Preguntas de pacientes (3)

  • Buenas. Soy una mujer de 20 años. Desde que descubrí que mi madre tiene un trastorno psicótico (p

    Buenas.

    Soy una mujer de 20 años. Desde que descubrí que mi madre tiene un trastorno psicótico (probablemente esquizofrenia), mi vida ahora solo gira en torno al miedo, ansiedad extrema y angustia que me causa poder llegar a presentar yo también este mismo trastorno. Desde hace unos meses empecé a tener alucinaciones en parálisis del sueño y también hipnagógicas que me hacen tener temor y mucha ansiedad a la hora de irme a dormir, por lo que no descanso bien y me paso todo el día cansada. Ahora, además de todo esto, al acostarme a dormir se me vienen a la cabeza pensamientos incoherentes que no tienen sentido que tienen mi voz o una voz ajena (a veces de mi familia) mientras me quedo dormida, pero lo que de verdad me aterra es que a veces me ha pasado puntualmente durante el día. Siento la cabeza obnubilada, hiperactiva y ahora con todo esto... Estoy desarrollando la enfermedad de mi madre?

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     MarySol Matamoros Carretero

    Antes que nada, quiero agradecerte por compartir lo que sientes y reconocer la dificultad que implica experimentar estos temores e inquietudes. Es muy valioso que hables de ello y busques orientación. A continuación, te ofrezco algunas reflexiones y sugerencias, con la aclaración de que lo ideal sería complementar esto con una evaluación profesional presencial o en línea.

    1. Reconocer la diferencia entre predisposición y determinación
    Es cierto que la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos pueden tener un componente genético, pero esto no significa que sea determinante que desarrolles la enfermedad. Existen múltiples factores (biológicos, ambientales, emocionales y sociales) que influyen en la aparición o no de un trastorno mental.
    El hecho de que tu madre tenga un diagnóstico de trastorno psicótico no implica que tú vayas a desarrollarlo necesariamente.
    2. Entender los síntomas que describes
    Alucinaciones en la parálisis del sueño: es relativamente frecuente experimentar imágenes o sensaciones vívidas, voces o presencias al quedarse dormido o al despertar; se conocen como alucinaciones hipnagógicas (al conciliar el sueño) o hipnopómpicas (al despertar). Suelen ocurrir en el contexto de la parálisis del sueño y están más asociadas a alteraciones del ciclo del sueño, estrés o ansiedad que a un trastorno psicótico.
    Pensamientos incoherentes antes de dormir: es común que, en momentos de somnolencia, aparezcan pensamientos fragmentados o desordenados. A veces pueden parecer voces “externas” o recordatorios de voces de personas cercanas, pero suelen ser parte de los procesos mentales normales entre la vigilia y el sueño. El cansancio, el estrés y la falta de descanso pueden intensificarlos.
    Pensamientos o “voces” puntuales durante el día: si esto te genera mucho temor, conviene distinguir si se trata de pensamientos intrusivos, recuerdos o imágenes mentales muy vívidas, que pueden generarse por la ansiedad. Sin embargo, si percibes que son verdaderas voces ajenas a tu voluntad y que se repiten con frecuencia o te generan un desajuste significativo en la rutina, es importante comentarlo con un profesional para valorarlo adecuadamente.
    3. Impacto del estrés y la ansiedad
    El miedo a padecer una enfermedad de salud mental puede detonar ansiedad intensa, hipervigilancia e hipersensibilidad a cualquier sensación interna. Cuando nos enfocamos en “detectar” algún síntoma, es más probable que percibamos o interpretemos experiencias normales como alarmantes.
    Estar en un estado de ansiedad crónica y cansancio constante también puede facilitar la aparición de imágenes hipnagógicas y pensamientos desordenados.
    4. Cuándo buscar ayuda profesional
    Si estos síntomas persisten, se intensifican o empiezan a generar un deterioro en tu vida cotidiana (afectando tu rendimiento, tus relaciones, tu autocuidado), es importante acudir a un psicólogo o psiquiatra para una evaluación.
    Un profesional puede ayudarte a descartar si se trata de un trastorno psicótico incipiente, un episodio de ansiedad severa u otros temas como trastornos del sueño. Además, podrán ofrecerte herramientas y estrategias de manejo, así como acompañamiento en tu proceso de autocuidado.
    5. Estrategias de afrontamiento y autocuidado
    Mantén un horario de sueño regular: intenta acostarte y levantarte a la misma hora. Evita la cafeína en horas tardías y las pantallas justo antes de dormir.
    Prácticas de relajación: ejercicios de respiración, meditación o mindfulness pueden ayudar a calmar la mente y reducir la hipervigilancia antes de dormir.
    Regulación emocional: si sientes angustia o te asaltan pensamientos catastróficos, practicar técnicas de detención del pensamiento (parar, reconocer que es un pensamiento, reencuadrarlo) o llevar un diario puede ser de gran ayuda.
    Actividad física y rutinas saludables: el ejercicio moderado, la alimentación balanceada y tener espacios de ocio y actividades gratificantes también contribuyen a equilibrar tu salud mental.
    Apoyo social: hablar con personas de confianza acerca de tus inquietudes puede ayudar a procesar tus miedos. Un grupo de apoyo, amistades o familiares empáticos pueden brindarte contención emocional.
    Terapia psicológica: un espacio terapéutico puede ayudarte a manejar la ansiedad, trabajar el miedo a la enfermedad y aprender a detectar y reinterpretar estas experiencias que te generan alarma. Si es necesario, y bajo supervisión de un profesional, se puede valorar también la intervención psiquiátrica.
    6. Tener presente que no estás sola
    Conocer la situación de tu madre puede generarte mucha preocupación, pero eso también te puede motivar a cuidar tu salud mental de forma activa. El hecho de que busques información y ayuda ya es un paso muy importante para prevenir y enfrentar dificultades psicológicas.
    Para finalizar, te animo a que no asumas que estás desarrollando la misma condición sólo por estas experiencias, sino que busques una evaluación y un acompañamiento que te ayude a aclarar cualquier duda y a manejar tu ansiedad y tu estrés de forma adecuada.
    Si en algún momento sientes que la ansiedad es demasiado abrumadora o si los síntomas empeoran, no dudes en contactar de inmediato a un profesional de la salud mental. Mereces sentirte apoyada y acompañada en este proceso.
    Un abrazo y mucha fuerza en tu camino de cuidado y autocuidado.


