Vanessa M. Hatoum

Psicóloga · Ver más sobre las especializaciones

Núm. Colegiado: AN12445

25 opiniones
Tiempo de respuesta aproximado:

Experiencia

Hola, encantada de saludarte, me llamo Vanessa, psicóloga sanitaria habilitada con un enfoque integrador y más de dos décadas de experiencia profesional, primero en el mundo empresarial y ahora dedicada plenamente al acompañamiento terapéutico. Nací y crecí en las cálidas Islas Canarias, un lugar que me enseñó el valor de la cercanía y la sencillez, rasgos que hoy son esenciales en mi práctica psicológica. Mis raíces canarias no solo han influido en mi forma de ver el mundo, sino que también han enriquecido mi enfoque terapéutico, permitiéndome conectar con las personas de una manera auténtica y profunda.

Trabajo con adultos y adolescentes, que buscan comprenderse mejor, gestionar el estrés, sanar heridas del pasado y avanzar en sus vidas con mayor claridad y bienestar. Me especializo en trauma, ansiedad, conflictos laborales, relaciones y crecimiento personal.

Mi estilo terapéutico combina técnicas avaladas científicamente, como la Terapia Cognitivo-Conductual o el EMDR así como con enfoques más profundos y constructivistas, que permiten explorar cómo interpretamos el mundo y qué nos impide cambiar.

He acompañado a personas en momentos de cambio, duelo, agotamiento emocional o cuando simplemente sentían que "algo no encajaba". Y he aprendido que cada historia merece ser escuchada con respeto y sin juicios.

¿Cómo trabajo?

  • Primera consulta gratuita de 30 minutos online o telefónicamente para conocernos y ver si encajamos.

  • Terapias online, desde la comodidad de tu espacio o presencial, busca el que más te guste,

  • Trabajo con adultos, y adolescentes, especialmente en procesos de trauma, crisis vitales y dificultades relacionales.

  • Enfoque integrador: adaptado a ti, no a un solo modelo.

Especializaciones

  • Trastorno Neurológico Funcional (también denominado Conversivo)

  • EMDR y trauma psicológico

  • Ansiedad y estrés laboral

  • Relaciones y autoestima

  • Fibromialgia y enfermedades crónicas

  • Abusos y maltrato psicológico

  • Mediación familiar

Un espacio para ti

La vida a veces nos exige más de lo que podemos sostener solos. Pedir ayuda no es fácil, pero si has llegado hasta aquí, quizás ya has dado el primer paso.

Estoy aquí para acompañarte a encontrar equilibrio, resignificar tu historia y vivir con mayor serenidad. Porque todos necesitamos a alguien cerca, y no siempre nuestra familia está ahí… o no siempre sería la que elegiríamos si pudiéramos.

Reserva tu primera cita gratuita.

Solo tienes que buscarlo como “Consulta gratuita – primera vez online” en los calendarios.


Tienes un lugar seguro aquí, sin juzgar.

ver más Sobre mí

Enfoque terapéutico

Terapia de pareja
Terapia de familia

Especialista en:

  • Trastornos de ansiedad
  • Psicología general sanitaria

Pacientes que atiendo

Adultos (Solo en algunas direcciones)
Niños (Solo en algunas direcciones)

Tipos de consulta

Videoconsulta

Fotos y vídeos

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Novedades

Vanessa M. Hatoum

Primera cita gratuita – hasta 30 minutos online
A veces, lo más importante no es el problema, sino encontrar a la persona con la que sientas que puedes empezar a resolverlo.

Te ofrezco un encuentro gratuito de hasta 30 minutos, totalmente online.
Solo tienes que buscarlo como “Consulta gratuita – primera vez online” en los calendarios.

Será un espacio para conocernos, para que sientas si conectamos, y descubras si juntos/as podemos empezar ese cambio que llevas tiempo esperando.

