Baja autoestima
La baja autoestima suele sentirse como una mirada demasiado crítica hacia uno mismo, dudas constantes, miedo a fallar, comparaciones, dificultad para poner límites o la sensación de no estar “a la altura”. Las personas que lo sienten así, dicen que es como vivir dentro de un caparazón que se quedó pequeño.
En terapia utilizo un enfoque integrador desde el principio, ayudándote a comprender el origen de esas inseguridades y a construir una voz interna más amable y realista. A partir de ahí trabajamos en soltar capas que ya no te representan, fortalecer tu identidad y recuperar la confianza para mostrarte tal y como eres.
Traumas
El trauma suele sentirse en sobresaltos, recuerdos intrusivos, bloqueos, irritabilidad o la sensación de que algo del pasado sigue demasiado cerca. Quien lo sufre explica que es como caminar por un bosque incendiado que no ha tenido tiempo de recuperarse.
En terapia empiezo ayudándote a sentirte más seguro por dentro. Cuando estás preparado, utilizo EMDR y exposición gradual para procesar lo vivido de forma segura. El trabajo profundo permite que lo que antes dolía deje de condicionar tu presente y puedas recuperar estabilidad, confianza y continuidad en tu vida.
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
El trauma no siempre se recuerda como una imagen concreta, muchas veces se siente en el cuerpo y en el día a día, sobresaltos, recuerdos intrusivos, irritabilidad, bloqueo emocional o la sensación de estar reviviendo situaciones del pasado aunque ya no estés allí. Mis pacientes explican que viven “con el pasado demasiado cerca”.
En terapia trabajo primero en darte seguridad y en ayudarte a calmar tu cuerpo y tu mente. Cuando estás preparado, utilizo EMDR y exposición gradual para procesar lo vivido de forma segura. Esto nos permite integrar la experiencia, reducir su impacto emocional y recuperar una sensación real de control, calma y presente.
Ansiedad
La ansiedad puede sentirse como una inquietud que no termina, pensamientos acelerados, tensión en el cuerpo, dificultad para descansar o la sensación de que algo podría salir mal sin motivo real. Mis pacientes describen que es como vivir acelerado por dentro y agotado por fuera.
En terapia empiezo ayudándote a regular tu cuerpo y tu mente con técnicas claras, prácticas y exposición progresiva. Cuando estás más estable, paso a un enfoque integrador que nos permite profundizar, identificar los patrones que alimentan la ansiedad y fortalecer tu capacidad para afrontarla con más calma, claridad y seguridad.
Terapia para la depresión
La depresión no siempre llega como un gran derrumbe, a veces aparece en pequeñas señales: levantarte sin ganas, sentir que todo pesa, perder ilusión, pensar demasiado o mirarte con una dureza que antes no existía. Mis pacientes lo describen como dejar de reconocerse poco a poco.
En terapia empiezo ayudándote a estabilizarte y a aliviar los síntomas con herramientas claras y prácticas de la terapia cognitivo-conductual. Cuando te sientes más fuerte, paso a un enfoque integrador que nos permite profundizar, entender tu historia, fortalecer tu autoconocimiento y prevenir que vuelvan a aparecer patrones que duelen. Recuperando claridad, motivación y una relación más amable contigo.