Otros nombres: Transfusión de sangre o hemoderivados (por unidad)

Una transfusión de sangre consiste en administrar sangre a un paciente cuya médula ósea no es capaz de fabricar la cantidad de glóbulos rojos que esta persona necesita o a la velocidad que los necesita. Después de una intervención quirúrgica, la médula ósea no es capaz de fabricar la cantidad de sangre que el paciente ha perdido durante la operación, ya que para ello necesitaría aproximadamente entre 10 y 15 días. Por eso, ocasionalmente, es necesario inyectar sangre. La sangre no es inocua para el paciente, y deberá ser controlado por el personal facultativo. Las transfusiones de sangre salvan muchas vidas, pero no están exentas de riesgos. A pesar que las pruebas que se realizan actualmente a la sangre son más sensibles y específicas, no se ha eliminado completamente la posibilidad de contraer determinadas enfermedades como la hepatitis B, , y el

Dra. Paula Jimenez Cerrato
Pediatra, Hematólogo, Médico general
Cádiz
no tiene por que pues si persiste sangrado estamos en las mismas, además depende del nivel postransfusional de hemoglobina , debe de contar con depositos muy bajos

Dr. Jordi Zaragoza Montpel
Hematólogo
La Garriga
Siempre que la hemoglobina y el estado general del paciente lo requieran

 David Delgado Sevilla
Terapeuta complementario
Una transfusión de sangre se realiza cuando exista un déficit de volumen importante, o de algún componente de la sangre (plaquetas, hematíes, etc...). Siempre va acompañada de una prescripción…

Dr. Rafael Del Orbe Barreto
Hematólogo
Ondarroa
En la actualidad prácticamente ninguna, ya que la selección de donantes y los análisis realizados previo a la distribución de los productos hemoderivados son suficientemente rigurosos.