  • Partiendo de una infancia complicada ,abandono de padre y madre adicta al trabajo y agresiva Desde

    Partiendo de una infancia complicada ,abandono de padre y madre adicta al trabajo y agresiva
    Desde los 18 años soy incapaz de tener una relacion sentimental con alguien
    A las semanas o pocos meses me viene preguntas obesivas de si me gustan , de si me van a ser infieles etc y termino dejandolas abriendo la puerta a una amistad aunque en el fondo me gustan
    Mi ultima relacion la conoci y le dije que cada uno era libre de hacer lo que quisiera pero cuando le pregunte si hizo algo y me dijo que si , me dio un ataque de panico y desde entonces tengo pensamientos 24 7 de que se ha acostado con otro , ella me ha dicho que no significa nada y que yo le dije que habia libertad , pero ahora no puedo pensar que se fue a la cama con otro chico despues de haberne conocido y soy consciente de que ella no hizo nada malo ya que no estabamos conociendo
    Se por mi pasado que si termino la relacion , sere feliz y vivire tranquilo , pero ella me gusta y es una pena que mi cabeza no me deje seguir con tanta ansiedad
    mucha gente me dice que o lo superas o lo dejas , pero tiene que haber algo mas ahi dentro mia

    Estamos hablando de un apego evitativo , de uno desorganizado , de una filofobia , de un toc de amores o relacional ?
    Mil gracias

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     MarySol Matamoros Carretero