16/10/2025

Servicios y precios

  • Consulta online

    50 € - 60 €

  • Psicoterapia

    60 € - 75 €

  • Visita sucesiva psicología

    50 € - 80 €

  • Visita de tratamiento

    Servicio gratuito

  • Terapia individual

    Servicio gratuito

Publicaciones

Artículos

Consultas (5)

Vanessa M. Hatoum
Psicóloga de Cabecera

C/Perú Nº49, 2ª planta, Oficina 13-14, Bormujos 41930

Ampliar se abre en una nueva pestaña

Disponibilidad

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Formas de pago (visitas privadas)

  • Pago online aceptado
  • Efectivo
  • Bizum
  • Tarjeta de crédito

Número de teléfono

655 59...
Vanessa M. Hatoum

Consulta online

Disponibilidad

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Formas de pago (visitas privadas)

  • Pago online aceptado
  • Bizum
  • Paypal
  • Tarjeta de crédito

Número de teléfono

655 59...
Vanessa M. Hatoum
Psicóloga de Cabecera (Pisa)

Calle Manufactura, 2, Mairena del Aljarafe 41927

Ampliar se abre en una nueva pestaña

Disponibilidad

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Formas de pago (visitas privadas)

  • Pago online aceptado

Número de teléfono

655 69...
Vanessa M. Hatoum
Psicologa de Cabecera VIAPOL

C. Balbino Marrón 6, Sevilla 41018

Ampliar se abre en una nueva pestaña

Disponibilidad

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Formas de pago (visitas privadas)

  • Pago online aceptado
  • Efectivo
  • Bizum

Número de teléfono

655 59...
Vanessa M. Hatoum

Av. de la Buhaira 28, Sevilla 41018

Ampliar se abre en una nueva pestaña

Disponibilidad

Este especialista no ofrece reserva online en esta dirección

Pago online aceptado

Ahorra tiempo antes de la visita.

Formas de pago (visitas privadas)

  • Pago online aceptado
  • Efectivo
  • Tarjeta de crédito
  • Paypal

Número de teléfono

655 59...

No se aceptan aseguradoras

Este especialista solo acepta pacientes privados. Puedes pagar la cita de forma privada, o buscar otro especialista que acepte tu aseguradora.

25 opiniones

Lo más mencionado por los pacientes

  • Explicaciones detalladas
  • Dedicación durante la visita
  • Eficacia del tratamiento
Todas las opiniones son importantes, por este motivo, los especialistas no pueden pagar para modificar o eliminar opiniones. Saber más. Más información sobre opiniones
  • E

    Encantada con Vanesa,es cercana y como profesional un diez .

     • Psicóloga de Cabecera (Pisa) Visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchas gracias E.g.z por tus palabras y tu opinión, no todo el mundo invierte su tiempo ayudando a otros y sin duda me ayuda a mí y ayuda a otros a elegir. Un abrazo, Vanessa


  • M

    Me ha encantado, he salido con una sensación de a sosiego pero de realidad.
    Hacia tiempo que no me abría así, lo había pensado para mí, pero en voz alta es diferente.

     • Vanessa Moreno Online Consulta online  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchas gracias por compartir tu experiencia. Dar el paso de poner en palabras lo que llevamos dentro no siempre es fácil y, como bien dices, puede generar esa sensación de desasosiego que tiene un valor muy importante dentro del proceso.
    Eso que comentas de que ya lo habías pensado y que al decirlo en voz alta es diferente, forma parte de este camino que hoy comenzamos juntas.
    Un abrazo,
    Vanessa


  • P

    Vanesa es muy empática y de un trato muy agradable, mi primera toma de contacto con ella ha sido muy positiva, espero seguir con ella. Gracias!

     • Vanessa Moreno Online Consulta online  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchas gracias por tus palabras. Me alegra que esta primera toma de contacto haya sido positiva para ti. Gracias también por tomarte el tiempo de compartir tu testimonio y ayudar a otras personas. Iremos trabajando paso a paso, respetando siempre tu ritmo.
    Un abrazo,
    Vanessa


  • N

    Se nota su profesionalismo, empatía y compromiso genuino.

