Durante mucho tiempo se ha dado por hecho que todas las personas sienten atracción sexual y que el deseo forma parte inevitable de la experiencia humana. Sin embargo, no siempre es así. Algunas personas no experimentan atracción sexual hacia otras personas o lo hacen de una forma muy distinta a lo que suele considerarse habitual.
En los últimos años se habla cada vez más de asexualidad, un término que permite nombrar y comprender esta forma de vivir la sexualidad. Aun así, sigue generando muchas dudas: ¿qué significa exactamente ser asexual?, ¿es un problema?, ¿pueden tener pareja las personas asexuales?
En este artículo abordamos algunas de las preguntas más frecuentes para entender mejor qué es la asexualidad y cómo puede vivirse.
La asexualidad es una orientación dentro del amplio espectro de la sexualidad humana y se refiere a las personas que no experimentan atracción sexual hacia otras personas o lo hacen de manera muy limitada.
Esto no significa necesariamente que no puedan:
La atracción sexual es solo una de las dimensiones posibles de la experiencia relacional.
Por eso, muchas personas asexuales sí experimentan otras formas de atracción, por ejemplo:
En este sentido, la asexualidad no describe una ausencia de vínculos, sino una forma distinta de experimentar la sexualidad y el deseo.
Una confusión habitual es pensar que la asexualidad equivale a tener falta de deseo sexual o a experimentar una dificultad sexual.
Las personas sí tienen deseo sexual, lo que no experimentan es atracción sexual hacia otras personas. Se trata de cosas diferentes.
Por ejemplo, algunas personas pueden experimentar una disminución del deseo sexual debido a factores como:
En esos casos hablamos de una dificultad o cambio en el deseo, no necesariamente de asexualidad.
La diferencia principal es que en la asexualidad no se vive como un problema que necesite solución, sino como una forma de orientarse en el mundo afectivo y sexual.
Ser asexual no significa necesariamente renunciar a tener relaciones de pareja.No existe una prueba médica que determine si alguien es asexual. Más bien se trata de un proceso de comprensión personal.
Algunas personas empiezan a identificarse con la asexualidad cuando observan que:
Para algunas personas poner nombre a esta experiencia puede resultar aliviante, ya que permite comprender mejor lo que sienten y encontrar comunidades o referentes con experiencias similares.
Ser asexual no significa necesariamente renunciar a tener relaciones de pareja.
Existen muchas formas distintas de vivir los vínculos afectivos. Algunas personas asexuales:
Cada relación encuentra su propio equilibrio en función de las necesidades y expectativas de quienes la forman.
Como ocurre en cualquier relación, la comunicación y la comprensión mutua suelen ser elementos fundamentales para construir un vínculo satisfactorio.
Dentro de la asexualidad también existe una gran diversidad de experiencias. Algunas personas se identifican con términos que describen matices dentro de este espectro, como por ejemplo:
Estos conceptos forman parte de lo que se conoce como espectro asexual, que refleja la diversidad de formas en las que las personas pueden experimentar la atracción y el deseo. Para saber más sobre este enfoque de las orientaciones del deseo, te invito a que indagues sobre el Triángulo de AVEN.
La asexualidad es una de las muchas expresiones de la sexualidad humana. Comprenderla ayuda a ampliar la mirada sobre el deseo, las relaciones y las distintas maneras en que las personas pueden vincularse.
Para algunas personas descubrir el término “asexualidad” permite dar sentido a experiencias que durante años resultaban difíciles de explicar.
En cualquier caso, cuando surgen dudas o inquietudes sobre la propia sexualidad o sobre las relaciones de pareja, hablar con un profesional de la salud sexual puede ser una oportunidad para comprender mejor lo que está ocurriendo y encontrar formas más satisfactorias de relacionarse con uno mismo y con los demás. Si crees que eres asexual un psicólogo puede ayudarte a entender mejor lo que sientes.
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