La cirugía refractiva es una opción cada vez más elegida para corregir problemas de visión como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Sin embargo, es normal que antes de dar el paso surjan muchas dudas sobre el procedimiento, la recuperación o los resultados. En este artículo resolvemos las preguntas más frecuentes para ayudarte a tomar una decisión informada.
La cirugía refractiva permite corregir principalmente:
Cada caso debe evaluarse individualmente mediante un estudio oftalmológico completo.
Existen diferentes técnicas, y la elección depende de las características del ojo y del estilo de vida del paciente:
La cirugía se realiza con anestesia tópica en forma de gotas, por lo que el procedimiento suele ser indoloro. Algunos pacientes pueden notar una ligera molestia o sensación de cuerpo extraño durante las primeras horas.
El procedimiento suele durar entre 10 y 15 minutos por ojo, aunque el tiempo efectivo del láser es de solo unos segundos.
En la mayoría de los casos, la corrección visual es permanente, aunque los cambios naturales del ojo con la edad, como la presbicia, pueden aparecer con el tiempo.
El coste puede variar según la técnica utilizada, la tecnología empleada y las características del paciente. Generalmente son candidatos los pacientes que:
Para confirmar la indicación es necesario realizar un estudio oftalmológico personalizado.
El coste puede variar según la técnica utilizada, la tecnología empleada y las características del paciente. Por ello, es fundamental realizar primero una evaluación especializada.
Si tienes alguna duda o quieres más información pide cita con un oftalmólogo.
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