Consiste en obtener pequeños fragmentos de próstata mediante una aguja especial, para su posterior análisis por parte del anatomopatólogo, que podrá diferenciar entre entidades benignas o malignas. La exploración se realiza con anestesia local, pinchando la zona del periné, es decir, el espacio situado entre el ano y los testículos. La punción es guiada a través de ultrasonidos mediante el uso de un ecógrafo, cuya sonda se introduce por el ano. Con la aguja de biopsia se punciona la próstata y a menudo las vesículas seminales (situadas a su alrededor). El objetivo de esta prueba es determinar si existe cancer de próstata en el paciente. Los posibles efectos secundarios y complicaciones de esta intervención son desde reacciones alérgicas al anestésico local empleado, o infección generalizada, a reacciones locales, como hematoma en la zona de infección, hematuria (sangre en la orina), infección o dificultad miccional, uretrorragia, o proctorragia.

Dr. Nicola Tartaglia
Urólogo
Barcelona
Buenas tardes, es razonable tener una moderada disfunción eréctil tras la biopsia. No se preocupe, es un procedimiento fiable que en ninguna ocasion puede lesionar las estructuras nerviosas…

Es preciso saber el PSA, como es el tacto rectal, el tipo histológico del carcinoma y el Gleason.
Según esos parámetros se puede conocer la posibilidad de afectación extraprostática.