Artículos 23 marzo 2026

Discalculia: qué es, cómo se manifiesta y cómo abordarla

Francisco De la Rocha García Psicopedagogo
Francisco De la Rocha García
Psicopedagogo

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Muchos seres vivos pueden percibir y diferenciar cantidades; es decir, tienen una forma intuitiva de “sentir” los números sin necesidad de contarlos. Pero los seres humanos, gracias a una evolución cognitiva única, hemos desarrollado un sentido numérico mucho más complejo: podemos crear, comprender y aprender matemáticas formales.

Normalmente, pensamos en los números de manera simbólica a través de cifras y signos, pero también conservamos esa capacidad básica e intuitiva de estimar cantidades: saber si hay mucho, poco, suficiente o nada, casi sin darnos cuenta.

Ahora imagina que tu cerebro no logra percibir esas cantidades de forma natural, o que te cuesta relacionarlas con los números que representan. Para muchas personas, esta dificultad no es una cuestión de esfuerzo o inteligencia, sino una condición llamada discalculia. Una dificultad de aprendizaje que afecta al 3 % y el 7 % de la población y, aunque no hay cifras oficiales, se estima que hay entorno a 300.000 niños y niñas de entre 6 y 17 años afectados en España.

La primera vez que escuché el término discalculia, no tenía muy claro qué implicaba ni qué dificultades podría generar en un alumno. Sabía que se trataba de un problema relacionado con el cálculo matemático, pero mi comprensión cambió por completo cuando, en 3º de primaria, tuve a mi primera alumna con este trastorno.

Pronto me di cuenta de lo duro y frustrante que debía ser para ella. Al enfrentar cálculos mentales sencillos, sus respuestas parecían completamente aleatorias; no había ninguna percepción intuitiva del “más” o del “menos”. Cada vez que un compañero decía un resultado, yo le sumaba o restaba un número, y ella respondía al azar. A veces la diferencia con el resultado correcto podía ser de hasta 15 unidades, hacia arriba o hacia abajo.

¿Qué es la discalculia?

Esa experiencia me hizo comprender que la discalculia no es una cuestión de falta de esfuerzo o atención, sino una dificultad real que afecta profundamente la forma en que se entiende y se interactúa con los números. Por ello, se considera un trastorno del aprendizaje de origen neurobiológico, causados por factores genéticos, alteraciones neurológicas o ambientales, impactando en el desarrollo y la adquisición de habilidades matemáticas, como el cálculo numérico, la identificación de símbolos y la resolución de problemas. Además, suele generar en el alumno una gran frustración, con posibles consecuencias sobre su bienestar emocional y social.

niño rubio escribiendo numeros pizarra verde discalculia Es un trastorno infradiagnosticado debido a la falta de conocimiento y detección de casos.

Manifestaciones

En la actualidad, la discalculia es un trastorno infradiagnosticado debido a la falta de conocimiento y detección de casos. Lo que supone un problema para el aprendizaje de muchos niños y niñas, que sufren cada día por superar estas limitaciones. Es por ello, que es importante desarrollar procedimientos evidenciales que favorezcan su diagnóstico. Asimismo, existen algunas señales que ayudan a detectar que el niño o niña tiene dificultades relacionadas con el sentido numérico.

  • En Educación Infantil y primeros cursos de Primaria:
    • Dificultad para aprender a contar.
    • Problemas para asociar número y cantidad.
    • Confusión al reconocer símbolos numéricos.
    • Dificultad para ordenar números o comprender cuál es mayor o menor.
  • En cursos más avanzados:
    • Problemas para memorizar las tablas de multiplicar.
    • Dificultad para realizar cálculos mentales.
    • Errores frecuentes en operaciones básicas (sumas, restas, multiplicaciones, divisiones).
    • Problemas para comprender problemas matemáticos escritos.
    • Dificultades para entender el valor posicional (decenas, centenas).
  • En la vida cotidiana:
    • Dificultad para manejar dinero.
    • Problemas para calcular tiempos o distancias.
    • Ansiedad intensa ante tareas relacionadas con números.

Estrategias para tratar la discalculia

Al igual que ocurre con otras dificultades específicas del aprendizaje, la discalculia requiere la aplicación de estrategias y apoyos educativos individualizados que permitan al alumnado desarrollar progresivamente sus habilidades numéricas. Es importante comprender que no se trata de una dificultad transitoria, sino de una condición que puede acompañar a la persona a lo largo de su vida, aunque su impacto puede reducirse significativamente con una intervención adecuada.

Por ello,** la detección temprana resulta fundamental**. Identificar las dificultades en las primeras etapas educativas permite intervenir de manera precoz y favorecer un mejor pronóstico académico y emocional. Tal y como señalan Daniel Ansari y Lyons (2018), la intervención temprana y específica en habilidades numéricas puede influir positivamente en el desarrollo posterior del aprendizaje matemático.

El apoyo a un alumno con discalculia debe ser individualizado, estructurado y constante. No se trata de simplificar el aprendizaje, sino de ofrecer herramientas adaptadas a su forma de procesar la información numérica.

Herramientas útiles para la discalculia

  • Uso de material manipulativo

Regletas, bloques multibase, ábacos, fichas, rectas numéricas o material visual permiten “hacer visible” el número y la cantidad. La manipulación facilita la comprensión del valor numérico y del sistema decimal.

  • Apoyo visual constante

    • Tablas de multiplicar visibles.
    • Recta numérica en la mesa.
    • Esquemas paso a paso para resolver operaciones.
    • Colores para diferenciar unidades, decenas y centenas.
  • Descomposición de tareas

    Dividir los ejercicios en pasos pequeños y claros reduce la sobrecarga cognitiva y mejora la seguridad del alumno.

  • Trabajar la noción de proporción y cantidad:

    Conceptos como mucho, poco, bastante, más o menos , mayor, menor, la conservación de la materia y la reversibilidad.

La discalculia es una dificultad de aprendizaje real que no refleja falta de esfuerzo ni de capacidad, sino una forma diferente de procesar los números. Detectarla a tiempo y aplicar estrategias individualizadas, como apoyos visuales, material manipulativo y descomposición de tareas, puede mejorar significativamente el aprendizaje y el bienestar emocional del alumno. Con el acompañamiento adecuado, cada niño puede desarrollar confianza y seguridad con los números, transformando la dificultad en una oportunidad de aprendizaje.

Referencias

  • Ansari, D., & Lyons, I. M. (2018). Cognitive neuroscience of mathematical learning and developmental dyscalculia. En A. Fritz, V. Haase & P. Räsänen (Eds.), International handbook of mathematical learning difficulties (pp. 37–55). Springer.
  • Morales, M., & Martín, B. (2025). Comprender y atender a la diversidad. SM.
  • Parra Abarca, J., & Gallardo Bernal, I. (2023). Descifrando los secretos de la discalculia: Un viaje a través de las neurociencias y las tecnologías de la información. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 7(5), septiembre-octubre. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v7i5.8356

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