He sufrido maltrato por parte de mi ex pareja. Soy hombre, asi que no sé donde acudir. El caso es
He sufrido maltrato por parte de mi ex pareja. Soy hombre, asi que no sé donde acudir. El caso es que todos los dias tengo pesadillas, me ha aparecido un quiste junto a la carótida y me han diagnosticado un leve deterioro cognitivo. Me llego a decir en una sola frase que fracaso en todos mis trabajos, que si me suicido no se sentirá culpable, que ninguna mujer estará conmigo porque tengo bronquitis crónica y que no tengo amigos por mi forma de ser. Vino a mi casa gritandome, le dije que no siguiera porque iba a llamar a la policía, y ella me dijo que les llamara, que no me harían caso y se reiria "en mi puta cara", y asi fue. Me llego a amenazar con denuncias falsas, la tuve que echar del padrón de mi casa porque no se iba, utilizo tarjetas mias de puntos meses después de terminar la relación y un largo etcétera que además involucran abusos financieros y de difamación en los bares de mi entorno. Mi pregunta es quien atiende a los hombres cuando una mujer es la que ejerce el abuso, porque no tenemos un 016 y ninguna institución publica se hace cargo. Todos los sitios donde he acudido reconocen el vacío legal, y sólo te medican. No tenemos psicoterapia especializada en trauma relacional, nos avergüenza contarlo en nuestro entorno, las autoridades actuan con pasividad y en definitiva somos invisibles. Cómo recomiendan recuperarse a un hombre cuando ha sido víctima de una mujer maltratadora, ya que nadie ofrece aparentemente recursos para esto?
24 respuestas
Hola, Lo que describes es una situación de maltrato que merece ser atendida independientemente de que seas hombre o de que quien haya ejercido esas conductas sea una mujer. El maltrato psicológico, las amenazas, el control económico o la humillación pueden tener un impacto muy importante en quien los vive, y entiendo además la frustración que puede generar sentir que no encuentras recursos específicos para tu situación. En tu caso, creo que sería importante separar dos aspectos. Por un lado, continuar con el seguimiento médico de los problemas físicos y cognitivos que comentas, sin asumir que necesariamente sean consecuencia del maltrato. Por otro, recibir atención psicológica para trabajar las consecuencias que sí estás experimentando: las pesadillas, el miedo, la autoestima, el impacto de las humillaciones y todo lo vivido durante y después de la relación. No necesitas esperar a encontrar un recurso denominado específicamente para "hombres maltratados" para poder recibir ayuda. Un psicólogo con experiencia en trauma, relaciones abusivas o violencia dentro de la pareja puede acompañarte en ese proceso. La terapia puede ayudarte no solo a elaborar lo ocurrido, sino también a recuperar seguridad, reconstruir la imagen que tienes de ti mismo y evitar que esa relación siga condicionando tu vida mucho después de haber terminado. Y, sobre todo, ser hombre no hace que lo que has vivido sea menos importante ni que tengas que afrontarlo solo. Si consideras que puedo ayudarte, estaré encantado de acompañarte en consulta y valorar contigo cómo empezar a trabajar todo lo que has pasado. Un abrazo, David
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Siento que hayas tenido que pasar por una situación así. Ser hombre no hace menos real el daño psicológico que puede producir una relación abusiva, y entiendo que además pueda resultar especialmente difícil pedir ayuda cuando sientes vergüenza, incomprensión o que los recursos que encuentras no están dirigidos específicamente a ti. Por lo que describes —pesadillas frecuentes, recuerdos que siguen afectándote, posible estado de alerta, deterioro del bienestar y las experiencias de humillación, amenazas y abuso económico que relatas— considero importante realizar una evaluación psicológica específica del impacto traumático de la relación. No sería responsable diagnosticar un trastorno de estrés postraumático únicamente con esta información, pero sí existen suficientes indicadores para justificar una valoración especializada. También separaría dos cuestiones. El quiste próximo a la carótida y el deterioro cognitivo que mencionas necesitan seguimiento médico y neurológico; no deberíamos atribuir automáticamente estos problemas al estrés o al maltrato sin una valoración médica adecuada. Paralelamente, sí podemos trabajar psicológicamente las consecuencias que haya dejado la relación. En terapia, desde la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) trabajaría los pensamientos y creencias que pueden haber quedado después de meses de descalificaciones —por ejemplo, empezar a cuestionarse el propio valor, sentirse culpable o permanecer anticipando nuevas amenazas—, además del insomnio, las pesadillas y las conductas de hipervigilancia. Desde ACT, el objetivo no sería obligarte a olvidar lo ocurrido, sino conseguir que esos recuerdos y las palabras de tu expareja dejen de dirigir tu vida. Trabajaríamos la distancia respecto a esos pensamientos, la recuperación de tu identidad y la reconstrucción de una vida vinculada nuevamente con tus valores, relaciones y proyectos personales. Y desde DBT incorporaría herramientas de regulación emocional y tolerancia al malestar para aquellos momentos en que aparezcan rabia, ansiedad, recuerdos