     • Vanessa Moreno Online Primera visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Buenas Tardes Nico,
    Muchísimas gracias por tus palabras, es un placer poder acompañarte en tu camino, un abrazo,
    Vanessa


  • Y

    Muy atenta y comprensiva . Me escucho con atención en todo momento

     • Vanessa Moreno Online Primera visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchísimas gracias Ypg, te agradezco mucho tus palabras, con muchas ganas de acompañarte. Un abrazo, Vanessa


  • S

    Llevo solo una sesión con Vanessa, pero desde el principio me ha transmitido mucha confianza, cariño y profesionalidad.

     • Psicóloga de Cabecera Visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchísimas Gracias, me alegran mucho tus palabras, un placer SMC.


  • D

    MUY BUENA PROFESIONAL EN TODO LOS SENTIDOS, SESION ONLINE Y GRACIAS A ELLA PUDE SOLTAR MUCHAS COSAS QUE TENIA DENTRO DE MI Y NECESITABA SOLTARLAS, ESTA SESIÓN ME HA AYUDADO MUCHO MAS QUE CUALQUIER OTRA PERSONA CERCANA A MI

     • Vanessa Moreno Online  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Muchísimas Gracias por compartir lo que esto ha significado para ti. Estoy a tu disposición, un abrazo, Vanessa


  • L

    Desde el primer minuto me sentí comodísima. Es cálida, cercana y se nota que sabe mucho. Con su acompañamiento pude profundizar en temas que no había conseguido antes y avanzar poco a poco. 100% recomendable.

     • Vanessa Moreno Online  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Buenas Tardes Lucia,

    Muchas Gracias por tus palabras y querer ayudar a que más personas se atrevan como hablamos a desmontar el mito del que va al psicólogo está loco. El que va al psicólogo, se cuida, se protege y se mima y el que no viene, pues...se queda como está. ¡Adelante! un abrazo, Vanessa


  • C

    Excelente profesional me está ayudando mucho en el posparto

     • Psicóloga de Cabecera Visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Buenas Tardes Cf, Muchas Gracias por compartir tu experiencia. Estas en un momento de la vida de mucho cambio, con mucha responsabilidad, es un placer para mi poder compartir este momento contigo. Un abrazo, Vanessa


  • J

    Es una excelente profesional que sabe escucharte y te aclara muchas cosas.

     • Visita Psicología  • 

    Vanessa M. Hatoum

    Buenas Tardes Jessica,

    Muy Agradecida por tus palabras y por tu ayuda para que más personas puedan tener una oportunidad de cambio. Un abrazo muy fuerte, a tu disposición, Vanessa


Se ha producido un error, inténtalo de nuevo.

Dudas solucionadas

28 dudas solucionadas a pacientes en Doctoralia

Sigo guardando mucho rencor a un psiquiatra que dejó de tratarme hace tiempo. Lo que más me dolió fue que, en varias ocasiones, justificó determinadas decisiones diciendo que mi hermana le había comentado lo mismo que él me estaba diciendo. En la última ocasión, estoy convencido de que eso no era cierto y de que utilizó a mi hermana para reforzar su postura.

Además, ya me había dicho anteriormente que acudiera a la Seguridad Social y, cuando finalmente dejó de tratarme, volvió a insistir en ello. Toda la situación me hizo sentir incomprendido, enfadado y poco respetado.

Han pasado años y todavía sigo dándole vueltas a lo ocurrido. Aunque intento seguir adelante, sigo sintiendo resentimiento y malestar cuando recuerdo aquella experiencia.

¿Cómo puedo dejar de guardar tanto rencor por algo que considero injusto? ¿Qué puedo hacer para que esos recuerdos y ese enfado tengan menos peso en mi vida actual?

Siento mucho que hayas vivido esa experiencia de esa manera. Cuando una persona acude a un profesional de salud mental, no solo busca indicaciones clínicas; también busca sentirse escuchada, comprendida y tratada con respeto. Por eso, cuando una intervención se vive como injusta, invalidante o poco clara, puede dejar una huella emocional importante.

El rencor, en muchos casos, no aparece porque la persona “quiera quedarse enganchada” al pasado, sino porque algo dentro de ella sigue intentando resolver una escena que quedó abierta. La mente vuelve una y otra vez a lo ocurrido intentando encontrar una explicación, una reparación o una sensación de justicia. En el fondo, muchas veces el pensamiento repetitivo dice: “esto no estuvo bien”, “no me escucharon”, “no pude defenderme”, “no se me trató como necesitaba”.

