Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene
Soy madre soltera de un niño de 9 y una niña de 14, tengo una relación con un hombre casado el tiene un hijo de 14 años y uno de 19 años, llevamos 2 años saliendo y dijo se separaria cuando su hijo menor cumpliera 18años, hoy me ha dicho que quiere terminar la relación porque siente no es mi prioridad, yo siempre he hablado claro que mi prioridad son mis hijos y el también pero en diferente escala no puedo estar disponible para el porque me debo a mis hijos y aparte trabajo, el también tiene sus compromisos con la familia y el trabajo y me he adaptado, el terminar esa relación me duele mucho pues lo Amo y admiro mucho además que ha Sido un gran apoyo moral para mí, yo sufro de crisis de ansiedad desde hace tres años y hoy me siento devastada
18 respuestas
¡Hola! Gracias por compartir una situación tan dolorosa y compleja. Por lo que cuentas, es completamente comprensible que te sientas devastada en este momento. No solo estás afrontando una ruptura con una persona a la que amas y admiras, sino también la pérdida de un importante apoyo emocional en una etapa de tu vida en la que has tenido que sostener muchas responsabilidades. Me parece importante destacar que el haber priorizado a tus hijos no significa que hayas descuidado la relación. Como madre soltera, compatibilizar la crianza, el trabajo, tu bienestar personal y una relación de pareja supone un gran esfuerzo, y parece que has intentado adaptarte dentro de las posibilidades reales que tenías. Es natural que esto genere sentimientos de tristeza, confusión e incluso cuestionamientos sobre lo ocurrido. Además, cuando existe un historial de ansiedad, acontecimientos emocionalmente intensos como una ruptura pueden aumentar temporalmente la sensación de angustia y desbordamiento. En estos momentos suele ser útil recordar que lo que estás sintiendo ahora, aunque muy doloroso, es una reacción humana ante una pérdida significativa y no necesariamente una señal de que no podrás superar esta situación. Date permiso para sentir el dolor sin exigirte estar bien de inmediato. Apóyate en las personas de confianza que tengas cerca, procura mantener tus rutinas básicas de descanso, alimentación y autocuidado, y si notas que la ansiedad se intensifica o te resulta difícil gestionarla, considera buscar apoyo psicológico para atravesar este proceso acompañada. Te envío mucho ánimo. Mereces darte el mismo cuidado y comprensión que seguramente ofreces a quienes amas.
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Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia. Por lo que cuentas, mi impresión es que estás viviendo una ruptura muy dolorosa, pero también una relación que desde el principio tenía una condición difícil, él está casado, tiene una familia y te ofrecía una posibilidad futura, no una disponibilidad real en el presente. Entiendo que le ames, que le admires y que haya sido un apoyo emocional para ti. Eso hace que la pérdida duela más. Pero también conviene mirar algo con claridad, tú eres madre, trabajas y tienes dos hijos que dependen de ti. Que tus hijos sean tu prioridad no es un fallo afectivo ni una falta de amor hacia él. Es responsabilidad, cuidado y madurez. Además, él también tiene compromisos familiares, pero parece pedirte a ti una disponibilidad que él mismo no puede darte plenamente. Si él seguía casado y planteaba separarse dentro de varios años, la relación ya estaba sostenida en una espera, en adaptaciones y en una posición desigual para ti. Que ahora te diga que quiere terminar porque no es tu prioridad puede activar culpa, pero no necesariamente significa que hayas hecho algo mal. Quizá la relación ha llegado a un punto en el que él necesita más de lo que tú puedes dar, o en el que tú estás pagando emocionalmente un vínculo que no podía ofrecerte estabilidad completa. Ahora mismo necesitas cuidar mucho tu ansiedad. Una ruptura puede desregularte, quitarte sueño, apetito y calma. Intenta no perseguir explicaciones ni entrar en súplicas desde el dolor. Busca apoyo en alguien de confianza, mantén rutinas básicas y evita tomar decisiones impulsivas en pleno pico emocional. También sería importante preguntarte si esta relación te estaba dando amor o si, además de amor, te estaba colocando en una espera que te hacía depender demasiado de él. La terapia psicológica puede ayudarte a: • Elaborar la ruptura sin hundirte en culpa o desesperación. • Trabajar ansiedad, dependencia afectiva y miedo a perder apoyo emocional. • Ordenar qué lugar ocupaba esta relación en tu vida. • Recuperar estabilidad como mujer y como madre. • Diferenciar amor de espera, apego y necesidad de sostén. • Construir vínculos más disponibles, claros y seguros para ti. Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo. Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lamento mucho el dolor y la devastación que estás sintiendo en este momento; criar a dos hijos sola, trabajar y sostener una ruptura es una carga enorme, más aún conviviendo con la ansiedad. Mirando la situación desde el contextualismo funcional, el panorama es el siguiente: 1. Conflicto de valores vs. realidades: Has actuado en total coherencia con tu valor principal: el cuidado de tus hijos. Él, por su parte, se encuentra en una estructura (un matrimonio y plazos de años) que limitaba su disponibilidad. El dolor actual nace de un choque inevitable entre tus responsabilidades vitales y las expectativas de presencia que él tenía. 2. La trampa de la evitación y el control: Es completamente normal que sientas devastación y que tu ansiedad se dispare. El sufrimiento es el reflejo de lo mucho que te importaba esa relación y el apoyo que te brindaba. Intentar no sentir este dolor o frenar la ansiedad a la fuerza solo aumentará tu malestar. El objetivo ahora no es que dejes de sufrir mágicamente, sino ayudarte a transitar este duelo sin que la ansiedad te desborde, permitiéndote seguir adelante con tu trabajo y tus hijos. Para que podamos valorar tu caso en detalle y ver cómo darte herramientas para manejar esta crisis, lo mejor es que agendemos una breve llamada de valoración: • Escríbeme por Instagram: @juanjosepsicologo Ponte en contacto conmigo por cualquiera de estas vías, me cuentas tus horarios y buscamos un hueco esta misma semana. No estás sola en esto.
Hola, gracias por compartir algo tan íntimo y doloroso. Es comprensible que te sientas devastada. Cuando una relación ha sido importante, ha supuesto apoyo emocional y además hay amor, admiración y vínculo, una posible ruptura puede vivirse como una pérdida muy intensa. No solo duele la persona, también duele la ilusión, el proyecto imaginado y el lugar que esa relación ocupaba en tu vida. También me parece importante señalar algo: que tus hijos sean tu prioridad no significa que no quieras a tu pareja. Significa que estás sosteniendo una responsabilidad afectiva, familiar y cotidiana muy grande. Ser madre, trabajar y además intentar cuidar una relación en una situación compleja puede generar mucha carga emocional. En este momento, más que tomar decisiones desde la angustia, sería importante que puedas parar, respirar y acompañarte con calma. La ansiedad puede hacer que todo se sienta urgente, definitivo o insoportable, pero ahora necesitas sostén, claridad y cuidado. Sería recomendable que pudieras trabajar en terapia qué lugar ocupa esta relación en tu vida, cómo estás viviendo la ruptura, qué necesitas emocionalmente y cómo protegerte sin dejar de cuidar a tus hijos. No tienes por qué atravesar este momento sola. Estaría encantada de poder ayudarte a ordenar lo que estás sintiendo, comprender qué se ha activado en ti y acompañarte para que puedas recuperar calma, seguridad y claridad en este proceso. Un abrazo.
Lo que estás viviendo es muy doloroso y es comprensible que te sientas devastada. No solo estás afrontando una ruptura, sino también la pérdida de una persona que, según cuentas, ha sido un apoyo importante para ti durante estos dos años. Hay un aspecto que me llama la atención: tú fuiste clara desde el principio al expresar que tus hijos eran tu prioridad, y él también tenía una familia y unas responsabilidades que condicionaban la relación. Si ambos conocíais esas circunstancias, es importante preguntarse si el problema es realmente que no hayas priorizado la relación o si, simplemente, él ha llegado a un punto en el que no puede o no quiere continuar con una relación que tenía esas limitaciones desde el inicio. Ahora mismo es normal que tu ansiedad aumente y que sientas miedo, tristeza o incertidumbre. Sin embargo, intenta no tomar decisiones impulsivas ni responsabilizarte automáticamente de toda la ruptura. Las relaciones son complejas y rara vez terminan por un único motivo. En estos primeros días, procura apoyarte en las personas de confianza, mantener tus rutinas en la medida de lo posible y cuidar de ti misma. Aunque ahora el dolor sea muy intenso, las emociones cambian con el tiempo y podrás valorar la situación con más perspectiva. Dado que comentas que padeces crisis de ansiedad desde hace tres años, este puede ser un momento especialmente importante para recibir apoyo psicológico. Trabajar el duelo por la ruptura, la dependencia emocional que pueda haberse generado y la gestión de la ansiedad puede ayudarte a atravesar este proceso de una forma más saludable. Si lo deseas, puedes pedirme una cita online y trabajaremos juntos esta situación de manera personalizada para ayudarte a gestionar el dolor y recuperar poco a poco tu bienestar.