intensos o una activación difícil de controlar. La recuperación no consiste solamente en hablar una y otra vez sobre lo ocurrido, sino en recuperar seguridad, autonomía, autoestima y capacidad para volver a confiar en tu propio criterio. Respecto a dónde acudir: aunque el 016 está específicamente dirigido a la violencia contra las mujeres, eso no significa que un hombre víctima de violencia por parte de su pareja o expareja carezca de protección o asistencia. En España, las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito atienden gratuitamente a víctimas directas e indirectas de distintos delitos, incluida la violencia doméstica, y la atención no está condicionada a haber presentado previamente una denuncia. Pueden proporcionar orientación, asistencia psicológica y derivación a otros recursos. El Estatuto de la Víctima reconoce además derechos de asistencia, protección y apoyo a toda víctima de un delito sin discriminación. Por eso, aunque es comprensible que percibas una falta de recursos específicamente diseñados para hombres, no estás obligado a afrontar las consecuencias psicológicas de esta experiencia solo. Buscar un profesional con experiencia en trauma, relaciones abusivas y regulación emocional sería un buen punto de partida. Y una última cuestión importante: si actualmente aparecieran pensamientos de suicidio o sintieras que puedes hacerte daño, busca ayuda inmediatamente. En España puedes contactar con el 024, servicio nacional, gratuito, confidencial y disponible las 24 horas; ante una emergencia inmediata, el propio servicio deriva al 112. Juan Antonio Moreno Psicólogo General Sanitario
Hola. Lamento mucho todo lo que has vivido. Ser hombre no hace menos importante el sufrimiento que describís ni significa que tengas que atravesarlo solo. Más allá de cómo se encuadre legalmente lo ocurrido, relatás humillaciones, amenazas, intimidación, abuso económico y situaciones que siguen teniendo un impacto importante en vos. Las pesadillas y el malestar que describís merecen atención y acompañamiento. Si residís en España, podés acudir a las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito, servicios públicos y gratuitos donde pueden orientarte y ofrecer asistencia ante las consecuencias de un delito. Si vivís en otro país, te recomendaría buscar recursos con términos como "asistencia a víctimas del delito" o "atención a hombres víctimas de violencia" en tu localidad. Para trabajar las consecuencias emocionales, también podés buscar un psicólogo con experiencia en trauma relacional, violencia en la pareja o trauma interpersonal. Este trabajo no depende del género de quien haya ejercido la violencia. Creo que es especialmente importante que encuentres un espacio donde puedas contar lo vivido sin vergüenza y sin sentir que tenés que demostrar que tu sufrimiento es válido. Recuperarte también implica reconstruir poco a poco la sensación de seguridad y la confianza en vos mismo y en los demás.
Hola. Esta situación necesita de dos vías. Judicial y terapéutica. Denunciar es posible ya que crea antecedentes, o demandar iniciando una causa. Sería interesante que te informes con un abogado recomendable. Y tratamiento psicológico personal para fortalecerte, sentirte contenido y trabajar tu dolor. Hay tratamientos eficaces, y necesitas recuperar la confianza en un vínculo, y ello te lo brindará un espacio personal.
Buenas tardes, siento que hayas vivido esas experiencias. Como tú mismo compruebas en España ante el mal trato no tiene la misma consideración institucional ni legal un hombre que una mujer, siendo este discriminado negativamente. En el sistema público de salud la atención psicológica es bastante deficitaria, no por incompetencia de los psicólogos sino por cómo está configurada la especialidad, así que en él no vas a encontrar lo que necesitas. Los suyo es que busques ayuda psicológica privada en la que por supuesto los que nos dedicamos a ella si que prestamos el servicio de psicoterapia especializada en trauma relacional junto. No es necesario un "centro especializado", los psicólogos clínicos atendemos una gama muy amplia de problemáticas que tienen denominadores comunes aunque en su presentación sean muy dispares. Un saludo.
Buenas; Lamento mucho que lo esté pasando mal. Un abogado y le guiará en todo. Si hay peligro inminente o daño físico, hay que llamar a la policía y dar parte médico. Guardar pruebas de lo que comentan Y sí, hay terapia psicológica que pueda abordar lo que le pasa. Hay salida, hay salida. Le deseo lo mejor. Saludos.
Buenos días. Siento que hayas tenido esta experiencia en tu relación y, por lo que refieres, parece que sí has sufrido maltrato. Efectivamente, no existen recursos de atención especializados que presten servicios a hombres violentados por sus mujeres. No obstante, no debería de suponer un obstáculo para que puedas recibir el soporte terapéutico y legal que mereces. A nivel psicológico, entiendo que este proceso ha podido afectar a tu mundo emocional y sensación de confianza los demás y, quizá, específicamente en las mujeres. Debo corregirte, puesto que sí existe terapia en trauma relacional. Un psicoterapeuta con experiencia en casos similares podría suponer un antes y un después en la reparación del daño que esta relación te ha supuesto.
