Claudia Castilla
Especialista en Contenido Médico
Especialista en Contenido Médico
El TAC con contraste es una prueba de radiología avanzada que permite observar el interior del cuerpo con gran precisión. Para ello, se utilizan sustancias conocidas como medios de contraste. En este artículo podrás conocer cómo funciona el TAC con contraste y cuáles son sus riesgos y ventajas.
El TAC (tomografía axial computarizada) es uno de los estudios de imagen más avanzados y precisos en la actualidad, ya que permite visualizar las estructuras internas del organismo. Aunque el TAC ofrece imágenes de alta calidad, en ocasiones es necesario utilizar una sustancia adicional para mejorar la visibilidad de las imágenes. Esta sustancia se conoce como medio de contraste.
De manera general, el TAC es una serie de radiografías tomadas en distintos planos y ángulos; estas radiografías se superponen para formar las imágenes. Por otro lado, una radiografía se obtiene al dirigir un haz de radiación a la región del cuerpo a estudiar. La radiación atraviesa los tejidos con distinta intensidad, por ejemplo, los huesos detienen más la radiación que el tejido adiposo. Por esta razón, en una radiografía convencional es mucho más sencillo observar huesos que otros tejidos, y en un TAC, este efecto permite distinguir entre tejidos.
Los medios de contraste son sustancias que permiten mejorar la visibilidad de los tejidos en las imágenes. Dependiendo de la sustancia, el contraste ayuda a que el tejido absorba más o menos radiación. De esta manera, el contraste es útil para resaltar (contraste positivo) u opacar (contraste negativo) ciertos tejidos y estructuras.
En el TAC generalmente se utiliza el contraste positivo. Para que se absorba más radiación, se utiliza yodo. Cuanto mayor sea la concentración de este elemento, el contorno de las estructuras se verá con mayor nitidez. Sin embargo, este no es el único parámetro para determinar la composición del medio de contraste. También influye:
La baja osmolalidad del contraste significa que se tolera mejor y se elimina del cuerpo más rápido, porque no se acumula en los tejidos. En este sentido, los agentes de contraste se pueden dividir en tres subgrupos:
Dependiendo de los requerimientos del estudio, el medio de contraste puede administrarse directamente en el tracto urinario, biliar o genital, así como en el canal espinal. Sin embargo, la mayoría de las veces se administra por vía intravenosa, intraarterial, oral (aunque el sabor no es agradable) o con un enema rectal.
Cuando el contraste se administra vía oral para un TAC de la cavidad abdominal, por ejemplo, se pueden presentar vómitos, náuseas o diarrea. Estos efectos desaparecen una vez que se ha eliminado el contraste del organismo. También se puede ralentizar la función abdominal, por lo que es recomendable beber más agua. Por otro lado, si el paciente padece enteritis, se debe tener en cuenta la posibilidad de exacerbación de la enfermedad. En el caso de perforación gastrointestinal, se debe descartar por completo el uso del contraste.
Nota: Para la administración oral del contraste, el paciente debe llegar con una hora de anticipación.
La administración intravascular del contraste se realiza para obtener imágenes de órganos y vasos sanguíneos. El riesgo de efectos adversos es mucho mayor, aunque es más seguro cuando se realiza vía intravenosa y no intraarterial.
Las posibles reacciones adversas del cuerpo generalmente aparecen después de algunos minutos de haberse inyectado el contraste. Rara vez aparecen después de las 24 horas. Estos efectos son leves la mayoría de las veces y se autorregulan o requieren simplemente de tratamiento sintomático. Los efectos graves (potencialmente mortales) son raros, y afectan a alrededor del 0.1% de los pacientes. En el caso de los medios de contraste para resonancia magnética, esta cifra puede elevarse a un 1%. A continuación se mencionan algunos ejemplos específicos de reacciones adversas.
Existen dos posibles complicaciones que no están relacionadas con alergia o hipersensibilidad. Estas son:
Cuando el contraste se administra por vía oral o rectal, la sustancia no se absorbe y sale del cuerpo fácilmente. Sin embargo, cuando se administra por vía intravenosa o intraarterial, los riñones deben filtrar la sangre para eliminarla a través de la orina. Por esta razón, es importante que los riñones estén en buen estado. Algunos factores de riesgo, además de problemas renales, incluyen deshidratación, diabetes mellitus (especialmente cuando se acompaña de nefropatía diabética), mieloma múltiple, anemia o problemas en el sistema cardiovascular.
Si bien son factores de riesgo, no se consideran contraindicaciones para el uso de medios de contraste. Se puede reducir el riesgo significativamente si se toman las precauciones adecuadas.
El TAC con contraste contribuye significativamente a la detección temprana y el tratamiento de diversas enfermedades.El médico y el personal del centro de diagnóstico deben saber si hay alergias, enfermedades crónicas o un posible embarazo no detectado. Los preparativos suelen incluir:
Nota: En ocasiones, la decisión de utilizar un medio de contraste la toma el especialista que supervisa el TAC.
Es posible que se justifique administrar un medio de contraste a una mujer embarazada en casos excepcionales. Sin embargo, el riesgo principal es la exposición del feto a los rayos X. Por ello, se suelen buscar alternativas como la resonancia magnética.
El medio de contraste se administra justo antes del TAC. Si es vía intravenosa, se usa un catéter. El paciente puede sentir calor o un sabor metálico. Tras la prueba, debe permanecer en el centro de 30 a 60 minutos por seguridad ante posibles reacciones.
El precio es más elevado que el de un TAC simple. Es fundamental consultar los centros médicos de tu zona para comparar tarifas y disponibilidad.
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