Preguntas de pacientes (11)
-
Quería consultar por una situación que me está generando bastante ansiedad. Tengo pensamientos intru
Quería consultar por una situación que me está generando bastante ansiedad. Tengo pensamientos intrusivos relacionados con la posibilidad de hacer daño o decir algo terrible a otras personas, incluso a personas que quiero. Lo que más me preocupa es que, en ocasiones, estos pensamientos aparecen formulados en primera persona o en forma imperativa, por ejemplo, como una frase que parece una orden egodistónica.
Yo tengo claro que no quiero hacer daño a nadie y que no actuaría de esa manera nunca.
Precisamente por eso, estos pensamientos me resultan tan angustiosos y me hacen cuestionarme qué significan. Mi miedo principal es que el hecho de que aparezcan de una forma tan directa o imperativa pueda significar que estoy perdiendo el control, que realmente deseo hacerlo o que me estoy volviendo loco. No planeo nada ni tengo ninguna intención. Lo que me ha pasado es que me he sugestionado demasiado y me he metido más miedo diciendome: " imaginate que ahora te viene el pensamiento intrusivo así de esta forma".
Soy una persona super empática, cariñosa y demasiado exigente, no entiendo como me puede pasar esto a mí o tener estos pensamientos. Amo a mi familia, a los animales y a los niños, no sé, tengo mucho miedo.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por explicarlo con tanto detalle. Entiendo que pueda asustarte mucho que aparezcan pensamientos así, especialmente cuando van en contra de lo que eres, de lo que quieres y de cómo te relacionas con las personas que quieres.
Por lo que describes, parece importante diferenciar entre **tener un pensamiento, una imagen o una frase mental y querer hacer aquello que aparece en la mente**. Que un pensamiento aparezca en primera persona, de forma muy directa o incluso con un tono imperativo no significa, por sí mismo, que exista un deseo, una intención o una pérdida de control. La mente puede generar contenidos muy desagradables precisamente sobre aquello que más nos importa o que más tememos.
Además, lo que cuentas de pensar previamente “imagínate que ahora me viene el pensamiento así” es interesante, porque cuando empezamos a vigilar, anticipar o comprobar qué pensamientos aparecen y qué significan, podemos acabar prestándoles todavía más atención y haciendo que resulten mucho más amenazantes.
Esto no significa que haya que ignorar lo que te ocurre ni simplemente decirte “no pasa nada”. Merece la pena valorar bien cómo son esos pensamientos, qué haces cuando aparecen, cuánto tiempo dedicas a analizarlos o comprobarlos y qué impacto están teniendo en tu día a día. Con esa información se puede entender mejor qué está manteniendo la ansiedad y trabajar para que estos pensamientos dejen de tener tanto poder sobre ti.
También me parece importante que no tengas que demostrar constantemente que eres una persona buena, empática o que quieres a tu familia para compensar lo que aparece en tu mente. Los pensamientos no son una medida de nuestros valores ni de nuestra personalidad.
Si esto te está generando mucho miedo o te está llevando a evitar personas, situaciones, comprobarte continuamente o buscar seguridad sobre lo que significan tus pensamientos, sería recomendable trabajarlo en terapia. Se puede abordar de forma muy concreta y sin juzgarte por el contenido de lo que aparece.
Si quieres, puedes contarme un poco más sobre desde cuándo te ocurre y qué haces normalmente cuando aparece uno de estos pensamientos, y vemos si puedo ayudarte.
-
Creo que tengo hipersexualidad? descubrí el porno muy chica por error a los aproximadamente 8 o 9 añ
Creo que tengo hipersexualidad? descubrí el porno muy chica por error a los aproximadamente 8 o 9 años según recuerdo, desde ahí empecé a ver de distintos tipos por la curiosidad. Tengo 22 años y desde mis 16 años aprox el porno empezó a ser cada vez más extremo, no lo hago con tanta frecuencia hoy en día pero hay veces que vuelvo a recaer viendo algo extremo y la culpa y el asco que siento luego es terrible. También tengo cibersexo con temas que nunca replicaría en mi vida real, luego de la excitación me da repulsión solo pensarlo. Nunca lo he tratado ni mencionado, pero la culpa y el asco me está haciendo mal y está afectando mi día a día
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Gracias por contar algo tan íntimo, porque entiendo que no debe ser fácil hablar de ello cuando aparece tanta culpa y asco después.