Siento mucho lo que has vivido. Por lo que cuentas, una parte importante del trabajo ahora sería ayudarte a salir del “modo supervivencia” en el que probablemente has estado durante mucho tiempo. Yo esto lo trabajo bastante en consulta. Cuando alguien ha vivido una relación así, muchas veces termina dudando de sí mismo, anticipando problemas, repasando conversaciones o sintiendo que tiene que estar constantemente preparado para defenderse. Ahí empezaría por recuperar seguridad y separar poco a poco lo que realmente piensas tú de todas las cosas que te fueron haciendo creer sobre ti. Un ejercicio que puedes empezar a hacer es este: cuando aparezca una de esas frases que ella te decía, no intentes discutir con ella mentalmente. Pregúntate: “¿Qué efecto tuvo escuchar esto tantas veces?” y después “¿Qué diría de mí alguien que me conoce y me quiere bien?”. El objetivo es empezar a recuperar tu propia voz. Con las pesadillas y los recuerdos también trabajaría para que tu cerebro pueda entender que aquello ocurrió, pero que no está ocurriendo ahora. Ahí un psicólogo especializado en trauma y trauma relacional puede ayudarte mucho; yo, por ejemplo, suelo trabajar estos casos procesando las experiencias que siguen activándose y reconstruyendo después confianza, límites y sensación de control. Y algo importante: intenta no medir tu recuperación por si todavía piensas en ella o tienes días malos. Yo la mediría por cuánto espacio va recuperando tu vida frente a todo lo que ocurrió. Ese espacio puede volver a crecer mucho.
Siento mucho todo lo que estás explicando. Ser hombre no hace que las conductas que describes sean menos graves ni que el impacto psicológico que pueden dejar sea menor. Humillaciones, amenazas, intimidación, desvalorización constante, utilización de tus recursos económicos o hacerte sentir que nadie va a creerte son conductas que pueden aparecer dentro de una relación abusiva. Además, lo que comentas de las pesadillas diarias me parece especialmente importante. Después de haber vivido durante un tiempo situaciones de amenaza, miedo o indefensión, algunas personas continúan funcionando como si el peligro todavía estuviera presente: pueden aparecer pesadillas, hipervigilancia, ansiedad, recuerdos intrusivos, problemas de concentración, vergüenza, aislamiento o dificultad para confiar nuevamente en otras personas. Todo esto puede trabajarse en psicoterapia. En tu caso buscaría específicamente un/a profesional con formación en "trauma psicológico y trauma relacional", independientemente de que el recurso esté o no específicamente dirigido a hombres. En terapia sería importante no limitarse únicamente a reducir los síntomas, sino trabajar también lo que has vivido: recuperar sensación de seguridad, procesar las experiencias que todavía generan activación, trabajar las creencias que hayan podido quedar después de tantas descalificaciones y amenazas, recuperar autoestima, límites, confianza en tu propia percepción y poco a poco reconstruir relaciones y espacios seguros. Respecto al quiste junto a la carótida y al deterioro cognitivo que mencionas, sí considero importante que continúes con el seguimiento médico y neurológico correspondiente. Igualmente yo te puedo explicar lo que la Descodificación Biologica dice sobre un quiste en la carótida, ya que me he formado en esto. Desde la Descodificación Biológica, antes de asociar un conflicto emocional concreto sería importante saber qué tipo de quiste es y en qué tejido se encuentra exactamente, ya que estar situado cerca de la carótida no significa necesariamente que la carótida esté afectada. Si realmente estuviera implicado tejido arterial, dentro de este enfoque se explorarían vivencias relacionadas con el territorio, la seguridad, la pérdida de control o la sensación de no poder encontrar una salida: sentirse atrapado en una situación, amenazado, invadido en el propio espacio o impotente para defender aquello que se considera propio, conflictos que concuerdan a nivel emocional con lo que has explicado. Preguntas que podrían ayudar a explorar serían: ¿Qué estaba ocurriendo en tu vida antes de aparecer el problema? ¿Hubo alguna situación en la que sentiste que no tenías salida? ¿Te sentiste amenazado, invadido o sin capacidad para defender tu espacio, tu seguridad o aquello que era importante para ti? A parte de todo lo explicado, hay algo más que me parece importante decirte: que hayas sentido vergüenza de explicarlo o que en determinados lugares no hayas encontrado la respuesta que necesitabas no significa que tengas que atravesarlo solo. Un hombre también puede ser víctima de abuso dentro de una relación y tiene derecho a pedir ayuda y a recibir atención psicológica sin ser ridiculizado ni cuestionado por ello. Si todavía existen amenazas, acoso, utilización de tus datos o recursos, difamación u otras conductas después de la ruptura, además del apoyo psicológico puede ser conveniente recibir asesoramiento jurídico para valorar tu situación concreta y qué medidas puedes tomar. La recuperación no consiste en olvidar lo sucedido ni en obligarte a “pasar página”. Consiste en conseguir que aquello que viviste deje de gobernar tu presente. Y eso sí puede trabajarse.