Hola. Es comprensible que te sientas devastada. Independientemente de las circunstancias de la relación, cuando existe un vínculo afectivo importante, una ruptura suele vivirse como un duelo y puede intensificar la ansiedad y la sensación de pérdida. Por lo que cuentas, desde el principio fuiste clara al expresar que tus hijos eran tu prioridad, algo esperable y saludable. Al mismo tiempo, él también tenía responsabilidades con su familia. En ocasiones, más que una falta de amor, las dificultades aparecen porque las necesidades, los tiempos o las expectativas de ambos no consiguen encajar. Ahora mismo es probable que el dolor haga difícil ver la situación con perspectiva. Date permiso para vivir este proceso sin tomar decisiones precipitadas. Si además llevas tiempo conviviendo con crisis de ansiedad, puede ser un buen momento para contar con apoyo psicológico. La terapia puede ayudarte no solo a elaborar esta pérdida, sino también a fortalecer tus recursos emocionales y comprender qué necesitas en una relación para sentirte segura y cuidada. Un saludo.
Hay que saber compatibilizar las cosas, no creo que cuidar tus hijos y quererlos sea incompatible con tener una relación de pareja
Hola, siento mucho que estés pasando por este dolor. Es comprensible que te sientas devastada si esa persona ha sido un apoyo importante para ti y además sufres crisis de ansiedad. Pero también es importante mirar la situación con claridad: tú has sido honesta al decir que tu prioridad son tus hijos, y eso no es un fallo, es responsabilidad. Una relación sana no debería exigirte estar disponible por encima de tus hijos, tu trabajo o tu estabilidad. Además, él sigue casado y con una vida familiar organizada, mientras tú quedas en una posición de espera, adaptación y dependencia emocional. Que ahora te diga que termina porque “no es tu prioridad” puede sentirse muy injusto, porque él tampoco podía darte un lugar completo. Ahora lo urgente es cuidarte: no tomar decisiones desde la ansiedad, apoyarte en alguien de confianza y, si las crisis aumentan, buscar ayuda profesional. Este dolor puede ser también una oportunidad para preguntarte qué necesitas tú en una relación: no solo amar y admirar, sino también sentirte elegida, respetada y en paz.
Gracias por compartir lo que estás viviendo. Es completamente comprensible que te sientas devastada si esta relación ha sido importante para ti, si lo quieres y además ha representado un apoyo emocional en un momento en el que ya venías atravesando ansiedad. Una ruptura, incluso cuando la relación era compleja, puede doler muchísimo. También es importante que no conviertas en culpa algo que habla de tu realidad y de tus valores: tus hijos son tu prioridad, y eso no significa que no quisieras a esta persona o que no cuidaras la relación. Ser madre, trabajar y sostener una vida familiar implica límites reales de disponibilidad. En una relación sana, esos límites deberían poder entenderse y hablarse, no vivirse como una prueba de amor. Por lo que cuentas, también había una situación de espera e incertidumbre, porque él seguía teniendo una vida familiar y una separación planteada a futuro. Eso puede generar mucho desgaste emocional, porque una parte de ti está vinculada afectivamente, pero otra parte queda en una posición de espera, adaptación y poca seguridad. Ahora mismo quizá lo más importante no es intentar convencerle ni tomar decisiones desde el dolor, sino cuidarte mucho en estos primeros días: apoyarte en alguien de confianza, intentar mantener rutinas básicas, no quedarte sola con la angustia y atender tus crisis de ansiedad si notas que se intensifican. Si sientes que esta ruptura te desborda o reactiva mucho tu ansiedad, sería muy recomendable buscar acompañamiento psicológico. Puede ayudarte a sostener el duelo, ordenar lo que esta relación significaba para ti y recuperar poco a poco estabilidad emocional sin dejar de cuidar tu lugar como madre y como persona. Te mando un abrazo grande.
