La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo. En España, se estima que más del 23% de la población adulta vive con obesidad, y esta cifra continúa en aumento según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2023). En casos en los que la dieta, el ejercicio y otros tratamientos no han sido efectivos, la cirugía bariátrica puede ser una opción.
Entre las técnicas más utilizadas se encuentra el bypass gástrico, un procedimiento que ha demostrado ser eficaz para la pérdida de peso sostenida y la mejora de enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2 o la hipertensión.
En este artículo explicaremos de forma sencilla qué es el bypass gástrico, en qué consiste, a quién se le recomienda y qué beneficios puede aportar.
El bypass gástrico es una cirugía bariátrica que combina dos mecanismos: la restricción del tamaño del estómago y la modificación del tránsito intestinal. Esto se traduce en una reducción significativa de la cantidad de alimento que se puede ingerir y una menor absorción de calorías y nutrientes.
El procedimiento más habitual es el bypass gástrico en Y de Roux, que se realiza por vía laparoscópica (mínimamente invasiva). Consiste en:
De esta forma, se limita la cantidad de comida que el paciente puede consumir y se reduce la absorción de calorías.
Los beneficios del bypass gástrico son tanto físicos como psicológicos. Entre los más destacados encontramos:
Un estudio publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology (2019) confirmó que los pacientes con bypass gástrico tienen un menor riesgo de mortalidad a largo plazo en comparación con quienes no se someten a cirugía.
El bypass gástrico no es una solución estética, sino un tratamiento médico. Está indicado para personas que cumplen con ciertos criterios:
Es fundamental que el proceso esté supervisado por un equipo multidisciplinar (cirujano, nutricionista, psicólogo, endocrino…).
El bypass gástrico es una herramienta eficaz y segura para el tratamiento de la obesidad.Aunque el bypass gástrico es una herramienta eficaz para lograr una pérdida de peso significativa, diversos estudios indican que un porcentaje considerable de pacientes recupera parte del peso perdido con el tiempo. Por ejemplo, se ha observado que aproximadamente el 28% de los pacientes experimentan reganancia de peso a los cinco años de la cirugía. Además, un estudio publicado en Bariatric Times señala que cerca del 30% de los pacientes ganan peso dos años después de la intervención, y a los cuatro años, el porcentaje asciende al 66%
Esta reganancia puede deberse a múltiples factores, entre ellos:
Es fundamental comprender que el bypass gástrico no es una solución definitiva, sino una herramienta que debe ir acompañada de cambios sostenibles en el estilo de vida.
El papel de la nutricionista especializada es clave, no solo en los primeros meses tras la cirugía, sino especialmente a medio y largo plazo. Muchas de las complicaciones, tanto de salud como de recuperación de peso, pueden prevenirse o abordarse con un seguimiento nutricional adaptado a cada etapa. Una nutricionista con experiencia en cirugía bariátrica puede ayudar a:
La cirugía modifica el aparato digestivo, pero el acompañamiento profesional transforma el estilo de vida. Ambas cosas son necesarias para que el cambio sea duradero.
¡Ninguno! La palabra “prohibición” conlleva un sesgo negativo que a nivel emocional puede disparar reacciones contraproducentes para la reeducación en hábitos saludables en la fase postoperatoria, como sentimientos de culpabilidad, inseguridad, sensación de fracaso o -incluso- la aparición de TCA (trastornos del comportamiento de la alimentación), especialmente cuando la persona operada ya viene de uno de ellos (trastorno por atracón, bulimia, comer nocturno….). Porque la re-educación en hábitos saludables abarca lo físico (alimentación y ejercicio) y lo mental también.
Es más correcto hablar de una alimentación individualizada en la que es prudente respetar una serie de normas generales, como -por ejemplo- evitar lo máximo posible la ingesta de los siguientes alimentos:
Estas precauciones son especialmente importantes en el inmediato postoperatorio y una nutricionista especializada en cirugía bariátrica ayudará a hacer una reintroducción progresiva y segura.
Sí, pero se recomienda esperar al menos 12-18 meses tras la cirugía para que el cuerpo esté estabilizado. El embarazo debe ser planificado y con un seguimiento estrecho.
Cuando hay una bajada de peso muy acusada en un periodo de tiempo muy corto, como es lo que pasa en una cirugía bariátrica, es posible que la masa muscular se resiente, por supuesto. Por eso es extremadamente importante seguir un programa de entrenamiento personalizado y bajo la supervisión de un entrenador personal especializado que ayude a proteger la musculatura.
El bypass gástrico es una herramienta eficaz y segura para el tratamiento de la obesidad en personas con un IMC elevado o enfermedades asociadas. No obstante, no es una solución mágica. Es imprescindible el compromiso del paciente con cambios de hábitos permanentes, un acompañamiento multidisciplinar y un seguimiento continuo para prevenir complicaciones y mantener los beneficios a largo plazo.
Si estás considerando esta opción o tienes dudas sobre si puede ser adecuada para ti, te animamos a consultar con un equipo profesional especializado en cirugía bariátrica.
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