Me gustan los deportes desde niño y durante muchos años los seguí de forma natural y por interés pro
4
respuestas
Me gustan los deportes desde niño y durante muchos años los seguí de forma natural y por interés propio. Sin embargo, en algunas etapas de mi vida empecé a seguirlos de manera más forzada, en parte por influencias externas (por ejemplo, querer gustar a alguna chica o sentir que debía estar al día).
Actualmente sigo interesándome por los deportes, pero a veces tengo la sensación de que los sigo más por costumbre, compromiso o inercia que por auténtico disfrute. No me considero un fanático y tampoco siento una obsesión, pero me cuesta distinguir qué parte de mi afición es genuina y qué parte responde a hábitos adquiridos o a la necesidad de mantener una imagen de mí mismo.
¿Es normal que los intereses cambien o se mezclen con motivaciones externas a lo largo de la vida? ¿Cómo puedo diferenciar si sigo los deportes porque realmente me gustan o simplemente por costumbre o compromiso?
Actualmente sigo interesándome por los deportes, pero a veces tengo la sensación de que los sigo más por costumbre, compromiso o inercia que por auténtico disfrute. No me considero un fanático y tampoco siento una obsesión, pero me cuesta distinguir qué parte de mi afición es genuina y qué parte responde a hábitos adquiridos o a la necesidad de mantener una imagen de mí mismo.
¿Es normal que los intereses cambien o se mezclen con motivaciones externas a lo largo de la vida? ¿Cómo puedo diferenciar si sigo los deportes porque realmente me gustan o simplemente por costumbre o compromiso?
Hola!
Es bastante habitual que nuestros intereses cambien con el tiempo y que no respondan a una única causa. A veces empezamos a interesarnos por algo porque nos gusta; otras veces porque nos acerca a ciertas personas, nos permite participar armar lazo con otros, participar en conversaciones o forma parte de la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Lo interesante es que esas motivaciones no necesariamente se excluyen entre sí. Que en algún momento siguieras los deportes para encajar o para gustarle a alguien no significa que el interés no estuviera allí.
Quizás la pregunta no sea si tu afición es "auténtica" o "por costumbre", sino qué lugar ocupa hoy en tu vida. Hay cosas que seguimos haciendo sin el entusiasmo de los primeros años y, sin embargo, siguen teniendo valor para nosotros. No todo lo que nos importa se vive con intensidad constante.
También puede ocurrir que estés en un momento en el que te preguntas quién eres más allá de ciertas costumbres o etiquetas que te han acompañado durante años. En ese sentido, la duda que planteas puede ser muy interesante para iniciar un proceso con un profesional.
Es bastante habitual que nuestros intereses cambien con el tiempo y que no respondan a una única causa. A veces empezamos a interesarnos por algo porque nos gusta; otras veces porque nos acerca a ciertas personas, nos permite participar armar lazo con otros, participar en conversaciones o forma parte de la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Lo interesante es que esas motivaciones no necesariamente se excluyen entre sí. Que en algún momento siguieras los deportes para encajar o para gustarle a alguien no significa que el interés no estuviera allí.
Quizás la pregunta no sea si tu afición es "auténtica" o "por costumbre", sino qué lugar ocupa hoy en tu vida. Hay cosas que seguimos haciendo sin el entusiasmo de los primeros años y, sin embargo, siguen teniendo valor para nosotros. No todo lo que nos importa se vive con intensidad constante.
También puede ocurrir que estés en un momento en el que te preguntas quién eres más allá de ciertas costumbres o etiquetas que te han acompañado durante años. En ese sentido, la duda que planteas puede ser muy interesante para iniciar un proceso con un profesional.
Consigue respuesta gracias a la consulta online
¿Necesitas el consejo de un especialista? Reserva una consulta online: recibirás todas las respuestas sin salir de casa.
Mostrar especialistas ¿Cómo funciona?
