Preguntas de pacientes (4)
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Terminé con mi novio hace poco, no sé si estuve en una relación tóxica, siento dependencia, tengo cl
Terminé con mi novio hace poco, no sé si estuve en una relación tóxica, siento dependencia, tengo claro que la relación no va para ningún lado. Él es un hombre de 40 años y después de más de un año de relación dice que no quiere un hogar por ahora, la relación fue de planear futuro y al poco tiempo él decia qué ya no quería y así fue. Varias veces, después de terminar he caído en el error de insistir y rogarle, desde el inicio de la relación sufro de ansiedad, hipervigilancia. Me ha costado mucho desprenderme, no sé qué hacer.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por compartir algo tan personal.
Lo que estás sintiendo es completamente válido. Has estado en una relación con mensajes ambivalentes, donde ha habido momentos de cercanía y otros de distancia, y eso suele generar mucha inseguridad, ansiedad e hipervigilancia. No es extraño que, después de la ruptura, aparezca la necesidad de volver, insistir o buscar ese contacto; no habla de debilidad, sino de un sistema emocional que se ha activado y que intenta recuperar un vínculo que ha sido importante para ti.
Desde un enfoque integrador y apoyándonos en la teoría del apego, lo que describes puede entenderse como una reacción emocional comprensible ante la inestabilidad en el vínculo. Cuando percibimos distancia, dudas o cambios en la otra persona, es habitual que se activen pensamientos recurrentes, necesidad de cercanía y dificultad para soltar. Si además la otra persona tiende a mostrarse ambivalente, acercándose y alejándose o mostrando disponibilidad de forma intermitente, puede generarse una dinámica especialmente intensa y difícil de gestionar a nivel emocional.
Más allá de esta relación concreta, puede ser una oportunidad para mirar hacia dentro y entender mejor tu forma de vincularte. Explorar de dónde viene esta sensibilidad a la distancia o qué experiencias previas pueden estar influyendo en cómo vives hoy los vínculos puede ayudarte a comprenderte con más profundidad.
Trabajar en terapia estos patrones de personalidad y de apego permite algo muy valioso, que es ir reeducando nuestro cerebro emocional. Esto implica aprender poco a poco a autorregularte, a sostener el malestar sin actuar desde la urgencia y a construir una sensación de seguridad más interna, no dependiente únicamente del otro.
Que tengas claro que la relación no va hacia donde deseas es un paso muy importante, aunque emocionalmente aún cueste soltar. Esa diferencia entre lo que sabes y lo que sientes es precisamente el espacio donde el acompañamiento terapéutico puede ayudarte mucho.
No tienes que atravesar esto sola. Con apoyo adecuado es posible comprender lo que te ocurre y construir relaciones más sanas y satisfactorias en el futuro.
Un abrazo.
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Hola,haver dos meses que tengo depresion i ansietat. He Perdidos 2 kl porque no tengo mucho apetito,
Hola,haver dos meses que tengo depresion i ansietat. He Perdidos 2 kl porque no tengo mucho apetito,és normal?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por compartir cómo te estás sintiendo.
Por lo que comentas, llevas un par de meses atravesando un periodo de depresión y ansiedad, y has notado una pérdida de peso junto con falta de apetito. Es importante validar que todo esto que estás experimentando tiene sentido: cuando atravesamos estados emocionales intensos, como la ansiedad o la depresión, nuestro cuerpo también responde. La disminución del apetito y la pérdida de peso son manifestaciones relativamente frecuentes en estos casos.
Más allá de si es “normal” o no, lo relevante es que es una señal de que hay un malestar que necesita ser atendido. Desde una visión humanista, entendemos que cada persona vive estos procesos de manera única, y que estos síntomas no son el problema en sí, sino una forma en la que tu organismo expresa que algo necesita ser escuchado, comprendido y cuidado.
Trabajar esto en terapia puede ayudarte a explorar qué hay detrás de este estado emocional, a comprenderte mejor y a encontrar recursos para recuperar tu bienestar. No abordarlo a largo plazo puede hacer que el malestar no solo se mantenga, sino que también se intensifique, afectando tanto a nivel psicológico como físico.
Un saludo.