Creo que es importante diferenciar dos cosas. Una es valorar si aquello fue adecuado o no desde el punto de vista profesional, algo que desde fuera no puedo determinar con seguridad. Otra, igualmente importante, es reconocer el impacto que tuvo en ti. Aunque no podamos reconstruir exactamente qué ocurrió, sí podemos atender a lo que esa experiencia dejó: enfado, sensación de incomprensión, desconfianza, impotencia o dolor.

También me parece importante decir algo: dejar de sentir rencor no significa justificar lo ocurrido. No significa decir “no pasó nada” ni obligarte a perdonar. A veces intentamos soltar demasiado rápido porque creemos que sanar es quitarle importancia. Y no siempre es así. Sanar puede empezar justamente por lo contrario: por poder decir con claridad “esto me dolió”, “esto me pareció injusto” y “esto tuvo consecuencias en mí”.

A partir de ahí, el trabajo no sería pelear eternamente con el recuerdo, sino ayudar a que ese recuerdo deje de ocupar tanto espacio en tu vida actual. Para eso puede ser útil preguntarte: ¿qué es exactamente lo que más me dolió? ¿Que dejara de tratarme? ¿Que me remitiera a la Seguridad Social? ¿Que nombrara a mi hermana? ¿Sentirme manipulado? ¿Sentirme poco creído? ¿Sentir que no tuve voz? Cuanto más preciso es el dolor, menos difuso se vuelve el rencor.

Muchas veces el malestar se mantiene porque el recuerdo se mezcla con interpretaciones muy cargadas emocionalmente. No se trata de negar esas interpretaciones, sino de revisarlas con cuidado: “esto fue lo que ocurrió”, “esto fue lo que yo sentí”, “esto fue lo que interpreté”, “esto fue lo que me hubiera gustado poder decir”. Separar esos planos ayuda a recuperar algo de control interno.

También puede ayudar escribir una carta que no necesariamente vas a enviar. Una carta en la que puedas expresar todo lo que no pudiste decir: la rabia, la decepción, la sensación de injusticia, el daño y también el límite. No para reabrir el vínculo con esa persona, sino para que tu mente no tenga que seguir repitiendo la escena una y otra vez buscando una salida.

Desde mi forma de trabajar, entendería este tipo de rencor como una herida ligada a la injusticia y a la falta de reconocimiento. Y esas heridas no se curan solo diciendo “pasa página”. Se trabajan recuperando significado, recuperando voz y recuperando agencia. Es decir: poder mirar lo que ocurrió sin que aquello siga teniendo tanto poder sobre tu presente.

Quizá una frase importante sería esta: no necesitas convencerte de que aquello estuvo bien para poder liberarte de su peso. Puedes mantener una lectura crítica de lo ocurrido y, al mismo tiempo, trabajar para que esa experiencia no siga condicionando tu calma, tu confianza o tu manera de relacionarte con otros profesionales.

Si han pasado años y el recuerdo sigue generando mucho enfado, puede ser muy útil trabajarlo en terapia. No porque estés exagerando, sino porque probablemente esa escena quedó asociada a algo más profundo: sentirte no escuchado, no protegido, no respetado o no tenido en cuenta. Y eso merece ser comprendido con calma.

El objetivo no sería borrar lo ocurrido, sino conseguir que deje de gobernar tu vida emocional. Que puedas recordarlo, sí, pero sin volver a quedarte atrapado dentro de aquella consulta. También podríamos ver si trabajar con EMDR. Quedo a tu disposición, un abrazo, Vanessa

 Vanessa M. Hatoum

A veces noto que mi mente tiende a clasificar a las personas de forma bastante rígida, casi como si hiciera “categorías” basadas en conductas concretas (por ejemplo: “esta persona hace esto” o “esta otra no lo hace”).

Me pasa especialmente en interacciones con profesionales, como en el chat del 024 Suicide & Crisis Lifeline Spain. Por ejemplo, he percibido diferencias en detalles como que algunas personas me indican que hay más usuarios esperando y otras no lo mencionan. A partir de ahí, mi mente tiende a generalizar y construir una especie de “perfil” de cada persona, como si fueran tipos muy definidos.