Lo que describes es compatible con una situación de maltrato psicológico, y el hecho de que seas hombre no hace que sus consecuencias sean menos importantes ni que debas afrontarlas solo. Humillaciones, amenazas, intimidación, control económico o difamación pueden producir un impacto psicológico considerable independientemente del sexo de quien las ejerza. Después de una relación de este tipo pueden aparecer pesadillas, hipervigilancia, miedo, rumiación, sentimientos de indefensión, vergüenza o dificultades para volver a confiar. Por eso, más que centrar la recuperación únicamente en «olvidar» lo sucedido, puede ser importante realizar una valoración psicológica y trabajar específicamente las consecuencias que esa relación ha dejado, especialmente teniendo en cuenta que refieres pesadillas diarias. También conviene separar los distintos problemas. El quiste junto a la carótida y el deterioro cognitivo requieren seguimiento médico y no sería adecuado atribuirlos directamente al maltrato sin una valoración clínica específica. Paralelamente, sí puede abordarse psicológicamente el impacto emocional y traumático de todo lo vivido. Entiendo además la dificultad añadida que supone pedir ayuda cuando uno siente que los recursos existentes no contemplan suficientemente su situación. No necesitas que exista un servicio denominado específicamente «para hombres maltratados» para que tu experiencia pueda ser atendida en psicoterapia. Puedes buscar un profesional con experiencia en trauma, violencia en la pareja y abuso psicológico, con independencia de que la víctima sea hombre o mujer. Si lo deseas, puedes pedirme cita online a través de Doctoralia y podemos valorar tu caso de forma individual y orientarte sobre cómo empezar a trabajar en tu recuperación.
Lo primero que señalaría es algo importante: ser hombre no hace menos grave haber sufrido humillaciones, amenazas, control económico, intimidación o cualquier otra forma de violencia dentro de una relación. Y pedir ayuda por ello tampoco exige que previamente exista una determinada etiqueta para la persona que ejerció esas conductas. Por lo que describes, además, el problema ya no termina con la ruptura. Las pesadillas diarias, la hipervigilancia, la vergüenza, la necesidad de reconstruir continuamente lo sucedido o el miedo a que continúe haciéndote daño pueden mantenerte psicológicamente vinculado a una relación que físicamente ya ha terminado. El tratamiento debería trabajar precisamente sobre ese funcionamiento actual y no limitarse exclusivamente a medicar los síntomas. También separaría dos planos. El quiste próximo a la carótida y el deterioro cognitivo que mencionas requieren seguimiento médico y no sería adecuado atribuirlos directamente al maltrato o al estrés sin una valoración médica específica. Las pesadillas, la ansiedad y las consecuencias emocionales de lo vivido sí pueden abordarse psicológicamente. Respecto a tu pregunta concreta, aunque es cierto que determinados recursos españoles están específicamente diseñados para mujeres víctimas de violencia de género, no es correcto que como hombre no tengas ningún recurso público como víctima. Las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito atienden gratuitamente a víctimas directas e indirectas de todo tipo de delitos, incluida la violencia doméstica, y la atención no está condicionada a haber presentado previamente una denuncia. Pueden proporcionar orientación, apoyo emocional, valoración de necesidades y asistencia psicológica o derivación a otros recursos. Si estás en Cataluña, la Oficina d’Atenció a la Víctima del Delicte atiende a personas víctimas de delitos antes, durante y después del procedimiento penal y contempla orientación y atención psicológica para las secuelas. Existe además el Servei d’Informació i Orientació a Persones Víctimes d’un Delicte. Más allá del recurso institucional, buscaría un profesional con experiencia en violencia dentro de la pareja, trauma psicológico o trauma relacional. No necesitas encontrar necesariamente un servicio que se denomine específicamente “para hombres maltratados” para que pueda realizarse un tratamiento adecuado. Y terapéuticamente tendría mucho cuidado con convertir la recuperación en demostrar una y otra vez que fuiste víctima o en conseguir que todo tu entorno comprenda exactamente lo que ocurrió. Es perfectamente legítimo documentar los hechos cuando sea necesario, pero otra cosa es quedar atrapado psicológicamente en la necesidad de obtener reconocimiento de quien quizá nunca vaya a proporcionártelo. Recuperarse significa también conseguir que lo que esa persona hizo y dijo deje progresivamente de determinar cómo te ves a ti mismo. Frases como las que describes pueden continuar actuando mucho después de que quien las pronunció haya desaparecido de nuestra vida. No necesitas avergonzarte por ser un hombre que ha sufrido dentro de una relación. Necesitas un espacio en el que lo sucedido pueda tratarse con seriedad, sin minimizarlo y sin convertirte únicamente en aquello que sufriste. Soy Amador Manero, psicólogo de PSYAMM. Si quieres trabajar las consecuencias psicológicas que ha dejado esta relación y valorar cómo empezar a recuperar seguridad y autonomía, puedes consultarme a través de Doctoralia.es.
Siento que hayas tenido que pasar por una situación así, y que además no te hayas sentido escuchado por parte de las instituciones. Lo primero que quiero decirte es que ser hombre no hace que lo que hayas vivido sea menos importante ni que debas sentir vergüenza por pedir ayuda. Las conductas que describes pueden llegar a ser profundamente dañinas y merecen ser tomadas en serio. Es cierto que en España la red diseñada para la violencia de género no está diseñada de la misma forma para hombres que sufren violencia por parte de mujeres. Sin embargo, sí existen recursos destinados a las víctimas de delitos con independencia de su sexo. Entre ellos están las Oficinas de Asistencia a las víctimas del Delito, donde pueden ofrecer orientación jurídica, apoyo psicológico y derivación a recursos. Desde el punto de vista psicológico te recomiendo buscar un profesional especializado en trauma, violencia psicológica y violencia en las relaciones de pareja.