¡Hola! Gracias por hacer esta pregunta. Me parece interesante cómo lo planteas. Primero, por supuesto, nuestras aficiones se mezclan en muchas ocasiones con otros intereses, por ejemplo, imagínate que te contrataran para un equipo, entrarían presiones asociadas a ganar dinero y tendrías que volver a encontrar tu pasión dentro de tus motivaciones. Esto en sí, aunque cuando lo descubrimos sorprende, no es malo, es un reto. Se puede discernir dentro de tu práctica si estás haciendo deporte por placer, por rutina o para conseguir algo (imagen). La mejor pista va a estar en cómo te sientas cuando lo haces. Probablemente si es por placer tendrás buenos momentos (aunque no sean todos), si es por rutina no sentirás nada y si es por conseguir algo notarás cierta exigencia y que el placer se produce solo cuando consigues lo que quieres (alguien se te acerca). Probablemente tu experiencia sea una mezcla ¡Pero también lo es ahora mismo tu motivación! También es una buena pista ver cómo te sientes cuando no lo haces ¿Qué echas de menos, el placer, la rutina o la mirada?
Ponerle consciencia a las motivaciones que están operando ya es algo que te va a ayudar a trabajar con ellas, y eventualmente a darte cuenta de cuándo no es por placer e intentar conectarte con él.
Por otra parte a mi me gustaría plantearte qué te lleva a hacerte esta pregunta y cómo te hace sentir ver estas motivaciones distintas en ti, puede que estés con ganas de "conectar más con tu disfrute genuino" y por eso te molesten las otras motivaciones o que tal vez venga un juicio de valor sobre tenerlas. Todo esto es mucha información, recógela! Espero que haya sido de ayuda :)
Ponerle consciencia a las motivaciones que están operando ya es algo que te va a ayudar a trabajar con ellas, y eventualmente a darte cuenta de cuándo no es por placer e intentar conectarte con él.
Por otra parte a mi me gustaría plantearte qué te lleva a hacerte esta pregunta y cómo te hace sentir ver estas motivaciones distintas en ti, puede que estés con ganas de "conectar más con tu disfrute genuino" y por eso te molesten las otras motivaciones o que tal vez venga un juicio de valor sobre tenerlas. Todo esto es mucha información, recógela! Espero que haya sido de ayuda :)
Hola,
Sí, es completamente normal que los intereses evolucionen y que, a lo largo de la vida, se mezclen motivaciones muy distintas. De hecho, pocas aficiones permanecen exactamente iguales desde la infancia hasta la edad adulta.
Muchas veces empezamos una actividad por curiosidad o disfrute, pero con el tiempo pueden añadirse otros factores: la influencia de amigos, el deseo de encajar en un grupo, la identificación con una determinada imagen de nosotros mismos o incluso la simple fuerza de la costumbre. Eso no significa necesariamente que el interés deje de ser auténtico.
A veces tendemos a pensar que una afición solo es “verdadera” si está impulsada por una motivación pura y constante. Sin embargo, la realidad suele ser más compleja. Es perfectamente posible que una parte de tu interés por los deportes sea genuina y otra parte esté relacionada con hábitos adquiridos, vínculos sociales o aspectos de tu identidad.
Quizá la pregunta no sea tanto:
“¿Me gustan realmente los deportes o los sigo por costumbre?”
sino:
“¿Qué obtengo hoy de seguir los deportes?”
Por ejemplo, algunas personas disfrutan de la competición, otras de la estrategia, otras de las conversaciones que genera, otras de sentirse conectadas a una afición que las acompaña desde hace años. Ninguna de estas razones es necesariamente menos válida que las demás.
También puede ayudarte hacer un pequeño experimento mental:
“Si nadie supiera que sigo deportes y no pudiera compartirlo con nadie, ¿seguiría interesándome por ellos de alguna manera?”
La respuesta no tiene por qué ser un sí o un no rotundo. Quizá descubras que seguirías disfrutando algunas cosas y otras perderían parte de su atractivo. Eso es bastante habitual.
Por otro lado, cuando una persona empieza a analizar mucho una afición, a veces aparece una búsqueda de autenticidad difícil de satisfacer. La mente intenta separar qué parte es “verdaderamente mía” y qué parte procede de influencias externas. El problema es que nuestra identidad siempre está formada por ambas cosas. Somos el resultado de nuestros gustos personales, pero también de nuestras experiencias, relaciones y contextos.
