Tengo un hijo de 3 años con CI 129 según el cole. Sospecho que mi su hermano de 9 puede tener AACC t
Tengo un hijo de 3 años con CI 129 según el cole. Sospecho que mi su hermano de 9 puede tener AACC también. Sé perfectamente que solo lo podemos saber con un especialista, mi pregunta es: ¿es esto lo habitual en niños de 8 a 9 años o podría ser una señal? Mi hijo comenzó a tener dificultades para dormir a los 8 años recién cumplidos, decía que no podía parar de pensar y un día, estando con su padre nos dijo "no puedo parar de pensar, estoy pensando todo el tiempo, ahora mismo estoy pensando". Le damos gotas para dormir y le ayudan, aunque muchas veces no. Ahora con 9 lleva semanas que no noto tristón, y por las noches hasta llora. Me dijo que ha pensando en que "morirse es como dormir y no volver a despertar por los siglos de los siglos", y no dormir literal, sino en el sentido de que dejas de sentir. Dice que "morir es dejar de existir para siempre", anoche nos dijo que estaba muy angustiado porque se imaginaba la vida pasando, las generaciones pasando y él muerto, sin existir para siempre, dijo que se siente fatal porque el tiempo pasa y él no puede evitarlo, que todos vamos a dejar de existir sí o sí. Le pregunté si alguien se lo dijo o lo escuchó en algún lado y me dijo que fue que lo pensó de la nada cenando un día. A los 3 años y 10 meses nos dijeron que dibujaba como si tuviera 7 u 8, figuras con sentido. Siempre nos han dicho que es muy inteligente, pero que no se esfuerza casi nada y está muy despistado.
3 respuestas
Lo que explicas no me parece, por sí solo, una señal específica de altas capacidades. Un niño con AACC puede tener pensamientos muy elaborados, hacerse preguntas existenciales antes o con mayor intensidad y dar muchas vueltas a determinados temas, pero este tipo de preocupaciones también pueden aparecer en niños sin altas capacidades. Alrededor de los 8-9 años es bastante habitual que los niños empiecen a comprender de una forma más real lo que significa la muerte: que es irreversible, que nos ocurrirá a todos y que implica dejar de existir. Algunos incluso pasan temporadas en las que les da miedo irse a dormir porque relacionan dormir, perder la conciencia y morir. En vuestro caso, lo que me parece más importante no es tanto si esto está relacionado o no con unas posibles AACC, sino que él lo está pasando mal: está más triste, llora por las noches, se angustia mucho con estos pensamientos y además ya tiene dificultades para dormir desde hace tiempo. Por lo que cuentas, parece que lo que hay es miedo a morir, no deseo de morir, y esa diferencia es importante. Él parece angustiado precisamente por la idea de dejar de existir y por no poder evitar el paso del tiempo. Aun así, cuando un niño expresa pensamientos sobre la muerte con tanta intensidad, conviene explorarlo bien. Yo os aconsejaría consultar con un psicólogo/a infantil. No porque lo que piensa sea necesariamente anormal, sino porque la intensidad de la angustia merece atención. Un profesional podrá explorar qué hay detrás de ese miedo, valorar si existe ansiedad u otros factores que estén influyendo y enseñarle estrategias para manejar mejor esos pensamientos. También se podría valorar, si hay indicios, la posibilidad de altas capacidades y otros aspectos como la atención, teniendo en cuenta lo que comentáis de que es muy inteligente pero despistado y que parece rendir por debajo de sus posibilidades. Mientras tanto, intentaría no responderle con un «no pienses en eso» o «no pasa nada». Es mejor validar lo que siente: «Entiendo que pensar en eso te asuste mucho», y después ayudarle a volver al presente y a todo lo que tiene ahora mismo a su alrededor. Y si esas gotas para dormir no han sido prescritas específicamente para él, lo consultaría también con su pediatra. Si en algún momento dijera que quiere morirse, que preferiría no existir o que quisiera hacerse daño, entonces sí recomendaría una valoración profesional prioritaria. Si tienes cualquier duda o quieres explicarme un poco más cómo está siendo todo esto en casa, puedes consultarme sin problema. Un abrazo, Mertxe
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Hola, Lo que cuentas puede ser compatible con un desarrollo cognitivo avanzado, pero no permite saber por sí solo si vuestro hijo tiene AACC. Que haga preguntas complejas, que piense mucho sobre determinados temas o que haya mostrado un desarrollo temprano en algunas áreas como la expresión pictórica, puede ser una señal para valorar, pero habría más ámbitos que explorar. Las preguntas sobre la muerte pueden aparecer durante la infancia y hacerse más elaboradas a medida que avanza el desarrollo cognitivo. Entre los 5 y los 7 años muchos niños empiezan a comprender mejor que la muerte es definitiva y que quien muere no vuelve. Hacia los 8 o 9 años pueden aparecer preguntas más abstractas: qué significa dejar de existir, qué ocurre después de morir, por qué envejecemos, si ellos o sus padres morirán algún día o qué pasa con el tiempo. Es habitual que los niños comprendan mejor que la muerte es irreversible y que empiecen a hacerse preguntas sobre el paso del tiempo, la vida o lo que ocurre después. Por tanto, que se interese por la muerte, haga preguntas sobre ella o piense en su propia mortalidad no es algo fuera de lo esperable. Al mismo tiempo, al empezar a ser conscientes de todo ello, pueden sufrir cierta angustia, malestar y miedo en relación con el contenido de esos pensamientos. También en relación a la posibilidad de que algo pase, a ellos o su familia, incluso pueden desarrollar inquietud respecto a separarse de su padre o de su madre "por si les pasa algo". Lo