Lo primero que te diría es que no podemos concluir que tengas “hipersexualidad” simplemente por el tipo de contenido que consumes o por tener cibersexo. Para valorar si existe realmente un problema de conducta sexual compulsiva habría que conocer, entre otras cosas, cuánto control tienes sobre estas conductas, qué función cumplen para ti, si intentas reducirlas y no puedes, cuánto tiempo ocupan y hasta qué punto están interfiriendo en tu vida.
También es importante separar dos cosas que a veces se mezclan: lo que puede resultar excitante en un contexto sexual y lo que una persona desea, valora o estaría dispuesta a hacer fuera de ese contexto. La excitación sexual no siempre coincide con nuestros valores, fantasías, preferencias conscientes o con aquello que querríamos llevar a la realidad. Que después sientas rechazo hacia determinados contenidos no significa necesariamente que haya algo “oscuro” o terrible en ti.
Por lo que cuentas, me parece especialmente relevante ese ciclo de curiosidad/excitación → consumo → culpa y asco → intento de alejarte → nueva recaída. Habría que entender qué papel están teniendo tanto el porno como el cibersexo y, sobre todo, qué está haciendo que el problema se mantenga. La culpa intensa puede acabar convirtiéndose en una parte importante del sufrimiento, en lugar de ayudarte a cambiar.
También habría que explorar cómo empezó todo, qué ocurrió alrededor de esos 16 años cuando el contenido empezó a hacerse más extremo, en qué momentos tienes más riesgo de volver a ello y qué buscas o necesitas en esos momentos. No para juzgarte ni para etiquetarte, sino para entender el patrón.
Y una cosa importante: no tienes que contarme detalles sexuales que te hagan sentir más expuesta de lo necesario. Podemos abordar esto desde un punto de vista clínico y con total respeto.
Si actualmente esto está afectando a tu día a día y la culpa está siendo tan intensa como describes, creo que merece la pena trabajarlo en terapia. Hay bastante margen para entender qué está ocurriendo y recuperar una relación mucho más tranquila con tu sexualidad, sin que tengas que vivir atrapada entre la excitación y el asco.
-
Tengo mucho miedo, llevo años preguntándome qué me gusta y la verdad es que no me gusta nada de mi,
Tengo mucho miedo, llevo años preguntándome qué me gusta y la verdad es que no me gusta nada de mi, más que algunos rasgos femeninos en mi cuerpo, aparento ser un tío, común y corriente gay, estoy muy asustado por mi familia, siempre han visto en mi comportamientos masculinos, pero no es lo que me hace sentir cómodo, llevo años intentando decirme a mí mismo que no, pero tengo muchas preguntas, que no me sé responder, dejaron de atraerme los chicos gays no siento atracción por ellos ni por las chicas, solo me siento atraído por chicos heterosexuales pero obviamente imposible que un chico heterosexual se fije en mi con mi apariencia masculina, me siento muy agobiado la ansiedad, no se que voy hacer a veces siento que no puedo más, en los únicos momentos donde me siento bien es cuando actuó comí niña, me voy a volver loca loco o no se que es lo que me pasa pero por favor si alguien ha sentido así díganme cómo hago, porque yo ya no sé qué hacer, he caído muy bajo, he hecho cosas que no debería hacer solo por el hecho de hacer sentir bien al tercero, pero lo que más me preocupa de esto es mi familia siento que no puedo con eso. Por favor, alguien me dice que es lo que puedo hacer, mi madre se moriría mi padre, pero me siento muy mal la verdad.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Gracias por contar todo esto. Se nota que llevas mucho tiempo intentando entender qué te pasa y que ahora mismo estás muy agobiado, sobre todo por el miedo a lo que pueda pensar o sentir tu familia.
Por lo que cuentas, creo que ahora mismo lo que más necesitas es dejar de exigirte tener una respuesta definitiva. No tienes que saber ya si eres un chico, una chica, cómo quieres expresarte o qué orientación sexual tienes. Son cuestiones que pueden necesitar tiempo para explorarse y no tienes por qué resolverlas a base de darle vueltas constantemente a cada pensamiento, cada sensación o cada persona que te atrae.
