Terapia EMDR (Adultos)
EMDR Se usa en el abordaje de trauma, ansiedad, recuerdos perturbadores, inseguridad e hipervigilancia.
Experiencias vividas continuan generando malestar en el presente, el sistema nervioso sigue reaccionando como si la amenaza aún estuviera activa, generando respuestas automáticas de miedo, bloqueo, alerta o desconexión emocional.
El enfoque EMDR permite trabajar estas experiencias desde una perspectiva integradora, ayudando al cerebro y al sistema nervioso a reprocesar aquello que quedó emocionalmente atascado.
El objetivo no es borrar lo vivido, sino favorecer una mayor integración emocional, sensación de calma y capacidad de habitar el mundo interno con más seguridad.
Terapia integradora de trauma y apego
El apego influye profundamente en la forma en la que nos relacionamos con los demás, con nuestras emociones y con nosotros mismos. Las primeras experiencias con las figuras de apego dejan una huella importante en la sensación de seguridad interna, en la manera de gestionar la cercanía emocional y en cómo aprendemos a pedir afecto, poner límites o afrontar el miedo al abandono y al rechazo.
Mi enfoque terapéutico mediante EMDR trabaja el apego desde una perspectiva integradora que combina conciencia emocional, regulación del sistema nervioso y conexión corporal.
Trauma psicológico en adultos
El trauma permanece en el cuerpo y en el sistema nervioso en forma de hipervigilancia, ansiedad constante, bloqueo emocional, dificultad para sentirse seguro, desconexión corporal o sensación de estar permanentemente en alerta.
El objetivo no es revivir el sufrimiento ni forzar procesos emocionales, sino crear un espacio interno de mayor seguridad, regulación y presencia desde el que la persona pueda comenzar a reconectarse consigo misma.
La terapia ofrece un espacio seguro y libre de juicio para recuperar poco a poco la confianza en sí misma, fortalecer su capacidad de autorregulación y desarrollar una relación más amable, consciente y segura con su mundo interno.
Baja autoestima
Acompaño a las personas en la construcción de une autoestima más estable y consciente, basada en la capacidad de reconocerse, escucharse y habitarse con mayor presencia.
El proceso terapéutico ayuda a desarrollar una mirada más compasiva favoreciendo una conexión más auténtica con las emociones, necesidades y límites personales. Fortalecer la autoestima implica aprender a generar espacios de cuidado, y presencia.
La terapia ofrece un espacio seguro para reconstruir la confianza interna, recuperar sensación de valor personal y desarrollar una relación más equilibrada consigo misma, desde una mayor estabilidad emocional y conciencia interna.
Trastorno de ansiedad
La ansiedad aparece cuando el sistema interno permanece durante demasiado tiempo en estado de alerta. Pensamientos acelerados, dificultad para descansar, sensación de tensión constante, hipervigilancia o desconexión corporal.
El estilo de vida social fomenta a que la persona siga funcionando hacia afuera mientras internamente sostiene una gran sobrecarga emocional y fisiológica.
Mi enfoque terapéutico para el acompañamiento de la ansiedad se centra en ayudar a la persona a comprender y regular su mundo interno desde una perspectiva integradora, combinando trabajo emocional, conciencia corporal y regulación del sistema nervioso.
Regulación de las emociones
Acompaño procesos de regulación emocional desde una mirada integradora EMDR y terapia sistémica.
Ocurre que vivimos desconectados de nuestro mundo interno, sosteniendo tensión, exigencia o malestar sin un espacio real para detenernos y observar cómo estamos.
Las sesiones están orientadas a ayudar a la persona a regular estados de ansiedad y sobrecarga emocional, mejorar la conexión cuerpo-emoción, desarrollar recursos de autorregulación, comprender las señales internas sin juicio y recuperar sensación de presencia, seguridad y equilibrio interno.
A través de herramientas de conciencia corporal trabajamos para desarrollar una relación más segura, consciente y compasiva con uno mismo.