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Llevo unos meses con estado anímico bastante fluctuante , bajo en general (distimia). Actualmente me
Llevo unos meses con estado anímico bastante fluctuante , bajo en general (distimia). Actualmente me encuentro de baja por una lesión parcialmente invalidado que se alarga en el tiempo, y noto que arrastro una crisis existencial importante desde que cumplí los 40 (9 meses). Todo esto, unido a problemas en el pasado, ha afectado a mi relación de pareja, uno de los motivos por los que me he planteado volver a terapia. Ayer mi chico me contó que tiene una despedida de soltero la semana de nuestro aniversario, y que buscaríamos otro momento para celebrarlo. Tal y como estamos, lo viví como un rechazo y mi primera idea fue dejarlo, aunque realmente, yo no quiero que se pierda cosas por estar conmigo , y sé que es importante para él. Constantemente tengo esas reacciones en las que mi valoración "racional" choca con cómo me siento, no sé muy bien qué pensar.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo que describes encaja con lo que en clínica vemos a menudo como la interacción entre un estado distímico (ánimo bajo y persistente) y una crisis vital o existencial. Cuando llevamos tiempo con un estado de desgaste emocional, además de factores como una lesión o una situación de baja prolongada, es habitual que aparezcan preguntas profundas sobre el sentido, la dirección de vida o la identidad personal. Esto puede intensificarse especialmente en etapas de cambio vital como la que mencionas.
En ese contexto, las reacciones emocionales pueden volverse más intensas o automáticas, especialmente en situaciones relacionales. Lo que comentas sobre tu pareja es un buen ejemplo: a nivel racional puedes comprender la situación, pero a nivel emocional se activa una vivencia de rechazo o inseguridad que no siempre encaja con lo que piensas. Este tipo de discrepancia es muy habitual cuando hay un sistema emocional sensibilizado.
Es importante normalizar que no se trata de “estar mal” o “hacerlo mal”, sino de que hay un estado interno que está activado y que colorea la interpretación de lo que ocurre.
En terapia, suele ser muy útil poder trabajar tanto el estado de ánimo como el fondo del patrón emocional. Por un lado, la distimia y la regulación del estado de ánimo; y por otro, los patrones relacionales y de apego que pueden estar influyendo en cómo se viven ciertas situaciones de vínculo, como la sensación de rechazo o abandono.
Desde un enfoque integrador y humanista, también es importante explorar las “partes internas” implicadas en estos momentos: aquella parte que se siente herida, la que intenta protegerte tomando decisiones impulsivas, y la parte más racional que intenta poner perspectiva. Dar espacio a todo esto ayuda a generar más coherencia interna y menos conflicto entre lo que se siente y lo que se piensa.
Trabajar en terapia este tipo de procesos no solo ayuda a estabilizar el estado de ánimo, sino también a comprender la crisis vital desde una mirada más profunda, conectando con necesidades emocionales y formas más sanas de relacionarte contigo y con los demás.
Gracias por exponer tu caso con tanta claridad.
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El transtorno de ansiedad, también te puede dar hipocondria? Y si recaigo muchas veces( el año pasa
El transtorno de ansiedad, también te puede dar hipocondria?
Y si recaigo muchas veces( el año pasado y este) pero antes ya había recaído también.
Qué me recomendarías para sanarRESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, existe relación entre los trastornos de ansiedad y lo que comúnmente se conoce como hipocondría (actualmente se habla más de ansiedad por la salud). Cuando una persona presenta un estado ansioso elevado, es habitual que la atención se focalice en el cuerpo, aparezcan interpretaciones catastróficas de sensaciones físicas y se genere un ciclo de preocupación difícil de cortar.
Respecto a las recaídas, es algo que también puede ocurrir en los procesos de ansiedad, especialmente cuando no solo se trabajan los síntomas, sino también los factores de fondo que los mantienen.
En estos casos puede ser útil un abordaje terapéutico integrador. Desde un enfoque cognitivo-conductual, existen técnicas eficaces para reducir el malestar, trabajar los pensamientos intrusivos, la interpretación de síntomas físicos y la activación del sistema nervioso a través de técnicas de regulación y relajación. También la psicoeducación ayuda mucho a comprender qué está ocurriendo y romper el ciclo de ansiedad.
Sin embargo, de forma más profunda, es importante poder explorar el origen de ese patrón ansioso, comprender el propio perfil emocional y de personalidad, y ver qué partes internas se activan en esos momentos de amenaza o inseguridad. Desde una visión humanista, esto permite ir más allá del síntoma y trabajar el modo en que la persona se relaciona consigo misma y con su mundo interno.
En muchos casos, la combinación de ambos enfoques (manejo de síntomas y trabajo profundo del origen) es lo que permite una mejora más estable y duradera.
Gracias por compartir tu caso.
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