Lo que describes no debería minimizarse por el hecho de que seas hombre ni porque la persona que ejerció esas conductas fuera una mujer. Los insultos, las amenazas, la intimidación, el control o perjuicio económico, la utilización de información personal para hacer daño y la difamación pueden tener un impacto psicológico importante, independientemente del sexo de quien los ejerza. Además, lo que cuentas actualmente —pesadillas frecuentes, deterioro en tu funcionamiento y una sensación de haber quedado sin recursos después de la relación— merece ser atendido más allá de simplemente “tomar medicación”. Después de una relación de estas características pueden aparecer síntomas relacionados con trauma, ansiedad, depresión, hipervigilancia, problemas de sueño o una pérdida importante de confianza en uno mismo. Esto no significa que pueda diagnosticarse un trastorno concreto a partir de un mensaje, pero sí que hay motivos suficientes para pedir una valoración psicológica especializada. Respecto a tu pregunta de dónde acudir, hay un recurso que quizá no te hayan explicado adecuadamente: las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito. No son un recurso exclusivo para mujeres. El Estatuto de la Víctima establece el derecho de cualquier víctima a recibir asistencia y apoyo de forma gratuita y confidencial, y estas oficinas pueden ofrecer orientación jurídica, apoyo psicológico y social y ayuda para conocer y ejercer tus derechos. Además, el acceso a estos servicios no depende necesariamente de haber presentado previamente una denuncia. Por tanto, aunque hayas tenido experiencias frustrantes con determinadas instituciones, yo no asumiría que no existe ninguna vía de ayuda. Puedes solicitar expresamente información en la Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito que corresponda a tu zona y explicar desde el principio que eres un hombre víctima de violencia por parte de una expareja y que necesitas tanto orientación jurídica como atención psicológica. En cuanto a la recuperación, intentaría que el objetivo no fuese únicamente “olvidar lo ocurrido”. En terapia puede ser importante trabajar la sensación de amenaza que queda después de la relación, las pesadillas, la vergüenza, la culpa, la pérdida de autoestima y de confianza, así como reconstruir progresivamente tus relaciones y tu sensación de seguridad. Un tratamiento centrado en trauma puede ser especialmente útil cuando los síntomas persisten después de haber terminado la relación. Y hay algo que sí tomaría con especial seriedad. Dices que tu expareja llegó a decirte que si te suicidabas no se sentiría culpable. Si actualmente tienes pensamientos de suicidio, de hacerte daño o de que no merece la pena continuar, no esperes a que desaparezcan por sí solos. En España existe el 024, gratuito, confidencial y disponible las 24 horas, y ante un riesgo inmediato puedes acudir a Urgencias o llamar al 112. Por último, ser hombre y haber sufrido maltrato no hace que seas menos víctima, ni tienes que demostrar que lo ocurrido fue suficientemente grave para merecer ayuda. El hecho de que te haya costado encontrar un espacio donde contar lo sucedido también puede formar parte del problema: muchas víctimas tardan en hablar precisamente porque esperan que no se las crea, que se minimice lo ocurrido o que se cuestione su propia responsabilidad. Buscar ayuda psicológica no significa que seas débil. Significa que estás intentando recuperarte de algo que te ha hecho daño.
Buenas tardes. Lo primero que quiero decirle es algo muy claro: ser hombre no hace menos real el maltrato que describe, ni menos graves sus consecuencias. Humillaciones, amenazas, abuso económico, intimidación y descalificación sistemática pueden dejar a una persona viviendo mucho tiempo después de la ruptura como si el peligro todavía no hubiera terminado. Por eso me llama especialmente la atención que pregunte «¿quién atiende a los hombres?». Quizá lleva demasiado tiempo intentando conseguir que alguien reconozca primero que tiene derecho a ser atendido, antes incluso de poder empezar a recuperarse. Las pesadillas, la sensación de amenaza, la vergüenza, el aislamiento o determinadas dificultades cognitivas pueden aparecer después de experiencias traumáticas, aunque en su caso los problemas médicos que menciona deben seguir siendo valorados por los especialistas correspondientes. La psicoterapia no sustituye ese seguimiento médico, pero tampoco debería reducirse todo a medicación. En terapia se puede trabajar precisamente con lo que queda después del maltrato: recuperar la sensación de seguridad, distinguir el peligro actual del que ya pasó, reconstruir la confianza en el propio criterio, elaborar la humillación y la impotencia, volver a poner límites y recuperar vínculos que muchas veces quedan dañados durante una relación abusiva. Y hay algo importante: no necesita encontrar primero una etiqueta perfecta para lo que le ocurrió para poder empezar ese trabajo. Necesita un profesional con experiencia en trauma relacional, violencia psicológica y dinámicas abusivas, con quien pueda hablar sin tener que demostrar constantemente que su sufrimiento es legítimo. Después de haber vivido durante tanto tiempo dentro de la realidad que otra persona imponía sobre usted, quizá una parte central de la recuperación consista precisamente en volver a construir su propia realidad, su voz y la confianza en lo que percibe. Y ese proceso sí puede hacerse en psicoterapia.
