Hola. Descubri a mi hijo de 10 años mostrando sus partes intimas a mi hija su hermanita de 8 años,
7
respuestas
Hola.
Descubri a mi hijo de 10 años mostrando sus partes intimas a mi hija su hermanita de 8 años, hable con ellos obvio por separado, e investigue mucho se que solo se han mostrado sus partes y no ha pasado más nada. Cabe mencionar que ellos siempre han sido muy unidos. A mi me tomo de sorpresa y me desconcerto mucho, leo los comentario y veo que dicen que es normal, y ahora recuerdo yo haber visto a mis hermanitas mas pequeñas que yo, ellas de edades similares jugar entre ellas y tocarse sus partes, incluso yo recuerdo en algun momento haberlo vivido con un primo y un vecino eramos de la misma edad, igual nunca paso a más nada, siempre fue curiosidad, mis hijos no se han tocado solo mostrado sus partes, pero debo admitir que a mi esa escena me tiene quebrantada, abrumada de mil maneras.
Descubri a mi hijo de 10 años mostrando sus partes intimas a mi hija su hermanita de 8 años, hable con ellos obvio por separado, e investigue mucho se que solo se han mostrado sus partes y no ha pasado más nada. Cabe mencionar que ellos siempre han sido muy unidos. A mi me tomo de sorpresa y me desconcerto mucho, leo los comentario y veo que dicen que es normal, y ahora recuerdo yo haber visto a mis hermanitas mas pequeñas que yo, ellas de edades similares jugar entre ellas y tocarse sus partes, incluso yo recuerdo en algun momento haberlo vivido con un primo y un vecino eramos de la misma edad, igual nunca paso a más nada, siempre fue curiosidad, mis hijos no se han tocado solo mostrado sus partes, pero debo admitir que a mi esa escena me tiene quebrantada, abrumada de mil maneras.
Hola!
Entiendo lo desconcertante que puede ser encontrarte con una situación así. Lo primero que quiero transmitirte es tranquilidad: en la infancia, es relativamente común que los niños sientan curiosidad por el cuerpo y quieran explorar o comparar, sobre todo entre pares o hermanos cercanos en edad. No necesariamente significa algo problemático, ni implica una conducta sexual como la entendemos en adultos.
Lo importante aquí es cómo acompañarlos: ya diste un paso adecuado al hablar con cada uno por separado y confirmar que no hubo tocamientos ni coerción. Desde lo psicológico, lo que conviene es poner límites claros y amorosos, explicándoles que la intimidad del cuerpo es algo privado, que nadie tiene derecho a ver ni mostrar sus partes íntimas, salvo en contextos de cuidado (por ejemplo, médico o higiene, y siempre con la supervisión adecuada).
Si notas que la conducta se repite de forma insistente, que hay incomodidad en alguno de los dos, o que aparece carga de secreto, ahí sí sería recomendable consultar con un profesional infantil para acompañar mejor. Pero en principio, con diálogo abierto, límites claros y educación sobre el respeto al cuerpo propio y ajeno, estarías respondiendo de la mejor manera.
Espero haberte ayudado :)
Equipo Ana Alonso Psicología.
Entiendo lo desconcertante que puede ser encontrarte con una situación así. Lo primero que quiero transmitirte es tranquilidad: en la infancia, es relativamente común que los niños sientan curiosidad por el cuerpo y quieran explorar o comparar, sobre todo entre pares o hermanos cercanos en edad. No necesariamente significa algo problemático, ni implica una conducta sexual como la entendemos en adultos.
Lo importante aquí es cómo acompañarlos: ya diste un paso adecuado al hablar con cada uno por separado y confirmar que no hubo tocamientos ni coerción. Desde lo psicológico, lo que conviene es poner límites claros y amorosos, explicándoles que la intimidad del cuerpo es algo privado, que nadie tiene derecho a ver ni mostrar sus partes íntimas, salvo en contextos de cuidado (por ejemplo, médico o higiene, y siempre con la supervisión adecuada).
Si notas que la conducta se repite de forma insistente, que hay incomodidad en alguno de los dos, o que aparece carga de secreto, ahí sí sería recomendable consultar con un profesional infantil para acompañar mejor. Pero en principio, con diálogo abierto, límites claros y educación sobre el respeto al cuerpo propio y ajeno, estarías respondiendo de la mejor manera.
Espero haberte ayudado :)
Equipo Ana Alonso Psicología.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
Hola. Tal como dices, entre niños y niñas de edades similares y si los dos están tranquilos y lo hacen porque quieren, no hay problema, están aprendiendo sobre sus cuerpos. Si has hablado con ambos y los dos están tranquilos, no parece que sea malo. Igual te puede ayudar a estar más tranquila ofrecerles libros sobre sexualidad, hablar de límites para darles recursos en las situaciones que no quieran compartirse, hablar de que entre iguales está bien pero no con más pequeños o grandes. Espero que te ayude.