    Antes que nada, me alegra que expreses tus preocupaciones y que quieras entender lo que te sucede. Se nota que estás muy consciente de tus sensaciones y de cómo tu historia personal puede estar influyendo en tu forma de relacionarte. A continuación, intentaré darte una visión general desde un enfoque psicológico. Recuerda que esto no sustituye una evaluación profesional individual, pero puede darte pistas para profundizar y, eventualmente, buscar ayuda especializada.
    1. La herencia emocional de la infancia
    Abandono y agresividad: Crecer con la ausencia de uno de los padres y con una madre agresiva o distante puede marcar profundamente la forma en que percibes las relaciones en la adultez. Desde pequeños, desarrollamos un “mapa” de cómo es el afecto, la cercanía y la confianza en el otro. Cuando ese “mapa” se construye en un entorno inseguro o impredecible, es común que en la adultez surjan miedos al rechazo, al abandono o a la traición.
    Desconfiar para protegerte: Inconscientemente, a veces aprendemos que “confiar es peligroso” o que “es mejor huir antes de que me hagan daño”. Estos patrones de protección pueden sabotear relaciones que, en el fondo, deseamos mantener.
    2. Apego evitativo, apego desorganizado, filofobia, TOC relacional…
    En psicología existen varias conceptualizaciones para explicar miedos, inseguridades y obsesiones en las relaciones. Algunas de las más frecuentes son:
    Apego evitativo:
    Se caracteriza por una necesidad de independencia y una tendencia a huir de la intimidad cuando las cosas se vuelven demasiado cercanas o amenazantes.
    La persona suele adelantarse al potencial dolor que generaría una ruptura o traición y se distancia para “no sufrir”.
    Apego ansioso (o preocupado):
    Aquí predomina el temor constante al abandono y la necesidad de confirmación de la pareja.
    Se generan muchas dudas: “¿Realmente me quiere?”, “¿Qué pasa si me engaña?”, y puede haber conductas de control o hipervigilancia.
    Apego desorganizado:
    Surge cuando en la infancia se vivieron experiencias confusas o traumáticas (abuso, violencia, rechazo persistente) por parte de las figuras de apego.
    En la adultez puede presentar elementos contradictorios: necesidad extrema de cercanía y, a la vez, conductas de huida o miedo al vínculo.
    Es como un patrón ambivalente que mezcla rasgos de apego ansioso y evitativo.
    Filofobia (miedo al amor o al compromiso):
    Es un término no oficial en los manuales de diagnóstico, pero describe el miedo intenso a establecer vínculos amorosos profundos.
    Suele estar relacionado con experiencias pasadas de dolor o rechazo.
    TOC relacional (o “ROCD”):
    Se refiere a obsesiones y compulsiones enfocadas en la relación de pareja: dudas constantes sobre si se quiere de verdad, si la otra persona es “adecuada” o si te está siendo infiel.
    Estas dudas generan una ansiedad tan fuerte que la persona busca “resolverlas” mentalmente o a través de conductas repetitivas (preguntar, revisar, analizar), pero nunca llega a una certeza que la calme.
    Lo cierto es que en la práctica clínica, a veces varios de estos patrones se solapan. Lo importante es reconocer que, más allá de la etiqueta, hay un patrón que produce malestar y te impide disfrutar de la relación.


  • Hola ! Mi médico de UCA me ha recetado Zebinix siendo un medicamento, aparte se ser para otras caus

    Hola !
    Mi médico de UCA me ha recetado Zebinix siendo un medicamento, aparte se ser para otras causas, para la epilepsia. No entiendo aún la ayuda que mi mente o mi cuerpo puede recibir con esta pastilla.
    Llevo un mes y unas semanas tomando diariamente 1 pastilla al día. Y empiezo a notar cambios en mi. Me siento, en la mayoría de las veces, como fuera de mi cuerpo. La sensación es confusa ya que un día me relaja y otra me irrita y me da más ansiedad aún. No duermo ni tomando diazepan. Y creo que me va a afectar al volver a mi puesto de trabajo después de las vacaciones.
    Sirve de ayuda poder escribir como me siento. Gracias !

    RESPUESTA DEL PROFESIONAL:

     MarySol Matamoros Carretero

    Antes que nada, gracias por compartir cómo te sientes con respecto al medicamento y por expresar tus preocupaciones; a veces, poner en palabras lo que estamos viviendo puede ayudarnos a comprender mejor nuestro proceso.
    1. ¿Qué es Zebinix y por qué te lo han recetado?
    Zebinix (cuyo principio activo es eslicarbazepina) suele utilizarse principalmente en el tratamiento de la epilepsia. Sin embargo, hay ocasiones en las que algunos médicos lo recetan “fuera de ficha técnica” (off-label) para otras condiciones neurológicas o psiquiátricas cuando creen que puede ayudar a estabilizar ciertas funciones cerebrales.
    Es posible que tu médico haya considerado que Zebinix podría ayudarte en algún aspecto concreto de tu condición (por ejemplo, regular impulsos, reducir crisis o estabilizar el estado de ánimo), aunque lo más habitual es su uso para crisis epilépticas focales.
    2. Cambios que describes
    Sensación de estar “fuera de tu cuerpo” (despersonalización o irrealidad): puede ser un efecto secundario relacionado con el medicamento o con la ansiedad misma. Este tipo de sensaciones suelen aparecer en cuadros de estrés o ansiedad intensa, y también pueden generarse o intensificarse por ciertos fármacos.
    Fluctuación entre relajación e irritación: a veces, la fase de ajuste a un medicamento puede provocar reacciones variables. El cuerpo y la mente se están adaptando, por lo que algunos días puede que te sientas más calmada y otros más ansiosa o irritable.
    Problemas de sueño: es frecuente que algunos antiepilépticos alteren el patrón de sueño. Si ni siquiera con diazepam concilias bien el sueño, es importante que lo comentes con tu médico; podría ser necesario ajustar la dosis o el horario de toma para mitigar este efecto.
    3. ¿Por qué se podrían estar produciendo estos efectos?
    Cada persona reacciona de forma distinta a los fármacos, y los antiepilépticos pueden tener una variedad de efectos en el sistema nervioso central.
    A menudo, cuando se inicia un tratamiento neurológico, los primeros meses sirven para encontrar la dosis adecuada y valorar la tolerancia. Durante este periodo, pueden surgir efectos secundarios que, con el tiempo, pueden disminuir o incluso desaparecer.
    4. ¿Qué puedes hacer mientras tanto?
    Hablar abiertamente con tu médico:
    Es fundamental que le informes sobre las sensaciones de despersonalización, ansiedad y alteraciones del sueño.
    Dependiendo de tu evolución, podría sugerir un ajuste de dosis, un cambio de horario (por ejemplo, tomar la medicación en la noche o en la mañana), o incluso contemplar otra opción terapéutica si los efectos son muy intensos.
    Llevar un registro diario:
    Anota día a día cómo te sientes, la hora en que tomas la medicación, si has dormido bien o mal, y cualquier síntoma relevante (ansiedad, irritabilidad, etc.).
    Esto ayuda a tu médico a tener una imagen más clara de cómo te va a lo largo del tiempo y a detectar patrones que puedan asociarse a la medicación.
    Explorar técnicas de relajación y manejo del estrés:
    Ejercicios de respiración profunda, meditación o mindfulness pueden ayudarte a manejar la ansiedad y la posible sensación de irrealidad.
    Practicar una rutina antes de dormir que incluya evitar pantallas, reducir estímulos fuertes y realizar alguna actividad relajante también puede favorecer el descanso.
    Buscar acompañamiento terapéutico:
    Si notas que la ansiedad y las sensaciones de desconexión están afectando tu calidad de vida, considera la posibilidad de acudir a un psicólogo.
    La terapia puede darte herramientas para sobrellevar mejor los efectos secundarios y manejar la ansiedad relacionada tanto con el medicamento como con tus preocupaciones diarias (por ejemplo, tu regreso al trabajo).
    Mantener una comunicación fluida con tu entorno:
    Explicar a tu círculo cercano (familia, amigos o incluso tu equipo de trabajo) que estás en un proceso de ajuste de medicación puede ayudar a que comprendan tus altibajos y te ofrezcan el apoyo que necesitas.
    5. De cara a tu vuelta al trabajo
    Si percibes que los síntomas (ansiedad, alteración del sueño, sensación de irrealidad) siguen siendo muy intensos o interfieren en tu desempeño, plantéale a tu médico la conveniencia de solicitar una adaptación temporal en tu puesto laboral o un breve periodo de baja si fuese necesario.
    Organizarte con antelación, planificar pausas en el trabajo y contar con un recurso de apoyo (compañeros o responsable de área) puede ayudarte a sentirte más segura ante la reincorporación.
    En resumen, lo que sientes podría deberse al proceso de ajuste de Zebinix o a un incremento de tu ansiedad (o ambas cosas a la vez). Es muy importante que mantengas una comunicación constante con tu médico para que pueda valorar la conveniencia de ajustar la dosis o cambiar la medicación si es necesario. Mientras tanto, llevar un registro de síntomas, desarrollar herramientas de manejo de la ansiedad y, si fuera preciso, buscar apoyo psicológico, pueden ayudarte a sobrellevar mejor este proceso.
    ¡Mucho ánimo y no dejes de expresar cómo te sientes! Compartir tu experiencia y desahogarte es una manera de cuidarte emocionalmente. Si ves que los síntomas empeoran o son difícilmente soportables, no dudes en consultar de nuevo con tu especialista.


Preguntas populares

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.