También es importante que sepas que tu forma de vestir, tus comportamientos o que los demás te hayan percibido siempre de una determinada manera no determinan por sí solos quién eres. Y tampoco tienes que demostrar nada para que lo que sientes sea válido.
Me parece especialmente interesante que digas que hay momentos en los que te sientes bien cuando puedes expresarte de una forma más femenina. Eso es algo que se puede explorar en terapia con tranquilidad, sin intentar ponerte una etiqueta desde el principio. Puede ayudarte a entender qué cosas te hacen sentir cómodo contigo mismo y cuáles estás haciendo únicamente por miedo, por presión o por intentar encajar en lo que los demás esperan de ti.
Respecto a tu familia, entiendo que pueda darte muchísimo miedo. Pero tampoco tienes que contarles nada ahora mismo. Primero puedes darte el espacio para entenderte tú. Más adelante, si llega el momento, podrás decidir qué quieres compartir, con quién y cuándo.
Hay una cosa que sí quiero tomar en serio: cuando dices que a veces sientes que “no puedes más” y que has hecho cosas que no querías hacer para hacer sentir bien a otra persona. Si con “no puedo más” quieres decir que has pensado en hacerte daño, en suicidarte o que tienes miedo de no poder mantenerte a salvo, busca ayuda inmediata y no te quedes solo con ello (112 o urgencias). Si no estás en esa situación, pero llevas tiempo sintiéndote así de desbordado, creo que sería importante que pudieras hablarlo con un profesional.
No creo que ahora mismo necesites que alguien te diga quién eres. Necesitas un lugar donde puedas hablar de todo esto sin miedo a que te juzguen, sin tener que elegir una etiqueta y sin tener que proteger constantemente las expectativas de tu familia. Desde ahí es mucho más fácil empezar a aclarar qué quieres tú y cómo quieres vivir.
-
He empezado otro vez la rutina y los hábitos buenos. Y es muy jodido darte cuenta que por mucho que
He empezado otro vez la rutina y los hábitos buenos. Y es muy jodido darte cuenta que por mucho que quieras seguir y mejorar n puedes dejar de lado que tienes un problema de salud mental( puedo que físicos). Por las mañanas existo, antes solo dormía, leía, comía y veía el móvil. Ahora me levanto me hago el skincare me hago los masajes, el método curly, me ducho, hago deporte, ayudo en casa lo que puedo,como, leo y veo las redes sociales. Pero por la noche me agobio , me duele todo el cuerpo, recuerdo que hace un mes tengo síntomas físicos ( fui dos veces al médico y no sirvió de nada) y me encuentro mal y me da la ansiedad por salud. Me derrumbo y empieza la desesperanza.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Te entiendo. Y leyendo lo que cuentas, hay algo que me parece importante: estás haciendo un esfuerzo enorme por recuperar tu rutina, pero parece que al mismo tiempo te estás exigiendo que ese esfuerzo tenga que traducirse en encontrarte bien.
Y ahí creo que puedes estar siendo bastante dura contigo misma.
Ahora te levantas, te duchas, te cuidas, haces deporte, ayudas en casa, comes, lees… Hace un mes prácticamente dormías, comías, leías y estabas con el móvil. Eso es un cambio bastante grande. Pero cuando llega la noche y aparecen el cansancio, las molestias o la ansiedad, parece que todo ese avance deja de contar y tu cabeza se va directamente a “sigo teniendo un problema”, “estoy mal” o “esto no va a mejorar”.
Ahí me fijaría mucho en cómo te hablas en esos momentos. Porque una cosa es reconocer que tienes dificultades y otra muy distinta es utilizar cada noche mala como una prueba de que sigues igual o de que no vas a salir de esto.
Además, estar mejor no significa estar haciendo una rutina perfecta, tener energía todo el día o no volver a sentir ansiedad. Habrá días en los que hagas muchas cosas y te encuentres estupendamente y otros en los que hagas exactamente lo mismo y por la noche estés hecha polvo. Eso no convierte el segundo día en un fracaso.
Y con los síntomas físicos, entiendo perfectamente que te preocupen, sobre todo si llevas un tiempo con ellos y sientes que no has obtenido una respuesta que te deje tranquila. Eso merece su correspondiente valoración médica si continúa, pero intenta separar esa cuestión de la conclusión que haces sobre ti misma cuando aparecen: “me encuentro mal, por tanto estoy empeorando” o “tengo estos síntomas, por tanto nunca voy a estar bien”. Una cosa no implica automáticamente la otra.