Estimado paciente, Lamento profundamente lo que has vivido. Es una realidad que el apoyo institucional en esta situación es muy limitado, y eso añade una carga extra a tu recuperación. Los efectos físicos y cognitivos que describes pueden ser consecuencia del estrés traumático. Existen asociaciones como la Asociación de Hombres Maltratados (AHM) que ofrecen asesoramiento, y el 016 atiende a todos los géneros. Para tu recuperación, quizás lo más importante es encontrar un espacio donde te escuchen sin juzgarte y te ayuden a reconstruir tu seguridad y autoestima. Si buscas un acompañamiento profesional que entienda esta complejidad, en josepsychology.com encontrarás un espacio donde abordamos estas experiencias desde una mirada respetuosa y adaptada a cada persona, sin etiquetas ni recetas. Un afectuoso saludo, José González
Hola, siento mucho leer eso. Y comprendo como te hace sentir no tener identificado un sitio al que dirigirte. Haber terminado una relación no significa necesariamente que sus efector terminen al mismo tiempo. Después de una relación en la que ha habido humillaciones, amenazas, miedo o maltrato, es frecuente que permanezcan durante un tiempo la inseguridad, la culpa, la hipervigilancia o la sensación de haber perdido una parte de uno mismo. Que actualmente nadie de tu entorno conozca lo ocurrido puede hacer que, además, estés sosteniendo todo esto en soledad. No necesitas esperar a encontrarte peor para pedir ayuda. Un proceso de psicoterapia puede ayudarte a comprender lo vivido, trabajar las consecuencias emocionales que haya dejado la relación y, sobre todo, reconstruir poco a poco la seguridad y la confianza en ti mismo. Gracias por compartir tu historia. Ojalá no lo dejes pasar y des con un profesional que coja tu caso, no te mereces atravesar esto solo. Y, por supuesto, que si las amenazas continúan o temes por tu seguridad, además del acompañamiento psicológico es importante buscar asesoramiento y recursos especializados para valorar tu protección.
Lo que has vivido es violencia, y es importante nombrarlo así. El maltrato hacia hombres existe, aunque socialmente esté invisibilizado, y las consecuencias que estás describiendo —pesadillas, deterioro cognitivo leve, síntomas físicos, miedo, vergüenza y sensación de desprotección institucional— son totalmente coherentes con un trauma relacional prolongado. Que tu ex pareja utilizara humillaciones, amenazas, agresividad verbal, manipulación, abuso financiero, invasión de tu espacio, intimidación y difamación no habla de ti, habla de un patrón de violencia psicológica que te ha dejado en un estado de alerta constante. Que además las autoridades no hayan actuado como esperabas y que los recursos públicos no estén adaptados a hombres en esta situación aumenta la sensación de abandono y de que no tienes dónde acudir. Nada de lo que cuentas es exagerado. Cuando una persona ha sido maltratada y además se siente invisible para el sistema, el trauma se profundiza. La vergüenza que sientes no es tuya, es parte del daño que te han hecho. Los hombres que sufren violencia por parte de una mujer suelen cargar con un doble peso: el trauma en sí y el silencio social que les obliga a vivirlo sin reconocimiento. Eso explica que te sientas solo, desorientado y sin un lugar claro donde pedir ayuda especializada. La recuperación en estos casos no depende de que exista un recurso institucional específico, sino de que puedas trabajar con un profesional que entienda el trauma relacional, la manipulación psicológica, la indefensión aprendida y el impacto que tiene la violencia cuando se mezcla con la falta de apoyo externo. En consulta acompaño a hombres que han vivido situaciones muy similares: relaciones donde la pareja utiliza el miedo, la culpa, la humillación y la amenaza como forma de control, y donde el entorno no valida lo que ocurre porque no encaja en el estereotipo de víctima. Trabajar el origen del malestar, reconstruir la identidad dañada, procesar el trauma y recuperar la sensación de seguridad es fundamental para que puedas volver a sentirte dueño de tu vida. Si lo deseas, puedes reservar una consulta psicológica online conmigo. Podemos analizar tu caso con calma, ayudarte a entender lo que te ha ocurrido sin culpa ni vergüenza y acompañarte en un proceso de recuperación que sí tenga en cuenta tu historia, tu dolor y tu necesidad de ser escuchado de verdad. Estoy aquí para acompañarte en este camino.