No te preocupes, le ocurre a muchos niños que comienzan a descubrir su sexualidad. No obstante, sería bueno hablar con ellos tranquilamente y desde la naturalidad al respecto, sin dramatizar, pues insisto, es una conducta muy normal en niños de esa edad.
Entiendo perfectamente lo que sientes; tu reacción es normal y muestra tu preocupación por el bienestar de tus hijos. Lo que describes se suele enmarcar dentro de la curiosidad sexual infantil, especialmente entre hermanos o niños de edades cercanas, y no necesariamente indica un problema grave. La curiosidad por el cuerpo propio y el de otros es común a estas edades y, por lo que cuentas, no hay indicios de abuso ni comportamiento persistente que implique daño.
Es importante establecer límites claros y seguros, explicarles la privacidad del cuerpo y fomentar que respeten los espacios personales, siempre desde la calma y sin culpa. También puede ser útil observar su comportamiento en el tiempo y, si notas que persiste o genera angustia, buscar la orientación de un psicólogo infantil para acompañarles y ayudarte a manejar la situación sin que quede marcada por el miedo o la vergüenza.
Es importante establecer límites claros y seguros, explicarles la privacidad del cuerpo y fomentar que respeten los espacios personales, siempre desde la calma y sin culpa. También puede ser útil observar su comportamiento en el tiempo y, si notas que persiste o genera angustia, buscar la orientación de un psicólogo infantil para acompañarles y ayudarte a manejar la situación sin que quede marcada por el miedo o la vergüenza.
Buenas tardes,
creo que lo mejor que puede hacer es olvidar este episodio pues no es algo grave y es fruto del aprendizaje fraternal.
Si sienten que hay algo de su sexualidad que angustia a su madre, les podrá generar dinámicas represivas que entorpezcan y creen problemáticas en el desarrollo de sus personalidades.
La recomiendo que intente que se sientan seguros y tranquilos con lo que ellos son.
Un cordial saludo.
creo que lo mejor que puede hacer es olvidar este episodio pues no es algo grave y es fruto del aprendizaje fraternal.
Si sienten que hay algo de su sexualidad que angustia a su madre, les podrá generar dinámicas represivas que entorpezcan y creen problemáticas en el desarrollo de sus personalidades.
La recomiendo que intente que se sientan seguros y tranquilos con lo que ellos son.
Un cordial saludo.
Es normal todos nos sentiríamos abrumados como padres ante tales descubrimientos, lo primero por el desconcierto de lo descubierto , lo segundo por impacto que genera pues da que pensar en que habrán visto, de que hablarán, hasta donde han llegado,...pero en realidad la mayoría de estas situaciones son fruto de la natural exploración durante el desarrollo, que implica movimientos de aproximación hacia el despertar sexual, y ahí se han quedado. El tema es como tu consigues sobreponerte y poner el punto sobre la is. Como padres debemos de estar atentos pero observando desde segundo plano
Gracias por compartir algo tan delicado. Entiendo profundamente lo que sientes: descubrir una escena así con tus hijos puede generar un impacto emocional muy fuerte, incluso cuando la parte racional entiende que puede haber curiosidad infantil. Es normal sentirse desconcertada, abrumada e incluso quebrada. Tu reacción no habla de alarma excesiva, sino de que eres una madre atenta y sensible.
Desde el punto de vista del desarrollo, la curiosidad por el cuerpo propio y el de los demás es común en la infancia, especialmente cuando hay edades similares, vínculo cercano y no existe intención sexual ni coerción. A los 8–10 años, muchos niños están explorando diferencias corporales, nombrando lo que ven y tratando de entender su propio cuerpo. El hecho de que solo se hayan mostrado, sin tocarse, sin secreto impuesto y sin repetición compulsiva, encaja más con curiosidad que con algo sexualizado.
Dicho esto, que sea relativamente frecuente no significa que no necesite límites. Aquí lo importante no es alarmarse, pero tampoco mirar hacia otro lado.
Algunas pautas que pueden ayudarte:
Hablar con calma y claridad, como ya has hecho, explicando que el cuerpo es algo íntimo y que hay partes que no se muestran a otras personas, incluso dentro de la familia.
Evitar el tono de reproche o castigo, para que no aparezcan culpa o vergüenza asociadas al cuerpo.
Reforzar la idea de intimidad y consentimiento, adaptada a su edad: “cada cuerpo es privado y se respeta”.
Observar, más que vigilar con miedo. Si no hay insistencia, secreto, miedo, diferencia grande de edad o conductas sexuales explícitas, suele bastar con acompañar y poner límites claros.
Tu recuerdo de experiencias similares en tu infancia es muy valioso: muestra que muchas personas han vivido situaciones de curiosidad corporal sin que eso tuviera consecuencias negativas. Aun así, eso no invalida lo que tú sientes ahora. A veces lo que más duele no es lo que ha pasado, sino lo que nos activa como madres: el miedo a hacerlo mal, a no proteger, a no saber dónde está la línea.
Si esta escena sigue removiéndote o te cuesta recuperar la calma, buscar un espacio profesional para ti también es una buena idea. No porque tus hijos estén en peligro, sino porque tú necesitas sostén para procesar lo que te ha impactado.
