Calle José Vélez 25, Telde 35200
Dar el paso no siempre es fácil.
De hecho, la mayoría de las personas que llegan a consulta lo hacen con dudas, nervios… y muchas preguntas en la cabeza.
Si te está pasando, es completamente normal.
Por eso, quiero contarte qué suele ocurrir en una primera sesión y resolver algunos de los miedos más habituales.
“No sé por dónde empezar”
No necesitas tenerlo todo claro.
No hace falta que traigas un discurso ordenado ni que sepas exactamente qué te pasa.
La primera sesión es precisamente para eso: para empezar a entender.
Puedes venir con ideas sueltas, sensaciones, incluso con un “no sé muy bien qué me pasa, pero no estoy bien”.
Y es suficiente.
“Me da miedo no saber explicarme”
No tienes que hacerlo perfecto.
Mi trabajo también es ayudarte a poner palabras a lo que te ocurre.
A veces empezamos por lo más superficial… y poco a poco vamos profundizando, a tu ritmo.
“¿Y si me juzga?”
Es una preocupación muy común.
La terapia es un espacio seguro, donde poder hablar sin miedo a ser juzgado/a.
Desde el respeto y la comprensión.
“¿Y si me emociono o me pongo a llorar?”
También es normal.
Muchas personas llegan con mucho acumulado.
Si pasa, no hay problema.
De hecho, suele ser parte del proceso.
"¿Qué haremos en esa primera sesión? "
Principalmente, escucharte.
Entender qué te está pasando, qué te preocupa...
También podrás preguntarme cualquier duda que tengas sobre el proceso.
Un último apunte importante
Empezar terapia no significa que tengas que poder con todo desde el primer día.
Ni que tengas que venir “preparado/a”.
Significa, simplemente, que has decidido empezar a mirarte de otra manera.
Y eso ya es un paso importante.
Si estás en ese momento de dudas, espero que esto te haya ayudado a acercarte un poco más.
17/04/2026