Tal vez una señal útil sea observar cómo te sientes cuando interactúas con esa afición. Si después de ver un partido, leer sobre un deporte o seguir una competición experimentas interés, curiosidad, entretenimiento o satisfacción, aunque sea moderada, eso ya aporta información relevante. No es necesario sentir la misma pasión que a los diez años para que siga siendo una afición legítima.
Si notas que este tipo de dudas aparecen con frecuencia en otras áreas de tu vida y te cuesta distinguir entre lo que haces por deseo propio y lo que haces por costumbre, expectativas o influencia de los demás, puede ser interesante explorarlo en terapia. Puedes pedirme cita online si lo deseas y trabajaremos juntos estas cuestiones para comprender mejor qué lugar ocupan tus intereses y valores en tu vida actual.
Un saludo.
Sí, es completamente normal que los intereses evolucionen y que, a lo largo de la vida, se mezclen motivaciones muy distintas. De hecho, pocas aficiones permanecen exactamente iguales desde la infancia hasta la edad adulta.
Muchas veces empezamos una actividad por curiosidad o disfrute, pero con el tiempo pueden añadirse otros factores: la influencia de amigos, el deseo de encajar en un grupo, la identificación con una determinada imagen de nosotros mismos o incluso la simple fuerza de la costumbre. Eso no significa necesariamente que el interés deje de ser auténtico.
A veces tendemos a pensar que una afición solo es “verdadera” si está impulsada por una motivación pura y constante. Sin embargo, la realidad suele ser más compleja. Es perfectamente posible que una parte de tu interés por los deportes sea genuina y otra parte esté relacionada con hábitos adquiridos, vínculos sociales o aspectos de tu identidad.
Quizá la pregunta no sea tanto:
“¿Me gustan realmente los deportes o los sigo por costumbre?”
sino:
“¿Qué obtengo hoy de seguir los deportes?”
Por ejemplo, algunas personas disfrutan de la competición, otras de la estrategia, otras de las conversaciones que genera, otras de sentirse conectadas a una afición que las acompaña desde hace años. Ninguna de estas razones es necesariamente menos válida que las demás.
También puede ayudarte hacer un pequeño experimento mental:
“Si nadie supiera que sigo deportes y no pudiera compartirlo con nadie, ¿seguiría interesándome por ellos de alguna manera?”
La respuesta no tiene por qué ser un sí o un no rotundo. Quizá descubras que seguirías disfrutando algunas cosas y otras perderían parte de su atractivo. Eso es bastante habitual.
Por otro lado, cuando una persona empieza a analizar mucho una afición, a veces aparece una búsqueda de autenticidad difícil de satisfacer. La mente intenta separar qué parte es “verdaderamente mía” y qué parte procede de influencias externas. El problema es que nuestra identidad siempre está formada por ambas cosas. Somos el resultado de nuestros gustos personales, pero también de nuestras experiencias, relaciones y contextos.
Tal vez una señal útil sea observar cómo te sientes cuando interactúas con esa afición. Si después de ver un partido, leer sobre un deporte o seguir una competición experimentas interés, curiosidad, entretenimiento o satisfacción, aunque sea moderada, eso ya aporta información relevante. No es necesario sentir la misma pasión que a los diez años para que siga siendo una afición legítima.
Si notas que este tipo de dudas aparecen con frecuencia en otras áreas de tu vida y te cuesta distinguir entre lo que haces por deseo propio y lo que haces por costumbre, expectativas o influencia de los demás, puede ser interesante explorarlo en terapia. Puedes pedirme cita online si lo deseas y trabajaremos juntos estas cuestiones para comprender mejor qué lugar ocupan tus intereses y valores en tu vida actual.
Un saludo.
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que planteas es bastante normal. Los intereses no son algo fijo ni completamente puro. A lo largo de la vida pueden mezclarse con etapas personales, vínculos, identidad, necesidad de pertenencia, imagen social, recuerdos, hábitos y motivaciones externas.
Que te gustaran los deportes desde niño indica que hubo un interés genuino. Ahora bien, es posible que en algunos momentos ese interés se haya cargado de otras funciones... querer gustar, tener tema de conversación, sentirte más integrado, mantener una imagen de ti mismo o no perder una parte de tu identidad.
Eso no invalida la afición. Simplemente muestra que una misma actividad puede tener varias capas.
