La Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que se encuentra comúnmente en los intestinos de los humanos y animales. Aunque la mayoría de las cepas de E. coli son inofensivas, algunas pueden causar enfermedades graves, especialmente cuando se ingieren a través de alimentos contaminados. Estas cepas se llaman E. coli patogénico.
La razón de su toxicidad es que pueden producir una toxina llamada toxina Shiga, responsable de los síntomas de la enfermedad. La toxina Shiga puede estar presente también en otras bacterias, como las del tipo Shigella.
Los alimentos crudos y poco cocidos son particularmente susceptibles a la contaminación por E. coli, lo que representa un riesgo significativo para la salud pública.
Es cierto, sin embargo, que en los últimos años la tendencia de aparición de infecciones por esta bacteria no ha ido en aumento.
La infección por E. coli patogénica se produce por falta de higiene al manipular los alimentos o en la producción agrícola o ganadera de los mismos.
La E. coli puede contaminar los alimentos de varias maneras. Una de las principales fuentes de contaminación es la carne cruda o poco cocida, especialmente la carne picada, ya que las bacterias pueden estar presentes en los intestinos de los animales y contaminar la carne durante el proceso de sacrificio
Además, los productos lácteos no pasteurizados, como la leche y el queso, también pueden ser portadores de E. coli
Las verduras crudas, como las espinacas y la lechuga, pueden contaminarse a través del agua de riego contaminada o el contacto con heces de animales.
La transmisión fecal-oral es otra vía común, donde las bacterias se transfieren de una persona a otra a través de manos sucias o utensilios contaminados. También se puede producir una contaminación del agua si se encuentra en contacto con el alimento. Por ejemplo, enterrar un animal en el campo puede llevar a contaminar los acuíferos cercanos y si luego bebemos el agua de un reguero sin tratamiento puede que nos contaminemos nosotros.
Por tanto, es fundamental lavar bien las verduras y comprar los alimentos en lugares que ofrezcan seguridad alimentaria. También beber agua de fuentes no controladas es una forma de evitar la enfermedad.
Es fundamental seguir las recomendaciones de cocción y manipulación de alimentos de forma adecuada.Los síntomas de una infección por E. coli pueden variar, pero generalmente incluyen diarrea, que puede ser acuosa o sanguinolenta, dolor abdominal, náuseas y vómitos.
En casos graves, la infección puede llevar a una condición llamada síndrome urémico hemolítico (SUH), que puede causar insuficiencia renal y ser potencialmente mortal. Los síntomas suelen aparecer entre uno y diez días después de la exposición a la bacteria.
El tratamiento suele ser sintomático, ya que generalmente los antibióticos, si bien son activos frente a la bacteria, no suelen paliar los síntomas.
La prevención de la infección por E. coli implica varias medidas de seguridad alimentaria:
La E. coli patogénica representa un riesgo significativo cuando se consume a través de alimentos crudos y poco cocidos. La comprensión de cómo se propaga la bacteria y la aplicación de prácticas de seguridad alimentaria pueden ayudar a reducir el riesgo de infección. A este respecto, es fundamental seguir las recomendaciones de cocción y manipulación de alimentos de forma adecuada para protegerse a sí mismo y a los demás de las infecciones por E. coli. Puedes consultar con un nutricionista y resolver así todas tus dudas.
KidsHealth (Nemours). (s.f.). E. coli. KidsHealth. https://kidshealth.org/es/teens/e-coli.html
Mayo Clinic. (2023). Escherichia coli (E. coli). https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/e-coli/symptoms-causes/syc-20372058
Comunidad de Madrid. (s.f.). E. coli patogénico: zoonosis alimentaria emergente. https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/e-coli-patogenico-zoonosis-alimentaria-emergente
La publicación del presente artículo en el Sitio Web de Doctoralia se hace bajo autorización expresa por parte del autor. Todos los contenidos del sitio web se encuentran debidamente protegidos por la normativa de propiedad intelectual e industrial.
El Sitio Web de Doctoralia Internet S.L. no contiene consejos médicos. El contenido de esta página y de los textos, gráficos, imágenes y otro material han sido creados únicamente con propósitos informativos, y no para sustituir consejos, diagnósticos o tratamientos médicos. Ante cualquier duda con respecto a un problema médico consulta con un especialista.