La hernia inguinal es una afección bastante común, que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque se presenta con más frecuencia en los hombres.
En muchos casos se identifica por la presencia de un bulto en la zona de la ingle, pero en otros los síntomas pueden ser más discretos y pasar desapercibidos durante un tiempo.
Puede aparecer a cualquier edad, desde la infancia hasta la edad adulta avanzada, y su manifestación varía considerablemente de una persona a otra.
En este artículo veremos qué es exactamente una hernia inguinal, cuáles son sus tipos más frecuentes, por qué aparece y qué síntomas pueden alertarnos, tanto si existe un bulto visible como si no.
El objetivo no es sustituir una consulta médica, sino ayudarte a comprender mejor esta condición, identificar señales de alerta y saber cuándo es recomendable acudir a un especialista.
Una hernia inguinal se produce cuando una parte del contenido abdominal, como un segmento del intestino o tejido graso, protruye a través de una zona debilitada de la pared muscular del abdomen, específicamente a nivel de la ingle. Esta salida anormal del tejido puede generar un bulto visible bajo la piel, aunque en algunos casos no se aprecia externamente.
La región inguinal se localiza en la parte inferior del abdomen, cerca del pliegue que se forma entre el muslo y el pubis. Esta zona es naturalmente más vulnerable, ya que por ella pasan estructuras importantes como vasos sanguíneos y, en los hombres, el cordón espermático. Cuando existe una debilidad en la pared muscular y se combina con un aumento de la presión abdominal, se favorece la aparición de la hernia.
Existen dos tipos principales de hernia inguinal, que se diferencian por su origen y características clínicas.
1. Hernia inguinal indirecta
Es la forma más frecuente, especialmente en personas jóvenes y en niños. Se debe a un defecto congénito: el canal inguinal no se ha cerrado completamente durante el desarrollo fetal. Como consecuencia, el contenido abdominal puede deslizarse a través de este canal.
En los hombres, el bulto puede extenderse hacia el escroto, lo que suele ser más evidente y generar mayor preocupación. Este tipo de hernia puede aparecer incluso en ausencia de grandes esfuerzos físicos.
2. Hernia inguinal directa
Es más común en adultos, sobre todo a partir de los 40 años. En este caso, la hernia aparece debido al debilitamiento progresivo de la pared abdominal, asociado al envejecimiento, al desgaste de los tejidos o a esfuerzos repetidos a lo largo del tiempo.
Suele provocar menos dolor que la hernia indirecta y, por lo general, no desciende hacia el escroto. Su aparición está más relacionada con factores adquiridos que con causas congénitas.
Si el dolor es intenso y repentino, el bulto se vuelve duro, rojo o no se puede reintroducir, puede tratarse de una hernia estrangulada.Las causas de la hernia inguinal suelen ser multifactoriales. Entre las más habituales se encuentran:
Los síntomas pueden variar notablemente según el tipo de hernia, su tamaño y la actividad de la persona.
Es importante prestar atención a ciertos síntomas que pueden indicar una complicación grave.
Si el dolor es intenso y repentino, el bulto se vuelve duro, rojo o no se puede reintroducir, puede tratarse de una hernia estrangulada. Esto significa que una parte del intestino queda atrapada y no recibe suficiente irrigación sanguínea, con riesgo de infección u obstrucción intestinal. En estos casos, se trata de una urgencia médica que requiere atención inmediata.
La hernia inguinal es una afección frecuente, especialmente en los hombres, pero también puede afectar a mujeres y personas jóvenes. Aunque en algunos casos puede parecer inofensiva, no debe ignorarse, ya que puede evolucionar y generar complicaciones serias.
El síntoma más característico es el bulto en la ingle, pero existen formas más sutiles que cursan solo con molestias o dolor. Por ello, ante cualquier sensación anormal en esta zona, es recomendable consultar con un profesional de la salud para una evaluación adecuada y un diagnóstico precoz.
La publicación del presente artículo en el Sitio Web de Doctoralia se hace bajo autorización expresa por parte del autor. Todos los contenidos del sitio web se encuentran debidamente protegidos por la normativa de propiedad intelectual e industrial.
El Sitio Web de Doctoralia Internet S.L. no contiene consejos médicos. El contenido de esta página y de los textos, gráficos, imágenes y otro material han sido creados únicamente con propósitos informativos, y no para sustituir consejos, diagnósticos o tratamientos médicos. Ante cualquier duda con respecto a un problema médico consulta con un especialista.