Ramón María Lili Pasealekua, 8, 3A, Donostia-San Sebastián 20002
A lo largo de mi trayectoria he acompañado a muchas familias que llegan a consulta con una mezcla de preocupación, dudas y cansancio emocional.
A veces notan que su hijo ya no es el mismo: está más irritable, más triste, más miedoso o más inseguro. Otras veces observan dificultades en el colegio, bajada de rendimiento, rechazo escolar o problemas para relacionarse. También es frecuente que aparezcan miedos intensos, ansiedad, fobias, dificultades para dormir o cambios bruscos de conducta que generan inquietud en casa.
Mi trabajo consiste en acompañaros justo ahí: en ese momento en el que necesitáis entender qué está pasando y cómo ayudar a vuestro hijo de la mejor manera posible.
Creo firmemente que los niños y adolescentes necesitan un espacio seguro donde puedan expresarse sin presión, sin juicios y a su propio ritmo. Un lugar donde puedan poner palabras a lo que sienten, comprender sus emociones y aprender herramientas para manejar aquello que les preocupa.
En consulta, mi prioridad es que se sientan escuchados, respetados y comprendidos desde el primer día.
Trabajo desde un enfoque integrador y práctico, adaptado a cada etapa evolutiva. Con los más pequeños utilizo dinámicas lúdicas, materiales visuales y actividades que facilitan la expresión emocional. Con adolescentes, combino un espacio de confianza con herramientas que les ayuden a tomar decisiones, gestionar la ansiedad, mejorar su autoestima y relacionarse de forma más sana con su entorno.
En todos los casos, la familia forma parte del proceso.
Os acompaño para entender qué está ocurriendo, qué señales son importantes y qué cambios pueden ayudar en casa y en el colegio. La terapia infantil no es solo para el niño: es un trabajo conjunto que fortalece el bienestar emocional de toda la familia.
A lo largo del proceso, revisamos avances, dificultades y necesidades. No busco que dependáis de la terapia, sino que adquiráis recursos que os permitan afrontar situaciones futuras con más seguridad. Cada niño tiene su ritmo, su historia y su manera de sentir; por eso, el acompañamiento es siempre personalizado y respetuoso.
También trabajo con adultos que desean comprender mejor sus emociones, gestionar la ansiedad, superar duelos, mejorar su autoestima o afrontar cambios vitales. Muchas veces, el bienestar de los padres influye directamente en el bienestar de los hijos, y acompañar a la familia en su conjunto genera cambios profundos y sostenibles.
Atiendo tanto de forma presencial en Donostia como online, para facilitar el acceso a quienes lo necesiten. Si notas que tu hijo está pasando por un momento difícil, si te preocupa su comportamiento, su estado de ánimo o su rendimiento escolar, o si simplemente quieres entender mejor qué le ocurre, estoy aquí para acompañaros.
Dar el paso de pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de cuidado y responsabilidad. Cuando queráis, podemos valorarlo juntos y decidir el mejor camino para vuestro hijo y vuestra familia.
27/04/2026