Quizá ahora mismo te vendría bien cambiar un poco la pregunta. En lugar de “¿hoy estoy bien?”, probar con “¿hoy estoy haciendo cosas que me ayudan a recuperar mi vida, incluso aunque no me encuentre bien?”. Porque por lo que cuentas, la respuesta a esto último parece bastante clara.
Y sobre todo, intenta no convertir la recuperación en otro examen que tengas que aprobar. Ya tienes bastante con lo que estás pasando como para además tener que demostrarte cada día que estás suficientemente bien.
-
Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos m
Llevo unos 8 meses con mi novio y siempre hemos tenido modos de gestión muuy diferentes. Tras unos meses de más discusiones, estamos contentos porque hemos podido llegar a encontrar o entender la forma en que reacciona el otro y moldearnos un poco. El problema es que donde yo pensaba que el problema radicaba en la actitud del otro, según voy mirando un poco con perspectiva creo que el problema es siempre que tras una respuesta corta, tardía o no ver que pone el mismo interés que yo en según que cosas, se me activa la alerta de: se estará cansando?, estará pensando en dejarme?,etc y ahí automaticamente me entra la ansiedad de tal manera que me siento tan mal que me planteo si debería dejarlo yo porque las cosas no salen como yo quería. Pese a que el se da cuenta de mi necesidad de validación y reafirmación y me dice que no estoy sola, si no reacciona como yo espero a las cosas actúa de manera desproporcionada donde la primera que sufre soy yo.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. Lo primero que quiero decirte es que, por lo que cuentas, parece que has hecho un ejercicio de reflexión muy importante. Has podido pasar de pensar que el problema estaba únicamente en la forma de actuar de tu pareja a darte cuenta de que, en determinadas situaciones, se activa en ti una sensación intensa de inseguridad.
Lo que describes suele ocurrir cuando determinadas conductas (una respuesta más breve, una demora en contestar o percibir menos interés) son interpretadas por nuestro cerebro como señales de un posible abandono o rechazo. En esos momentos, la ansiedad hace que aparezcan pensamientos como "¿y si se está cansando de mí?" o "¿y si va a dejarme?", aunque no existan pruebas claras de que eso esté ocurriendo.
El problema no es que tengas esas dudas de vez en cuando, sino la intensidad con la que aparecen y el sufrimiento que te generan. Es comprensible que, si la ansiedad aumenta mucho, incluso llegues a pensar en terminar la relación para dejar de sentir esa incertidumbre. A veces, intentar irse antes de que nos abandonen es una forma de protegernos del miedo.
También es positivo que tu pareja intente tranquilizarte y que ambos hayáis aprendido a entender mejor vuestra forma de comunicaros. Sin embargo, cuando la necesidad de validación depende casi por completo de la otra persona, suele ser difícil que cualquier tranquilidad dure mucho tiempo, porque la ansiedad acaba encontrando un nuevo motivo para activarse.
Creo que sería muy beneficioso explorar de dónde nace ese miedo al abandono o al rechazo y aprender herramientas para gestionar esos pensamientos y las emociones que los acompañan. Trabajar esto en terapia suele ayudar a vivir las relaciones con mucha más calma y seguridad, sin que cada pequeño cambio se convierta en una amenaza.
Te mando mucho ánimo. El hecho de que hayas podido identificar este patrón ya es un primer paso muy valioso para poder cambiarlo.
