La incontinencia urinaria es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Cuando se presentan pérdidas de orina, es debido a que la persona pierde el control de su vejiga provocando el paso involuntario de orina.
Por lo general, es más común en mujeres (60%), pero también afecta a muchos hombres con problemas de próstata o tras una cirugía.
La musculatura del suelo pélvico es la responsable de controlar la vejiga. Cuando este conjunto de músculos pierde su tono, por motivos varios como el embarazo o la obesidad, no son capaces de sostener el conjunto de órganos y puede surgir la pérdida leve o moderada de orina.
Tipos de incontinencia urinaria
Existen varios tipos de incontinencia urinaria, que incluyen:
- Incontinencia de esfuerzo: cuando se produce una acción que ejerce presión sobre la vejiga, como toser, reír o hacer ejercicio, y se producen pérdidas de orina en ese momento.
- Incontinencia de urgencia: se experimenta una necesidad repentina de orinar que impide llegar al baño a tiempo.
- Incontinencia por rebosamiento: la persona que lo sufre no puede vaciar la vejiga por completo, lo que provoca que la orina se escape de forma involuntaria.
- Incontinencia funcional: puede aparecer cuando una persona tiene una discapacidad física o mental y tiene problemas motores o del sistema nervioso que dificultan la continencia urinaria
Causas de la incontinencia urinaria
Existen varias causas de incontinencia urinaria, que incluyen:
- Embarazo y parto: los músculos del suelo pélvico pueden debilitarse o dañarse durante el embarazo y el parto. Es algo común que tiene solución con ayuda de un especialista.
- Menopausia: a medida que la mujer entra en la época de la menopausia, experimenta importantes cambios hormonales que pueden provocar un suelo pélvico con menor tonificación.
- Próstata agrandada: en el hombre, la próstata se suele agrandar con los años y puede provocar retención de orina y/oincontinencia por desbordamiento.
- Daño a nervios o músculos: cualquier lesión o daño a los músculos o nervios del suelo pélvico puede provocar incontinencia.
Suelo pélvico
El suelo pélvico es una red de músculos, ligamentos y tejidos que sostienen la vejiga, el útero y el recto. Estos músculos son responsables de controlar la función de la vejiga y los intestinos, la función sexual y otras funciones vitales.
Los músculos débiles del suelo pélvico pueden causar incontinencia, disfunción sexual e incluso provocar prolapso de órganos pélvicos, que ocurre cuando uno o más de los órganos pélvicos (la vejiga, el útero, el recto o la vagina) descienden de su posición normal y presionan contra el suelo pélvico, pared vaginal o recto.

Tratamiento no invasivo del suelo pélvico: Silla Emsella
Los conocidos ejercicios Kegel y los ejercicios de fisioterapia son eficaces para fortalecer el suelo pélvico, pero requieren mucha constancia y tiempo para obtener resultados verdaderamente eficaces a largo plazo
Existe un dispositivo médico que funciona a través de tecnología electromagnética focalizada de alta intensidad y consigue inducir intensas contracciones que no seríamos capaces de alcanzar de forma voluntaria.
Se llama Silla Emsella y está diseñado específicamente para tratar las pérdidas de orina. Con solo sentarse sobre ella, se contraen los músculos que usaríamos para detener el flujo de orina, al igual que los ejercicios Kegel. La diferencia es su eficacia: tan solo una sesión de 28 minutos equivale a 11.000 ejercicios Kegel.
Ventajas de la Silla Emsella
- Procedimiento médico no invasivo e indoloro.
- El tratamiento se realiza sentado, con ropa en sesiones de 28 minutos.
- El restablecimiento del control sobre los músculos pélvicos es muy rápido. Los resultados empiezan a notarse tras la primera o segunda sesión.
Además, puede tratar numerosas afecciones entre las que destacan:
- Incontinencia urinaria y fecal.
- Patologías sexuales, como la disfunción eréctil.
- Anorgasmia o dificultad para llegar al orgasmo.
- Dolor vulvar y lumbo-pélvico.
- Rehabilitación suelo pélvico tras el parto o tras cirugía de próstata / pene.
- Problemas de fertilidad.
A continuación, describimos el caso real de una paciente con incontinencia urinaria desencadenada tras parto vaginal.
Mujer de 36 años sin antecedentes de salud previo. No hubo prevención del suelo pélvico durante el embarazo. Acude a consulta médica con escapes de orina al toser, estornudar o saltar después de 9 meses tras su parto vaginal.
Comenzó a ser tratada con el protocolo de incontinencia y tonificación. Fueron necesarias 6 sesiones. Desde la tercera sesión los escapes de orina pasaron a ser historia para ella.
La incontinencia urinaria y el suelo pélvico son patologías comunes que afectan a millones de personas en todo el mundo. Cuidar los músculos del suelo pélvico es fundamental para evitar estos problemas. Realizar ejercicios del suelo pélvico con regularidad puede ayudar a fortalecer estos músculos y mejorar el control de la vejiga. Si tienes problemas de incontinencia o problemas relacionados, no dudes en hablar con un urólogo.



