Todos los alimentos pasan por nuestro aparato digestivo, ya que la digestión la comenzamos en la boca con nuestra saliva y la terminamos en el colon. Desde que nacemos ya tenemos microbiota en el intestino y permanece allí durante toda la vida. Una buena alimentación para nuestro aparato digestivo es fundamental para tener un óptimo estado de salud y una buena calidad de vida.
Muchas patologías están asociadas al aparato digestivo: colon irritable, colitis ulcerosa, intolerancias alimentarias, gastritis, hernia de hiato…; y muchos de los síntomas que podemos padecer como gases, estreñimiento, reflujo, acidez, dolor estomacal, pueden ser debidos a una mala alimentación y unos hábitos cotidianos negativos.
Necesitamos comer todos los días y estos alimentos pasan por nuestro aparato digestivo y nuestra responsabilidad es tener una buena digestión para que nuestro organismo esté saludable.
Consejos prácticos para mantener a tu microbiota feliz y en equilibrio
Siempre se habla de que hay que comer de una manera variada, de todos los grupos de alimentos, pero voy a ir más allá y te voy a dar más pautas que tienen que ver con los alimentos y nuestra vida cotidiana:

- Come bien: llena tu plato de alimentos que favorecen a tu microbiota. Incluye frutas, verduras, legumbres, yogur, kéfir y alimentos fermentados como el chucrut o el kimchi. Estos alimentos son ricos en fibra y probióticos, que alimentan y mantienen a tus bacterias intestinales saludables a la vez que facilitan digestiones más livianas.
- Hidrátate: beber suficiente agua es esencial para que todo funcione correctamente en tu sistema digestivo. El agua ayuda a mantener las heces blandas y a prevenir el estreñimiento.
- Maneja el estrés: el estrés puede afectar negativamente a tu digestión. Encuentra formas de relajarte, como practicar la meditación, hacer yoga, dar paseos al aire libre o disfrutar de un buen libro.
- Come con regularidad: mantén un horario regular para tus comidas. Comer a intervalos regulares ayuda a mantener la salud de tu microbiota y tu digestión en buen estado.
- Reduce el azúcar y los alimentos procesados: los alimentos muy azucarados y los procesados pueden alterar el equilibrio de tu flora intestinal. Trata de reducir su consumo y opta por opciones más naturales y menos procesadas, como frutas y yogures.
- Evita el abuso de antibióticos: los antibióticos son necesarios en algunos casos, pero su uso excesivo puede dañar tu flora intestinal. Úsalos solo cuando sea necesario y siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.
- Incorpora fibra en tu dieta: los alimentos ricos en fibra, como granos enteros, frutas y verduras, ayudan a mantener una digestión saludable y a alimentar a las bacterias beneficiosas en tu intestino.
- Haz ejercicio regularmente: la actividad física regular no solo es buena para tu salud en general, sino que también ayuda a mantener tu sistema digestivo funcionando sin problemas.
No solo debemos contemplar unos cambios de hábitos en nuestra alimentación, también cambiar rutinas, hábitos que realizamos todos los días, para así mejorar tanto nuestra digestión como nuestra salud.