Muchas gracias por compartir. Siento mucho todo lo que has vivido y, especialmente, la sensación de invisibilidad y desprotección que transmites. Ser hombre no hace menos real el maltrato ni disminuye el daño que pueden causar la humillación, las amenazas, el control económico, la intimidación o la difamación. Tampoco hay nada vergonzoso en reconocer que una relación te ha dejado profundamente afectado. Es comprensible que te sientas desamparado si, cuando has intentado pedir ayuda, no te has sentido escuchado. Aunque el 016 es un recurso específico para mujeres víctimas de violencia de género, no es la única vía de atención. Puedes acudir a la Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito de tu provincia. Es un servicio público y gratuito que atiende a víctimas con independencia de su sexo, incluso antes de haber presentado una denuncia, y puede ofrecer orientación jurídica, psicológica y social. También puedes solicitar asesoramiento en el Servicio de Orientación Jurídica del Colegio de Abogados de tu localidad. Sería recomendable conservar en un lugar seguro mensajes, movimientos bancarios, testimonios, partes médicos y cualquier otra documentación relacionada con los hechos, además de elaborar una cronología sencilla de lo ocurrido. Un profesional jurídico podrá orientarte sobre el valor de esa información y sobre las opciones adecuadas en tu caso. Si ella vuelve a presentarse en tu domicilio, te amenaza o existe un riesgo inmediato, llama al 112, al 091 o al 062. En el plano psicológico, las pesadillas y el estado de alerta pueden estar relacionados con el impacto de una experiencia relacional traumática, pero sería necesario conocer tu historia completa. Te recomendaría buscar un profesional con formación en trauma y violencia en la pareja que pueda acompañarte sin prejuicios de género. La recuperación no consiste solamente en medicar los síntomas: también implica reconstruir la seguridad, comprender lo vivido, trabajar la vergüenza y el miedo, recuperar los vínculos y volver a confiar en tu propia percepción. Al mismo tiempo, es importante mantener el seguimiento médico del quiste y del deterioro cognitivo. La parte física y la psicológica necesitan ser atendidas de manera coordinada, sin atribuir automáticamente todos los síntomas a una única causa. No estás pidiendo un trato especial, sino ser escuchado y atendido como víctima. Tu experiencia importa y mereces encontrar un espacio en el que puedas contarla sin que se cuestione tu masculinidad ni se minimice el daño sufrido. Elbire Arana Psicóloga General Sanitaria Colegiada M-42807
La pregunta no es "¿dónde hay recursos para hombres?", porque ya sabe que escasean. La pregunta es ¿cómo reconstruye su deseo después de que alguien lo haya destrozado? ¿Cómo vuelve a confiar en su criterio, en su cuerpo, en su palabra? No hay un 016 para hombres. Pero hay consultas. Y en mi consulta, hombres y mujeres son igual de escuchados. Si quiere dar ese paso, estoy en Moratalaz u online. No está solo....
Hola, siento leer tu situación. En caso de hombres maltratados los tratamientos de terapia también existen ademas con un perspectiva de genero entendiendo que tu rol como hombre en la sociedad es diferente al de la mujer. Se puede trabajar en terapia no solo los síntomas traumáticos del maltrato sino también el sentimiento de abandono que hayas podido sentir desde las instituciones. Gracias
Hola. Ser hombre no invalida que haya sufrido maltrato psicológico, amenazas, control económico o difamación. La violencia en la pareja también puede ejercerla una mujer, y merece ser escuchado y atendido sin burlas ni prejuicios. Aunque algunos recursos están dirigidos específicamente a mujeres, puede acudir a una Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito, a los servicios sociales de su municipio o a asociaciones generales de atención a víctimas. Allí pueden orientarle psicológica y jurídicamente, aunque todavía existan carencias asistenciales para los hombres. Para recuperarse, sería recomendable buscar un psicólogo sanitario especializado en trauma y violencia en la pareja. Las pesadillas, la hipervigilancia, la vergüenza o las dificultades de concentración pueden aparecer después de experiencias traumáticas. Existen tratamientos eficaces, como la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma o EMDR. Conviene también mantener el seguimiento médico y neurológico del quiste y del deterioro cognitivo, sin atribuirlo todo automáticamente al trauma. Conserve mensajes, documentos, movimientos económicos y cualquier prueba, evitando nuevos contactos directos si existe riesgo. Si vuelve a amenazarle, se presenta en su domicilio o teme por su seguridad, acuda presencialmente a las autoridades o a urgencias. Y si aparecen pensamientos de hacerse daño, solicite ayuda urgente y no permanezca solo. Lo sucedido no es culpa suya, y pedir ayuda no le hace menos hombre. Un saludo.
Hola. Siento profundamente el calvario y el grave impacto en tu salud física y cognitiva que estás sufriendo; el maltrato psicológico y financiero continuado deja secuelas profundas de trauma relacional, independientemente del sexo de quien lo ejerza. Tu sufrimiento es real, eres una víctima y no tienes por qué ocultarlo por vergüenza.Aunque socialmente exista una percepción de invisibilidad, en el marco legal y clínico actual sí existen vías de actuación y recuperación para hombres que sufren violencia por parte de sus parejas o exparejas:Recursos institucionales y legales: La violencia ejercida por una mujer hacia un hombre está tipificada y penada en el Código Penal español (Artículo 153.2) como violencia doméstica. Aunque el 016 está limitado por ley a la violencia de género, el 061 (Salud), el 112 (Urgencias), la Policía Nacional y la Guardia Civil tienen la obligación legal de atenderte, recoger tus denuncias por amenazas, coacciones o estafas, y protegerte.Asistencia jurídica y apoyo: Existen asociaciones de apoyo a víctimas de violencia doméstica (tanto generales como específicas para hombres) que ofrecen asesoramiento legal y orientación frente a amenazas de denuncias instrumentales. Graba o recopila cualquier prueba o mensaje que tengas.Recuperación clínica del Trauma Relacional: Para tratar las pesadillas, el deterioro cognitivo leve por estrés crónico y la somatización, la medicación sola no basta. El tratamiento de elección científica es la psicoterapia especializada en Trauma mediante abordajes como EMDR o la Terapia Cognitivo-Conductual. Estas herramientas procesan el impacto de los abusos y te ayudan a reconstruir tu seguridad interna.No estás solo. Aunque requiera un esfuerzo extra encontrar la red de apoyo adecuada, te animo firmemente a buscar un psicólogo clínico privado o especializado en trauma y apego. El espacio terapéutico es un lugar confidencial y libre de juicios donde podrás sanar estas secuelas y recuperar el control de tu vida. Te envío un afectuoso saludo y mucha fuerza.