Hola. Si esta separación es tan reciente, es normal que te sientas mal. Quizás sea necesario aprender a enfrentar con fortaleza las pérdidas. Es decir, transitar el dolor permitiendo enfrentarlo, darte tiempo para atravesar el proceso y por último aceptar. Si puedes gestionar mejor tus emociones, es posible que las crisis de ansiedad disminuyan. El trabajo en terapia ayuda a acompañar y a trabajar sobre ello.
Hola. Siento mucho que estés pasando por este momento. Por lo que cuentas, no solo estás afrontando una ruptura, sino también la pérdida de una persona que había sido un apoyo importante para ti. Es normal que ahora mismo te sientas devastada. Por lo que explicas, desde el principio fuiste clara al expresar que tus hijos eran tu prioridad. Eso no significa que quisieras menos a tu pareja, sino que asumías una responsabilidad que, como madre, forma parte de tus valores. Del mismo modo, él también tenía sus propias prioridades y circunstancias familiares. Que ahora él sienta que necesita algo diferente no invalida lo que tú has hecho ni implica que hayas fallado. En ocasiones, dos personas pueden quererse profundamente y, aun así, encontrarse con necesidades o expectativas que no consiguen encajar. Eso duele, pero no significa que el amor no haya sido real. Como además comentas que sufres crisis de ansiedad desde hace tres años, es esperable que una situación de tanto impacto emocional intensifique los síntomas. En estos momentos intenta no tomar decisiones importantes impulsada por el dolor y busca apoyarte en las personas de confianza que tengas. Permítete vivir el duelo sin exigirte estar bien de inmediato. Si notas que la ansiedad se vuelve muy intensa, interfiere con tu descanso, tu trabajo o el cuidado de tus hijos, sería recomendable buscar apoyo psicológico para ayudarte a elaborar esta pérdida y fortalecer tus recursos emocionales en esta etapa. Si lo deseas, estaré encantado de acompañarte en este proceso mediante consulta presencial en Tres Cantos (Madrid), a domicilio en la zona norte de Madrid o de forma online. Un abrazo y mucho ánimo.
Hola. Siento que estés atravesando una situación tan dolorosa. Es comprensible que te sientas devastada, especialmente si esta relación ha sido importante para ti y has encontrado en él apoyo emocional durante estos años. Por lo que cuentas, da la sensación de que ambos habéis tenido prioridades y circunstancias complejas. Cuando hay hijos, trabajo y otras responsabilidades, es habitual que el tiempo y la energía disponibles para la pareja sean limitados. En ocasiones, además, la autoexigencia y el autosacrificio hacen que nos centremos tanto en cuidar de los demás que terminamos desconectando de nuestras propias necesidades y también de la relación. Si ambos deseáis continuar juntos, probablemente sería necesario un trabajo tanto individual como de pareja para comprender qué está ocurriendo, qué necesita cada uno y si es posible construir una relación que tenga un espacio real para ambos. Ahora bien, también conviene atender a lo que él te ha comunicado. Por lo que explicas, lleva tiempo sin dar el paso de separarse y ahora ha decidido finalizar la relación expresando que no se siente una prioridad. Independientemente de que compartas o no sus motivos, esa decisión merece ser escuchada. A veces buscamos explicaciones más profundas cuando la respuesta está en lo que la otra persona nos ha expresado. También cabe la posibilidad de que esté atravesando un momento personal difícil y necesite afrontarlo en soledad. Hay personas que, cuando sufren, tienden a aislarse o a alejar a quienes quieren porque les cuesta mostrarse vulnerables. Sin embargo, eso es solo una posibilidad y sería necesario conocer mucho mejor el caso antes de llegar a una conclusión. Mientras tanto, intenta no cargar con toda la responsabilidad de la ruptura ni asumir que podrías haber hecho algo diferente para evitarla. En este momento, lo más importante es cuidar de ti y darte el espacio necesario para elaborar este duelo. Si además convives con ansiedad desde hace tiempo, contar con apoyo psicológico puede ayudarte a atravesar esta etapa con más recursos. Un abrazo.
Siento muchísimo como te sientes. Me encantaría ver cómo se ha llegado a esa decisión. En cualquier caso, te llevas una relación que te ha enseñado lo importante que son para ti tus hijos, tu trabajo, tu familia. Ese apoyo que seguro te ha ayudado en muchas situaciones y tal vez un aprendizaje de cara a futuras relaciones. No basta con querer, hay que tener proyectos de vida compatibles y negociar para encontrar el equilibrio y que ambos estén satisfechos. Al final, quieres a una persona a tu lado que te quiera y te acepte con tus valores, compromisos, defectos y dificultades. Un abrazo.
