Unos 10 minutos.
No hace falta sedación salvo que el paciente la solicite. La molestia sin sedación es mínima salvo que el doble J esté calcificado, en este último caso utilizamos sedación.
Mediante un cistoscopio, aparato que se introduce por la uretra hasta la vejiga. En un bebé normalmente será necesario sedarle para realizar el procedimiento.