que merece atención en vuestro caso no es solo que se plantee estas cuestiones, sino la angustia que le generan, el llanto y las dificultades para dormir, junto con frases como “no puedo parar de pensar”. Dependiendo de la intensidad del malestar y de la interferencia que le provoque en su día a día, sería conveniente no dejarlo pasar. Si ahora mismo estas preocupaciones le provocan llanto frecuente, mucha angustia o están interfiriendo de forma mantenida en el sueño, no esperaría a que la situación empeorase para consultar. Os recomiendo que, en primer lugar, os comuniquéis con el colegio y tengáis una entrevista con la persona tutora de aula y, si es posible, con la persona profesional de orientación educativa. Quizás pueden aportar información muy relevante sobre cómo está funcionando en el cole y, si existen indicios, valorar la necesidad de explorar posibles altas capacidades dentro del propio contexto educativo. También les explicaría específicamente lo que está ocurriendo por las noches: las dificultades para dormir, que diga que “no puede parar de pensar”, el llanto y el contenido de estos pensamientos. Sería interesante saber si todo esto le está afectando de alguna manera a su aprendizaje y relaciones sociales, así como a su estado de ánimo habitual. Es posible que desde el colegio hayan observado aspectos relacionados con su manera de razonar, su nivel de desarrollo, su atención, su motivación o su forma de afrontar determinadas situaciones que ayuden a completar la información. Además, en caso de que lo consideren oportuno y necesario, podrían realizar desde el propio centro educativo la valoración de AACC para determinar si efectivamente existen necesidades especiales de apoyo educativo y necesita recursos especializados. Espero que podáis encontrar pronto una explicación a lo que está ocurriendo y, sobre todo, que vuestro hijo pueda recuperar la tranquilidad y el descanso.
Hola, gracias por contarlo con tanto detalle. Se nota lo atenta que estás a tu hijo. Entre los 7 y los 10 años, muchos niños empiezan a entender de verdad que la muerte es para siempre y que nos pasa a todos, y es normal que eso les genere preguntas e inquietud. En niños con altas capacidades, estas reflexiones existenciales suelen aparecer antes y vivirse con mucha más intensidad: piensan mucho, sienten mucho y les cuesta "apagar" la mente. Lo que describes (dibujo muy avanzado, pensamiento muy profundo, despiste y poco esfuerzo en tareas que no le motivan) es compatible con un perfil de altas capacidades, aunque como bien dices solo una evaluación puede confirmarlo. Aun así, hay algo importante: lleva semanas más triste, llora por las noches y tiene dificultades para dormir desde hace tiempo. Más allá de si tiene altas capacidades o no, eso merece una valoración psicológica pronto, para entender qué le está pasando y ayudarle a manejar esa angustia. Mientras tanto, algunas ideas que ayudan: • Escúchale sin quitarle importancia. Evita el "no pienses en eso" y prueba con "entiendo que te asuste, es algo muy grande de pensar". • Respóndele con honestidad y calma, adaptado a su edad, y transmítele que es algo que pasa dentro de muchísimos años. • Crea un "rato de preocupaciones" antes de cenar, no en la cama, donde pueda hablar o escribir lo que le ronda. • Cuida la rutina de sueño: sin pantallas una hora antes, luz tenue y algo relajante (lectura, respiración, música suave). • Sobre las gotas para dormir, coméntalo con su pediatra. Y algo que siempre recomiendo: pregúntale con naturalidad si alguna vez ha pensado en querer morirse o en hacerse daño. Preguntarlo no le mete la idea en la cabeza, y te da información muy valiosa. Si dijera que sí, acude cuanto antes a su pediatra o a urgencias. También tenéis el 024, la línea gratuita de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas. Si lo necesitáis, estaré encantada de acompañaros en la evaluación y en el proceso, también online. Un abrazo Hola, gracias por contarlo con tanto detalle. Se nota lo atenta que estás a tu hijo. Entre los 7 y los 10 años, muchos niños empiezan a entender de verdad que la muerte es para siempre y que nos pasa a todos, y es normal que eso les genere preguntas e inquietud. En niños con altas capacidades, estas reflexiones existenciales suelen aparecer antes y vivirse con mucha más intensidad: piensan mucho, sienten mucho y les cuesta "apagar" la mente. Lo que describes (dibujo muy avanzado, pensamiento muy profundo, despiste y poco esfuerzo en tareas que no le motivan) es compatible con un perfil de altas capacidades, aunque como bien dices solo una evaluación puede confirmarlo. Aun así, hay algo importante: lleva semanas más triste, llora por las noches y tiene dificultades para dormir desde hace tiempo. Más allá de si tiene altas capacidades o no, eso merece una valoración psicológica pronto, para entender qué le está pasando y ayudarle a manejar esa angustia. Mientras tanto, algunas ideas que ayudan: • Escúchale sin quitarle importancia. Evita el "no pienses en eso" y prueba con "entiendo que te asuste, es algo muy grande de pensar". • Respóndele con honestidad y calma, adaptado a su edad, y transmítele que es algo que pasa dentro de muchísimos años. • Crea un "rato de preocupaciones" antes de cenar, no en la cama, donde pueda hablar o escribir lo que le ronda. • Cuida la rutina de sueño: sin pantallas una hora antes, luz tenue y algo relajante (lectura, respiración, música suave). • Sobre las gotas para dormir, coméntalo con su pediatra. Si lo necesitáis, estaré encantada de acompañaros en la evaluación y en el proceso, también online. Un abrazo.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.
