La caries dental es una enfermedad infecciosa de carácter multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos duros dentales como consecuencia de los ácidos producidos por la placa bacteriana.
Ciertas especies bacterianas presentes en la cavidad oral producen ácidos en la fermentación de los azúcares, siendo estos ácidos los causantes del daño en los tejidos del diente pudiendo incluso producir cavidades.
La Organización Mundial de la Salud considera la caries dental como una enfermedad con una prevalencia muy alta debido a su extensión y frecuencia. Es la enfermedad bucal más común en el ser humano y la principal causa de destrucción y/o pérdida de dientes.
Causas de la caries dental
Las causas de la caries son de dos tipos: por un lado, tenemos las causas exógenas y por otro las causas endógenas.
Factores exógenos:
- Dieta: las dietas con alto contenido en azúcares aceleran la actividad bacteriana.
- Higiene oral: una higiene oral deficiente puede aumentar el riesgo de caries debido a la proliferación bacteriana y al acúmulo de hidratos de carbono sobre las superficies dentales.
- Tiempo: a mayor tiempo de exposición del diente a los ácidos producidos por las bacterias, mayor riesgo de caries. Tener antecedentes de caries tiene mayor asociación con el aumento en la aparición de caries.
- Tabaquismo: el tabaco favorece la formación de placa y sarro, aumentando el riesgo de aparición de caries.
Factores endógenos:
- Flora oral determinada: en la cavidad bucal se encuentran bacterias protectoras y otras patógenas. Las principales bacterias responsables de este proceso son el Streptococcus mutans, generalmente asociado al desarrollo inicial de la caries, y el Lactobacillus acidofilus, responsable de metabolizar los azúcares y producir los ácidos que producen la desmineralización.
- Anatomía y morfología de los dientes: las zonas más retentivas como los surcos y fisuras de las superficies dentales son las más propensas a acabar desarrollando una caries.
- Calidad y cantidad de saliva: la saliva favorece la autolimpieza de los dientes y tiene la capacidad de controlar el pH. Además, contribuye a la mineralización del diente debido a los iones presentes en su composición y contiene factores antimicrobianos, como la lisozima. Todo esto resulta de gran importancia a la hora de prevenir la caries. Por ello, las personas con disminución de la salivación tienen más propensión a desarrollar caries dental.
- Otros factores como la edad, ciertas enfermedades, apiñamiento dental, etc pueden también influir en la aparición de caries.

Síntomas de la caries dental
En general, la caries dental no provoca síntomas si está en sus inicios. A medida que aumenta su tamaño, puede causar síntomas como:
- Aumento de la sensibilidad dental.
- Dolor leve o agudo al comer o beber alimentos fríos, calientes o dulces.
- Aparición de huecos o agujeros en algún diente.
- Aparición de manchas negras, marrones o blanquecinas en alguna superficie dental.
- Dolor al masticar.
- En caries más extensas puede producir un dolor más intenso o aparición de algún flemón o absceso en la cavidad oral.
¿Cómo prevenir la caries dental?
Los procedimientos más útiles en la prevención de la caries se pueden agrupar en cuatro apartados:
- Buena higiene oral: unos hábitos adecuados de higiene bucodental son imprescindibles para mantener la boca sana y prevenir las enfermedades periodontales y la caries. El cepillado dental es el método principal para la eliminación de la placa bacteriana. Por ello, es importante cepillarse los dientes tras cada comida, realizando una técnica de cepillado correcta junto con elementos de higiene oral como son la seda dental o los cepillos interproximales.
- Dieta saludable: una dieta rica en frutas y verduras y el control del consumo de hidratos de carbono (sobre todo los azúcares), así como evitar los alimentos muy azucarados y pegajosos ayuda en el control de la caries dental.
- Empleo de flúor: el factor más importante en la prevención de la caries dental es la exposición a bajas dosis, pero continuadas de fluoruro en la cavidad oral. El flúor puede prevenir el avance de la caries e incluso revertir o detener una caries inicial o temprana. El uso de pastas de dientes fluoradas, el consumo de agua fluorada y las fluorizaciones en la consulta dental pueden prevenir la aparición de caries.
- Tratamiento de las lesiones activas: los tejidos de los que se componen los dientes no tienen capacidad de regeneración, por ello es importante acudir al odontólogo para tratar las caries. Los tratamientos que se llevan a cabo dependen del tipo de caries y de su estado de desarrollo.
Por lo tanto, debes acudir al dentista si sientes dolor en los dientes, molestias, sensibilidad o cualquiera de los síntomas de una caries descritos anteriormente. Sin embargo, las caries pueden tardar mucho tiempo en mostrar síntomas, por ello es importante acudir a revisiones y limpiezas dentales periódicas, para que el dentista pueda detectar a tiempo cualquier posible caries.