Hola. Siento mucho el momento que estás atravesando. Aunque la relación tuviera unas limitaciones conocidas desde el principio, después de dos años has creado un vínculo afectivo importante y es comprensible que su decisión te produzca dolor, desconcierto y una fuerte sensación de pérdida. Que tus hijos sean tu prioridad no significa que no hayas querido o cuidado la relación. Como madre, especialmente teniendo un niño de 9 años y una adolescente de 14, es razonable que no puedas estar disponible en todo momento. Además, él también mantenía compromisos familiares, laborales y una relación matrimonial, por lo que la disponibilidad entre vosotros necesariamente era limitada por ambas partes. Quizá cuando él expresa que no se siente una prioridad esté comunicando que sus necesidades o expectativas dentro de la relación han cambiado. Sin embargo, esto no implica que tú hayas actuado mal ni que debas relegar a tus hijos para conservar una relación. Es posible amar a alguien y, al mismo tiempo, reconocer que las condiciones reales de la relación no permiten satisfacer lo que uno de los dos necesita. También puede resultar especialmente doloroso porque habías sostenido la expectativa de que, cuando su hijo menor cumpliera 18 años, él se separaría. Ahora no solo estás afrontando la posible pérdida de la relación, sino también la del futuro que imaginabas junto a él. Intenta valorar sus decisiones actuales más que las promesas sobre lo que podría ocurrir dentro de varios años. En este momento evita exigirte encontrar inmediatamente una explicación o convencerlo para que continúe. Busca apoyo en personas de confianza, mantén en lo posible tus rutinas básicas y procura no quedarte sola con los pensamientos durante las horas de mayor angustia. Escribir lo que sientes puede ayudarte a organizar la experiencia y a diferenciar lo que dependía de ti de aquello que estaba fuera de tu control. Cuando notes que aumenta la ansiedad, apoya los pies en el suelo, observa varios objetos de tu entorno y respira suavemente, procurando que la espiración sea algo más lenta y prolongada que la inspiración. Las técnicas de respiración lenta y de focalización en el presente pueden ayudar a reducir la activación durante una crisis, aunque no sustituyen la atención profesional. Como refieres crisis de ansiedad desde hace tres años y ahora te sientes devastada, sería recomendable solicitar acompañamiento psicológico. La terapia puede ayudarte a atravesar el duelo, regular las crisis y revisar qué necesitas de una relación para que también exista espacio para tu bienestar, además de tus responsabilidades familiares. Si la ansiedad se vuelve difícil de controlar, no puedes dormir, comer o atender tus responsabilidades, consulta con un profesional. Si aparecen pensamientos de hacerte daño, desesperanza extrema o sientes que no puedes mantenerte a salvo, busca ayuda urgente y permanece acompañada. Los problemas de ansiedad pueden provocar un malestar importante, pero existen tratamientos psicológicos y médicos eficaces.
Lo que estás viviendo es un golpe emocional muy fuerte y completamente comprensible. No solo estás enfrentando una ruptura: estás enfrentando la caída de un vínculo que sostenías en medio de una vida con muchísima carga —dos hijos, trabajo, ansiedad, responsabilidades constantes— y además dentro de una relación que, por su propia estructura, ya te exigía adaptarte más de lo que podías. Tu prioridad siempre han sido tus hijos, y eso no es un defecto ni una falta de amor hacia él; es una realidad que cualquier persona que entre en tu vida debe comprender y respetar. Él también tiene hijos, pero su forma de organizar su vida afectiva es distinta, y ahí es donde la relación empezó a tensarse. Cuando alguien interpreta tu responsabilidad como falta de prioridad, lo que aparece no es falta de cariño, sino una incompatibilidad entre lo que necesita y lo que tú puedes ofrecer sin romperte. El dolor que sientes ahora es profundo porque él ha sido apoyo emocional en un momento en el que tú ya estabas vulnerable por tus crisis de ansiedad. Perder ese sostén se siente como quedarte sin aire. Pero también es importante ver que esta relación te colocaba en una posición de espera, de incertidumbre y de desgaste: dos años sosteniendo un vínculo condicionado a que él “algún día” se separara. Eso, sumado a tu ansiedad, es una carga enorme para cualquier persona. Tu devastación no es exagerada: es la reacción natural de alguien que ha amado, que ha sostenido demasiado y que ahora se queda con un vacío que no sabe cómo recolocar. Y ese vacío tiene un origen que podemos explorar juntos para que no te arrastre más de lo necesario. Puedo ayudarte a entender por qué esta ruptura te golpea tan fuerte, a ordenar tus emociones y a recuperar estabilidad en medio de este caos afectivo. Si quieres avanzar en este proceso con acompañamiento profesional y empezar a reconstruirte desde un lugar más seguro, te animo a **reservar una consulta psicológica online conmigo**, para que podamos trabajar paso a paso en lo que estás viviendo y ayudarte a recuperar calma y claridad.
