Un porcentaje elevado de la población sufre algún tipo de dislipemia. Puede ser debido a que los hábitos dietéticos actuales, tienen un impacto directo sobre este tipo de patologías. El patrón dietético está cambiando hacia un consumo mayor de grasas y proteínas, disminuyendo el consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
La dislipemia, es la alteración en los niveles de lípidos y lipoproteínas (grasas y las proteínas que transportan las grasas) en sangre. El exceso de colesterol malo (LDL) y triglicéridos, unido a bajos niveles de colesterol bueno (HDL) en sangre, produce la acumulación del mismo dentro de las arterias, fenómeno que se conoce como aterosclerosis. Esto hace que las arterias disminuyan su calibre, comprometiendo la llegada de sangre, oxígeno y nutrientes a los órganos.
1. Factores de riesgo
Factores dietéticos
- Ácidos grasos, son los que determinan fundamentalmente la concentración de lipoproteínas y colesterol plasmático:
- Ácidos grasos saturados, aumentan el colesterol total y el LDL, los encontramos en lácteos enteros, carnes rojas y derivados, grasa visible, aceite de coco, de palma y palmiste.
- Ácidos grasos monosaturados, mantienen o disminuyen el colesterol total y LDL. Tienen un efecto protector y los podemos encontrar en el aceite de oliva o frutos secos.
- Ácidos grasos poliinsaturados, disminuyen el colesterol total y el LDL y puede aumentar el HDL según su consumo. Los podemos encontrar en el pescado azul, frutos secos, mariscos y aceites de pescado.
- Ácidos grasos trans, aumentan el colesterol total y LDL y disminuye el HDL. Lo podemos encontrar en alimentos cuya composición tenga aceite vegetal total o parcialmente hidrogenada.
Hidratos de carbono
- Los hidratos de carbono simples como el azúcar, almíbares o repostería, aumentan los triglicéridos y disminuyen el HDL.
- Los hidratos de carbono complejos, por su contenido en fibra disminuyen el colesterol total, el LDL y los triglicéridos, teniendo por lo tanto un papel protector. Estos están presentes en los cereales integrales, legumbres y tubérculos.
2. Alcohol
Una ingesta excesiva de alcohol diario, aumentan los niveles de triglicéridos
3. Tabaquismo
4. Sedentarismo

Clasificación
Hiperlipoproteinemia primaria. Causada por incidencia familiar y/o carga genética importante
- Hipercolesterolemia primaria: incremento del colesterol total en sangre.
- Hipertrigliceridemia primaria: incremento de los triglicéridos en sangre.
- Hiperlipidemias mixtas: incremento del colesterol total y de los triglicéridos en sangre.
Hiperlipoproteinemia secundaria. Causa por diferentes patologías y/o enfermedades
- Enfermedades metabólicas: diabetes, gota u obesidad.
- Endocrinopatías: hipotiroidismo.
- Nefropatías: síndrome nefrótico o uremia crónica.
- Hepatobiliares: colostasis o pancreatitis aguda.
Síntomas de la dislipidemia
No hay una sintomatología evidente en la dislipidemia. Para saber si una persona padece algún tipo de dislipemia se requieren análisis de sangre. Si la dislipidemia no se diagnostica ni se trata, puede provocar complicaciones graves, como enfermedades cardiovasculares, que pueden ser sintomáticas.
Tratamiento de las dislipemias
Se basa, fundamentalmente, en modificar el estilo de vida, incidiendo en la práctica de deporte y hábitos saludables, un tratamiento nutricional y un tratamiento farmacológico. Las principales recomendaciones sobre el estilo de vida en pacientes con dislipemia son las siguientes:
- Ejercicio físico de intensidad moderada (como caminar rápido o andar en bicicleta) entre 30-60 minutos al día.
- Una dieta baja en grasas trans y saturadas: margarinas, aceites palma o palmiste o coco, carnes grasas o procesadas, dulces, queso curado.
- Incluir frutas y verduras a diario.
- Consumir cereales integrales.
- Aumentar el consumo de pescado y carnes magras.
- Evitar el tabaco.
- Control del peso, mantener un peso y composición corporal saludable. Para la pérdida de peso, se recomienda acudir a un nutricionista para hacer una valoración completa y plantear la mejor estrategia nutricional.
- Reducir el consumo de sal a <5 g al día (evitar la sal de mesa y los alimentos procesados).
- Control de la presión arterial, que debe ser inferior a 140/90 mmHg.
- Tomar ≥2 g al día de fitoesteroles puede reducir el colesterol total y el LDL un 7-10 %, aunque no se han estudiado las consecuencias de este descenso en las enfermedades cardiovasculares. Hoy en día hay alimentos enriquecidos en estos compuestos, aunque también se encuentran de forma natural en las legumbres y soja.
- Flavonoides, son compuestos presentes en las frutas y verduras, son antioxidantes y potentes inhibidores de la oxidación del LDL. Los podemos encontrar en mayor cantidad en la cebolla, uvas, té , manzana y frutos secos.
Es importante mantener una alimentación variada y equilibrada para prevenir la aparición de estas alteraciones y sus consecuencias. Una analítica pautada por tu médico de cabecera, es suficiente para poder diagnosticar cualquier dislipemia y poder poner un tratamiento nutricional y farmacológico acorde, si fuese necesario. Si tienes dudas de cómo llevar una correcta alimentación, un nutricionista podrá guiarte y asesorarte para llevar una alimentación equilibrada.