A veces seguimos haciendo algo porque nos gusta. Otras veces porque forma parte de nuestra rutina. Otras porque nos conecta con una versión anterior de nosotros mismos. Otras porque sentimos que, si dejamos de hacerlo, perdemos una parte de nuestra identidad. Y en muchas ocasiones hay una mezcla de todo.
Si sigues un partido, una competición o una noticia deportiva y sientes curiosidad, disfrute, interés o conexión espontánea, ahí probablemente hay una parte genuina.
Si lo haces con sensación de obligación, cansancio, miedo a quedarte fuera, necesidad de demostrar algo o presión por mantener una imagen, ahí puede haber más inercia que deseo real.
Una forma práctica de diferenciarlo es hacer una pequeña prueba: durante unas semanas, permítete seguir solo aquello que realmente te apetezca, sin forzarte a estar al día de todo. Observa qué deportes, equipos, competiciones o momentos te llaman de forma natural y cuáles mantienes solo por costumbre.
El objetivo no tiene por qué ser abandonar los deportes ni obligarte a disfrutarlos como antes. Puede ser ajustar la relación con ellos. Quizá sigues siendo una persona a la que le gustan los deportes, pero ya no necesitas vivirlos con la misma intensidad. Quizá te interesan algunas cosas y otras ya no. Eso no es perder autenticidad; es actualizarte.
Muchas personas se angustian cuando detectan que algo que antes les definía ya no tiene el mismo peso. Pero cambiar no significa traicionarse. A veces madurar implica revisar qué intereses siguen vivos, cuáles han cambiado y cuáles mantenemos por costumbre.
Si hay baja autoestima o mucha preocupación por la imagen, puede aparecer la necesidad de sostener aficiones para sentirse más válido, más interesante o más aceptado. En ese caso, el trabajo psicológico no sería sobre el deporte en sí, sino sobre la libertad interna para elegir qué quieres seguir haciendo sin depender tanto de cómo te perciban los demás.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Diferenciar intereses genuinos de hábitos mantenidos por presión o imagen.
• Revisar cómo influyen la autoestima y la necesidad de agradar en tus elecciones.
• Actualizar tu identidad sin sentir que pierdes una parte importante de ti.
• Reducir la autoexigencia por tener que mantener ciertas aficiones.
• Conectar con lo que realmente disfrutas en esta etapa de tu vida.
• Vivir tus intereses con más libertad, naturalidad y menos obligación.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Lo que planteas es bastante normal. Los intereses no son algo fijo ni completamente puro. A lo largo de la vida pueden mezclarse con etapas personales, vínculos, identidad, necesidad de pertenencia, imagen social, recuerdos, hábitos y motivaciones externas.
Que te gustaran los deportes desde niño indica que hubo un interés genuino. Ahora bien, es posible que en algunos momentos ese interés se haya cargado de otras funciones... querer gustar, tener tema de conversación, sentirte más integrado, mantener una imagen de ti mismo o no perder una parte de tu identidad.
Eso no invalida la afición. Simplemente muestra que una misma actividad puede tener varias capas.
A veces seguimos haciendo algo porque nos gusta. Otras veces porque forma parte de nuestra rutina. Otras porque nos conecta con una versión anterior de nosotros mismos. Otras porque sentimos que, si dejamos de hacerlo, perdemos una parte de nuestra identidad. Y en muchas ocasiones hay una mezcla de todo.
Si sigues un partido, una competición o una noticia deportiva y sientes curiosidad, disfrute, interés o conexión espontánea, ahí probablemente hay una parte genuina.
Si lo haces con sensación de obligación, cansancio, miedo a quedarte fuera, necesidad de demostrar algo o presión por mantener una imagen, ahí puede haber más inercia que deseo real.
Una forma práctica de diferenciarlo es hacer una pequeña prueba: durante unas semanas, permítete seguir solo aquello que realmente te apetezca, sin forzarte a estar al día de todo. Observa qué deportes, equipos, competiciones o momentos te llaman de forma natural y cuáles mantienes solo por costumbre.
