Desde hace días siento que he perdido la confianza en mi pareja. Lo que yo creía una relación sólida
Desde hace días siento que he perdido la confianza en mi pareja. Lo que yo creía una relación sólida, estable y con planes de futuro se quebró semanas atrás, cuando mi pareja acordó con un amigo suyo, casado (A) y otra amiga y ex compañera de trabajo, separada (B), salir de senderismo como han hecho otras veces. A mí no me gusta que las salidas con esa mujer sean costumbre, porque noto que a mi pareja le agrada y a su otro amigo casado también, por lo que veo ahí un juego raro y casi adolescente que a nuestras edades (+50 nosotros, ella es algo más joven) me parece hasta ridículo. Yo, aunque no me considero controladora ni celosa, ya le había comentado a mi pareja en alguna ocasión que no me gustaban las quedadas con ciertas mujeres, ni en grupo ni, por supuesto, a solas, pero nunca llegué a expresarlo de manera directa, sólo a través de la ironía y el humor. El otro día no fue excepción en mi malestar, pero no dije nada porque en las últimas salidas al campo que tuvieron los tres, volvió pronto y en todo momento estuvimos en contacto por móvil y whatsapp, así que no creí oportuno molestarme por ello. El caso es que le esperaba a comer porque había cocinado algo especial y cuando llegó cierta hora le pregunté y él me confirmó que vendría. Transcurrieron más de dos horas y ya un poco seria, le llamé para decirle que ya estaba todo preparado y frío; me contestó que sí, que venía, pero no lo hizo. De hecho me fui a caminar para disipar mi enfado, no sin cierta dificultad ya que padezco una dolorosa discopatía y estoy en rehabilitación. Supongo que su primera llamada, ya pasada media tarde, la hizo al no verme en casa, sabiendo que no puedo caminar bien. No respondí, más que nada porque con mi enfado le habría dicho algo drástico y preferí calmarme. No volvió a llamar hasta pasada una hora, no contesté, y ya, cansada y muy dolorida, volví a casa pero le pedí que no me hablase. Esa noche, finalmente, le expuse mi angustia, mi dolor y le pregunté qué pretendía de nuestra relación: seguir adelante o acabar con ella (no estamos casados, pero llevamos casi 14 años juntos). Me dijo que por supuesto, él no quería romper y que no imaginaba que eso me molestaba. Aquello pasó un domingo. No pidió perdón.
El martes, me viene con que su amiga B, se ha pasado por el trabajo y se ha tomado un café con ella.
El sábado queda con su amigo A, y me empieza a contar chismes sobre si su amiga B no se quiere quedar a solas con su amigo A, porque “le pone ojitos” etc. y empieza a hablarme de B, como si no pasara nada. Entonces le dije: “No la traigas. No la metas en mi casa. No la metas en medio de nuestra relación. Sé que te gusta (aquí me pone cara rara), y como ella te gusta, a mí me hace daño que quedéis. Tuya es la decisión. He perdido la confianza en ti y si quieres que sigamos adelante, merezco respeto y un trato equitativo, ya que yo, a quién también me podría gustar mucha gente, no quedo con ellos ni a solas, ni a nada, porque te he elegido a ti y cuando quedo, raras veces, tú eres el primero en saberlo y en ser presentado como mi pareja”.
Tras esa charla me contestó que no sabía que eso me hiciera tanto daño y que haría por no herirme más. Pero me cuesta creer que lo diga sinceramente y ahora cualquier cosa me provoca tal desconfianza que me estoy planteando, con todo el dolor que eso me supondría, acabar con esta relación.
Les anticipo las gracias por esta lectura y sus respuestas.