Hola, buenas tardes. Es comprensible que te sientas devastada: estás viviendo una ruptura y la pérdida de una relación que también suponía un apoyo importante para ti. Que tus hijos sean tu prioridad es una decisión legítima, pero esta relación, al depender de una separación futura y de disponibilidades muy limitadas, podía generar mucha incertidumbre y desgaste. Ahora conviene que no tomes decisiones impulsivas, busques apoyo cercano y atiendas especialmente tus crisis de ansiedad. Un psicólogo puede ayudarte a elaborar la ruptura, revisar tus límites y recuperar estabilidad emocional. Un saludo.
Entiendo que hoy te sientas devastada. No estás perdiendo solamente a una persona que amas, sino también una relación de dos años, un apoyo importante y, probablemente, el proyecto de futuro que habías construido alrededor de la idea de que algún día él se separaría. Pero hay algo de lo que cuentas que merece ser observado con cuidado: que tus hijos de 9 y 14 años sean prioritarios para ti no significa que tu pareja carezca de importancia. Son vínculos distintos y no deberían obligarte a elegir emocionalmente entre ellos. Además, durante estos dos años tú has aceptado las limitaciones que imponían su matrimonio, sus hijos, su familia y su trabajo. Por tanto, conviene preguntarse qué significa exactamente para él ahora “no ser tu prioridad” y qué esperaba concretamente de ti que no estaba recibiendo. En estos momentos, sin embargo, evitaría intentar resolverlo todo desde la angustia. Cuando sentimos que alguien se aleja, es muy fácil entrar en una espiral de llamadas, mensajes, explicaciones, promesas o intentos de demostrar cuánto nos importa. Son conductas comprensibles, pero pueden aumentar todavía más nuestra sensación de dependencia y desesperación. Hoy no necesitas decidir si luchar por la relación, esperar cuatro años, convencerlo o renunciar definitivamente. Necesitas atravesar el impacto inicial sin convertir el miedo a perderlo en una sucesión de acciones impulsivas. Permítete estar triste, llorar si aparece el llanto y apoyarte en personas de confianza, pero intenta mantener tus rutinas básicas y no abandonar aquello que ya sostenía tu vida antes de esta relación. Después habrá una cuestión que merecerá ser trabajada con mucha serenidad: distinguir cuánto estás sufriendo por la pérdida real de esta relación y cuánto por perder el futuro que esperabas que algún día llegara. Porque durante dos años has estado vinculada a una persona que, por definición, solo podía ofrecerte una disponibilidad limitada mientras continuaba casada. Comprender cómo has conseguido adaptarte tú a sus límites y por qué ahora tus límites parecen incompatibles con sus necesidades puede ayudarte mucho a entender esta relación. Y teniendo antecedentes de crisis de ansiedad, si notas que la situación desencadena una crisis intensa, no intentes combatir desesperadamente cada sensación. Si la ansiedad se vuelve inmanejable o aparecen pensamientos de hacerte daño, busca atención profesional inmediata. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar tanto esta ruptura como las crisis de ansiedad y comprender qué está manteniendo ahora tu sufrimiento, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
Hola, gracias por compartir, entiendo que tienes una relación complicada y que puede que este afectando a tu bienestar. Podemos trabajar las crisis de ansiedad trabajando con los pensamientos ansiogenos que tengas para ver como podemos acomodar tu realidad y tu salud mental. Podemos hacer una sesión de asesoría psicológica gratuita y ver a partir de ahi como te puedo ayudar. Puedes encontrar mi perfil de Doctoralia en google. Gracias.
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