-
Hola. Hace unas tres semanas que mi ansiedad se me ha ido de las manos, desde que tuve angustia y ca
Hola. Hace unas tres semanas que mi ansiedad se me ha ido de las manos, desde que tuve angustia y casi un ataque de pánico un día en en trabajo. Me cuesta dormir bien porque me acuesto nerviosa y, al coger el sueño, me despierta la taquicardia, y al dormir tengo sueños muy vívidos, así que siempre estoy muy cansada y estresada. He tenido episodios de pánico y miedo a no respirar porque he tenido tensión en el pecho por la ansiedad y el miedo incluso hizo que me castañetearan los dientes. Ahora en el trabajo suelo estar bien, y animada, pero se me cuelan pensamientos intrusivos de que me dará algo durmiendo por la noche, o me desmayaré de día, o que querré hacerme daño por desesperación (cuando en realidad no quiero, el mero pensamiento me causa rechazo) y no consigo relajarme. El detonante ha sido la hipocondría por unos meses que de médicos que he tenido y que me han angustiado, aunque al final no tuviera nada grave (mi salud física está bien ahora), no soy capaz de no buscar información en internet ante cualquier mínimo síntoma y estoy hiperfocalizada en mi cuerpo y sus síntomas y cambios. ¿Qué me recomiendan para afrontar esta situación?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Lo primero que quiero transmitirte es que lo que describes encaja con un problema de ansiedad que se ha ido alimentando con el tiempo. Es muy frecuente que, tras un episodio intenso de angustia o un ataque de pánico, aparezca el miedo a que vuelva a ocurrir. A partir de ahí, muchas personas empiezan a estar en "alerta constante", pendientes de cualquier sensación corporal, interpretándola como una señal de peligro.
En tu caso, además, parece que la preocupación por la salud ha contribuido a mantener ese estado de hipervigilancia. Cuanto más revisamos el cuerpo, buscamos información en internet o intentamos asegurarnos de que "no pasa nada", más atención damos a las sensaciones físicas y más intensas terminan pareciendo. Es un círculo que acaba reforzando la ansiedad.
También comentas algo que suele generar mucho miedo: los pensamientos de "¿y si me hago daño?". Cuando estos pensamientos aparecen y te producen rechazo, miedo y malestar, no significan que quieras hacerlo. Son pensamientos intrusivos, muy frecuentes en los trastornos de ansiedad y en el TOC, y precisamente el hecho de que te angustien tanto indica que van en contra de tus deseos y valores.
Mi recomendación sería que no intentes luchar contra cada pensamiento o cada sensación física. En lugar de buscar la certeza absoluta de que no ocurrirá nada, trabaja en aceptar que la ansiedad puede estar presente sin que eso signifique que exista un peligro real. Al mismo tiempo, intenta reducir poco a poco las comprobaciones corporales y las búsquedas en internet, ya que, aunque alivian de forma momentánea, mantienen el problema a largo plazo.
Dado que esta situación está afectando a tu descanso, a tu bienestar y a tu día a día desde hace varias semanas, considero que sería muy recomendable iniciar un proceso de terapia psicológica. Con un tratamiento adecuado es posible aprender a manejar la ansiedad, romper el círculo de la hipervigilancia y recuperar la sensación de seguridad. La buena noticia es que este tipo de problemas responde muy bien a una intervención basada en la evidencia y no tienes por qué afrontarlo sola.
-
¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?
¿En qué medida es eficaz el 'mindfulness' para el tratamiento del TOC?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
El mindfulness puede ser una herramienta útil en el tratamiento del Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), pero no debe entenderse como un tratamiento por sí solo. La evidencia científica sigue señalando que la intervención de primera elección es la Terapia Cognitivo-Conductual con Exposición y Prevención de Respuesta (EPR).
Dicho esto, cuando el mindfulness se integra de forma adecuada dentro de un tratamiento especializado, puede ayudar a que la persona aprenda a relacionarse de otra manera con sus pensamientos obsesivos. El objetivo no es eliminar las obsesiones, sino observarlas sin luchar contra ellas ni responder mediante compulsiones, favoreciendo así la tolerancia a la incertidumbre y reduciendo el impacto que tienen en el día a día.
En mi práctica clínica utilizo estas herramientas cuando están indicadas, siempre adaptándolas a cada paciente y sin perder de vista el tratamiento con mayor respaldo científico. Además, cuento con formación y experiencia específica en TOC tras mi paso por la Asociación TOC Granada, un centro de referencia internacional en este trastorno, lo que me permite ofrecer un abordaje especializado y basado en la evidencia.
-
Tengo un problema en la esfera sexual y además trastorno obsesivo-compulsivo con ésta temática. Nece
Tengo un problema en la esfera sexual y además trastorno obsesivo-compulsivo con ésta temática.
Necesito saber si hay algún psicosexólogo/a que sea especialista en ambas áreas.RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Sí, existen psicólogos con formación tanto en sexología como en el tratamiento del Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), y, de hecho, cuando ambos problemas aparecen juntos es muy recomendable que el profesional tenga experiencia en las dos áreas.