Soy consciente de que esto puede ser una forma de pensamiento poco ajustada o demasiado categórica, pero me cuesta saber hasta qué punto es algo habitual o si es una manera de pensar problemática.

¿Es común este tipo de pensamiento más “clasificador” o categórico en la forma de percibir a las personas? ¿Podría estar relacionado con algún estilo de pensamiento concreto o con la forma de procesar la información social?

Por supuesto que es común, nuestra mente tiende a clasificar a las personas a partir de conductas concretas: “esta persona hace esto”, “esta otra no lo hace”, “esta parece más fría”, “esta parece más cercana”. Y, a partir de pequeños detalles, podemos empezar a construir perfiles muy definidos sobre los demás.

Desde mi formación en constructivismo en la Universidad de Barcelona, entiendo este proceso como algo profundamente humano. No vemos el mundo de manera neutra: lo interpretamos, lo organizamos y le damos significado a través de nuestros propios esquemas. En cierto modo, construimos mapas internos para intentar comprender lo que ocurre y anticiparnos a lo que puede pasar.

Y eso no es algo extraño ni necesariamente patológico. Es una forma que tiene la mente de predecir el mundo. Nuestro cerebro busca regularidades, patrones, señales de seguridad o de amenaza. Necesita saber con quién puede relajarse, de quién debe protegerse, qué puede esperar de una interacción y cómo prepararse ante lo incierto.

El problema no está en observar. Observar es valioso. El problema aparece cuando una observación puntual se convierte demasiado rápido en una conclusión cerrada. Por ejemplo, una conducta concreta de una persona puede depender de muchos factores: su estilo comunicativo, el contexto, las normas del servicio, el cansancio, la presión del momento, el protocolo que sigue o incluso nuestra propia sensibilidad en ese instante. Pero, si nuestra mente cierra la interpretación demasiado pronto, podemos terminar creyendo que ya sabemos cómo es esa persona, cuando en realidad solo hemos visto una pequeña parte.

Ahí es donde el trabajo terapéutico puede ser muy útil. No se trata de dejar de percibir, ni de negar lo que sentimos, ni de forzarnos a pensar “todo está bien”. Se trata de aprender a construir interpretaciones más flexibles, más amplias y más ajustadas. Aprender a decirnos: “he observado esto”, “esto me ha hecho sentir así”, “mi mente está intentando darle un significado”, pero también “quizá me falta información”.

Para mí, esta es una parte muy importante del trabajo psicológico: ayudar a las personas a revisar los significados que construyen sobre sí mismas, sobre los demás y sobre el mundo. Porque muchas veces no sufrimos solo por lo que ocurre, sino por la interpretación rígida que se cierra alrededor de lo que ocurre.

Desde el constructivismo, trabajamos precisamente con esa idea: las personas no son simples receptoras de la realidad, sino constructoras activas de significado. Y cuando esos significados se vuelven muy rígidos, muy dolorosos o muy limitantes, podemos aprender a revisarlos, ampliarlos y transformarlos.

Quizá la clave no sea dejar de clasificar, porque todos necesitamos ordenar la realidad de alguna manera. La clave es aprender a hacerlo con más conciencia, con más matices y con menos prisa por cerrar la interpretación.

Porque a veces, cuando etiquetamos demasiado rápido, no solo dejamos de ver al otro: también dejamos de ver posibilidades nuevas en nosotros mismos.

Si sientes que tu mente tiende a interpretar, anticipar o protegerse de una forma que te genera malestar, desconfianza o agotamiento, puede ser un buen momento para trabajarlo en terapia. No para juzgarte, sino para comprender cómo construyes tu mundo interno y ayudarte a hacerlo de una manera más libre, más segura y más ajustada a la realidad. Un abrazo, Vanesssa

 Vanessa M. Hatoum
Muestra todas las respuestas

Todos los contenidos publicados en Doctoralia, especialmente preguntas y respuestas, son de carácter informativo y en ningún caso deben considerarse un sustituto de un asesoramiento médico.

Preguntas frecuentes