La ecografía morfológica es una prueba de diagnóstico prenatal que se realiza durante el segundo trimestre del embarazo, generalmente entre las semanas 18 y 22 de gestación. Esta ecografía evalúa el desarrollo y la anatomía del feto, permitiendo detectar posibles anomalías estructurales y malformaciones congénitas. Además, proporciona información detallada sobre el crecimiento fetal, la ubicación de la placenta y la cantidad de líquido amniótico, contribuyendo a un seguimiento exhaustivo del embarazo.