TAG
El DSM-5 define la ansiedad generalizada (TAG) como una preocupación excesiva e incontrolable sobre múltiples eventos o actividades, presente la mayoría de los días durante al menos seis meses. Se acompaña de tres o más de los siguientes síntomas: inquietud, fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y problemas de sueño. Estos síntomas causan un malestar significativo.
En TCC, en las primeras sesiones se realiza evaluación y psicoeducación sobre la ansiedad. Se identifica y desafía la preocupación excesiva mediante la reestructuración cognitiva. Se enseñan técnicas de relajación. Se aplican estrategias de exposición gradual a situaciones temidas
Diagnóstico y tratamiento para la depresión
El DSM-5 define la depresión mayor como un período de al menos dos semanas de ánimo bajo o pérdida de interés en casi todo, acompañados de al menos cinco síntomas como insomnio, fatiga, sentimientos de culpa, falta de concentración o ideas de muerte. En la primera fase de la terapia cognitivo‑conductual (TCC) realizo una valoración completa, establezco metas conjuntas y explico el modelo cognitivo que relaciona pensamientos, emociones y conductas. Construimos una relación de confianza, identificamos pensamientos automáticos negativos y diseñamos tareas para casa. Introduzco la activación conductual, planificando actividades agradables y rutinas que mejoren bienestar y reduzcan los síntomas.
Ansiedad ante exámenes
La ansiedad ante los exámenes, también conocida como ansiedad de evaluación, es una respuesta de nerviosismo y tensión que algunas personas experimentan antes, durante o después de someterse a pruebas académicas o evaluaciones importantes. Esta ansiedad puede manifestarse de diversas formas, incluyendo síntomas físicos como sudoración excesiva, palpitaciones, temblores, problemas gastrointestinales y dificultad para respirar. A nivel emocional, puede generar miedo, preocupación intensa, inseguridad y pensamientos negativos sobre el rendimiento.
Trastorno de ansiedad generalizada
¿Te suena la idea de estar siempre preocupado, sin poder apagar esos pensamientos? Eso es el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). La preocupación se extiende a muchos ámbitos, aunque no haya un motivo claro, y resulta muy difícil controlar la mente. El cuerpo responde con inquietud, cansancio, irritabilidad y falta de concentración. Con el tiempo, ese estado constante interfiere en el trabajo, en la familia y en la vida social, mermando la calidad de vida.
Fobia social
La característica esencial del trastorno de ansiedad social es un miedo o una ansiedad marcados o intensos ante las situaciones sociales en las que la persona puede ser examinado por otros. En los niños, el miedo o la ansiedad deben ocurrir en el entorno de los compañeros y no solo durante las interacciones con los adultos. Cuando se expone a tales situaciones sociales, la persona teme ser evaluado negativamente. Le preocupa que lo juzguen como ansioso, débil, loco, estúpido, aburrido, intimidante, sucio o desagradable. La persona teme actuar o aparecer de cierta manera o mostrar síntomas de ansiedad, como sonrojarse, temblar, sudar, tropezar con las propias palabras o mirar fijamente.
Ataques de pánico
Los ataques de pánico son episodios de miedo intenso que aparecen de forma repentina, con palpitaciones, sensación de ahogo y temor a perder el control. En mi consulta utilizo terapia cognitivo‑conductual, que ayuda a identificar los pensamientos que disparan la crisis y a sustituirlos por interpretaciones realistas. Complemento con técnicas de exposición gradual y entrenamiento en respiración para reducir la reactividad corporal. El objetivo es que el paciente recupere confianza y pueda enfrentarse a situaciones sin evitarlas.