En estos casos es importante valorar si la dificultad sexual es independiente del TOC o si está siendo mantenida por las obsesiones y compulsiones. Con frecuencia, el miedo, las comprobaciones, la necesidad de certeza o la evitación terminan afectando al deseo, la excitación o la vivencia de la sexualidad, por lo que ambas áreas deben abordarse de forma integrada.
Lo más recomendable es buscar un psicólogo con experiencia específica en TOC y formación en sexología clínica, ya que el tratamiento no consiste únicamente en trabajar la sexualidad, sino también en intervenir sobre el funcionamiento obsesivo mediante técnicas con evidencia científica, como la Exposición con Prevención de Respuesta (EPR), adaptándolas a la problemática sexual cuando sea necesario.
En mi caso, además de trabajar con dificultades relacionadas con la sexualidad, cuento con formación y experiencia específica en el tratamiento del TOC tras mi paso por la Asociación TOC Granada, un centro de referencia internacional en este trastorno. Esto me permite realizar una valoración completa para entender cómo se relacionan ambos problemas y diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada persona.
-
Hace 5 meses consumí accidentalmente metanfetamina (fue mi segunda vez), en mi primer consumo (hace
Hace 5 meses consumí accidentalmente metanfetamina (fue mi segunda vez), en mi primer consumo (hace 2 años) no me pasó nada, pero lo pasé mal porque lo combiné con alcohol y casi me dio un coma etílico. Cuando lo consumí empezaron a venir recuerdos de la otra vez y me empezó a dar ansiedad, después de los efectos estuve bien un par de días pero me dio un ataque de ansiedad muy fuerte y desde entonces he estado con ataques de ansiedad diarios y dolor de estómago, pecho y taquicardias. A día de hoy solo tengo ansiedad pero conforme se me ha ido quitando el dolor del pecho, mi ansiedad ha ido empeorando, antes cuando me daba la ansiedad solo pensaba en el pecho, pero ahora que no me duele pienso que me voy a volver loco y cuando lo pienso me da más ansiedad y es como un círculo vicioso, cuando tengo mucha ansiedad me cuesta dormir y cuando voy a hacerlo tengo sueños vividos y alucinaciones, tengo un familiar que sufre de esquizofrenia y me preocupa desarrollar la enfermedad. No se si todo esto es parte de la ansiedad o puedo estar desarrollando algún otro tipo de enfermedad mental. Actualmente estoy buscando ayuda psicológica pero no se si debería buscar también algún psiquiatra.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola. En primer lugar, quiero enviarte un mensaje de mucha tranquilidad: lo que te ocurre es una respuesta normal de tu cuerpo ante un susto muy grande, no significa que te estés volviendo loco ni que estés desarrollando esquizofrenia.
Cuando consumiste de forma accidental, tu cerebro recordó lo mal que lo pasaste la primera vez (el amago de coma etílico). Tu cuerpo entró en modo "alerta máxima" y se ha quedado atascado ahí. Por eso tienes esos ataques de ansiedad.
Te explico brevemente por qué te pasa esto para que le pierdas el miedo:
-El miedo a volverte loco: Al desaparecer el dolor de pecho, tu mente busca un nuevo peligro en el que pensar. Has entrado en el "círculo vicioso de la ansiedad": sientes miedo, piensas que vas a perder la cabeza, ese pensamiento te asusta más y te genera todavía más ansiedad.
-Las alucinaciones al ir a dormir: Cuando el cerebro está tan estresado todo el día, le cuesta horrores desconectar por la noche. Tener sueños muy raros o ver/oír cosas justo al quedarte dormido es un síntoma puro de agotamiento y ansiedad alta, no de esquizofrenia.
La sustancia ya salió de tu cuerpo hace meses, lo que te queda es el "susto" psicológico.
Desde mi punto de vista, veo recomendable que comiences terapia psicológica ya que ayudará a desarrollar técnicas para romper ese círculo vicioso y comprender lo que te está sucediendo. Actualmente, creo que no es necesario tratamiento psiquiátrico aunque eso deberías valorarlo con el profesional de psicología.
Tengo experiencia trabajando con pacientes en situaciones muy similares a la tuya, por lo que estaría encantada de poder ayudarte.