El objetivo no tiene por qué ser abandonar los deportes ni obligarte a disfrutarlos como antes. Puede ser ajustar la relación con ellos. Quizá sigues siendo una persona a la que le gustan los deportes, pero ya no necesitas vivirlos con la misma intensidad. Quizá te interesan algunas cosas y otras ya no. Eso no es perder autenticidad; es actualizarte.
Muchas personas se angustian cuando detectan que algo que antes les definía ya no tiene el mismo peso. Pero cambiar no significa traicionarse. A veces madurar implica revisar qué intereses siguen vivos, cuáles han cambiado y cuáles mantenemos por costumbre.
Si hay baja autoestima o mucha preocupación por la imagen, puede aparecer la necesidad de sostener aficiones para sentirse más válido, más interesante o más aceptado. En ese caso, el trabajo psicológico no sería sobre el deporte en sí, sino sobre la libertad interna para elegir qué quieres seguir haciendo sin depender tanto de cómo te perciban los demás.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Diferenciar intereses genuinos de hábitos mantenidos por presión o imagen.
• Revisar cómo influyen la autoestima y la necesidad de agradar en tus elecciones.
• Actualizar tu identidad sin sentir que pierdes una parte importante de ti.
• Reducir la autoexigencia por tener que mantener ciertas aficiones.
• Conectar con lo que realmente disfrutas en esta etapa de tu vida.
• Vivir tus intereses con más libertad, naturalidad y menos obligación.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
Preguntas relacionadas
- Hola tengo el estómago muy inflamado .tengo 60 años . Me tomo brintelix y lexatin para dormir . Puedes ser el cortisol alto?
- Para una bulbitis duodenal crónica, con erosiones, diagnosticada mediante dos gastroscopias en el plazo de ocho meses (que se mantiene), sin presencia de Helicobacter Pilori y con estudio previo (mediante analítica de sangre) de enfermedad celiaca negativo y sin haber estado tomando AINES ni otro tipo…
- Voy por el cuarto día de tratamiento helicobaster y tengo efectos secundarios , como diarrea ,falta de apetito , esto es así durante todo el tratamiento , que puedo hacer
- Buenos días. Tengo diabetes mellitus tipo 2. Mis controles en ayunas desde octubre de 2025 están entre 95 y 127 mg/dly a dos horas después de comer están entre 125 y 160 mg/dl. Más o menos desde Enero del 2025 que me diagnosticaron están en esos rangos. ¿Están bien esos números?
- Mi novio en una reunión de amigos confesó qué hace 10 años conoció a una chica trans y qué el la veía mujer, él ahora tiene 28 años. Ella le confesó que antes era hombre a lo qué él le dijo: yo soy heterosexual y lo que me gusta son las mujeres, prefiero que mejor seamos amigos, ella le respondió: era…
- Hola ,estoy tomando Duprost y orino con mucha frecuencia pero poca cantidad me viene las ganas y tengo que ir rápido. Y de noche no duermo tengo que ir al baño cada hora .Tomo la pastilla por la noche seria mejor cambiarla por la mañana??Gracias
- Estoy tomando Borea 150 grnulado varioa años y ultimamente las deposiciones son liquidas.Puede ser consecuencia de ello.Empezo mi es`psa a tomarlo por falta de apetito cuan l ediagnosticado Alzeimer tipo 2 leve
- Tuve hace unos meses mucha ansiedad, me dieron lorazepam y gabapentina. El lorazepan lo fui reduciendo y ahora hace una semana que no me lo tomo, pero la gabapentina me tomo desde hace dos meses 300 antes de ir a dormir y me despierto por las noches y aveces no me puedo dormir, duermo poco y tengo aveces…
- Me hicieron prostatectomia radical hace 10 años. Tenía 70 años. Ahora a los 80 el PSA está en 1,2. No tengo molestias especiales relacionadas. Tengo artrosis, dedo gatillo, dolor lumbar por cirugía de L5 hace 16 años (compresión de nervios). Rodilla derecha prótesis completa y esperando parada izquierda.
- Que probiotico vaginal me podrían recomendar tras un tratamiento durante 6 días con dalacin ovulos?
¿No has encontrado la respuesta que necesitabas? ¡Envía tu pregunta!
¿Tu caso es similar? Estos profesionales pueden ayudarte:
Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.