¿Sirve la terapia cognitivo-conductual para afrontar una crisis de pareja?
¿Sirve la terapia cognitivo-conductual para afrontar una crisis de pareja?
11 respuestas
Mediante la terapia cognitiva conductual trabajamos la manera en que interpretamos las situaciones que nos rodean y los comportamientos que se derivan de esas interpretaciones. La manera en la que vemos nuestro entorno nos hace sentir de una manera determinada, y puede producirnos dolor. Actuamos en consecuencia de esas emociones y esos pensamientos. Por ese motivo, con ayuda de esta terapia, podemos conocer qué es lo que nos genera ese malestar o esa crisis e intervenir para solucionarlo.
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La terapia de pareja tiene una serie de técnicas, entre ellas la psicología cognitivo-conductual pero incluyendo componentes emocionales. Lo importante es abordar el problema en toda su magnitud y desde todos los ángulos posibles. Lo importante es la comunicación y las resistencias para que fluya con soltura. Hay que ver cuales son los elementos que obstruyen la buena relación y que impide que la empatía, la buena relación y el debate sea fructífero y cordial.
La terapia cognitivo-condula puede ayudar a intervenir sobre algunas conductas concretas, pero si existe la posibilidad de que acudaís los dos a consulta, te recomiendo una orientación sistémica, en la que la terapia no se centra en dos individuos, sino en la relación que hay entre dos personas.
Efectivamente la TCC es una corriente que se ha visto eficaz en el abordaje de numerosos problemas psicológicos, entre los que se encuentran los problemas de pareja. Es una forma de trabajar que aborda los pensamientos, las emociones y las conductas asociadas a la génesis y mantenimiento del problema. Si bien, puede en ocasiones no ser suficiente, por lo que se puede recomendar hacer un uso combinado de técnicas provenientes de esta corriente y de otras corrientes como la humanista, Gestalt, etc. En cualquier caso, el uso de una corriente u otra dependerá del tipo de problemática a tratar y de los pacientes.
La TCC es efectiva para terapia de pareja. Es conveniente que acudáis a consulta los dos y realizar un trabajo intenso y con ganas. Si uno de los componentes de la pareja no está motivado o acude a la terapia obligado, el resultado probablemente será negativo.
La terapia cognitivo conductual me parece una buena vertiente para tratar los problemas de pareja. Cuando existen problemas se acumulan una serie de pensamientos o creencias sobre mi pareja o la relación que están impidiendo relacionarnos de una forma sana. Es necesario modificar esas creencias e ir aproximándoles a las necesidades del otro. Hay requisitos necesarios dentro de una pareja para que pueda funcionar y una buena evaluación nos permite reforzar esas áreas que están mas debilitadas, como podría ser comunicación, escucha, negociación, expresión afectiva...
Bajo mi punto de vista una corriente u otra ayudan dependiendo de cómo sea la persona y de lo que esté buscando. Si buscáis pautas cognitivas o conductuales que os ayuden en la resolución del conflicto, esta puede ser una terapia útil. Si por el contrario, lo que buscáis son orígenes y respuestas, y tenéis bueba predisposición para la introspección, quizá la terapia cognitivo conductual os pueda resultar insuficiente y quizá deberíais plantearos una psicodinámica o sistémica.
La terapia cognitivo-conductual ayuda de manera eficaz en la resolución de cualquier dificultad de pareja: problemas de comunicación, dificultad para llegar a acuerdos, problemas en el área sexual, superación de infidelidades, dudas sentimentales, etc.
En principio sí, podrían beneficiarse de esta terapia. Se partiría del análisis funcional de las conductas problemáticas. Se evalúan cuales son las áreas de conflicto y la forma en que estos se dan, detectando las conductas, cogniciones y emociones que los envuelven. Los objetivos del tratamiento serían los siguientes: * Intercambio de conductas positivas: Se les instruye sobre cómo aumentar o disminuir conductas en función de las consecuencias de las mismas. *Entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas: Se entrenan las habilidades necesarias para mantener una conversación, de forma asertiva, continuamos con la expresión de deseos y sentimientos y finalmente proporcionamos estrategias de solución de problemas * Cambios cognitivos: detectar y modificar creencias, expectativas, atribuciones irracionales. Así como patrones de apego disfuncionales aprendidos por la propia historia familiar. Lo importante es la consciencia del problema y el deseo de solución

Mª Ángeles Guerrero Vergara
Psicólogo
Uno de los libros divulgativos clásicos de Aaron T. Beck, que fue el pionero en terapia cognitivo-conductual, se titula "Con el amor no basta". El título lo dice todo.
En muchas ocasiones, los problemas de pareja derivan de cogniciones erróneas entre los componentes de la misma sobre sí mismos o sobre la otra persona, lo que produce, a su vez, conductas que minan la relación. Por supuesto que la terapia cognitivo-conductual es muy válida en este tipo de problemas. Recordemos que, para que una pareja pueda considerarse como tal y perdurar en el tiempo se necesitan tres componentes básicos: confianza, respeto mutuo y sintonía, entendiendo por esto último una amplia gama de "cogniciones" y conductas, que van desde la atracción física hasta la atracción mental y moral, incorporando muchos otros factores. Si la relación se basa sólo en lo superficial, hay muchas posibilidades de no se sustente lo suficiente para perdurar en el tiempo.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.