Hola. Lo primero que me parece importante decirte es que un hombre también puede ser víctima de violencia psicológica, económica, amenazas, acoso o maltrato dentro de una relación de pareja. Ser hombre no convierte esas conductas en menos graves ni hace que tengas que soportarlas en silencio. Por lo que describes, no estamos hablando simplemente de una ruptura conflictiva. Refieres humillaciones, mensajes dirigidos a destruir tu autoestima, amenazas, conflictos económicos posteriores a la separación, utilización de tus recursos y conductas que han continuado después de terminar la relación. Todo ello merece ser valorado seriamente. También comprendo tu sensación de invisibilidad. En España no existe para los hombres un recurso exactamente equivalente al 016, que está específicamente destinado a las violencias contra las mujeres. Sin embargo, eso no significa que no existan recursos públicos para ti. Puedes acudir a una Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito. Son servicios públicos que atienden a víctimas de diferentes tipos de delitos y ofrecen orientación jurídica, psicológica y social; además, la atención no está condicionada necesariamente a haber presentado previamente una denuncia. Si resides en Andalucía, existe específicamente el Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía (SAVA), que es público, universal y gratuito y cuenta con profesionales de psicología, derecho y trabajo social. Desde el punto de vista psicológico, yo no limitaría el tratamiento a “medicar la ansiedad”. Las pesadillas diarias, la hipervigilancia, la vergüenza, el aislamiento y la necesidad constante de reconstruir lo ocurrido pueden aparecer después de experiencias relacionales traumáticas. Sería recomendable buscar un/a psicólogo/a con formación específica en trauma y violencia interpersonal. Tratamientos centrados en trauma, como determinados protocolos cognitivo-conductuales o EMDR cuando están indicados, pueden formar parte del abordaje. También intentaría protegerte en el presente: conservar mensajes y documentación relevante, asegurar cuentas, tarjetas y contraseñas, evitar discusiones presenciales innecesarias y procurar que cualquier contacto imprescindible quede registrado y sea lo más limitado posible. Para valorar denuncias, amenazas, uso de tus bienes o posibles medidas legales, es preferible asesorarte específicamente con los servicios de atención a víctimas o con un profesional del derecho. Respecto al quiste junto a la carótida y al deterioro cognitivo leve, los mantendría en un plano médico independiente. El trauma, el insomnio y la ansiedad pueden perjudicar mucho la atención y la memoria, pero no sería correcto atribuirles automáticamente un hallazgo físico ni un diagnóstico cognitivo. Ambos merecen el seguimiento médico correspondiente. Y me parece especialmente importante lo que cuentas sobre el suicidio. Que alguien te haya dicho “si te suicidas no me sentiré culpable” puede ser profundamente dañino. Si actualmente tienes pensamientos de quitarte la vida, de hacerte daño o sientes que puedes perder el control, no lo afrontes solo: en España puedes contactar con la Línea 024, gratuita y disponible las 24 horas, y ante una situación de peligro inmediato llamar al 112. Recuperarse después de una relación de este tipo no consiste únicamente en “olvidarla”. Normalmente implica recuperar seguridad, sueño, autoestima, confianza en la propia percepción, relaciones sociales y sensación de control sobre la propia vida. Y una última cuestión: que hayas encontrado respuestas institucionales insuficientes no demuestra que lo que viviste no fuera importante. Puede significar que todavía no has llegado al recurso adecuado. Tu condición de hombre no debería impedirte pedir ayuda ni recibir una atención seria como víctima.
Hola. Entiendo tu sensación de falta de recursos. Aunque el 016 está específicamente dirigido a mujeres víctimas de violencia de género, sí puedes acudir al SAVA (Servicio de Asistencia a Víctimas en Andalucía), que ofrece atención psicológica, jurídica y social a víctimas, y puede orientarte sobre los recursos disponibles en tu caso. A nivel psicológico, por las pesadillas y el impacto que describes, sería recomendable trabajar específicamente el trauma derivado de la relación y no limitarse únicamente al tratamiento farmacológico. Una herramienta inicial puede ser dejar de exponerte a cualquier contacto innecesario con tu expareja y guardar de forma ordenada mensajes, amenazas o cualquier otra evidencia, especialmente si existe la posibilidad de emprender acciones legales. Si quieres, podemos trabajar en consulta las secuelas psicológicas de lo ocurrido y ayudarte a recuperar progresivamente seguridad y estabilidad.
Todo el contenido, en particular las preguntas y respuestas, es de carácter informativo y en ningún caso puede sustituir un diagnóstico médico.