Has vivido una experiencia muy desagradable, pero con ayuda profesional tu cerebro volverá a entender que está a salvo y la ansiedad desaparecerá. ¡Mucho ánimo!
-
Necesito un/a psicólogo/a especilista en TCC que pueda ayudarme con el problema de "vejiga tímida" o
Necesito un/a psicólogo/a especilista en TCC que pueda ayudarme con el problema de "vejiga tímida" o paruresis. Ya tratado en su día, pero estancado. Por favor, alguien especialista de verdad que sepa del tema.
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por compartir tu situación. La paruresis es un problema más habitual de lo que solemos pensar y, efectivamente, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) suele ser el enfoque más útil cuando uno siente que se ha quedado estancado.
En estos casos trabajamos, por un lado, con exposición gradual: esto significa ir afrontando las situaciones que ahora te generan bloqueo, pero haciéndolo de forma progresiva y muy medida, sin saltos bruscos ni presiones. Por ejemplo, empezar por contextos donde te sientas más seguro e ir avanzando poco a poco hacia escenarios más difíciles, siempre respetando tu ritmo.
Por otro lado, abordamos la parte más interna: los pensamientos y anticipaciones que suelen activar la ansiedad (“y si no puedo?”, “y si quedo en ridículo?”, “y si me bloqueo otra vez?”). En TCC trabajamos estas ideas para que pierdan fuerza y no condicionen tu reacción fisiológica ni tu nivel de tensión.
Suelo acompañar este proceso de forma muy cercana y práctica: revisamos juntos dónde te quedas atascado, qué te alivia y qué te dispara la ansiedad, y diseñamos un plan adaptado a tu caso concreto. No es un enfoque “genérico”; cada persona vive la paruresis de forma distinta y la terapia tiene que ajustarse a eso.
Si lo deseas, podemos tener una primera sesión para valorar tu situación actual y ver qué necesitas en esta etapa. Atiendo online y también ofrezco atención a domicilio si lo prefieres, para que puedas iniciar el proceso de la forma que te resulte más cómoda.
Cuando quieras, estoy aquí para ayudarte a dar los próximos pasos.
-
Hola yo tengo un toc sexual homosexual y quiero saber si el toc sexual puede crear pensamientos de a
Hola yo tengo un toc sexual homosexual y quiero saber si el toc sexual puede crear pensamientos de atraccion fisica como por ejemplo: que lindo cuerpo tiene ese hombre, es que el ejemplo que di me paso a mi y necesito saber si lo dije yo o fue provocado por el toc?
RESPUESTA DEL PROFESIONAL:
Hola, gracias por plantear tu duda con tanta honestidad. En el caso del TOC con contenido sexual, especialmente cuando el foco está en la orientación, es habitual que aparezcan pensamientos intrusivos de carácter evaluativo o comparativo sobre otras personas. Estos pensamientos no suelen reflejar un deseo genuino, sino un intento del propio TOC de analizar, comprobar o poner a prueba aquello que más te inquieta.
Desde un punto de vista clínico, es importante diferenciar entre un pensamiento intrusivo y una intención real. El TOC tiende a generar frases, imágenes o valoraciones que la persona vive como involuntarias y discordantes con su orientación o deseos. Que tu mente registre algo como “qué cuerpo tiene ese hombre” no implica atracción; puede formar parte de este patrón de hiperobservación y análisis que caracteriza al trastorno.
Dicho de manera más sencilla:
en el TOC, la mente se queda “enganchada” en aquello que más miedo da. Por eso aparece la necesidad de revisar si un comentario, una sensación o una mirada significan algo sobre tu orientación. El pensamiento no es el problema; el sufrimiento viene de cómo lo interpretas y del miedo a que tenga un significado oculto. Muchas veces no es “tú” pensando algo, sino el TOC intentando que lo analices una y otra vez.
Si este tipo de dudas te generan ansiedad o te llevan a cuestionarte constantemente, lo recomendable es trabajarlo con un/a profesional especializado/a en TOC, para aprender a distinguir intrusiones de deseos reales y romper el ciclo de comprobación.
Si lo necesitas, puedo orientarte en ese proceso.
Autor
Preguntas populares
-
Me inyecté por primera vez mesigyna al 4to día de mi menstruación y esperé 7 días para tener relacio
Hola. Si te aplicaste la primera inyección de Mesigyna el cuarto día de tu…