Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y cre

Hola, buen día. Tengo 32 años y presento un patrón de preocupación constante, sobrepensamiento y creación de escenarios catastróficos que me acompaña desde la infancia (de niña tenía onicofagia severa y miedos intensos a que le pasara algo a mi mamá).Soy mamá desde los 18 años. Mi hijo mayor (14 años) nació con un síndrome y problemas de salud graves, y mi hijo menor (casi 3 años) llegó tras la pérdida de dos embarazos y 8 años de búsqueda. Debido a estas experiencias difíciles, mi nivel de alerta y sobreprotección se ha elevado muchísimo. Me cuesta mucho separarme de ellos o delegar su cuidado a familiares por el temor constante a que algo malo les suceda, lo cual me ha generado críticas en mi entorno y ha influido en decisiones familiares importantes (como la dinámica escolar de mi hijo mayor).Me cuesta mucho controlar este bucle de pensamientos negativos, al grado de que a veces afecta mi descanso y mis sueños.

1 respuesta


Lo que describes no es simplemente “preocuparse mucho”: es un patrón de alerta constante que lleva años instalado en tu sistema emocional y que se ha reforzado con cada experiencia difícil que has vivido. Desde niña ya convivías con un miedo intenso a perder a tu madre, y ese tipo de ansiedad temprana suele dejar una huella profunda en la forma en que el cerebro aprende a anticipar el peligro. Después, la maternidad llegó muy pronto y en condiciones extremadamente exigentes: un hijo con un síndrome y problemas de salud graves, dos pérdidas gestacionales, ocho años de búsqueda, y finalmente un bebé pequeño que representa tanto amor como fragilidad. Todo eso ha mantenido tu sistema nervioso en un estado de vigilancia permanente. Cuando una persona vive tantas experiencias donde “lo malo sí ha pasado”, la mente deja de confiar en la calma. Empieza a creer que la única manera de proteger lo que ama es anticipar cada posible riesgo, incluso los improbables. Por eso te cuesta delegar, separarte de tus hijos, descansar, y por eso tu entorno no siempre entiende que tu sobreprotección no es capricho: es una respuesta aprendida a años de dolor, incertidumbre y responsabilidad emocional enorme. El bucle de pensamientos negativos, los escenarios catastróficos, el insomnio y el agotamiento mental son señales de que tu sistema emocional está saturado. No es que seas “exagerada”, es que llevas demasiado tiempo sosteniendo demasiado. Y aunque estás haciendo lo mejor que puedes, tu mente ya no distingue entre peligro real y peligro imaginado: todo se siente igual de amenazante. Este patrón tiene un origen claro y profundo, y puedo ayudarte a encontrarlo, a entender cómo se formó y a trabajar para que tu cerebro pueda volver a un estado de mayor seguridad. No se trata de eliminar el amor que sientes por tus hijos, sino de aliviar el miedo que se ha mezclado con ese amor hasta volverse dominante. Si quieres empezar a ordenar este malestar, a bajar el nivel de alerta y a recuperar descanso y claridad, te animo a **reservar una consulta psicológica online conmigo**. Podemos trabajar juntas para que tu vida deje de estar gobernada por el miedo y puedas vivir la maternidad desde un lugar más tranquilo y menos desgastante.

Consigue respuesta gracias a la consulta online

¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.

Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.