerse aquí, más allá de los signos zodiacales o de las intenciones de tu pareja, es: ¿qué es lo que te sostiene en una relación donde sientes que debes esconderte? ¿Qué es lo que te mantiene esperando una decisión que parece no llegar?…
Hola. Más allá de los signos del zodiaco, que no permiten predecir cómo será una relación, creo que lo importante en tu historia es observar los hechos. Durante estos tres años has ocupado un lugar oculto en su vida. Aunque comprendieras inicialmente que la situación fuera temporal, el tiempo ha pasado y, según cuentas, él sigue sin haber resuelto su situación sentimental. Además, te transmite que recuerda con cariño muchos años vividos con su expareja y, mientras tanto, tú sigues esperando una decisión que no termina de llegar. Cuando una persona mantiene una relación en secreto durante tanto tiempo y no da pasos claros para construir un proyecto compartido, es normal que la otra parte termine sintiéndose en un segundo plano. Independientemente de cuáles sean sus motivos —económicos, emocionales o de cualquier otro tipo—, la pregunta más importante es: ¿esta relación está respondiendo a lo que tú necesitas y deseas? A veces nos centramos en entender por qué la otra persona no decide, cuando quizá la cuestión más útil sea preguntarnos cuánto tiempo estamos dispuestos a permanecer en una situación que nos hace sufrir. Si sientes que te cuesta poner límites o alejarte de una relación que no te ofrece el lugar que deseas, puede ser un buen momento para trabajarlo en terapia. El objetivo no sería cambiar su comportamiento, sino ayudarte a tomar decisiones que protejan tu bienestar y tu autoestima. Si lo deseas, puedes pedirme cita online. Estaré encantada de ayudarte a analizar esta situación con calma y a decidir qué es lo mejor para ti, poniendo el foco en tus necesidades y no solo en las decisiones de la otra persona.
Entiendo perfectamente lo dolorosa, frustrante y agotadora que resulta esta situación. Sentir que has apostado por una relación, aceptando condiciones difíciles como la clandestinidad y la espera, para luego ver cómo la otra persona da un paso atrás, genera un profundo sentimiento de invalidez, tristeza y rabia. Desde la psicología, cuando nos adentramos en dinámicas de relaciones ocultas o de "espera", es muy habitual que se den una serie de procesos emocionales que conviene analizar con claridad: La trampa de la clandestinidad y la falsa promesa: Aceptar estar en la sombra suele partir de la esperanza de que será algo temporal. Sin embargo, cuando una persona te oculta, establece una desigualdad en la relación: tú inviertes sentimientos reales mientras la otra persona mantiene su comodidad sin asumir riesgos ni costes en su vida pública. El costo de la ruptura vs. el compromiso: Como bien percibes, a menudo las personas se quedan estancadas en dinámicas pasadas por miedo al impacto económico, al qué dirán o a la incomodidad del cambio. Cuando alguien te dice que "ha pasado página" o se escuda en los recuerdos de su pasado, te está mostrando con hechos su incapacidad o falta de voluntad para construir un proyecto transparente y real contigo en el presente. El dolor de sentirse "a un lado": Lo más dañino de estas situaciones no es solo la ruptura en sí, sino la sensación de haber sido utilizada o puesta en pausa mientras la otra persona resuelve (o no) su vida. Es completamente lógico que sientas rabia al ver que, tras aguardar y adaptarte, el resultado sea el distanciamiento. Más allá de analizar los motivos de él o de su expareja, el paso más importante ahora es poner el foco en ti: reconocer tu propio valor y dejar de aceptar un lugar secundario en la vida de alguien. Mereces un vínculo donde no tengas que esconderte, donde se te elija de forma clara y donde tu bienestar y tu tranquilidad sean una prioridad. Recuperar la autoestima y establecer límites firmes tras una experiencia de este tipo es un proceso que requiere tiempo y autocuidado. Si sientes que necesitas un espacio para desahogarte, procesar este dolor y volver a ponerte a ti en el centro, quedo a tu entera disposición a través de mi perfil para acompañarte en consulta. Te envío un saludo muy afectuoso y mucho ánimo
Hola. Desde la psicología, más que centrarnos en los signos zodiacales, miraría los hechos concretos de la relación. Por lo que cuentas, durante estos años tú has estado esperando que una situación provisional terminara resolviéndose, pero él continúa sin cerrar claramente su relación anterior y tú has permanecido en un lugar oculto. Es comprensible que al principio aceptaras esa situación pensando que sería temporal; el problema aparece cuando pasan los años y la provisionalidad termina convirtiéndose en la forma habitual de la relación. Puede haber muchos motivos por los que él no avance: afecto hacia su expareja, dependencia económica, miedo a las consecuencias de una separación definitiva, comodidad, ambivalencia o simplemente no querer tomar una decisión. Pero intentar averiguar cuál de esas razones es la verdadera puede dejarte atrapada durante mucho tiempo. Quizá ahora sea más útil preguntarte qué necesitas tú. Si deseas una relación reconocida, disponible y con un proyecto claro, conviene observar si él puede ofrecértela actualmente, no si quizá algún día podría hacerlo. Que recuerde buenos años con su expareja o que la separación le resulte costosa puede explicar parte de su comportamiento, pero no cambia el hecho de que tú también tienes derecho a decidir cuánto tiempo quieres permanecer esperando. También prestaría atención a algo que dices: “a mí me escondía de la gente, pero lo acepté”. A veces, cuando queremos mucho a alguien, vamos aceptando condiciones que inicialmente pensábamos temporales hasta que empezamos a sentir que ocupamos siempre un segundo plano. No necesitas demostrar que la otra mujer está con él por dinero ni averiguar quién quiere más a quién para tomar una decisión. Basta con preguntarte si la relación que él te ofrece hoy es la relación que tú quieres vivir. Si la respuesta es no, quizá el límite no deba depender de que él finalmente se decida, sino de que tú puedas decir: “yo ya no quiero continuar en una relación escondida y pendiente de una decisión que no llega”. A veces lo más doloroso no es descubrir que alguien no nos quiere, sino aceptar que quizá sí nos quiera de alguna manera, pero no de la forma ni con el compromiso que necesitamos.
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