Has actuado con atención, cuidado y reflexión. Eso ya es una base muy sólida para acompañar esta situación de forma sana.
Desde el punto de vista del desarrollo, la curiosidad por el cuerpo propio y el de los demás es común en la infancia, especialmente cuando hay edades similares, vínculo cercano y no existe intención sexual ni coerción. A los 8–10 años, muchos niños están explorando diferencias corporales, nombrando lo que ven y tratando de entender su propio cuerpo. El hecho de que solo se hayan mostrado, sin tocarse, sin secreto impuesto y sin repetición compulsiva, encaja más con curiosidad que con algo sexualizado.
Dicho esto, que sea relativamente frecuente no significa que no necesite límites. Aquí lo importante no es alarmarse, pero tampoco mirar hacia otro lado.
Algunas pautas que pueden ayudarte:
Hablar con calma y claridad, como ya has hecho, explicando que el cuerpo es algo íntimo y que hay partes que no se muestran a otras personas, incluso dentro de la familia.
Evitar el tono de reproche o castigo, para que no aparezcan culpa o vergüenza asociadas al cuerpo.
Reforzar la idea de intimidad y consentimiento, adaptada a su edad: “cada cuerpo es privado y se respeta”.
Observar, más que vigilar con miedo. Si no hay insistencia, secreto, miedo, diferencia grande de edad o conductas sexuales explícitas, suele bastar con acompañar y poner límites claros.
Tu recuerdo de experiencias similares en tu infancia es muy valioso: muestra que muchas personas han vivido situaciones de curiosidad corporal sin que eso tuviera consecuencias negativas. Aun así, eso no invalida lo que tú sientes ahora. A veces lo que más duele no es lo que ha pasado, sino lo que nos activa como madres: el miedo a hacerlo mal, a no proteger, a no saber dónde está la línea.
Si esta escena sigue removiéndote o te cuesta recuperar la calma, buscar un espacio profesional para ti también es una buena idea. No porque tus hijos estén en peligro, sino porque tú necesitas sostén para procesar lo que te ha impactado.
Has actuado con atención, cuidado y reflexión. Eso ya es una base muy sólida para acompañar esta situación de forma sana.
Expertos
Preguntas relacionadas
- Hola cuando era niña de unos 6 o 7 años jugaba con otros niños de edad como de 8 o 9 y tambien con un primo que devia tener como unos 11 o 12 años como por tres ocasiones jugabamos al papa y la mama y los niños terminaban colocando el pene en mi vagina como intentando penetrar pero jamas me obligaron…
- Hola tengo una niña de 5 años y me dijo llorando que había tenido pensamientos sobre besar las partes íntimas de algunos niños. No tengo idea de cómo pudo llegar a ese pensamiento. Es esto normal? Ella se siente culpable solo por pensarlo. No se que hacer. Gracias
- Hola hoy en una cena con mi familia mi sobrino acuso a mi hijo de 9 años de que le bajo los pantalones y le toco el tracero con un dedo mi sobrino tiene 7 años la verdad me siento confundida, triste y con insertidumbre le pregunto donde aprendió eso o si alguien le iso algo y solo me dice que nadie le…
- Hola. Mi hija de 8 años se toca mucho sus partes íntimas trato de distraerla en otras cosas pero aprovecha los momentos cuando está sola y lo hace incluso hace unos gestos como de placer. Y en algunas oportunidades cuando juega con sus muñecas (varón y mujer) las coloca en posiciones que simulan o aparentan…
- Encontré a mi ijo (7) y al ijo de mi amigo teniendo comportamientos sexuales mi ijo estaba sentado encima de el ambos sin pantalones no se como manejar la situación todo indica que el otro niño fue quien inicio todo, qué debería de hacer?
- Mi hijo me contó que a los 6 años un niño de 10 lo convenció de que le hiciera sexo oral e intento penetrarlo, diciendo que era un juego llamado el juego del amor,que debo hacer?el ahora tiene 14 y lo he visto viendo videos porno gays y masturbandose
- Es normal que un niño de 12 13 años se masturbe frente a su hermana de 6?
- Mí hija de 4 años, la he visto varias veces frotandose en la silla y en la cama, su parte íntima. El día de hoy la tía del jardín dijo que estaba jugando con otro niño y se subió arriba y comenzó a moverse emulando un acto sexual y que después la vieron con otro niño nuevamente. Estoy angustiada, no…
- Hola Mi hijo de 13 años al parecer ha tenido relaciones sexuales con su prima de 14, no sé cómo abordar el tema solo con él o con ambos, no sé si decirle a los padres de la niña, no sé si hacer una prueba de embarazo. Estoy muy preocupada.
- Mi hermana de 10 años le encuentra. Ami hijo de 6 años dándole besos en las nalgas a su primo de 3 años es normal o debo alarmarme ??
¿Quieres enviar tu pregunta?
Nuestros expertos han respondido 55 preguntas sobre Abuso sexual infantil
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.